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¡Su Gracia nos tiene que bastar!

2 Corintios 12:7-10Reina-Valera 1960 (RVR1960)

7 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera; 8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor, que lo quite de mí.9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. 10 Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

Cierto día, un granjero estaba trabajando en sus tierras cuando llegó un inspector del gobierno. Al bajarse de su camión, el inspector le dijo: “Voy a inspeccionar su terreno para asegurarme de que no haya ninguna violación de la ley aquí.” El granjero le dijo: “Muy bien, señor, pero no se meta al campo de atrás.” El inspector sacó su placa de identificación y le dijo: “¿Ve usted esta placa? Esta placa indica que yo tengo autoridad para inspeccionar donde yo quiera, y usted no me puede prohibir la entrada a ninguna parte de su terreno. ¿Entendido?” El granjero se disculpó y le dijo que fuera a inspeccionar donde él quisiera. Luego, volvió a su trabajo. Al rato, escuchó unos gritos de desesperación. Al acercarse al lugar de donde provenían, observó que el inspector se había metido precisamente al campo de atrás, y que un toro muy bravo lo estaba persiguiendo. Desesperado, el inspector pedía ayuda. En eso, el granjero le gritó: “¡La placa! ¡Enséñele al toro la placa!”
Hay momentos en donde nosotros nos sentimos invencibles por la autoridad de la que hemos sido investidos, y por el gran amor que recibimos de nuestro Salvador, de manera que llegamos a ser los consentidos de Dios, tenemos una relación cercana y pensamos que Dios es nuestra placa, como en el caso de este inspector, no se nos puede ocurrir que Dios también puede ser el toro, y que nos va a perseguir cuando inconscientemente nuestra carne se mete en terrenos, en donde Dios seguramente nos va a sacar al toro.
Cuando somos humillados por Dios, a través de las circunstancias de la vida, nos resentimos, nos duele, y le clamamos que quite los aguijones que puedan estarnos molestando y causando dolor, pero Dios que es sabio no lo hace porque está trabajando, haciéndonos mejores personas.
El orgullo, la soberbia, la independencia de Dios, el creerse que uno es “libre con su libre albedrío”, el pensar que “soy más santo que los demás, porque ya no peco” no son requisitos para Dios, sino manchas, impurezas, piedras que nos va a quitar del camino. Por esta razón un aguijón que nos cause dolor, para Dios es algo oportuno. Si dejamos aparte el aguijón y hablamos del silencio de Dios, es como si fuera otro aguijón. Lo que trato de decir es que:
· Hay tiempos donde no vas a estar como tú quieres estar, ¡su gracia te tiene que bastar!
· Hay tiempos donde no vas a tener lo que quieres tener, ¡su gracia te tiene que bastar!
· Para esos tiempos en donde el aguijón de Dios te humilla, te hace menguar, te hace ser más espiritual, cuando las cosas no salen como querías, ¡su gracia te tiene que bastar! ¡su gracia debe ser suficiente! ¡su gracia te debe conformar! ¡su gracia te tiene que confortar! ¡su gracia te debe consolar, su gracia debe ser tu consuelo y nada más!
Esto es lo que Dios quiere, que te baste su gracia, que digas, a pesar que no estoy con Dios como quisiera estar, acepto hoy, vivir por su gracia, reconozco que tengo el amor de Dios, que en mi debilidad su poder se perfecciona.
Esto es lo que Dios le estaba diciendo al Apóstol Pablo, quién había sido llevado al cielo, no sabía de qué manera, si en el cuerpo o fuera del cuerpo, pero había sido llevado al cielo, y para que no se volviera orgulloso, para que no le pasara las de luz bella que se enorgulleció y se creyó más, Dios le puso un aguijón en la carne, un mensajero de satanás, que lo golpeaba en la carne. La reacción de Pablo fue orar de verdad una vez, otra vez, y otra, y las tres veces Dios le dijo, “bástate mi gracia”, en otras palabras, no te lo voy a quitar, confórmate con que te amo para siempre, y siempre estaré contigo, además, es la manera de hacerte débil, y que mi poder se perfeccione en tu debilidad.
¿Qué podría ser un aguijón, que humillara verdaderamente a Pablo?
Hay muchas discrepancias y él no menciona de lo que se trata, pero ¿si fuese una enfermedad? ésta podría debilitarlo y humillarlo. ¿Si fuese un pecado? Un pecado humillaría más a un hombre de Dios y lo debilitaría más, podría haber sido una debilidad de pecado que le hacía golpearse el cuerpo, para no salir de la carrera, sino ganarla, lo cierto es que lo que haya sido “el mensajero de satanás” que lo golpeaba nada más y nada menos “en la carne” lo que me suena a mí a algún tipo de pecado en la carne, ya que él andaba siempre en el Espíritu, llegó a aceptar que cuando era más débil entonces era más fuerte, y que la gracia de Dios le tenía que bastar. Él no quería el aguijón, ni al mensajero de satanás en la carne, pero entendió que, a pesar dé: la gracia de Dios era suficiente para él.
En tu vida, no sé lo que pueda ser ese aguijón de satanás que te abofetea en la carne, o si es el silencio de Dios, su respuesta que parece tardar, pero debes pensar, que sea lo que sea que te esté pasando, si eres un hijo de Dios, él nunca jamás te va a soltar de la mano, ni te va a rechazar, no se volverá atrás acerca de lo que ya hizo por ti, no te va a des adoptar, sino que a pesar de la prueba que te haya puesto, su amor estará para siempre contigo, su amor es lo que ya tienes, su favor, es lo único que te tiene que bastar.
En mi vida he tenido momentos en los que me he sentido mal, no he obtenido la respuesta de Dios, sino su silencio, y me he dicho a mí mismo, bueno lo tienes todo, espera por lo demás, su gracia te tiene que bastar. He dicho como dijo Habacuc tocante a que, había visto que no importaba si Dios estaba enojado con la tierra o no, sino que se percató que Dios había salido a salvarlo, esto le impactó, porque Jehová había salido ya, a salvarlo, entonces dijo:

