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¿Que se siente ser redimido?

 

Para comprender mejor nuestra prédica y la palabra redimir, necesitamos antes leer todos estos textos Bíblicos.
1 Pedro 1:17-19 …17Y si invocáis como Padre a aquel que imparcialmente juzga según la obra de cada uno, conducíos en temor durante el tiempo de vuestra peregrinación; 18sabiendo que no fuisteis redimidos de vuestra vana manera de vivir heredada de vuestros padres con cosas perecederas como oro o plata, 19sino con sangre preciosa, como de un cordero sin tacha y sin mancha, la sangre de Cristo.…
Isaías 52:3 Porque así dice el SEÑOR: De balde fuisteis vendidos y sin dinero seréis redimidos.
1 Corintios 6:20 Pues por precio habéis sido comprados; por tanto, glorificad a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro espíritu, los cuales son de Dios.
Efesios 4:17 Esto digo, pues, y afirmo juntamente con el Señor: que ya no andéis así como andan también los gentiles, en la vanidad de su mente,
Tito 2:14 quien se dio a sí mismo por nosotros, para REDIMIRNOS DE TODA INIQUIDAD y PURIFICAR PARA SI UN PUEBLO PARA POSESION SUYA, celoso de buenas obras.
Hebreos 9:12 y no por medio de la sangre de machos cabríos y de becerros, sino por medio de su propia sangre, entró al Lugar Santísimo una vez para siempre, habiendo obtenido redención eterna.
1 Juan 3:5 Y vosotros sabéis que El se manifestó a fin de quitar los pecados, y en El no hay pecado.
1 Corintios 7:23 Comprados fuisteis por precio; no os hagáis esclavos de los hombres.
Gálatas 1:4 que se dio a sí mismo por nuestros pecados para librarnos de este presente siglo malo, conforme a la voluntad de nuestro Dios y Padre,
La palabra redención significa acción de redimir según el diccionario es:
1.Redimir es librar a una persona de una obligación, de un dolor o de una situación penosa.
“Cristo redimió del pecado original a la humanidad; el premio de la lotería lo redimió de su trabajo en el campo; algunos reclusos pueden redimir parte de su pena con el trabajo”
2. Conseguir la libertad de una persona o sacarla de la esclavitud mediante el pago de un precio.
“redimir un cautivo”
Redención y redimir preceden de redentor. Redentor es aquel que redime. Redimir significa rescatar a alguien de la esclavitud, librarlo de una obligación o poner fin a un trabajo, dolor o molestia.
Jesucristo es el redentor de todos los escogidos, de los que creemos en él como nuestro Dios y salvador personal, de todos los santos nacidos de nuevo por la obra de Dios. Pero ¿de qué nos redimió?
El termino redimir se usa en el antiguo testamento como recatar a una persona con la condición de esclavo mediante un precio. Jesús nos redimió de la culpa, del pecado original que nos tenía esclavizados al pecado.
Pero aún más nosotros fuimos rescatados de ser, huérfanos, de nuestras dolorosas situaciones de la vida, de nuestras obligaciones para con el mundo y el Diablo, de nuestros dolores, y Jesucristo consiguió nuestra libertad, nos sacó de la esclavitud por medio de un precio, pero este no fue cualquier precio, sino que fue un precio muy alto, su vida, su sangre su muerte en nuestro lugar.
Para que podamos comprender mejor el significado la Biblia presenta historias como la de Rut.
Elimelec estaba casado con Noemí, tuvieron dos hijos, Mahlón y Quelión. Debido a una hambruna que se dio en esos tiempos, esta familia israelita, se fueron de Belén a Moab en tiempos en que los jueces gobernaban a Israel. Ya en Moab, Mahlón y Quelión se casaron con mujeres moabitas.
Ruy 1:3-5. Tiempo después murió Elimelec, y Noemí quedó sola con sus dos hijos. 4 Ellos se casaron con mujeres moabitas. Uno se casó con una mujer llamada Orfa y el otro con una mujer llamada Rut. Pero unos diez años después 5 murieron tanto Mahlón como Quelión. Entonces, Noemí quedó sola, sin sus dos hijos y sin su esposo.
Noemí se enteró que Dios había vuelto a bendecir a si pueblo en Judá al darse cuenta que les volvió a dar buenas cosechas, y decide regresar, Orfa y Rut la acompañan, pero esta las despide con un beso:
Rut 1-8 Sin embargo, ya puestas en camino, Noemí les dijo a sus dos nueras:
—Vuelva cada una a la casa de su madre, y que el Señor las recompense por la bondad que mostraron a sus esposos y a mí. 9 Que el Señor las bendiga con la seguridad de un nuevo matrimonio.
