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¡Cómo levantarse cuanto te sientes olvidado por Dios! | Centro Cristiano Reformado Lluvia Fresca

¡Cómo levantarse cuanto te sientes olvidado por Dios!

“Yo estoy a tu servicio. No te escondas de mí. No me rechaces. ¡Tú eres mi ayuda! Dios mío, no me dejes solo; no me abandones; ¡tú eres mi salvador!” Salmos 27:9
“Mi Señor y Dios, ¿vas a tenerme siempre olvidado? ¿Vas a negarte a mirarme? ¿Debe seguir mi corazón siempre angustiado, siempre sufriendo? ¿Hasta cuándo el enemigo me va a seguir dominando? Mírame y respóndeme; ¡ayúdame a entender lo que pasa!” Salmos 13:1-2 (TLA)
“¡No me dejes solo! ¡Me encuentro muy angustiado, y nadie me brinda su ayuda!” Salmos 22:11.
Es común que cuando nos sentimos olvidados por Dios, lleguemos a sentirnos muy mal, entonces bajamos la guardia y en muchas ocasiones dejamos entrar el pecado a nuestras vidas. La protesta principal contra Dios, es porque podríamos ver que pasa el tiempo, y no nos responde, nos sentimos avergonzados de nuestra condición de prueba o de la que sea, y misma posición de siempre, y Dios aun no nos responde, no nos saca de allí, no nos cambia las circunstancias, ni las situaciones, entonces llegamos a pensar que no tenemos por qué serle fieles del todo.
Con solo esperar en Dios, que él se mueva, que obre a nuestro favor, que nos salga al encuentro, especialmente cuando le estamos sirviendo, y no vemos su respuesta tan cercana como antes, eso es algo que duele mucho, podemos llegar a resentirnos en lo más profundo de nuestro corazón. Por ejemplo, cuando le pedimos algo a Dios, y no lo obtenemos al transcurrir el tiempo, a la vez vamos soltándonos de Dios por sentirnos abandonados, por desilusión, lo cual no significa que Dios no esté obrando en nuestras vidas, sino que lo que está haciendo es dándonos algún elemento en nuestro carácter espiritual que antes no teníamos, o lo teníamos muy poco desarrollado, ciertamente algo estamos aprendiendo.
Yo creo que esto puede ser como un soldado, y su entrenamiento, de acuerdo al campo de batalla donde lo vayan a desplegar, allí va ya entrenado y armado. Veo en este cuadro del cristiano que, aunque se siente abandonado, continúa perseverando, Dios lo está entrenando y armando para el momento de la decisión.
Aun con tu corazón lleno de tristeza, ¿cómo te levantas? ¿Cómo se cura esa herida que no te deja transformar en lo que serás? ¡En la sabiduría de Dios, a veces veo a la religión como un freno de Dios a todo aquel que quiere correr sin esperarlo a él!
Con todo eso, David sabía que “El SEÑOR está cerca de todos los que le invocan, de todos los que le invocan en verdad. Cumplirá el deseo de los que le temen, también escuchará su clamor y los salvará” Salmos 145:18-19 (RVR60)
Recuerda que Jesús te prometió lo siguiente: “No los voy a dejar huérfanos; volveré a ustedes. Les aseguro que estaré con ustedes siempre, hasta el fin del mundo” Juan 14.18, Mateo 28.20 (NVI)
“Nuestro Dios es como un castillo que nos brinda protección. Dios siempre nos ayuda cuando estamos en problemas. Aunque tiemble la tierra y se hundan las montañas hasta el fondo del mar;
aunque se levanten grandes olas y sacudan los cerros con violencia, ¡no tendremos miedo!” Salmos 46:1-2 (TLA)
Hoy Dios te dice: «Mi pueblo me ama y me conoce; por eso yo lo pondré a salvo. Cuando me llame, le responderé y estaré con él en su angustia; lo libraré y lo llenaré de honores, le daré muchos años de vida, y lo haré gozar de mi salvación». Salmos 91:14-16 (TLA)
Así que en este día podemos decir con total seguridad: “Sólo Dios me da tranquilidad; sólo él me da confianza. Sólo él me da su protección, sólo él puede salvarme; ¡jamás seré derrotado! Dios es mi salvador;
Dios es mi motivo de orgullo; me protege y me llena de fuerza. ¡Dios es mi refugio!” Salmos 62:5-7 (TLA)
Cuando tu corazón lleno de tristeza, ¿cómo te levantas? ¿Cómo se cura esa herida que no te deja transformar en lo que serás? Los profetas pasaron por esto, y nosotros también pasaremos por pruebas y veremos su salvación.
¿Cómo te levantas?
¿Cómo se levantaron los profetas? Con la fe puesta en Dios, no se rindieron, lucharon, clamaron, esperaron, y finalmente Dios los ayudó. A esta hora debemos entender que tarde o temprano, Dios nos va a ayudar.
¿Cómo se cura esa herida que no deja que te transformes en lo que serás?
¿Cómo lo hicieron los grandes hombres de la Biblia? Con humildad delante de su Creador. Humilde, que no hace ostentación de sus virtudes. También buscando siempre de Dios, que es sanador, creyendo cada vez más en Cristo, que es sanador, esperando en el gran poder de Dios, que cura toda herida, clamando al que hace trascender.
1 Samuel 2:8 NTV Él levanta al pobre del polvo y al necesitado del basurero. Los pone entre los príncipes y los coloca en los asientos de honor. Pues toda la tierra pertenece al Señor, y él puso en orden el mundo.
TLA Dios saca del basurero al pobre, y lo hace reinar entre príncipes. ¡Dios es dueño de todo el universo!
Salmos 113:7 NTV Levanta del polvo a los pobres, y a los necesitados, del basurero.
TLA A la gente pobre y humilde la saca de la miseria,
RVA El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del estiércol,
RVA-2015 Levanta del polvo al pobre, y al necesitado enaltece desde la basura
RVR1960 El levanta del polvo al pobre, Y al menesteroso alza del muladar,
A Dios pongo mi causa, esa es la conclusión final, todo lo que tengo, lo que soy, lo que necesito, lo que puedo ser, me pongo en las manos del todopoderoso, del Jesucristo el redentor, el salvador, él que todo lo puede. Él nos va a levantar, a buscar su reino espiritual de amor.
Mas no quitaré de él mi misericordia, ni falsearé mi verdad.
No olvidaré mi pacto, ni mudaré lo que ha salido de mis labios.
Salmo 89 33-34
Vamos a orar.
Señor, levántanos, levanta nuestra frente, levanta nuestras vidas, aumenta nuestra fe, que pasemos la prueba y nos acerquemos a ti, tu acércanos a ti, y estaremos cerca de ti, que vengan los tiempos de practicar nuevamente la presencia de Dios. Padre te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.