Habacuc 3:16-18Nueva Traducción Viviente (NTV)

16 »Al oír esto, me estremecí por dentro; mis labios temblaron de miedo. Se me doblaron las piernas, caí y temblé de terror. Esperaré en silencio el día venidero cuando la catástrofe golpee al pueblo invasor.

17 Aunque las higueras no florezcan y no haya uvas en las vides, aunque se pierda la cosecha de oliva y los campos queden vacíos y no den fruto, aunque los rebaños mueran en los campos y los establos estén vacíos,

18 ¡aun así me alegraré en el Señor! ¡Me gozaré en el Dios de mi salvación!

Jesús dijo de Judas Iscariote, que era un Diablo, y que iba a ir a perdición por serlo, así como todas aquellas personas que vienen a esta vida, que tienen esposas, hijos, trabajos, vida en esta tierra, pero son un Diablo, en su corazón son malos y merecen ir a condenación, e irán porque no se arrepentirán por ser Diablos, así también Jesús dijo del resto de los 11 discípulos que eran unos escogidos, santos. Así también Jesús dice de nosotros, de todos los que creemos, que Dios amó tanto al mundo que envió a Jesús a su único Hijo, para que todo aquél que en el crea no se pierda, sino que tenga vida eterna. Jesús ha dicho de nosotros los que creemos, tal como lo dijo al apóstol pablo, bástate mi gracia, mi poder es todo lo que necesitas.
Si somos fieles en lo poco, Dios nos pondrá en lo más.

Mateo 25:23 RVR1960 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.

TLA »El hombre le contestó: “¡Excelente! Eres un empleado bueno, y se puede confiar en ti. Ya que cuidaste bien lo poco que te di, ahora voy a encargarte cosas más importantes. Vamos a celebrarlo.”

¿Qué es lo mucho, o más importante? El cielo, el paraíso, estar en la presencia de Dios para siempre. Se fiel al Señor Jesucristo en esta tierra, se buen administrador de lo que te ha puesto, y él te pondrá en lo mucho más importante, en el cielo, para siempre.
Dios te bendiga mucho más.
Vamos a orar en primera persona.
Gracias padre porque tú eres mi alegría, mi salvación, tú me llevas de la mano, tú no me sueltas, ni me soltarás, tu eres mi consuelo, que estás conmigo siempre, tú amor inagotable para conmigo, en esos momentos en donde no estoy como quisiera estar, tu gracia es todo lo que debo ver, aceptar, tomar, y cuando lo hago viene una gran paz a mi vida que me dice, “todo está bien”, “todo estará bien”, este es tu combustible para hoy, ya lo tengo todo, hasta el favor inmerecido de Dios, vivo por la fe, vivo por la gracia de Dios. Señor, en esos momentos en donde parezco no aceptar las cosas, en los que tal vez te fallé, por el mensajero de satanás en la carne y el aguijón del pecado, debo recordar que ¡tú gracia me debe ser suficiente, debe bastarme! Porque tu poder se perfecciona en mi debilidad. Gracias por todo, por lo que me has dado y por lo que no me has dado, por lo que me has negado, en el nombre de Jesús. Amén y amén.

¿Porque Dios quiere que solo dependamos de él?

