¡Dejen que el Espíritu les de vida!

Gálatas 5:25 PDT Ya que el Espíritu nos da vida, debemos dejarlo que nos guíe.

Salmos 32:8 NTV 8 El Señor dice: «Te guiaré por el mejor sendero para tu vida; te aconsejaré y velaré por ti.

Romanos 8:6 NTV, Por lo tanto, permitir que la naturaleza pecaminosa les controle la mente lleva a la muerte. Pero permitir que el Espíritu les controle la mente lleva a la vida y a la paz.

Debemos reconocer que hay cosas en las que fallamos rotundamente para con Dios y nuestros semejantes, es por causa de la debilidad de nuestra carne. Quisiéramos servir a Dios en un estado celestial casi parecido al de los ángeles, pero nos cuesta cuando vienen tiempos de prueba para nuestra carne, y esta no presenta ninguna fortaleza en sí, sino pura debilidad. En esos tiempos es cuando fallamos, pero también Dios lo ha hecho de esa manera para que dependamos de él, de su fortaleza y nos olvidemos de quienes somos, para ponerlo en su lugar por medio de la fe. Él es el Dios poderoso, el rey soberano, que nunca pierde una sola batalla. No se rinde, no se cansa, su poder es infinito.
Para que no pongamos la confianza en nosotros mismos sino en Dios quién da vida a los muertos. Esto fue lo que dijo el Apóstol Pablo cuando fue probado más allá de lo que podía pensar.
2 Corintios 1:8-9. Porque no queremos que ignoréis, hermanos, acerca de nuestra aflicción sufrida en Asia, porque fuimos abrumados sobremanera, más allá de nuestras fuerzas, de modo que hasta perdimos la esperanza de salir con vida. 9De hecho, dentro de nosotros mismos ya teníamos la sentencia de muerte, a fin de que no confiáramos en nosotros mismos, sino en Dios que resucita a los muertos, …
Cuando tenemos una lucha tremenda que yo la describiría como: La voz de la carne, Vs la voz del Espíritu. En los hijos de Dios, siempre gana el Espíritu sobre la carne, por muy feroz que esta lucha pueda llegar a ser, ya que Jesucristo resucitó y ha vencido los poderes que gobiernan este mundo. Alegrémonos porque el Espíritu nos da vida.
Lo dice la Biblia en la lucha contra el pecado en Romanos 7Nueva Traducción Viviente (NTV)
14 Por lo tanto, el problema no es con la ley, porque la ley es buena y espiritual. El problema está en mí, porque soy demasiado humano, un esclavo del pecado. 15 Realmente no me entiendo a mí mismo, porque quiero hacer lo que es correcto, pero no lo hago. En cambio, hago lo que odio. 16 Pero si yo sé que lo que hago está mal, eso demuestra que estoy de acuerdo con que la ley es buena. 17 Entonces no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí.
18 Yo sé que, en mí, es decir, en mi naturaleza pecaminosa no existe nada bueno. Quiero hacer lo que es correcto, pero no puedo. 19 Quiero hacer lo que es bueno, pero no lo hago. No quiero hacer lo que está mal, pero igual lo hago. 20 Ahora, si hago lo que no quiero hacer, realmente no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí.
21 He descubierto el siguiente principio de vida: que cuando quiero hacer lo que es correcto, no puedo evitar hacer lo que está mal. 22 Amo la ley de Dios con todo mi corazón, 23 pero hay otro poder[d] dentro de mí que está en guerra con mi mente. Ese poder me esclaviza al pecado que todavía está dentro de mí. 24 ¡Soy un pobre desgraciado! ¿Quién me libertará de esta vida dominada por el pecado y la muerte? 25 ¡Gracias a Dios! La respuesta está en Jesucristo nuestro Señor. Así que ya ven: en mi mente de verdad quiero obedecer la ley de Dios, pero a causa de mi naturaleza pecaminosa, soy esclavo del pecado.
¿Quién nos librará de peligros aflicciones y del pecado?
Gracias a Dios por Jesucristo, quién nos libra de pecado, gracias a Dios porque nos ha dado su Espíritu Santo, quién estoy seguro mora en los corazones de los que creemos en Jesucristo, de los que lo alabamos y adoramos, los que nos bautizamos, los que hacemos la cena del Señor, los que tenemos compañerismo con él, los que le servimos, y todo debido a su gracia, a su amor inagotable, y a sus palabras que es decreto, poderosa e irresistible en nosotros.
Somos santos porque su Espíritu Santo mora, habita, vive en nosotros los que tenemos su fe, por tanto, el Espíritu tiene una función en nuestros corazones, y es no dejarnos morir cuando pecamos, porque el pecado es muerte, su función es darnos vida, y vida abundante, su función es presentarnos a Jesucristo y su gran poder por la fe, para que, al creer en él, corran sus ríos de limpieza y agua viva, desde nuestro interior. Así da la vida suya, vida y naturaleza de Dios en nosotros, se hacen efectivas en éstas vasijas de barro. La función del Espíritu, es enseñarnos toda la justicia de Dios, lo que Dios quiere que hagamos. También su función es llevarnos a toda verdad, es convencernos de pecado, de quién es Jesucristo, él es Dios que ya venció a los poderes que gobernaban a este mundo, y que Satanás ya está vencido.
Miremos lo importantísimo que es el trabajo del Espíritu Santo, que entre más débiles nos volvemos por decreto de Dios, su poder se perfecciona en nuestra debilidad.
Esto es algo difícil de entender, a veces yo me he encontrado discutiendo con Dios, del porqué de mis pruebas y el Espíritu me convence de que debo aceptar que él, con todo eso, me está haciendo más débil, para que su poder se perfeccione en mi debilidad, entonces cuando lo escucho, ya no me quiero oponer. En ese momento, le lloro pidiéndole perdón, por querer dar patadas contra el aguijón, y le digo que está bien, que lo haga, porque entiendo que me conviene.

