“¿SOY YO UN BUEN SEMBRADOR?”

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«El sembrador salió a sembrar»
Mateo 13:4-9. Traducción en lenguaje actual (TLA)
4 «Un campesino salió a sembrar trigo. Mientras sembraba, algunas semillas cayeron en el camino. Poco después vinieron unos pájaros y se las comieron. 5 »Otras semillas cayeron en un terreno con muchas piedras y poca tierra. Allí pronto brotaron plantas de trigo, pues la tierra era poco profunda. 6 Pero las plantas no vivieron mucho tiempo porque no tenían buenas raíces, y se quemaron cuando salió el sol.
7 »Otras semillas cayeron entre espinos. Cuando los espinos crecieron, apretaron las espigas de trigo y no las dejaron crecer.
8 »Pero otras semillas cayeron en tierra buena y produjeron una cosecha muy buena. En algunos casos, las semillas sembradas produjeron espigas con cien semillas, otras produjeron espigas con sesenta semillas, y otras produjeron espigas con treinta semillas.
9 »¡Ustedes, si en verdad tienen oídos, presten mucha atención!»
El sembrador sale a sembrar. Tú eres un sembrador, yo soy un sembrador, todos los cristianos somos sembradores. Sembramos la semilla del bien del evangelio que son buenas acciones por medio de nuestro servicio sacerdotal para Dios, que ciertamente es para la gloria de Dios: Soli Deo Gloria.
La pregunta que surge a continuación es:
                                                                              ¿Soy un buen sembrador o soy un mal sembrador?
Podemos decir sin temor que el reino de los cielos, o reino de Dios que ya está en la tierra, sería como el banco, la AFP, o instituto de pensiones. Por cada servicio que hacemos para Dios, a quién sea, estamos literalmente sembrando en el banco del reino de los cielos. Ni un vaso de agua que demos quedará sin recompensa dijo nuestro señor Jesucristo. Cosa interesante son los terrenos en los que sembramos la semilla del reino de Dios. Son 4, tres de ellos, son reprobados y nunca darán fruto espiritual porque no son de Dios, pero en uno solo, en el terreno fértil, allí si nuestra semilla dará mucho fruto. Cabe recalcar que toda siembra en cualquier terreno será recompensada con activos en el cielo.
Debemos entender la forma en que actúa la siembra y la cosecha en el campo, porque con nosotros pasa exactamente lo mismo. Si somos sabios, vamos a oír y aprender para hacerlo cada vez mejor, si es que en algo estamos fallando.
Jesucristo, único cimiento.
1 Corintios 3:11-13Traducción en lenguaje actual (TLA)
11 porque nadie puede poner una base distinta de la que ya está puesta, y esa base es Jesucristo. 12 A partir de esa base podemos seguir construyendo con oro, plata, piedras preciosas, madera, paja o caña. 13 Pero, cuando llegue el fin del mundo, Dios pondrá a prueba lo que cada uno enseñó. Será como probar con fuego los materiales que usamos para la construcción.
Ganamos puntos, y ahorros a nuestro favor futuro en la tierra, cada vez que oímos a Dios y lo obedecemos. Los mejores premios, son de Oro, Plata, piedras preciosas, y Diamantes, así son comparadas las mejores y más buenas obras de calidad hechas para Dios. El oro vale mucho, la plata también, los diamantes y piedras preciosas también. Nuestras obras de servicio a Dios son ahorradas en éstos tres tipos de “assets” o activos.
Si no estamos sembrando correctamente somos muy pobres en ese sentido, porque no cosecharemos, es decir, tiempo más adelante no veremos la cosecha. Si sembramos muy poco, muy poco recibiremos. Si sembramos mucho, mucho recibiremos.
Entonces en ese sentido podemos decir que hay cristianos muy pobres y otros muy ricos. ¿Cuál de los dos eres tú? La respuesta es depende lo que has sembrado y depende de lo que estés sembrando…
Santiago 2:5 Escúchenme, amados hermanos. ¿No eligió Dios a los pobres de este mundo para que sean ricos en fe? ¿No son ellos los que heredarán el reino que Dios prometió a quienes lo aman?
A continuación explicaré algo que es literalmente real y cierto. Las siembras funcionan cómo lo hace un negocio en el que los activos nunca se pierden, sino que siempre se aprovechan. Un ejemplo es la ofrenda del justo Abel, que todavía habla. Las siembras son un negocio concesionado de Dios para con nosotros. Aunque no lo hagamos por interés sino por amor a Dios, funcionan de esa manera. Lo que sembramos de nosotros para con Dios, es como un negocio de nosotros mismos con Dios el dueño, con diferentes activos que nos darán según el tipo de siembra, más, o muchos más dividendos. Ya más adelante lo explicaré.
Es una realidad que cuando obligas a entrar a los hijos de Dios a la casa de Dios, pues nada más y nada menos que él mismo te lo pagará, bendiciéndote. Debemos entender que la Biblia no le dice negocio aunque para ti, lo es, y te conviene, porque el principio es todavía mejor y más profundo, es de siembra y cosecha. Ahora pues ya sabemos que el campesino que siembra y siega, al final obtiene más semillas para sembrar, vende el grano y obtiene dinero para vivir.