En el día del bien goza del bien, y en el día de la adversidad, reflexiona. Dios hizo tanto el uno como el otro, a fin de que el hombre no sepa qué trae el futuro. (Eclesiastés 7:14)
“… había una vez, un hombre muy rico, poderoso y dueño de todo, que prescindió de todo, y dependió completamente. Él vivió como peregrino en este mundo… nació en un establo que no era suyo, comió a la mesa de otro hombre, durmió en la barca de otro; no tuvo lugar propio donde pudiera recostar su cabeza, murió y fue sepultado, pero solo por tres días en un sepulcro ajeno, porque dependió tanto de su Padre que este le resucitó.” Él fue quién dijo estas palabras: “las zorras tienen guaridas, y las aves del cielo nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar su cabeza” Mateo 8:20. No buscó puestos políticos, no se le miró comprando propiedades, no se le observó ganando el favor de poderosos, sino que siempre se le vio cumpliendo firmemente la misión que el Padre le encomendó. Nunca desvió su mirada en algo fuera de lo que su Padre le indicó cumplir.
Él nos dijo: “Si el mundo los aborrece, sepan que a mí me ha aborrecido antes que a ustedes. Si fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no son del mundo, antes yo los elegí del mundo, por eso el mundo los aborrece” (Juan 15:18-19)
Jesús nos pone ejemplo de nuestra condición temporal en esta vida. Jesús nos recuerda que nuestra esperanza no está cimentada en este mundo. Nuestra esperanza está cimentada en Su Reino. Jesús vivió así. Jesús nos da ejemplo para que nosotros vivamos así.
No se trata de excluirnos y apartarnos en un rincón alejado del planeta a esperar su retorno. No se trata de abandonar todas nuestras responsabilidades de forma insensata. Se trata de entender que este mundo no es nuestro hogar final. Se trata de depender del padre, de hacer su voluntad. Se trata de recordar que nuestra esperanza está por cumplirse y que ésta esperanza no nos avergüenza, a pesar de que la gente intente a toda costa sentirse cómoda en este mundo. Se trata de reconocer que nuestra vida está en sus manos y no depende de nosotros sino de Él. Se trata de entender que en realidad “nada es nuestro” y ¡todo es de Dios! Como dice el Salmo 24:1 “Todo lo creado pertenece a Dios y sólo a Él”. En Él debe estar nuestra esperanza. Si se tratara de apartarnos del mundo, entonces no cumpliríamos nuestro papel de ser testimonio para que la gente conozca de su amor, si se tratara de ser irresponsables, entonces avergonzaríamos su nombre con nuestra conducta irresponsable e inmadura.
¿Has escuchado que en el mundo se dice que nuestro éxito y felicidad dependen de nosotros mismos? Esta idea procede de la filosofía humanista que enseña que todo depende del hombre, y niega la doctrina de la fe y en Dios, y dependencia de Dios. El humanista no necesita de Dios porque se tiene a sí mismo, la verdad que asume es que el es su propio dios. Paradójicamente, hay algunos cristianos que están de acuerdo con esta ideología. La han aprendido del mundo y la han adoptado para sí mismos, sin saber que es totalmente opuesta a la Palabra de Dios, pero la Biblia no nos enseña a confiar en nosotros mismos, sino a dudar de nosotros mismos y a poner toda nuestra confianza solo en Dios, por esto acabamos de leer En el día del bien goza del bien, y en el día de la adversidad, reflexiona. Dios hizo tanto el uno como el otro, a fin de que el hombre no sepa qué trae el futuro.
Me cautiva e impresiona pensar la sola idea que me parece una intriga de Dios, porque acabamos de leer que él no quiere que sepamos que nos traerá en el futuro. En otras palabras, él trae a nuestras vidas condiciones, situaciones, circunstancias, cadenas de eventos, junto al tiempo, tanto de prosperidad como de adversidad, para ponernos a prueba, a fin que no sepamos qué es lo que nos traerá el futuro, para desestabilizarnos, a fin de que solo confiemos en él, y le adoremos en cada oportunidad. Me asusta, pero me gusta, porque sé que estoy en buenas manos. Lo diré de nuevo en primera persona: cuando Dios me pone soberanamente en una circunstancia, en la que finalmente sentiré que apenas yo estaba bien con todo, y ahora, de pronto ya estoy en serios problemas, es para que comprenda que las cosas no dependen de mi poder, sino del poder de Dios. Pero hay algo más que Dios quiere, en esos momentos, buenos o malos, que lo reconozcamos en cada situación, y lo adoremos, rindiéndonos en Espíritu y en verdad, esto es lo que Dios también quiere que seamos un sacrificio vivo para Dios, porque resulta que es la manera de conocer cuál es la voluntad de Dios para nosotros.
Romanos 12:1-2Nueva Traducción Viviente (NTV)
12 Por lo tanto, amados hermanos, les ruego que entreguen su cuerpo a Dios por todo lo que él ha hecho a favor de ustedes. Que sea un sacrificio vivo y santo, la clase de sacrificio que a él le agrada. Esa es la verdadera forma de adorarlo. 2 No imiten las conductas ni las costumbres de este mundo, más bien dejen que Dios los transforme en personas nuevas al cambiarles la manera de pensar. Entonces aprenderán a conocer la voluntad de Dios para ustedes, la cual es buena, agradable y perfecta.
Tanto la prosperidad como la adversidad proceden de la mano de Dios, y en esos tiempos, debemos entregar nuestros cuerpos a Dios, en adoración, que es nuestro sacrificio santo, este es la clase de sacrificio que a él le agrada, y es la verdadera forma de adorarlo, no quejándonos, sino al hacer esto le consultamos.
Proverbios 3:5-7Nueva Traducción Viviente (NTV)
5 Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. 6 Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar. 7 No te dejes impresionar por tu propia sabiduría. En cambio, teme al Señor y aléjate del mal.
