El amor del Padre te sanará

Juan 3:14-17Traducción en lenguaje actual (TLA) 14 »Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, y del mismo modo yo, el Hijo del hombre, tengo que ser levantado en alto, 15 para que todo el que crea en mí tenga vida eterna. 16 »Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no me envió a este mundo para condenar a la gente, sino para salvarla.
Creo que expresar con palabras el amor de Dios, se queda corto porque Dios es amor, pero lo intentaré. Para que realmente podamos comprender un poco las profundidades de: ¿cómo es el amor de Dios? debemos pensar en Juan 3:16 dice, que amó tanto, tanto, a la humanidad, es decir, su amor fue tan puro, verdadero noble, grande, profundo, inmenso, gigantesco, real, que le dio a la humanidad, su mejor regalo, le entregó todo lo que tenía, lo mejor que tenía es la vida de su Hijo amado. Pero como Dios es tres personas, entonces Dios se dio a sí mismo, entregó su propia vida por la humanidad.
Esto no solo habla de amor, sino también de un inmenso respeto inmedible y admiración, por cada ser humano. Entonces podemos comprender un poco mejor acerca de cómo es el Padre. Jesús tenía que ser levantado en la cruz, al igual que Moisés levantó a la serpiente de bronce en lo alto, para curar en veneno de las picaduras de muerte que las serpientes ardientes hacían a al pueblo de Israel en el desierto. Quien no ha visto esta realidad de que en el desierto hay serpientes, no sabe que las hay no por cientos, sino por miles, o más bien dicho por decenas de miles. Para muestra un botón, hay un video de National Geografic, de una Iguana que escapa a varias serpientes, y cuando ya parece que está a salvo, le salen más y más y más, parecía que la pobre iguana, tendría unas 100 vidas, por el escape del siglo que hizo, todas las serpientes la atacaron y pudo escapar de milagro. Allí te das cuenta de la magnitud del problema, y similitud de las serpientes ardientes y su veneno, con el pecado en nosotros, es decir, los pecados que todos los días cometemos y nos acechan, no son cientos, sino miles y decenas de miles, el pecado lleva a la muerte, así como la picadura de una serpiente, pero así como Israel, cuando era mordido y envenenado, cuando volvía a ver a aquella serpiente levantada, milagrosamente al instante quedaban sanos, de igual manera, al ver a Cristo levantado en la cruz, al creer en él, que murió para darnos vidas, al instante y milagrosamente nos quita ese veneno de muerte del pecado, nos sana, y nos da vida. Todo por el gran amor del Padre y su maravilloso plan para nosotros.
Muchas veces ignoramos que Dios ama a cada ser humano. En una ocasión Jesús dijo: TLA Juan 15:13 “Nadie muestra más amor que quien da la vida por sus amigos”. En otra oportunidad señaló: TLA Juan 15:15 “Ya no los llamo sirvientes, porque un sirviente no sabe lo que hace su jefe. Los llamo amigos, porque les he contado todo lo que me enseñó mi Padre”.
Cuando yo comprendí más profundamente esta parte, del amor de Dios a toda la humanidad, aumentó mi respeto por el ser humano, ahora le tengo un enorme amor y más respeto como nunca a todo humano, porque estoy viendo al objeto del amor de Dios, y lo admiro más que antes, ya que, al ver al hombre, me veo a mí mismo y mis debilidades, mi raza, mi género, es por quién Cristo entregó su vida, me duele lo que le pasa y me percato que es la imagen y semejanza de su creador, y recuerdo como Dios ama a cada persona y la respeta, respeta sus decisiones hasta las que son malas. Esto no significa que Dios no va a intervenir soberanamente cuando ya diga basta con lo que él hombre hace mal, tampoco significa que no lo esté controlando, ni que él no le haya dado su mala naturaleza al dejarlo ser así como es, al haber dejado que el pecado creciera en cada persona, por el decreto de condenación que dio en la cabeza federal de Adán cuando este pecó y pasó el pecado a todas las generaciones posteriores, y así a la humanidad. Pero Dios ha designado que, si creemos en su hijo, seremos libres de esa condenación del pecado y del castigo eterno, porque en la otra cabeza federal que es Jesucristo, todos tenemos salvación y vida eterna por su sacrificio que afecta para bien a todos los que creemos. Así como Dios condenó a todos en Adán, así Dios salvará a todos los que creen y están en Cristo.