Entonces les dio un beso de despedida y todas se echaron a llorar desconsoladas.
Querían ir las dos, pero solo Rut se aferró a Noemí quien había dicho: …La situación es mucho más amarga para mí que para ustedes, porque el Señor mismo ha levantado su puño contra mí. Vers 13.
14 Entonces volvieron a llorar juntas y Orfa se despidió de su suegra con un beso, pero Rut se aferró con firmeza a Noemí. 15 —Mira —le dijo Noemí—, tu cuñada regresó a su pueblo y a sus dioses. Tú deberías hacer lo mismo.
16 Pero Rut respondió:
—No me pidas que te deje y regrese a mi pueblo. A donde tú vayas, yo iré; dondequiera que tú vivas, yo viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. 17 Donde tú mueras, allí moriré y allí me enterrarán. ¡Que el Señor me castigue severamente si permito que algo nos separe, aparte de la muerte!
18 Cuando Noemí vio que Rut estaba decidida a irse con ella, no insistió más.
En los siguientes versículos podemos ver el sufrimiento de Noemí, que había perdido a toda su familia ya.
19 De modo que las dos siguieron el viaje. Cuando entraron a Belén, todo el pueblo se conmocionó por causa de su llegada.
—¿De verdad es Noemí? —preguntaban las mujeres.
20 —No me llamen Noemí —contestó ella—. Más bien llámenme Mara, [a] porque el Todopoderoso me ha hecho la vida muy amarga. 21 Me fui llena, pero el Señor me ha traído vacía a casa. ¿Por qué llamarme Noemí cuando el Señor me ha hecho sufrir[b] y el Todopoderoso ha enviado semejante tragedia sobre mí?
En el vers 1:20 —No me llamen Noemí, debemos saber que Noemí significa «placentera»; Más bien llámenme Mara, Mara quiere decir «amarga».
Noemí venía con pobreza, ya no tenía nada, ahora era viuda, pobre, desventurada, estaba maltrecha, es decir, que está en un estado notablemente deteriorado a consecuencia de cierta cosa.
“Llegaron a Belén a fines de la primavera, al comienzo de la cosecha de la cebada”. Vers 22.
Dios había dejado un estatuto, que su pueblo siempre debía dejar algo de la cosecha para que quien no tuviese que comer lo arrancara y comiera, al no tener que comer Rut le dice a Noemí en el capítulo 2:
Vers 2 Un día Rut la moabita le dijo a Noemí:
—Déjame ir a los campos de cosecha a ver si alguien en su bondad me permite recoger las espigas de grano dejadas atrás.
Noemí respondió:
—Está bien, hija mía, puedes ir.
3 Así que Rut salió a recoger espigas detrás de los cosechadores, y resultó que lo hizo en un campo que pertenecía a Booz, el pariente de su suegro, Elimelec.
¿Pero quién era este hombre? Booz era un hombre rico y muy influyente que era pariente de Elimelec, el esposo de Noemí, como podemos ver el campo pertenecía a Booz.
3 Así que Rut salió a recoger espigas detrás de los cosechadores, y resultó que lo hizo en un campo que pertenecía a Booz, el pariente de su suegro, Elimelec.
4 Mientras estaba allí, llegó Booz de Belén y saludó a los cosechadores:
—¡El Señor sea con ustedes! —les dijo.
—¡El Señor lo bendiga! —respondieron los cosechadores.
5 Entonces Booz le preguntó a su capataz:
—¿Quién es esa joven que veo allá? ¿De quién es?
6 Y el capataz le contestó:
—Es la joven moabita que volvió con Noemí. 7 Esta mañana me pidió permiso para recoger grano detrás de los segadores. Desde que llegó no ha dejado de trabajar con esmero, excepto por unos momentos de descanso en el refugio.
Yo puedo ver acá que Booz representa a Jesucristo, un hombre rico muy influyente en todo que es Dios, que se hizo pobre, para venir por nosotros, a su mismo campo, siendo el dueño del campo y de todas las cosas. Pero Booz mostrará su gracia con Rut, y además recordemos que Noemí ya había dicho estas palabras: Que el Señor las bendiga con la seguridad de un nuevo matrimonio.
8 Booz se acercó a Rut y le dijo:
—Escucha, hija mía. Quédate aquí mismo con nosotros cuando recojas grano; no vayas a ningún otro campo. Sigue muy de cerca a las jóvenes que trabajan en mi campo. 9 Fíjate en qué parcela están cosechando y síguelas. Advertí a los hombres que no te traten mal. Y cuando tengas sed, sírvete del agua que hayan sacado del pozo.