El corazón sabio del Padre nos ha dado, tanto la prosperidad como la adversidad, y al pasar por ellas, el sentimiento que viene a nuestra mente, y que describe bien es acerca de lo que nos hace sentir que no controlamos el futuro, que al no controlarlo, nos acercarnos más a Dios, como lo dice un himno cristiano: Oh mi Dios, yo encuentro cada día. Tu poder en todo sinsabor; Por la fe en tu sabiduría Libre soy de pena y temor.
Es Dios el que hace que nosotros pasemos por todos esos acontecimientos, según lo declara el predicador Salomón que también puede ser traducido de la biblia como “el buscador”, “el ensamblador”, “el maestro”, “el portavoz”. Por lo tanto, es preciso que aprendamos a aceptar y a entender que Dios ha escogido estas experiencias para nosotros por amor y sabiduría. Estas tienen un propósito especial. Dios ha diseñado la vida para que esté llena de lo inesperado de modo que nosotros seamos conscientes de que no controlamos el futuro. Debemos entender que nosotros no somos los encargados de la vida. La gran y sutil mentira de Satanás con la que nos enfrentamos mil veces al día es que:
Nosotros “somos dioses”, que somos responsables de lo que sucede, que podemos planear, podemos dirigir y podemos controlar todo, porque dentro de esa libertad de la voluntad que nos ha concedido Dios da la impresión de que hay una cierta verdad transmitida por esta idea, de modo que creemos fácilmente el resto, es decir que a la postre somos nosotros los que tenemos el control de todo lo que sucede.
Sin embargo, la lección de las Sagradas Escrituras que se expresa una y otra vez, es que eso no es verdad; es Dios el que tiene el control, y lo que Él permite que nos suceda tiene siempre el propósito de ser para nuestro beneficio. Esta es la clara enseñanza de las Escrituras, tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. A pesar de que la adversidad pueda tener aspectos dolorosos, debemos entender que procede de un Dios de amor y por ello sentirnos agradecidos, y adorar a Dios de esta manera.
Yo había tratado de hacer negocios ya siendo cristiano y según yo, los hacía con Dios y para prosperar, pero no era cierto, los hacía para mí y para controlar mi futuro (para estar bien y para estar cómodo), además era un férreo defensor del “libre albedrío”, decía cosas como que Dios nos ha dado el poder y libertad para hacer lo que queramos, “el dinero se encuentra botado en la calle, solo es de ir a traerlo,” decía, pero en mis declaraciones se dejaba ver que yo quería ser independiente de Dios, como resultado mis negocios nunca prosperaban. Con el tiempo aprendí que cada vez debemos ser más dependientes de Dios, y él lo propicia todo para nuestro bien. Primeramente, aprendí que yo debía adorar a Dios si me daba los negocios o no. De pronto al hacer negocios nuevamente, comencé a adorarlo presentándome como ofrenda a él, sin importar el resultado, hasta regalé el producto antes que se venciera, pero mi sorpresa fue que de inmediato me hicieron pedidos. Pude ver el resultado inmediato en los negocios, ahora si lo estaba haciendo bien, ya no eran para mí, sino para Dios, rendido, aceptando su voluntad, y comprobándola, que era positiva para con el emprendimiento que yo estaba tomando.
Esto es lo mismo, si consultamos al Señor, para que enderece nuestras veredas, así como presentamos nuestros cuerpos para el pecado, así presentemos nuestros cuerpos, a quién nos hace rectos, santos, justos.
Romanos 6:19 RVR1960 Hablo como humano, por vuestra humana debilidad; que así como para iniquidad presentasteis vuestros miembros para servir a la inmundicia y a la iniquidad, así ahora para santificación presentad vuestros miembros para servir a la justicia.
La conclusión es que la vida está llena de adversidades, eso que nos sintamos ansiosos o atemorizados, pero la pregunta clave para triunfar es: ¿Hemos descubierto y confiado en la sabiduría y el amor de Dios, o intentamos controlar nuestro futuro?
“Por eso les digo: No se preocupen por su vida, qué comerán o beberán; ni por su cuerpo, cómo se vestirán. ¿No tiene la vida más valor que la comida, y el cuerpo más que la ropa? Fíjense en las aves del cielo: no siembran ni cosechan ni almacenan en graneros; sin embargo, el Padre celestial las alimenta. ¿No valen ustedes mucho más que ellas? ¿Quién de ustedes, por mucho que se preocupe, puede añadir una sola hora al curso de su vida? ¿Y por qué se preocupan por la ropa? Observen cómo crecen los lirios del campo. No trabajan ni hilan; sin embargo, les digo que ni siquiera Salomón, con todo su esplendor, se vestía como uno de ellos. Si así viste Dios a la hierba que hoy está en el campo y mañana es arrojada al horno, ¿no hará mucho más por ustedes, gente de poca fe? Así que no se preocupen diciendo: “¿Qué comeremos?” o “¿Qué beberemos?” o “¿Con qué nos vestiremos?” Porque los gentiles andan tras todas estas cosas, y el Padre celestial sabe que ustedes las necesitan. Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.” (Mateo 6: 25-33)
La razón por la que necesitamos el dolor y los días difíciles, es para depender de Dios y de su gracia que es diferente a nuestra perspectiva humana.
Oremos: Señor, líbrame de mi orgullo, de creer que yo lo puedo todo, y que seré independiente de ti para cumplir mis sueños egoístas y no tu voluntad, líbrame de querer poseer riquezas para hacer cuanto yo quiera fuera de tu voluntad, guárdame de todo mal, no me dejes caer en la tentación, líbrame de que me quiera apartar de ti, líbrame de que tome decisiones fuera de tu amor, sin consultarte, sin buscar hacer tu voluntad, sin poner la mira en las cosas de arriba. Quiero serte fiel, quiero depender más de ti, quiero vivir con el temor de Dios, así entonces haré tu voluntad. No quiero sentirme cómodo en ésta vida, sino contigo. Gracias Padre en el nombre de Jesús.