Y he sufrido mucho y tuve que dejar todo para dedicarme a trabajar para Dios. Fui muy criticado, los leones que juzgan por su condición, me llamaron, desde haragán, hasta estafador, y dejaron de apoyarme, al final me abandonaron. Me dolía mucho escuchar todo lo que decían de mí, pero yo solo estaba obedeciendo a Dios. Por aquel tiempo lograron trastocar mi reputación, pero yo seguí, después de muchos años de pobrezas y sufrimientos muchas de esas personas se convencieron que estaban equivocadas. Otras de ellas que tenían buenos trabajos, cuando cambiaron los tiempos los perdieron y vinieron a pasar aflicciones, como las que yo había pasado. Durante años la iba pasando con lo necesario solamente, pero después de más de 10 años y de pronto comencé a recibir de los activos del banco de los cielos, como un chorrito muy delgadito de agua, pero constante. El chorrito es como un nacimiento, cada vez se va engruesando conforme pasa el tiempo.
Al verlo muchas personas me han preguntado que porqué casi no reciben, y yo sí, casi sin muchos esfuerzos trabajosos. Sinceramente no sabía que decir, hasta que unas palabras salieron de mi boca. “SOY UN SEMBRADOR Y HE SEMBRADO DURANTE MUCHAS COSECHAS EN INVIERNOS Y VERANOS, AHORA DIOS ME ESTA TRAYENDO MIS AHORROS”.
También debemos entender que la siembra puede parecer un total absurdo a la vista del ser humano, pero no para con Dios. La siembra es siembra pero es al revés de cómo funciona el mundo, cuando las cosas se hacen para Dios, no se espera nada a cambio de quienes se les está haciendo el bien, sino de Dios, quién decidirá recompensar por donde menos nos imaginamos. Veamos un ejemplo.
Lucas 14:12-14 Traducción en lenguaje actual (TLA)
12 Luego, Jesús le dijo al hombre que lo había invitado:
«Cuando hagas una fiesta o una cena, no invites a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus otros familiares, ni a tus vecinos más ricos. Si haces eso, también ellos te invitarán a ti, y de esa manera te recompensarán por haberlos invitado. 13 En el futuro, cuando hagas una fiesta, invita a los pobres, a los tullidos, a los cojos y a los ciegos. 14 Ellos no podrán darte nada a cambio, pero Dios te bendecirá. Él te dará un premio cuando resuciten todos los que practican la justicia.»
¿EN DONDE ESTA LA BASE, DE ESTA GRAN SIEMBRA?
En la iglesia, es decir en la conversión de creyentes e introducción al cuerpo de Cristo. Lo podemos ver en la parábola de la gran cena.
Lucas 14:23Traducción en lenguaje actual (TLA)
23 »El amo le ordenó: “Ve por las calles y callejones, y obliga a la gente a entrar. Quiero que mi casa se llene.
La base está en la iglesia, allí comienza todo, así como la familia es en casa, allí comienza todo, desde la educación mínima hasta la formación máxima, de la misma manera la siembra en el reino comienza en la iglesia, desde la mínima hasta la máxima.
Veamos varios tipos de siembra en la iglesia con categorías de ahorro seguro como depósito a plazo, para con Dios y pago a cuenta inminentemente en el tiempo de Dios, diremos, corto, mediano y largo plazo. Recordemos que la condición para que se dé el ahorro es nuestro servicio volcado hacia otras personas para hacerles el bien.
1. Servicio pastoral del reino de Dios a otros hermanos. (Esto es para pastores)
2. Diversos servicios haciendo el bien a otros hermanos, en cualquiera de los 5 ministerios bíblicos de la iglesia. (Esto es para pastores asociados, ancianos, diáconos y comisionados especiales)
3. Sembrar la palabra de Dios en casita con nuestros seres queridos.
4. Colaboración con el reino, haciendo el bien a otros hermanos en todo aspecto por medio de dar nuestros diezmos, ofrendas, primicias, para el sostenimiento de la Iglesia del reino.
5. Reproducción de mi vida cristiana en otros al hacerles el bien comenzando con sembrar el evangelio de Cristo, ayudando a las viudas, huérfanos en otros por mi buen ejemplo.
6. Diferentes servicios menores en el local de la iglesia, ejemplo, hacer limpieza.
7. Evangelización personal con nuestros discípulos y traerlos a la iglesia.
Invitemos a quien no nos puede pagar.
Nuestra riqueza es en el reino, nuestro trabajo es en el reino, nuestra siembra es en el reino. Somos agricultores, campesinos, sembradores que comprendemos bien en qué consiste nuestro trabajo. Si no lo entendemos no estamos sembrando bien.