10 Entonces Rut cayó a sus pies muy agradecida.
—¿Qué he hecho para merecer tanta bondad? —le preguntó—. No soy más que una extranjera.
Booz habla con Rut, le alaba su valentía de haber vendió a tierras extranjeras para ella pero que son de Jehová, le desea que él la bendiga, por todo lo que ha hecho por Noemí y por su valentía. Además, la invita a comer y ordena que dejen más cosecha para Rut, esta come y con Booz y le lleva comida a Noemí, además recogió tanto que ya el grano desgranado sumaba una canasta llena de cebada.
12 Que el Señor, Dios de Israel, bajo cuyas alas viniste a refugiarte, te recompense abundantemente por lo que hiciste.
13 —Espero continuar siendo de su agrado, señor —respondió ella—. Usted me consoló al hablarme con tanta bondad, aunque ni siquiera soy una de sus trabajadoras.
14 Después, a la hora de comer, Booz la llamó:
—Ven aquí y sírvete de la comida. Puedes mojar tu pan en el vinagre.
Cuando Rut llega a donde Noemí con la comida esta le pregunta.
19 —¿Dónde recogiste todo este grano hoy? —preguntó Noemí—. ¿Dónde trabajaste? ¡Que el Señor bendiga al que te ayudó!
Entonces Rut le contó a su suegra acerca del hombre en cuyo campo había trabajado. Le dijo:
—El hombre con quien trabajé hoy se llama Booz.
20 —¡Que el Señor lo bendiga! —le dijo Noemí a su nuera—. Nos muestra su bondad no solo a nosotras sino también a tu marido que murió.[b] Ese hombre es uno de nuestros parientes más cercanos, uno de los redentores de nuestra familia.
Y Rut se queda haciendo lo que Booz le había dicho que se quedara recogiendo en ese campo de todas las diferentes coseches que él iba a sembrar, durante todo el tiempo que quisiera.
En el capítulo 3 Noemí se responsabiliza por buscarle un esposo a Rut, quien sigue las instrucciones de Noemí, hace todo lo que ella le dice, que será Booz el que la redima, Rut sin que nadie la vea le destapa sus pies y a Booz cuando este está dormido, se acuesta a sus pies, tal como Noemí le había dicho, y cuando este se despierte, pregunta quién es: Rut contesta que es ella, le dice que extienda el borde de su manto para que la redima, entonces Booz alaba su lealtad hacia la familia, honradez y virtuosidad. Le dice que sí, solo debe ir donde un pariente más cercano que tiene el derecho de redención antes que Booz y que si él no quiere redimirla, ante Dios, él lo hará. Cuando Rut regresa de madrugada a donde Noemí le cuenta todo. Y surge el versículo más importante de todo el libro.
18 Entonces Noemí le dijo:
—Ten paciencia, hija mía, hasta que sepamos lo que pasa. El hombre no descansará hasta dejar resuelto el asunto hoy mismo.
En el capítulo 4, en efecto Booz fue a la puerta de la ciudad, se sentó a esperar al pariente redentor más cercano, quién en ese momento iba llegando, llamó a 10 líderes del pueblo y comenzó a contarle que Noemí estaba por vender el terreno de Elimelec, el pariente le dice que compra la propiedad, entonces Booz añade que si compra la propiedad entonces también debe casarse con Rut, la viuda de Mahlón, para que tuviere hijos y les pusiera el nombre de Mahlón, y la propiedad fuese de ellos como decían los preceptos de que Dios había mandado por medio de Moisés.
5 Entonces le dijo Booz:
—Por supuesto, al comprar tú la tierra de Noemí, estás obligado a casarte con Rut, la viuda moabita. De esta manera ella podrá tener hijos que lleven el nombre de su esposo y así conservar la tierra para su familia.
6 —Entonces no puedo redimir la tierra —respondió el pariente redentor— porque esto pondría en peligro mi propia herencia. Redime tú la tierra; yo no lo puedo hacer.
Booz pone a todos de testigos, hace el trato para comprar la propiedad de Noemí y casarse con Rut.
9 Entonces Booz les dijo a los ancianos y a la gente que estaba alrededor:
—Ustedes son testigos de que hoy le compré a Noemí toda la propiedad de Elimelec, Quelión y Mahlón. 10 Además, junto con la tierra adquirí a Rut, la viuda moabita de Mahlón, para que sea mi esposa. De este modo ella podrá tener un hijo para que el nombre de la familia de su difunto esposo continúe y herede aquí, en su pueblo natal, la propiedad de su familia. Hoy todos ustedes son testigos.