Cómo resistir la prueba por un poco más y pasarla

 

Santiago 1:12; 5:11. 12 Dichoso quien resiste la prueba pues, una vez acrisolado, recibirá como corona la vida que el Señor ha prometido a quienes lo aman. 11 Consideramos dichosos a los que supieron mantenerse firmes. Más aún, ustedes tienen conocimiento de la firmeza de Job, y ya ven el feliz desenlace a que lo condujo el Señor; porque el Señor es compasivo y misericordioso. BLPH

TLA 12 Al que soporta las dificultades, Dios lo bendice y, cuando las supera, le da el premio y el honor más grande que puede recibir: la vida eterna, que ha prometido a quienes lo aman. NTV 11 Honramos en gran manera a quienes resisten con firmeza en tiempo de dolor. Por ejemplo, han oído hablar de Job, un hombre de gran perseverancia. Pueden ver cómo al final el Señor fue bueno con él, porque el Señor está lleno de ternura y misericordia.

Estando en la situación difícil de la prueba podemos hacer estas tres cosas, aparte de no quejarnos, y esperar en Dios, con mucha fe, porque durante la prueba te cansas, bajas la guardia, y te llueve sobre mojado.
1 Aferrarnos a por la fe a Jesucristo.
Resulta que cuando estás en la prueba tiendes a cometer algunos errores, y posiblemente algunos pecadillos intransigentes porque no aceptas el consejo, son malas costumbres que se te atraviesan como escapes al dolor que estas sufriendo. Si haces lo contrario a lo que, se supone deberías hacer que es aferrarte a Jesucristo, te sentirás perdido, porque no tendrás asidero en la roca firme, y cuando el río golpea con ímpetu tu casa, la derribará, pero si tienes la confianza en la roca firme, no sufrirás daño en tu alma, ni en tu cuerpo.
Si para querer volver a obedecer a Dios comienzas a basarte en la ley, entonces estás en un grave problema, porque significa que ya dejaste de confiar en Cristo, porque él fin de la ley es Jesús, el cumplió la ley por ti, él es nuestro día de reposo, cuando lo tenemos a él lo tenemos todo, pero si cumples la ley y dejas de confiar en Jesucristo, la biblia dice en Gálatas 5:4 de Cristo, de la gracia os desligasteis… debes seguir confiando en Jesucristo como al principio, ya que él quita el pecado y te aparta del mal con su poder. Es más eficiente Cristo que tu fuerza de voluntad que como estás cansado y con la guardia abajo, te cuesta el no ceder esos pecados que se cometen durante la prueba.

Gálatas 5:4 NTV Pues, si ustedes pretenden hacerse justos ante Dios por cumplir la ley, ¡han quedado separados de Cristo! Han caído de la gracia de Dios.

TLA Los que quieren que Dios los acepte por obedecer la ley, rechazan el amor de Dios y dejan de estar unidos a Cristo.

NBD Aquellos de entre ustedes que tratan de ser justificados por la ley, han roto con Cristo; han caído de la gracia.