Romanos 5: 12 Cuando Adán pecó, el pecado entró en el mundo. El pecado de Adán introdujo la muerte, de modo que la muerte se extendió a todos, porque todos pecaron. 13 Es cierto, la gente ya pecaba aun antes de que se entregara la ley; pero no se le tomaba en cuenta como pecado, porque todavía no existía ninguna ley para violar. 14 Sin embargo, desde los tiempos de Adán hasta los de Moisés, todos murieron, incluso los que no desobedecieron un mandamiento explícito de Dios como lo hizo Adán. Ahora bien, Adán es un símbolo, una representación de Cristo, quien aún tenía que venir; 15 pero hay una gran diferencia entre el pecado de Adán y el regalo del favor inmerecido de Dios. Pues el pecado de un solo hombre, Adán, trajo muerte a muchos; pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su perdón para muchos por medio de otro hombre, Jesucristo; 16 y el resultado del regalo del favor inmerecido de Dios es muy diferente de la consecuencia del pecado de ese primer hombre. Pues el pecado de Adán llevó a la condenación, pero el regalo de Dios nos lleva a ser declarados justos a los ojos de Dios, a pesar de que somos culpables de muchos pecados. 17 Pues el pecado de un solo hombre, Adán, hizo que la muerte reinara sobre muchos; pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su justicia, porque todos los que lo reciben vivirán en victoria sobre el pecado y la muerte por medio de un solo hombre, Jesucristo. 18 Así es, un solo pecado de Adán trae condenación para todos, pero un solo acto de justicia de Cristo trae una relación correcta con Dios y vida nueva para todos. 19 Por uno solo que desobedeció a Dios, muchos pasaron a ser pecadores; pero por uno solo que obedeció a Dios, muchos serán declarados justos.
El amor del Padre es tan grande que no se puede medir, Dios ama al pecador, aunque aborrece el pecado. Dios ama al pecador, aunque lo mire de lejos cuando está haciendo el mal, aunque repudie lo que hace el hombre, ya que es el hombre el que hace el mal, Dios no hace el mal, ni tampoco lo manda a hacer, el mal es falta de bien, es ausencia de su luz, y procede de Satanás no de Dios, más en Cristo Jesús, aun cuando aún éramos pecadores, Dios hizo amistad con nosotros y nos mostró cuanto nos ama, al enviar a morir a Jesús en la cruz en nuestro lugar. Sin embargo, aunque Dios que no toca el mal con un dedo, da decretos que a nosotros nos parecen como si hiciera el mal porque no conocemos bien a Dios, él decreta los acontecimientos de la tierra sin cometer ningún mal. Génesis 9:5-6Traducción en lenguaje actual (TLA) 5-6 »Yo hice al hombre y a la mujer semejantes a mí mismo. Por eso, si algún animal los mata a ustedes, ese animal también tendrá que morir; y si alguno de ustedes mata a otra persona, también tendrá que morir.
Sin embargo, en esta oportunidad, yo no me quiero concentrar en los decretos de condenación, ni que Dios pone un alto a las vidas de los que matan a otros seres humanos, por la misma mano del hombre, sino que quiero concentrarme en su amor.
Que Dios ame a toda la humanidad con un gran amor, no significa que Dios ama más a los que se condenan, que a los que se salvan, toda la descripción Biblia narra que, aunque a Dios le duele profundamente la condenación de los que se pierden, aunque Jesús llore por ellos, la Biblia describe que Dios ama más a los que se salvan. Dios ama a los que condenará, pero los tiene que castigar, porque es justo y les debe pagar justa retribución, y aunque los ama no los va a perdonar, si no cuentan con la amnistía de Cristo. La Biblia jamás dice que Dios no ama a los que se pierden, de echo los ama, sin embargo, al hacer un estudio más profundo de la doctrina y del significado de esta, en ella se habla mucho más del amor de Dios por sus hijos, y del origen de ese su gran amor por cada uno de ellos. La doctrina habla de cómo nos ama y juró que nos amaría, lo decretó y se auto limitó a ello, todo esto acerca describe cómo es su gran amor que le tiene a los que se salvan. La Biblia dice que los amó desde el principio, y desde el principio nos amó con amor eterno, desde el principio nos conoció, nos entregó la gracia, la misericordia, nos predestinó para que le conociéramos, y puso nuestro nombre en el libro de la vida. Apocalipsis 13:8Traducción en lenguaje actual (TLA) 8 A ese monstruo lo adorarán todos los que no tienen sus nombres escritos en el libro del Cordero, que fue sacrificado. Ese libro fue escrito desde antes de que Dios creara el mundo, y en él están escritos los nombres de todos los que tienen vida eterna.