Debo decirte en este momento, que Dios, tiene un propósito secreto, y es volverte más débil para que hagas Pancracio con él: Pancracio es una palabra griega que significa “todos los poderes” y “todas las habilidades”, antecesora a las artes marciales mixtas de hoy en día. Todos los poderes en una lucha cuerpo a cuerpo en al cual, si utilizas todos sus poderes y habilidades, siempre ganas. El Pancracio con Cristo, es permitirle que él luche cuerpo a cuerpo contra tu carne, contra el pecado, contra el mundo, contra satanás, por medio de la vida que da su Santo Espíritu, con todos sus poderes, y que tú también lo hagas junto a él, y como dije, en contra del mundo, la carne y satanás, para vencer en esta guerra sin cuartel.

1 Corintios 6:17 NTV, Pero la persona que se une al Señor es un solo espíritu con él.
TLA En cambio, quien se une al Señor Jesús se hace un solo cuerpo espiritual con él.
1 Corintios 2:16 NTV Pues, «¿Quién puede conocer los pensamientos del Señor? ¿Quién sabe lo suficiente para enseñarle a él?». Pero nosotros entendemos estas cosas porque tenemos la mente de Cristo.
TLA Como dice la Biblia: «¿Quién sabe lo que piensa el Señor? ¿Quién puede darle consejos?» Pero nosotros tenemos el Espíritu de Dios, y por eso pensamos como Cristo.
A estas alturas debes entender que, si estás en Cristo, posees las dos naturalezas, la naturaleza de Cristo, y la naturaleza pecadora de Adán.
Salmos 82:6-7 TLA » Ya les he dicho que ustedes son dioses, que son hijos del Dios Altísimo; NTV 7Pero morirán como simples mortales y caerán como cualquier otro gobernante”».
Juan 10:34-36Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley: “YO DIJE: ¿SOIS DIOSES? 35Si a aquellos, a quienes vino la palabra de Dios, los llamó dioses (y la Escritura no se puede violar), 36 ¿a quién el Padre santificó y envió al mundo, vosotros decís: “Blasfemas, porque dije: “Yo soy el Hijo de Dios?…
Tu compañerismo con él espíritu es indispensable, debes entender que tu mente y la suya, se han unido para siempre en una misma, ya son una sola, por lo tanto, el Espíritu en tu mente te pone imágenes, intensiones, deseos, pensamientos, sentimientos, realidades, verdades, palabra de Dios, versículos Bíblicos, el consejo de Dios, te muestra quién es Jesús en tu mente, para convencerte de algo que él quiere. A esto le llamamos ejercicios espirituales, de manera que debes entender que tú ayudas a sus ejercicios espirituales cuando te pones a meditar en esas imágenes verdaderas. Yo digo que soy un rumiante, porque me gusta volver a masticar en mi mente esas cosas, por ejemplo, cuando me doy cuenta de una realidad suya, o de una verdad, yo quiero que se me quede escrita en mi corazón y me entrego confiadamente a esa verdad, porque sé que Dios no miente, ni puede fallar, entonces vuelvo a pensar en ella, una y otra vez, hasta que llego a un punto que es innegable, todo esto fue el trabajo del Espíritu Santo en mi espíritu humano.
Colosenses 3:15-17. Y que la paz de Cristo reine en vuestros corazones, a la cual en verdad fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. 16Que la palabra de Cristo habite en abundancia en vosotros, con toda sabiduría enseñándoos y amonestándoos unos a otros con salmos, himnos y canciones espirituales, cantando a Dios con acción de gracias en vuestros corazones. 17Y todo lo que hacéis, de palabra o, de hecho, hacedlo todo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias por medio de El a Dios el Padre.