¿Cómo aferrarse a Jesucristo?
Por la fe. Debes recordar y creer, lo que Jesucristo ya hizo, sí, lo que hizo por ti, cosa por cosa. Evoca punto por punto como un ejercicio intelectual, y créelo con todo tu corazón: Jesucristo ya murió por ti, dio su vida, derramó hasta su última gota de sangre por amor a ti, porque tú para él vales su sacrificio salvífico, él ya te justificó ante el Padre, te compró, te ha levantado en lugares celestiales, rompió el acta contraria de los decretos que estaban en tu contra, eres su hijo, él es tu redentor, salvador, sabiduría, etc.
Colosenses 2:14 RVR1960 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,
TLA La ley escrita estaba en contra de nosotros, pero Dios le puso fin por medio de la muerte de Cristo en la cruz.
No permitas que nadie te condene por no cumplir con las fiestas judías, por lo que comes o bebes, porque no celebras ciertos días santos, cosas que están en la ley, porque son sombras de la realidad que vendría y Cristo es esa realidad. Personalmente, no me gusta cuando me encuentro con un hermano o pastor que comienza a meterme culpabilidades por cosas como estas, siento que es como un judaizante, o un fariseo que me está metiendo condenación al querer agregarle algo más donde no lo hay, pero según él, es necesario porque “no estoy cumpliendo con la ley, o los diez mandamientos”, repito “según él”. Santiago 2:10 TLA Si ustedes obedecen todas las leyes, menos una de ellas, es lo mismo que si desobedecieran todas. Según Dios, debes saberlo y entenderlo así, el que está en Cristo, nueva criatura es. De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. 2 Corintios 5:17 RVR1960
La persona que está en Cristo debe seguir lo de su nueva creación, debe continuar con lo que había comenzado, debe practicar todo lo de Cristo. La tristeza y la depresión que pudieran traerle, el mundo y las pruebas, son cosas del mundo, el pecado es cosa del mundo y nunca le hará feliz, lo que le hará sentir pleno y feliz, es hacer las cosas de su nueva vida, de la vida espiritual, porque el Espíritu es vida. Solo el Espíritu da vida eterna; los esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida, Juan 6:63 NTV.
Volviendo a que no debemos permitir que nadie nos acuse ni condene por la nueva vida que tenemos en Cristo, aquí está un versículo muy importante, donde podemos ver que Cristo es todo lo que necesitamos, es nuestra realidad. Colosenses 2:16-17Nueva Traducción Viviente (NTV)
16 Por lo tanto, no permitan que nadie los condene por lo que comen o beben, o porque no celebran ciertos días santos ni ceremonias por luna nueva ni los días de descanso. 17 Pues esas reglas son solo sombras de la realidad que vendrá. Y Cristo mismo es esa realidad.
Debemos entender que el fin de la ley es Cristo, y el que está en Cristo ya lo tiene todo, y cumple con la ley, por estar en Cristo. El enemigo te va a venir a acusar con la misma palabra de Dios para sacarte del camino, que no estás cumpliendo la ley, que ya no estás en la posición correcta con Dios en la que “tú mismo te debes poner al cumplir”, que si te enojaste con alguien es como que ya lo mataste, que si viste a una persona con deseo, ya adulteraste y ya quebrantaste la ley, pero tú debes saber que si has pecado, abogado tienes para con el Padre, y que Jesús ya te ha justificado, que ya estás en la posición correcta con Dios por lo que Cristo hizo por ti, la posición correcta que Cristo te puso ante Dios, al morir por ti, por haber nacido de nuevo, por haber creído en Cristo, por haber sido justificado. Solo pide su perdón, apártate del mal y sigue adelante en el camino del evangelio.
Romanos 10:4 RV1960. 4 porque el fin de la ley es Cristo, para justicia a todo aquel que cree.
NTV 4 Sin embargo, Cristo ya cumplió el propósito por el cual se entregó la ley. Como resultado, a todos los que creen en él se les declara justos a los ojos de Dios.
Como puedes ver, a todos lo que creen en él se les declara Justos, es decir, aceptados por el Padre.
Jesús es nuestro sumo sacerdote, créelo.
Abraham como cabeza federal, diezmó por Leví y por todos sus desencintes sacerdotes a Melquisedec, rey justo y rey de paz, sacerdote para siempre, y este bendijo a Abraham, porque el que bendice es superior, mayor, o más importante que el que recibe la bendición. Melquisedec, sin genealogía sigue vivo hasta hoy porque la Biblia dice que no ha muerto, entonces Melquisedec es Dios mismo que se le apareció nuevamente a Abraham, en la teofanía del sacerdote Melquisedec, y Jesús sería según la orden de Melquisedec, para que se vea que honrar al sumo sacerdote de Dios diezmándole es algo que proviene de Dios, a la manera de Dios y no a la del hombre. Venida la ley, los sacerdotes por ley debían ser según la orden de Arón, es decir de los levitas, pero Jesús no provenía de los levitas sino de Judá, no podía ser sacerdote, porque no se lo permitía la ley, entonces para poder permitírselo, se debía cambiar la ley, y Dios dice que Jesús es sacerdote sempiterno, según la orden de Melquisedec, sacerdote para siempre, es necesario cambiar la ley para poder hacerlo sacerdote, de esto habla la Biblia, cuando dice hebreos 7:12Traducción en lenguaje actual (TLA) 12 Porque si cambia la clase de sacerdote, también cambia la ley.