Malaquías 1:2-3Nueva Traducción Viviente (NTV) Amor de Dios por Israel 2 «Yo siempre los he amado», dice el Señor. Sin embargo, ustedes replican: «¿De veras? ¿Cómo nos has amado?». Entonces el Señor contesta: «Yo les he demostrado mi amor de la siguiente manera: amé a su antepasado Jacob, 3 pero rechacé a su hermano, Esaú, y devasté su zona montañosa. Convertí la herencia de Esaú en un desierto para chacales».
Debemos entender que el hombre natural, está esclavizado por el pecado, pero, aunque su naturaleza está predeterminada hacia el mal, porque es un ciego, tonto, desnudo y desventurado, la Biblia enseña que Dios ha decretado no tan sólo los actos libres del hombre, sino que el hombre es a pesar de todo libre en sus actos y responsable. En respuesta a los actos libres y malos que hicieron los hermanos de José, este les contesta, cuando ellos pensaban que, al morir su padre, José los mataría. ” Pero José les respondió: –No temáis. ¿Estoy yo acaso en el lugar de Dios? Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó para bien, para hacer lo que vemos hoy: mantener con vida a un pueblo numeroso.” Génesis:19-20.
En el caso de Jesús, a los actos libres y malos de los hombres que llevaron a la muerte de Jesús. ” A éste, que fue entregado por el predeterminado consejo y el previo conocimiento de Dios, vosotros matasteis clavándole en una cruz por manos de inicuos.” Hechos 2:23.
” Porque verdaderamente, tanto Herodes como Poncio Pilato con los gentiles y el pueblo de Israel se reunieron en esta ciudad contra tu santo Siervo Jesús, al cual ungiste, para llevar a cabo lo que tu mano y tu consejo habían determinado de antemano que había de ser hecho. Y ahora, Señor, mira sus amenazas y concede a tus siervos que hablen tu palabra con toda valentía.” Hechos 4:27-29.
Es difícil de entender esto, lo cierto es que, aunque nos cueste armonizar los dos extremos, es evidente en las Escrituras que el uno no revoca o invalida al otro. Dios gobierna en los hombres como primera causa y el hombre obra libremente aún en su maldad ciega, pero aun lo que hace está siendo controlado para que se dé aquellos que Dios ha decretado que tiene que suceder. Es decir, los actos libres de los hombres buenos y malos, no revocan la soberanía de Dios, no la dejan sin valor, como si no fue su efecto de su ley o decreto, su norma o disposición que él haría, de echo la confirman, ni tampoco los actos malos de los hombres buenos y malos, no invalidan que Dios está actuando controlando, dirigiendo los acontecimientos de los hombres, y que lo que hacemos los hombres, era porque Dios lo había decretado, sin nada más y nada menos, pero en todo esto Dios nunca peca porque en él no hay pecado, siendo el dueño y Señor de todas las cosas, no decreta nada por maldad sino porque hará su propósito para nuestro bien. Sin embargo, castigará a todo el que hace el mal.
” Yo anuncio lo porvenir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no ha sido hecho. Digo: ‘Mi plan se realizará, y haré todo lo que quiero.'” Isaías 46:10.
” En él también recibimos herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que realiza todas las cosas conforme al consejo de su voluntad.” Efesios 1:11.
” El consejo de Jehovah permanecerá para siempre, y los pensamientos de su corazón, por todas las generaciones.” Salmo 33:11.
” A la verdad, el Hijo del Hombre va según lo que está determinado, pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado!” Lucas 22:22.