Debemos tener cuidado con nuestros pensamientos, ya que Dios los escudriña y dará a cada uno según nuestras obras. En los pensamientos comienza todo, si son malos todo será malo, si son egoístas y Dios no está en ellos, peligra que quedemos fuera de colaborar en el reino de Dios.
Santiago 4:8Nueva Traducción Viviente (NTV)
8 Acérquense a Dios, y Dios se acercará a ustedes. Lávense las manos, pecadores; purifiquen su corazón, porque su lealtad está dividida entre Dios y el mundo.
Jesús dijo estas duras palabras:
El que ama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí. 38Y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.… Mateo 10:37-38.
Lucas 14:26
Si alguno viene a mí, y no aborrece a su padre y madre, a su mujer e hijos, a sus hermanos y hermanas, y aun hasta su propia vida, no puede ser mi discípulo.
Por esta razón no obedeció a su madre: Santa María a quién llamaba “mujer”, porque primero obedecería a Dios su Padre.
Lucas 9:61-62Nueva Traducción Viviente (NTV)
61 Otro dijo:
—Sí, Señor, te seguiré, pero primero deja que me despida de mi familia.
62 Jesús le dijo:
—El que pone la mano en el arado y luego mira atrás no es apto para el reino de Dios.
Deja que los muertos entierren a sus muertos. Veamos esta misma porción en otra versión. Traducción en lenguaje actual (TLA)
61 Luego vino otra persona y le dijo a Jesús:
—Señor, quiero seguirte, pero primero déjame ir a despedirme de mi familia.
62 Jesús le dijo:
—No se puede pertenecer al reino de Dios y hacer lo mismo que hace un mal campesino. Al que se pone a arar el terreno y vuelve la vista atrás, los surcos le salen torcidos.
Lo que nos dice es que si nos metemos con Dios, somos como campesinos que salen a sembrar, pero si tenemos el corazón dividido, no haremos bien los surcos, entonces al no hacer bien los surcos no podemos sembrar bien, y seremos como malos campesinos.
Gálatas 6:9-10Nueva Traducción Viviente (NTV)
9 Así que no nos cansemos de hacer el bien. A su debido tiempo, cosecharemos numerosas bendiciones si no nos damos por vencidos. 10 Por lo tanto, siempre que tengamos la oportunidad, hagamos el bien a todos, en especial a los de la familia de la fe.
Leámoslo en la Biblia Peshitta Peshitta en español:
“Y cuando hagamos lo que es bueno, no nos cansemos, porque llegará el tiempo de cosechar, y ya no nos cansaremos.
Aquí hay el ejemplo de unos malos sembradores.
Estaban éstos dos, en la casa de Dios, eran los hijos de Elí: Osni y Finés, pero quebrantaban la palabra de Dios, mandando a su sirviente a traer carne de los sacrificios, a medio cocer, y aunque lo sabían se imponían, también se acostaban con las mujeres que servían a la entrada del templo. La respuesta de Dios fue la siguiente.
Profecía contra Elí, Osni y Finés
29 ¿Por qué, pues, tratáis vosotros con tanto desprecio los sacrificios y ofrendas que yo he ordenado que me traigan? ¿Por qué honras a tus hijos más que a mí, y los engordas con lo mejor de todas las ofrendas de mi pueblo Israel?”
30 »Por cuanto has hecho esto, de ninguna manera permitiré que tus parientes me sirvan, aun cuando yo había prometido que toda tu familia, tanto tus antepasados como tus descendientes, me servirían siempre. Yo, el Señor, Dios de Israel, lo afirmo. Yo honro a los que me honran, y humillo a los que me desprecian.
Tengamos cuidado de cómo le servimos a Dios.
Muchos me preguntan del porqué de su pobreza espiritual y material, solo diré, que primero nos sembramos la palabra de Dios a nosotros mismos, en la iglesia y en nuestros hogares, luego la sembramos en otros que son como nuestros discípulos. Si no hemos hecho esto, entonces no estemos reclamando que porque no nos vienen los cheques del cielo fruto de nuestros activos de siembras pasadas, sino que pongámonos a sembrar con sinceridad y de corazón, porque Dios honra a los que le honran y humilla a los que lo desprecian.
Llegó la hora de hacer un cambio en tu vida, es tiempo de comenzar a sembrar para Dios, en el banco del reino de los cielos. Todo lo que hagas como para Dios, y para Dios, es siembra. Todo será recompensado.
Para ser un buen sembrador en cualquier causa necesitas dejarlo todo y entregarte por completo a la tarea de sembrar. Que tu corazón no esté divido entre Dios y el mundo, o tu familia es primero, o Dios es primero. Entrégale esas cargas a Dios, el se ocupará de ayudarte a sobrellevar todas tus cargas.
Mateo 22:37-40 Nueva Versión Internacional (NVI)
37 —“Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente” —le respondió Jesús—. 38 Éste es el primero y el más importante de los mandamientos. 39 El segundo se parece a éste: “Ama a tu prójimo como a ti mismo.” 40 De estos dos mandamientos dependen toda la ley y los profetas.
Bendiciones en Cristo Jesús.