Pero lo más impactante es que también este sacerdote que cumplió la ley, también cambió la ley, trayendo una ley supra, que del latín significa ‘sobre’, ‘por encima de’, ‘más allá de’, hablo de la ley del amor de Dios, la perfecta ley de la libertad, la ley del Espíritu de vida, donde no hay nada más alto, y Dios no necesita de nada más, sino solo de ésta nueva ley. De manera que, entonces quién tiene a este sacerdote tiene la perfección, ha cumplido con todos los requisitos de la ley y entra en el descanso del Señor, en el reposo, del que habla Génesis cuando después de 6 días Dios, descansó de toda obra el séptimo, y que iba a meter a Israel en su descanso, pero ellos no creyeron, por eso no pudieron porque no les alcanzó la fe. Nosotros al tener a Jesús como mayor y mejor sumo sacerdote según la orden de Melquisedec, entramos en su reposo, el de la ley de la Torá, que es el Sabbat, que por ley se debía descansar de toda obra, pero en la nueva ley que es en Cristo, descansamos de toda obra, porque andando en el Espíritu, no hay ley que condene a la perfecta ley de la libertad, cuando se produce en ti, el fruto de Dios mismo en tu espíritu que es: el amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley. Gálatas 5:22-23Traducción en lenguaje actual (TLA) 22 En cambio, el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, 23 ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto.
Acá nos damos cuenta del inmenso poder de Jesucristo, y es la razón del porque nos congregamos el día domingo y no el sábado, porque nuestro salvador, resucitó el día domingo y le seguimos a él que es nuestra nueva ley, le tenemos y él nos tiene, somo suyos, entonces también cumplimos con la ley, porque él ya cumplió con toda la ley, y lo dijo, aclaró que la había cumplido. Yo(Jesús) les aseguro que mientras existan el cielo y la tierra, ni siquiera un punto o una coma se quitará de la ley, hasta que todo se cumpla. Mateo 5:18 TLA Al probar Jesús el vinagre, dijo: —Todo se ha cumplido. Luego inclinó la cabeza y entregó el espíritu. Juan 19:30 NBD
De manera que si miramos atentamente a Cristo quién es la perfecta ley que nos hace libres, y permanecemos en ella, no siendo oidores olvidadizos sino hacedores eficaces, hemos obedecido a Dios y seremos bendecidos por el mismo Jesucristo.
Santiago 1:25 LBLA, Pero el que mira atentamente a la ley perfecta, la ley de la libertad, y permanece en ella, no habiéndose vuelto un oidor olvidadizo sino un hacedor eficaz, éste será bienaventurado en lo que hace.
NTV, Pero si miras atentamente en la ley perfecta que te hace libre y la pones en práctica y no olvidas lo que escuchaste, entonces Dios te bendecirá por tu obediencia.
Hebreos 3:12-14. Por lo tanto, amados hermanos, ¡cuidado! Asegúrense de que ninguno de ustedes tenga un corazón maligno e incrédulo que los aleje del Dios vivo. 13 Adviértanse unos a otros todos los días mientras dure ese «hoy», para que ninguno sea engañado por el pecado y se endurezca contra Dios. 14 Pues, si somos fieles hasta el fin, confiando en Dios con la misma firmeza que teníamos al principio, cuando creímos en él, entonces tendremos parte en todo lo que le pertenece a Cristo.
2 Aferrarnos a la soberanía de Dios.
Para las bases de esta doctrina, hay cuatro fundamentos bíblicos, y que también son para creer y entender la Soberanía de Dios, siguen un orden lógico:
1. Los atributos divinos de Omnisciencia y Omnipotencia. 2. La Voluntad Inmutable de Dios. 3. La realidad es producto de los decretos divinos. 4. Dios es dueño de todo, y, por lo tanto, lo controla.
La soberanía de Dios, debe estar presente con todos sus aspectos, porque entenderla no solo te dará consuelo y seguridad eterna, sino que también te mostrará que vas por el camino correcto, guiará tus pasos, te enseñará muchas cosas, como que no eres un error, ni que la anarquía reina en esta vida, ni lo que está pasando es por el azar, sino que es Dios quién está controlando todo en la tierra, incluso tu destino. Todo lo que te pasa, todo lo que te ocurre, va a lo que está designado, señalado, a lo que ya está decretado por Dios.
La soberanía de Dios jamás te descalifica, (como tú lo haces cuando le fallas a Dios) muy por el contrario te califica y endosa, te vuelve a poner en la línea correcta, en la linea de lucha y batalla, (porque te hace entender que es su prueba y no tu pecado) porque tu suficiencia no proviene de ti, sino es Dios quien te esfuerza, él te sacará porque te ama. No es como pensábamos antes, que todo pasaba porque nosotros lo producíamos, y porque lo controlábamos todo, “si no pasaba algo es que nosotros no nos habíamos movido lo suficiente”. Pero en este caso no es así, en la doctrina de la soberanía de Dios, todo pasa porque Dios lo quiso, (aunque tu seas el que triunfas o fallas) lo hizo, y es por algo que va más allá que lo hace, según su voluntad de decretos o de propósito. Él te ha metido en la prueba sea la que sea, pero a la vez, Dios mismo te da fuerzas durante la prueba, no te cansas, sigues adelante porque te sostiene, te da ánimos, te pone el querer como el hacer, te dice que luches porque ya pasará, y porque no eres tú el que se glorificará, sino el proceso de Dios, estás en las manos de Dios, que te llevarán a buena tierra, no tus actos, (aunque luches) sino los de Dios, él te ilumina y te lleva a descansar junto a aguas de reposo, a donde están los delicados pastos, y te da la salida, de esta manera la misma soberanía es reconocida por nosotros que te dice que estas bien, y vas bien.
La soberanía de Dios te dice: la tormenta ha arreciado, pero resiste, ya va a pasar, Dios te traerá nuevos tiempos, te cambiará los vientos, falta poco, ya tendrás muchas alegrías, confía en el proceso de Dios, confía en la soberanía de Dios, porque él jamás ha defraudado a ningún creyente, el entenderla te da seguridad eterna, paz, fortaleza, nuevas fuerzas, ánimo, te mete en la lucha, y sana, porque siempre te lleva a los pies de Jesucristo. Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no lo trae. Y yo lo resucitaré en el día final. Juan 6:44. La soberanía te da la perspectiva correcta, que es Dios quién soberanamente hace las cosas en favor tuyo, entonces vas como viendo al invisible.