¡ay de aquel hombre por quien es entregado! Dios no les hace mal a los impíos, el no provoca intencionalmente su condenación, son ellos mismos los que se condenan, ellos y sus maldades, Dios los respeta y no interviene con mala intención porque Dios no es malo es bueno, interviene auto limitándose a su decreto dejándolos pasar, pero al final los juzga y condena por la maldad de ellos, ya que son responsables de sus actos. ¿Pero en los escogidos por él mismo para salvación? Con ellos interviene dándoles gracia sobre gracia, presentándoles la fe en su hijo, para que crean, y hace un milagro, en un instante les cambia la naturaleza, la que estaba predeterminada de mala, a buena, entonces nos gusta lo bueno, su hijo, su luz, ya no la oscuridad. Con esto no hace ningún mal con aquellos a quienes no lo hizo, porque es su decisión, y porque no nos debe nada. Que Dios haya decidido hacernos bien, no es democracia, nadie tiene que protestar como se hace hoy en día con las decisiones de los presidentes de naciones, sino que Dios está actuando libremente, sin mala intención y sin pecado.
1 Juan 4:19Reina-Valera 1960 (RVR1960) 19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.
Pero hay una realidad, las personas caen en el infierno como lluvia de bolas de fuego, a millares, todos los días. Esto es una realidad, y para los que preguntan, ¿por qué? la respuesta es: porque no creyeron en Jesús, en el amor del Padre, blasfemaron contra el Espíritu Santo. Este punto, nunca debemos perderlo de vista, debemos estar conscientes de esto en todo momento. Conocí personas que eran muy malas, en las guerras de Nicaragua y El Salvador, mi papá las evangelizaba más el evangelio para ellos era ominoso, ellos se burlaban y maldecían a Dios, a mis 9 años de edad, cuando supe que habían muerto, primero me alegré porque me tenían amenazado que me iban a violar mientras me destazaban, y torturaban, me alegré no por su muerte, sino porque la amenaza desaparecía, lo que quiero recalcar es que a esa edad supe que esas personas no pudieron entrar al cielo, supe que estaban en el infierno, habían hecho tanto daño, habían matado hasta mujeres y niños, hicieron tanto mal a sus semejantes, que Dios por ello jamás les dará el cielo como premio, o recompensa, sería injusto e iría contra su naturaleza, pero como no lo es, sin duda alguna, por su maldad, les dio el infierno como castigo.
Este punto no hay que perderlo nunca de vista, si no crees en verdad y de corazón en Jesús como Señor y salvador personal, no vas a salvarte, jamás entrarás al reino de los cielos, pero si crees, pides perdón, y te arrepientes de tus pecados, si andas caminando con el Señor, entonces si te salvarás.
Romanos 10:9-13. 9 Si declaras abiertamente que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. 10 Pues es por creer en tu corazón que eres declarado justo a los ojos de Dios y es por declarar abiertamente tu fe que eres salvo. 11 Como nos dicen las Escrituras: «Todo el que confíe en él jamás será avergonzado». 12 No hay diferencia entre los judíos y los gentiles en ese sentido. Ambos tienen al mismo Señor, quien da con generosidad a todos los que lo invocan. 13 Pues «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo».
El amor de Dios con los que le aman y siguen fielmente.
Deuteronomio 33:3,26. En verdad, El ama al pueblo; todos tus santos están en tu mano, y siguen en tus pasos; todos reciben de tus palabras.… Oseas 11:1.
Romanos 12:9Traducción en lenguaje actual (TLA) (Cómo vivir la vida cristiana) 9 Amen a los demás con sinceridad. Rechacen todo lo que sea malo, y no se aparten de lo que sea bueno.
Isaías 49:15-16Traducción en lenguaje actual (TLA) 15 Pero Dios respondió: «Jerusalén, ¿acaso puede una madre olvidar o dejar de amar a su hijo? Y aunque ella lo olvidara, yo no me olvidaré de ti. 16 Yo te llevo grabada como un tatuaje en mis manos, siempre tengo presentes tus murallas.
1 Juan 4:16Nueva Versión Internacional (NVI)
16 Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
Dios nos ama, contemos con su amor para todo, si podemos confesar a Jesús, y creemos de todo corazón somos de Dios, si creemos en verdad, amaremos a Dios que no vemos y a nuestro prójimo que si vemos. Aunque estés muy enfermo de tu alma, corazón, sentimientos, pecados, debes saber que cuando ya no puedas más, recuerda el amor de Dios, porque el amor de Dios te sanará, en Cristo Jesús. Dale las gracias por su gran amor. Dios te bendiga.