Qué grande es el poder de Dios, y como puede convencer cuál es su voluntad, que podemos ganar a ejércitos que nos superan, mil por uno o diez mil, más a ti no llegará. Hace poco vi un programa de History Chanell, que se llama: “Vivir para contarlo”, cada capítulo trata de cómo soldados del Ejército norteamericano sobrevivieron a fuertes combates en Irak, o Afganistán, cuando sus enemigos los multiplicaban 3, o 5, 10 a uno, sino más. En un capítulo, me impresionó como la madre de un soldado, contó que le dijo a su hijo un sueño que había tenido, en el cual, él moría en Afganistán, por un artefacto explosivo que alguien activaba al tocar con el pie, un alambre. Esto cuando terminaban de pasabar un puente pequeño. Y así fue, el joven soldado murió de esa manera en ese viaje, sus compañeros narraron todo el incidente, el soldado murió por la explosión, voló en partes y su cuerpo voló en miles de pedazos, nunca lo encontraron, excepto por partes del equipo que él andaba, así identificaron que había muerto y porque ya apareció, y no regresó con los heridos.
Yo me recordé de varios sueños que yo he tenido y de cómo se me han cumplido, también recordé que Dios está en control de todo, él está gobernando, él dice quien vive, y quien muere, cuando dónde y cómo, cuándo ha decretado el fin de cada quién. Pero también él dice que no le temas a quienes pueden matar el cuerpo, más bien que temamos a quien tiene el poder de mandar nuestras al más al infierno, es decir, a él, a Dios. Su palabra dice que nuestros cabellos están contados, que, por más afán, no podremos hacer que crezcamos más, y que nuestros días de vida en la tierra ya han sido dados por él, están contados, él es quién da y quién quita.
Entonces Dios ya sabe lo que va a pasar porque él es quién ha escrito todo lo acontecimientos de los hombres, y su fin, antes de la fundación de la tierra, incluso en qué los va a dejar que se equivoquen, quién son la cizaña, y el mal que los dejará hacer, pero él es el Santo, Santo, Santo, el mismo de ayer, hoy, y por los siglos. Me puse a meditar que Jesucristo es Dios, que está sentado en su trono, y gobierna la tierra, con su cetro de poder, y también tiene esta función, además de salvar a los suyos, entonces me volqué más hacia el rey soberano. Ahora estoy más consiente que él es quién determina el futuro de cada hombre, entonces le hablo con más confianza a mi rey soberano, mi compañero, quién manda, quién tiene todo el poder, y está reinando. La biblia dice que Dios le dio toda autoridad sobre el cielo y la tierra, y que en la trinidad él tiene la preeminencia. Tampoco dice que el Padre ni el Espíritu están subordinados al Hijo, sino que la trinidad actúa como un todo, y que este es el tiempo de exaltar a Jesús y su santo nombre, todo dado por Dios, el Padre. Recordemos que Dios es Dios, y él es el mismo ayer hoy, y por los siglos, el no cambia, ni se fatiga, entonces, al decir que el Padre ha dejado a cargo al Hijo resucitado, de toda la creación, aparte de ser un hecho, le da el puesto de Dios, al hombre divino resucitado. Ninguna persona de la trinidad es menos en nada, sino que el Dios “trino uno”, se glorifica más. Éste es el tiempo de Cristo, pero después le entregará todo al Padre.
Entonces ya estoy consciente de quién es Jesucristo y su gran poder, él controla el curso de la historia y sus acontecimientos porque es Dios, él tiene el poder para hacer y detener, el pude cambiar el curso de los acontecimientos para mi favor, si tan solo se lo pido con una gran fe.
Es increíble pensar que Dios prueba la fe de sus Hijos de diferentes formas, a algunos les dio y probó su fe, con grandes combates que nunca hubiesen imaginado que iban a librar, como por ejemplo el asedio de la isla de Malta por parte del Imperio Otomano en el año 1565. Los monjes de la orden de malta, eran 700, y Dios les probó su fe, cuando 40,000 Turcos Otomanos invadieron la isla, la sitiaron le lanzaron 170,000 balas de cañones, y fueron repelidos al mando de Jean Parisot de la Valette, de 71 años, y finalmente fueron vencidos por los monjes cristianos, que con su fe, y nuevas tecnologías con pólvora mezclada con otros componentes, hicieron granadas de cerámica, lanza llamas, ruedas encendidas que lanzaban hacia los soldados enemigos, rifles que recargaban en 30, segundos, espadas ligeras, jabalinas y una gran valentía, al verse vencidos los turcos se retiraron. La Valette dijo, con qué gran gloria me corona Dios a mis 71 años, me ha dado esta gran victoria, y ahora el islam, no podrá entrar a Europa, ni podrán controlar las rutas marítimas.