1 Entonces los ancianos y toda la gente que estaba en la puerta respondieron:
—¡Somos testigos! ¡Que el Señor haga que esta mujer que va a ser parte de tu hogar sea como Raquel y Lea, de quienes descendió toda la nación de Israel! Que prosperes en Efrata y que seas famoso en Belén. 12 Y que el Señor te dé descendientes por medio de esta joven que sean como los de nuestro antepasado Fares, el hijo de Tamar y Judá.
Los descendientes de Booz
13 Así que Booz llevó a Rut a su casa y la hizo su esposa. Cuando se acostó con ella, el Señor permitió que quedara embarazada y diera a luz un hijo. 14 Entonces las mujeres del pueblo le dijeron a Noemí: «¡Alabado sea el Señor, que te ha dado ahora un redentor para tu familia! Que este niño sea famoso en Israel. 15 Que él restaure tu juventud y te cuide en tu vejez. ¡Pues es el hijo de tu nuera que te ama y que te ha tratado mejor que siete hijos!».
16 Entonces Noemí tomó al niño, lo abrazó contra su pecho y cuidó de él como si fuera su propio hijo. 17 Las vecinas decían: «¡Por fin ahora Noemí tiene nuevamente un hijo!». Y le pusieron por nombre Obed. Él llegó a ser el padre de Isaí y abuelo de David.
Acá podemos ver como nuestro Dios, puede convertir nuestro llanto en alegría, nuestras penas dolores y sufrimientos en celebración, podemos ver como Dios hace justicia, primero golpea poniendo la herida, pero él mismo después pone la cura y sana toda herida. El mismo redentor de redentores, el Señor, Jesucristo desciende de Obed. Su significado del hebreo es “adorador, siervo”.
Jesucristo ya pagó por nuestro recate.
Todos necesitamos de la redención. Nuestra condición natural fue caracterizada por la culpa: “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios.” La redención de Cristo nos ha librado de la culpa: “siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.”
Los beneficios de la redención incluyen la vida eterna (Apocalipsis 5:9-10), el perdón de los pecados (Efesios 1:7), la justificación (Romanos 5:17), libertad de la maldición de la ley (Gálatas 3:13), adopción dentro de la familia de Dios (Gálatas 4:5), liberación de la esclavitud del pecado (Tito 2:14; 1 Pedro 1:14-18), paz con Dios (Colosenses 1:18-20), y la morada permanente del Espíritu Santo (1 Corintios 6:19-20). Entonces, ser redimido es ser perdonado, santificado, justificado, bendecido, liberado, adoptado y reconciliado. (Ver también Salmos 130:7-8; Lucas 2:38; y Hechos 20:28).
La palabra redimir significa “comprar.” El término era usado específicamente con referencia al pago de la libertad de un esclavo. La aplicación de este término a la muerte de Cristo en la cruz, significa exactamente eso. Si somos “redimidos,” entonces nuestra condición previa era la de esclavitud. Dios ha pagado nuestra libertad, y ya no estamos bajo la esclavitud del pecado o de la ley del Antiguo Testamento. Este uso metafórico de la redención es la enseñanza de Gálatas 3:13; y 4:5.
La palabra rescate está relacionada con el concepto cristiano de la redención. Jesús pagó el precio de nuestra liberación del pecado (Mateo 20:28; 1 Timoteo 2:6). Su muerte fue ofrecida a cambio de nuestra vida. De hecho, la Escritura dice claramente que la redención sólo es posible “a través de Su sangre” (esto es, por Su muerte), Colosenses 1:14.
Las calles del cielo estarán llenas de ex-cautivos, quienes, por ningún mérito propio, se encuentran perdonados y libres. Los esclavos del pecado son convertidos en santos. No sorprende que cantan un nuevo cántico—un cántico de alabanza al Redentor que fue inmolado (Apocalipsis 5:9). Nosotros éramos esclavos del pecado, condenados a una separación eterna de Dios. Jesús pagó el precio para redimirnos, resultando en nuestra liberación de la esclavitud del pecado, y nuestro rescate de las consecuencias eternas de ese pecado.
Ser redimido se siente que ya no estás solo, ya Dios está contigo, ya no tienes el dolor de ser huérfano, ya no vas a condenación, ya no estás esclavo del pecado, ya no estás maltrecho por la vida, Dios te restaura en todo momento. El dolor es diferente, ahora es en Cristo, y lo vuelve en gozo, ya eres alguien, dejaste de ser nadie, tienes a alguien que pagó por tu rescate y te sustenta, te escucha, te ama, eres bienaventurado, la desventura se va, el sufrimiento es más manejable. Dios te compra el terreno donde tu vivirás, te da dinero por tu mismo pecado, te da vida eterna, te da un hijo, que es Jesucristo, el adorador, el Espíritu Santo que te hace siervo suyo, te da felicidad, aumenta tu familia, de dicha paz, te libró del infierno y de la muerte eterna, ahora has sido redimido, comprado con precio de sangre.