Debes entender que tu carne puede estár haciendo su actividad, en algún aspecto, propia de su naturaleza pecadora, esto así es, y no creo que ese sea el problema, lo que pienso que es un grabe problema, es si el Espíritu Santo no está eliminando esos pecados, al convencerte, y llevarte a Jesús que quita el pecado del mundo. Ese si es el problema.
16Por eso les doy este consejo: dejen que el Espíritu guíe su vida y no complazcan los deseos perversos de su naturaleza carnal. 17Nuestra naturaleza carnal desea lo que está en contra del Espíritu y el Espíritu desea lo que está en contra de la naturaleza carnal. Los dos se oponen. Por eso resulta que ustedes no están haciendo lo que realmente quieren, 18pero si se dejan guiar por el Espíritu, quedan libres de la ley. Examinate si estás en la fe de Jesucristo, si no lo estás, no vas a entrar al reino de los cielos, el pecado finalmente te producirá la muerte espiritual y física, e irás a condenación eterna.
Gálatas 5:16-26
19Está muy claro que las cosas que hace nuestra naturaleza carnal son: inmoralidad sexual, impureza, descontrol, 20idolatría, participar en brujerías, odio, discordia, celos, iras, rivalidades, peleas, divisiones, 21envidias, borracheras, parrandas y otras cosas parecidas. Ya les advertí contra eso y ahora les vuelvo a decir lo mismo, que todos los que hacen eso no tendrán parte en el reino de Dios.
22En cambio, el Espíritu produce amor, alegría, paz, paciencia, amabilidad, bondad, fidelidad, 23humildad y dominio propio. No existe ninguna ley en contra de esas cosas. 24Todos los que pertenecen a Cristo han crucificado su naturaleza carnal con sus pasiones y sentimientos egoístas. 25Ya que el Espíritu nos da vida, debemos dejarlo que nos guíe. 26No seamos orgullosos, ni envidiosos ni causemos peleas entre nosotros mismos.
Gálatas 516 NTV. Por eso les digo: dejen que el Espíritu Santo los guíe en la vida. Entonces no se dejarán llevar por los impulsos de la naturaleza pecaminosa. 17 La naturaleza pecaminosa desea hacer el mal, que es precisamente lo contrario de lo que quiere el Espíritu. Y el Espíritu nos da deseos que se oponen a lo que desea la naturaleza pecaminosa. Estas dos fuerzas luchan constantemente entre sí, entonces ustedes no son libres para llevar a cabo sus buenas intenciones, 18 pero cuando el Espíritu los guía, ya no están obligados a cumplir la ley de Moisés.
Si la carne hace su actividad que es: versículo 19 NTV inmoralidad sexual, impureza, pasiones sensuales, 20 idolatría, hechicería, hostilidad, peleas, celos, arrebatos de furia, ambición egoísta, discordias, divisiones, 21 envidia, borracheras, fiestas desenfrenadas y otros pecados parecidos.
Si la carne hace esta actividad y el Espíritu no la detiene, o la elimina dándote vida, estas en problemas serios y grabes. Si el Espíritu mata la mayoría de esas obras de la carne, y solo estás produciendo algunas pocas, pero el Espíritu te está dando vida, te limpia, borra los pecados llevándote al arrepentimiento, a pedir perdón y amar a Jesucristo sobre todas las cosas, entonces significa que el Espíritu Santo vive en ti, y vas a ir al cielo, no vas a ir a condenación, significa que pronto pasarás esa prueba y vencerás, luego pasarás una gran parte de tiempo, solo dando el fruto del Espíritu.
Para vencer cualquier mal, lo único que necesitamos es el Espíritu de del Dios vivo.