Gracias Señor Jesús, Gracias Padre Celestial, gracias Espíritu Santo, por tu gracia que nos has mostrado, que es una vez y para siempre, un solo sacrificio para siempre, para hacerme delante de ti, acepto, santo, puro, perfecto para Dios, todo por el poder del sacrifico de tu hijo amado, Gracias en el nombre de Jesús, no tengo palabras por semejante beneficio.

Cualidades de nosotros: ¡Corderos y Ovejas!

 

Juan 21:15-17Nueva Traducción Viviente (NTV)
15 Después del desayuno, Jesús le preguntó a Simón Pedro:
—Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?[a]
—Sí, Señor —contestó Pedro—, tú sabes que te quiero.
—Entonces, alimenta a mis corderos —le dijo Jesús.
16 Jesús repitió la pregunta:
—Simón, hijo de Juan, ¿me amas?
—Sí, Señor —dijo Pedro—, tú sabes que te quiero.
—Entonces, cuida de mis ovejas —dijo Jesús.
17 Le preguntó por tercera vez:
—Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?
A Pedro le dolió que Jesús le dijera la tercera vez: «¿Me quieres?». Le contestó:
—Señor, tú sabes todo. Tú sabes que yo te quiero.
Jesús dijo:
—Entonces, alimenta a mis ovejas.
21:15 O ¿me amas más que ellos? o ¿me amas más que a estas [cosas]?
Las cualidades son las características que distinguen y definen a las personas, los seres vivos en general y las cosas. El término proviene del latín qualitas y permite hacer referencia a la manera de ser de alguien o algo. Una cualidad puede ser una característica natural e innata o algo adquirido con el paso del tiempo. Cuando el concepto está vinculado a los seres humanos, las cualidades suelen ser positivas.
¿Por qué Dios nos compara con corderos, carnero joven y ovejas?
La oveja es un animal mamífero que se caracteriza por tener el cuerpo cubierto de lana, la cual puede extraerse y usarse para fabricar prendas de ropa y cobijas, entre otras cosas. Este animal es herbívoro, es decir que se alimenta de hierbas y otros productos que no tengan que ver con la carne. Su principal fuente de alimento son los arbustos, las semillas, el pasto y las leguminosas, tales como la alfalfa. Las ovejas se reproducen de manera lenta, ya que las hembras dan a luz de a dos crías por vez como máximo: por lo general, las camadas son de una sola cría. El macho de este animal se llama carnero, y las crías, corderos. Su período de gestación, es decir, el tiempo que el cordero permanece en el vientre de la oveja madre durante el embarazo es de cinco meses. Longevidad de las ovejas es: hasta 18 años
(heb. generalmente kebes, “carnero joven”, y seh, “corderito”; gr. arníon, aren y amnós, “cordero”). Es importante notar que los corderos son las crías de las ovejas, especialmente las que no pasan de un año, mientras que el carnero joven es ya de un año. Dios había instituido inmolar a los corderos, para los sacrificios del templo, se hacían varios sacrificios porque había varias ordenanzas de hacer sacrificios en varias celebraciones, Dios lo había ordenado de esa manera. En algunos casos se sacrificaban corderos, y en otros el carnero joven, es decir de un año, y debía ser sin defecto para representar adecuadamente el carácter perfecto de Jesucristo que habría que venir. 1 Pedro 1:19 TLA, al contrario, pagó con la sangre preciosa de Cristo. Cuando Cristo murió en la cruz, fue ofrecido como sacrificio, como un cordero sin ningún defecto.
Por causa de su inocencia, paciencia e inofensividad, un cordero pareció ser el mejor animal para representar a quien prometió llevar los pecados del mundo, el Cordero de Dios, y para llamarnos a sus hijos pequeños, cuando ya hemos nacido de nuevo por el Espíritu Santo, en el evento de la salvación. Llama mi atención como Cristo Jesús le dice a Pedro la primera de las 3 veces que cuando se refiere a apacentar, comienza diciendo a sus corderos, es decir que alimente a sus corderos. La segunda es que cuide a sus ovejas, y la tercera le dice que alimente a sus ovejas. Es decir que comience a alimentar a sus hijos, aquellos por los que murió, cosa que no es fácil, comienza por los más pequeños, los que recién acaban de nacer, éstos son sus corderos, y como ya vimos luego en dos ocasiones siguientes, que cuide a sus ovejas y aliente a sus ovejas.
Para que comprendamos mejor lo que trato de expresar, debo recordar que el cordero es la cría de la oveja que tiene menos de un año de vida, y por ser frágil, susceptible, débil, necesita muchos cuidados, es por esto que Dios nos compara con corderos. ¿Eres tú un tierno en la fe? Entonces eres un cordero. Si no has tenido crecimiento espiritual, entonces eres un cordero que necesita alimentarse de leche espiritual de la palabra que es el conocimiento de Dios.
Podemos decir que un cordero es una persona dócil y humilde que necesita ser alimentada, como un bebé que necesita cuidados maternos, mucha leche, y mucho amor. Un bebé es una persona que no puede valerse por sí misma, de manera que es inútil en muchas cosas, y no puede alimentarse ni ayudarse solo. Tampoco un bebe puede ayudar a los demás, por esto la Biblia manda a no poner a servir a un neófito.
1 Timoteo 3:6 Que no sea un recién convertido para que no se le suba el cargo a la cabeza y se haga acreedor de la misma condenación que el diablo.
1 Pedro 2:2 desead como niños recién nacidos, la leche pura de la palabra, para que por ella crezcáis para salvación,
Las ovejas son las adultas, pero siempre son sumisas y humildes, y necesitan que un pastor las cuide de ellas mismas y de los peligros como, que se las coma el lobo, morir de una enfermedad de los pulmones sino se les seca la lana después de una lluvia, el peligro de desbarrancarse de un acantilado y muchos más. Si tienen picor en la nariz, por algún insecto o gusanito que se les haya introducido en las fosas nasales, entonces se golpean duro contra algún árbol y el pastor, no se lo quita, ellas se podrían hacer mucho daño. La comida debe ser seleccionada, porque si lleva espinos se lastiman la boca, sus órganos digestivos y pueden morir. Tienen un pobre su sentido común, si una se va hacia un lugar donde hay peligros o mala comida, alambres de púas etc, las demás dejan el buen pasto, y se van a donde está la otra oveja. Si cuando van a tomar agua a algún río o riachuelo, si se caen se ahogan, no se pueden levantar solas tan fácilmente, el pastor las tiene que cuidar mucho. Solo ven 3 metros por delante de ellas, por esto usan su oído para reconocer la voz de su pastor, quién con su voz las guía por él camino y reconocen cuan él las llama por su nombre. Lo que trato de decir con el debido respeto y perdón es que las ovejas son torpes, necesitan que las alimenten y que las cuiden. Al compararnos con las ovejas, Cristo Jesús está diciendo que una oveja es una persona de carácter muy sumisa y pasiva en general, y hacia él, que reconocemos su voz, su palabra, pero que necesitamos de sus cuidos. Jesús nos dijo en Juan 15:5: …porque separados de mí nada podéis hacer. Juan 10:11 NTV »Yo soy el buen pastor. El buen pastor da su vida en sacrificio por las ovejas. TLA 12El que recibe un salario por cuidar a las ovejas, huye cuando ve que se acerca el lobo. Deja a las ovejas solas, porque él no es el pastor y las ovejas no son suyas. Por eso, cuando el lobo llega y ataca a las ovejas, ellas huyen por todos lados. NTV 13El cuidador contratado sale corriendo porque trabaja solamente por el dinero y, en realidad, no le importan las ovejas. 14»Yo soy el buen pastor; conozco a mis ovejas, y ellas me conocen a mí, 15como también mi Padre me conoce a mí, y yo conozco al Padre. Así que sacrifico mi vida por las ovejas.
Jesús ya dio su vida por sus corderos, y ovejas, de manera que ahora nosotros somos los encargados de cuidar su rebano. Apacienta mis corderos, en otras palabras, significa, alimentar, instruir, enseñar, dar pasto espiritual. Mantener un sentimiento vivo, ejemplo: aún apacienta la esperanza de que regrese.
De nuevo lo diré apacentar a los corderos y ovejas de Jesús, es alimentar, proporcionar cultura y educación e instruir, adoctrinar. NOTA: Se conjuga como: pensar
Apacentar es un verbo que está en tiempo presente indicativo.
Indicativo es un adjetivo que indica algo, que sirve como indicio o que es orientativo para extraer una conclusión.