Zacarías 4:6 NTV Entonces me dijo: —El Señor dice a Zorobabel: “No es por el poder ni por la fuerza, sino por mi Espíritu, dice el Señor de los Ejércitos Celestiales.

TLA así que el ángel me explicó: —Dios le está mandando un mensaje a Zorobabel, y es el siguiente: “Zorobabel, no hace falta que seas poderoso, ni necesitas un gran ejército; lo único que necesitas es mi Espíritu. Yo soy el Dios todopoderoso, y te aseguro que así es.

Busca al espíritu, deja que te de vida, déjate que te guíe el Espíritu Santo, y vencerás, todo esto se logra por creer en Jesucristo.
Vamos a orar en primera persona.
Dios fiel y poderoso, me has dado promesas maravillosas, tú no te fatigas ni te cansas, y das fuerzas al débil, tú me amas, y me restauras con tu Espíritu poderoso, te doy las gracias, te pido que tu Espíritu haga su obra en mí, para que podamos eliminar el asedio de todo enemigo, tú lo prometiste y yo te creo. Te pido que entres en mi corazón y que me hagas la vida, te pido que siempre estés en mi corazón haciendo la vida, porque tú nunca pierdes a ninguno de los tuyos. Te adoro Jesucristo, vivo para ti, por tu Espíritu. Gracias Padre en el nombre de Jesús.