Participio Pasado: apacentado
Gerundio: apacentando
Presente Indicativo
yo apaciento
tú apacientas
Ud./él/ella apacienta
nosotros, -as apacentamos
vosotros, -as apacentáis
Uds./ellos/ellas apacientan
Indicativo
Presente (yo) pienso (tú) piensas (él/ella/Ud.) piensa (nosotros) pensamos (vosotros) pensáis (ellos/ellas/Uds.) piensan
Pretérito imperfecto (yo) pensaba (tú) pensabas (él/ella/Ud.) pensaba (nosotros) pensábamos (vosotros) pensabais (ellos/ellas/Uds.) pensaban
Futuro (yo) pensaré (tú) pensarás (él/ella/Ud.) pensará (nosotros) pensaremos (vosotros) pensaréis (ellos/ellas/Uds.) pensarán
Condicional (yo) pensaría (tú) pensarías (él/ella/Ud.) pensaría (nosotros) pensaríamos (vosotros) pensaríais (ellos/ellas/Uds.) pensarían
Pretérito perfecto simple (yo) pensé (tú) pensaste (él/ella/Ud.) pensó (nosotros) pensamos (vosotros) pensasteis (ellos/ellas/Uds.) pensaron
Efesios 4:11-16Reina-Valera 1960 (RVR1960)
11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, 13 hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo; 14 para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, 15 sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, 16 de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.
Cuando te damos que pensar en cada una de nuestras celebraciones, estamos alimentándote, porque nuestro alimento es espiritual, cuando te ministramos el alma, damos consejo, cuidamos de que el mundo la carne y satanás, no te cautiven, te estamos cuidando, tal como Jesús mandó a que alimentáramos y cuidaros a sus corderos y ovejas. Jesús dijo que nuestro alimento es espiritual.
Juan 6:62-64, …62¿Pues qué si vierais al Hijo del Hombre ascender adonde antes estaba? 63El Espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; las palabras que yo os he hablado son espíritu y son vida. 64Pero hay algunos de vosotros que no creéis. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían, y quién era el que le iba a traicionar.…
JUAN 21:15-17. ANALICEMOS APACIENTA MIS OVEJAS CON LAS PALABRAS ORIGINALES.
15Y cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas (griego: agapas) más que estos? Dícele; Sí Señor: tú sabes que te amo (griego: philo). Dícele: Apacienta (griego: boske) mis corderos (griego: arnia).
16Vuélvele á decir la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? (griego: agapas). Respóndele: Sí, Señor: tú sabes que te amo (griego: philo). Dícele: Apacienta (griego: poimaine) mis ovejas (griego: probata).
17Dícele la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? (griego: phileis). Entristecióse Pedro de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas?(griego: phileis) y dícele: Señor, tú sabes todas las cosas; tú sabes que te amo (griego: philo). Dícele Jesús: Apacienta (griego: boske) mis ovejas (griego: probata).
“Simón, hijo de Jonás” (v. 15a). Antes, Jesús le dio a Simón un nuevo nombre – Cephas o Pedro (1:42) – pero ahora Jesús le llama por su antiguo nombre – su nombre de los días antes de hacerse discípulo de Jesús.
“¿me amas (agapas) más que estos?” (v. 15b). ¿Amar más que qué? ¿Más que Pedro ama a los demás discípulos? ¿Más que Pedro ama la barca y la pesca? Lo más probable es que Jesús le esté preguntando si Pedro le ama más que los otros discípulos. Jesús repite la pregunta tres veces. Pedro negó a Jesús tres veces la noche de su arresto (18:17, 25, 27) y, ahora, Jesús le ofrece tres oportunidades para redimirse.
“Sí Señor: tú sabes que te amo (philo)” (v. 15c). Anote el cambio entre las dos palabras griegas para amar en versículos 15-17. Jesús utiliza agapas (de agapao) en versículos 15-16, y Pedro responde con philo o phileis (de phileo) en esos versículos. Entonces, en versículo 17 Jesús utiliza phileis/phileo y Pedro responde con la misma palabra.
La explicación tradicional es que agapao es un amor más fuerte, que implica más sacrificio – el tipo de amor que se enfoca en el bienestar del ser querido. Phileo es un amor significante pero menos exigenteun amor entre hermanos o amigos. Jesús le pregunta dos veces a Pedro si le ama con agapao, el amor profundo, y Pedro responde afirmando el amor menos profundo, phileo. La tercera vez, Jesús pasa a phileo, utilizando la palabra de Pedro – preguntando si Pedro le ama con el amor menos profundo de phileo, y a Pedro le duele oír que Jesús rebaje su pregunta según las previas respuestas de Pedro.
Antes, Pedro era rápido en hacer declaraciones fuertes, diciendo, “¿por qué no te puedo seguir ahora? mi alma pondré por ti” (13:37), causando que Jesús le avisara a Pedro que le negaría tres veces. Pedro lo hizo (18:15-18, 25-27). Ahora, un Pedro castigado resiste tener que declarar un amor más allá de phileo – le duele no poder ofrecer el amor de agapao – y le duele que Jesús le demuestre su debilidad tres veces.
Muchos eruditos disminuyen la importancia de esta explicación, diciendo que agapao y phileo son intercambiables en este Evangelio – y que, por la tardía fecha en que fue escrito este Evangelio, el significado de agapao y phileo se han igualado (Carson, 676-677; Borchert, 335; Kostenberger, 596; Lincoln, 517; Williamson, 297). También, vale la pena anotar que Jesús no le hubiera hablado a Pedro en griego, sino en arameo, una lengua semítica relacionada al hebreo – y en arameo solo existe una palabra para amar. Sin embargo, el juego entre agapao y phileo está tan bien hecho en versículos 15-17 que parece probable que el autor quiera mostrar el contraste – que quiera mostrar el fallo de Pedro y su confianza disminuida.
En cualquier caso, “la única cosa de que Jesús cuestionó a Pedro antes de comisionarle para atender al rebaño fue amor. El amor es la calificación más básica para servicio cristiano. Otras cualidades pueden ser deseables, pero el amor es indispensable (cf. 1 Corintios 13:1-3)” (Morris, 772).
“Apacienta mis corderos… Apacienta mis ovejas… Apacienta mis ovejas” (vv. 14-17). En los sinópticos, Jesús da a Pedro un papel evangelista – promete hacerle “pescador de hombres” (Mateo 4:19; Marcos 1:17). Ahora, da a Pedro un papel de pastor – que cuide sus corderos y ovejas.
“Apacienta (boske) mis corderos (arnia)… Apacienta (poimaine) mis ovejas (probata)… Apacienta (boske) mis ovejas” (probata) (vv. 14-17).
Jesús describe el ministerio de Pedro “en verbos, no sustantivos: Apacienta (alimenta, cuida). No ser pastor, sino tomar el lugar de pastor. Las ovejas son las ovejas de Cristo, no de Pedro” (C.K. Barrett, Ensayos de Juan: citado en Carson, 678).
En cuanto al cambio entre “alimentar” y “cuidar” (que aquí aparecen como apacentar), pastores “alimentan” las ovejas, pero “cuidar” implica una responsabilidad más amplia – una preocupación por cada aspecto de la salud y la seguridad de la oveja.
En cuanto al cambio entre “corderos” y “ovejas,” un cordero es una oveja pequeña, aún depende de su madre para su cuidado y alimento. Todas las ovejas son vulnerables, particularmente los corderos.
En un contexto judío, la palabra “cordero” tiene calidad de sacrificio – como en “el Cordero de Dios.” Al ser escrito este Evangelio, la persecución de cristianos era una cosa común, y el uso de la palabra “cordero” aquí puede ser para demostrar los sacrificios de mártires cristianos.
Los corderos y ovejas somos pobres de Espíritu. Mateo 5:3 RVR1960 Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. NTV «Dios bendice a los que son pobres en espíritu y se dan cuenta de la necesidad que tienen de él, porque el reino del cielo les pertenece.
A los corderos y ovejas nos encantan varias cosas,
Nos gusta estar en la casa de nuestro Padre celestial, de esto habla la parábola del hijo perdido. Nos gusta estar en su presencia,
Nos encanta cerrar la puerta y orar a nuestro padre que está en los cielos, Mateo 6:6 TLA »Cuando alguno de ustedes ore, hágalo a solas. Vaya a su cuarto, cierre la puerta y hable allí en secreto con Dios, su Padre, pues él da lo que se le pide en secreto. Amamos llorarle porque somos suyos, en él encontramos consuelo, paz, Amamos adorarlos, lavarle los pies, y enjugarlos con nuestra adoración. En el lugar secreto encontramos seguridad eterna. Amamos entenderlo, comprender su palabra, porque es nuestro alimento, cuando lo rumiamos, es decir pensamos,
Amamos entender bien que Dios es nuestra herencia en la tierra, Salmos 16:2,3 Yo dije al SEÑOR: Tú eres mi Señor; ningún bien tengo fuera de ti.…
TLA 2Yo te he dicho: «Tú eres mi Dios; todo lo bueno que tengo, lo he recibido de ti. Sin ti, no tengo nada». 3La gente de mi pueblo, que sólo a ti te adora, me hace sentir feliz.
Nos encanta estar de regreso a la casa de nuestro padre Dios, él es nuestra alegría, así como el hijo pródigo. Lucas 15:11-32Nueva Traducción Viviente (NTV)
Vamos a orar:
Padre en el nombre de Jesús, te hablo como tu oveja: aliméntame, no me sueltes, recógeme, cuídame, sáname, bendíceme, ámame, ayúdame, presérvame con tu gran poder. Gracias en el nombre de Jesús. Amén y amén.