Los procesos fueron decretados por Dios, el tiempo de la prueba fue decretada por Dios, así el mismo te dará la salida, aunque tú estás viviendo tu vida a veces sin saber qué hacer, Dios está obrando a tu favor y confías en él, que sabe lo que hace, y todo ya lo había dispuesto, que tú ganarás, y que todo lo que te ocurra será para tú bien. Dejas de confiar en tu “libre albedrío”, para confiar en el brazo poderoso de Dios, en su fuerza.
Para entender la soberanía de Dios, hay reglas bíblicas muy claras, como, por ejemplo,
Dios es omnisciente, omnipotente, y diré también omnipresente, por estos tres atributos de Dios, nos dicen que: Dios está en todos lados, incluso en mi prueba, Dios todo lo puede, y aunque tiene el poder para todo respecto a mí, es decir, aunque puede sacarme de la prueba y no lo hace es que no quiere por el momento porque tiene un propósito sabio, pero como es omnipotente lo hará en el tiempo que ya tiene señalado para hacerlo sin problemas.
Dios lo sabe todo, sabe lo de mi prueba, mis problemas, no quiso evitar lo que me venía, él lo sabe todo, su conocimiento es inmensurable, él sabe cuándo es el mejor momento para sacarme de la prueba.
Dios tiene el poder para sacarme de la prueba, si tiene el poder y no me ha sacado de la prueba es porque no ha querido todavía, pero lo hará con su gran poder cuando él quiera, pero todo sucede para nuestro bien.
La Biblia enseña que Dios es Omnisciente. Esta palabra significa ”saber todo”. “Dice el Señor, que hace conocer todo esto desde tiempos antiguos.” Hech.15:18. Omnipotente quiere decir que es “Todopoderoso”. “…porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina.” Ap.19:6. Una negación de la Soberanía de Dios equivale a la anulación de uno de estos atributos divinos. Ejemplo: Supongamos que algo que Dios no hubiera ordenado sucediera. Tendría que ser por una de estas dos razones: que El no sabía que iba suceder, o porque Le falta poder para impedirlo. En el primer caso, no sería Omnisciente. En el segundo caso, no sería Omnipotente. La existencia de estos dos atributos en Dios confirma la imposibilidad de que algo pase sin el permiso divino.
Dios es el dueño y señor de todas las cosas. ¡Mío es todo lo que hay debajo del cielo! ¿Quién me puede pedir cuentas? Job 41:11 Esto significa que él es el dueño, y Señor, de mi vida, de la de todos, y dispone como dueño y Señor de todas las cosas, el gobierna como quiere a favor o en contra de todas las cosas, de manera que él como Dueño y Señor de todo, no solo decretó meterme en la prueba, con sus circunstancias, cadenas de eventos, condiciones, situaciones junto al tiempo en el que me ocurrió, así mismo, él ya decreto para sacarme de la prueba, entonces traerá nuevas circunstancias, condiciones, situaciones, cadenas de eventos y el tiempo, por ser soberano.
Dios es inmutable. Que nunca cambia significa también que es irresistible. Hebreos 6:17-18. 17 Dios también se comprometió mediante un juramento, para que los que recibieran la promesa pudieran estar totalmente seguros de que él jamás cambiaría de parecer. 18 Así que Dios ha hecho ambas cosas: la promesa y el juramento. Estas dos cosas no pueden cambiar, porque es imposible que Dios mienta. Por lo tanto, los que hemos acudido a él en busca de refugio podemos estar bien confiados aferrándonos a la esperanza que está delante de nosotros.
Dios no cambia, nunca cambia, él no va a cambiar lo que dio, lo que ya decidió hacer contigo, el ya decidió hacerte bien, si no no estuvieras en Cristo. Recuerda él es el mismo, ayer, hoy, y por los siglos, Dios no se va a volverse a atrás, acerca de lo que ya ha decidido hacer contigo y conmigo, porque él no cambia, por esto tenemos la suma confianza en que él, va a hacer todo para ayudarnos, para bendecirnos, en primera persona, para preservarme, para hacer que persevere, para traer a mi vida irresistiblemente lo que ya decidió hacer, para sacarme de la prueba eficaz y eficiente y como dije, irresistiblemente. Recuerda: ningún sueño es muy grande y ningún soñador es muy pequeño, cree que Dios te sacará de la prueba.
Lo que vemos, todo lo que es la realidad en la actualidad, es producto de los decretos de Dios. “Porque él dijo, y fue hecho; El mandó, y existió”. Salmos 33:9. “Por la fe entendemos haber sido compuestos los siglos(las épocas) por la palabra de Dios, siendo hecho lo que se ve, de lo que no se veía”. Hebreos 11:3 RVA «Tú eres digno, oh Señor nuestro Dios, de recibir gloria y honor y poder. Pues tú creaste todas las cosas, y existen porque tú las creaste según tu voluntad». Apocalipsis 4:11. Acá hay una declaración determinante: todas las cosas deben su existencia a la voluntad de Dios.
Las cosas no corren por si solas, están gobernadas, ordenadas, controladas, limitadas, dadas o quitadas, compuestas, constituidas, modeladas, formadas, preparadas, creadas, hechas, enteramente organizadas, y permitidas por Dios, por lo que él ya loas tenía planeadas. Sí, antes de la fundación del mundo, él ya lo tenía planeado todo u diseñado y escrito, entonces comenzó, por esto él llama las cosas que no son como que son. Toda la realidad, lo que Dios permite que pase, ya sea bueno o malo, estaba escrito en los decretos de Dios, por esto es que lo controlo todo, porque él lo ordena. Dios sabe lo bueno y malo que te va permitir hacer en tu vida, Dios sabe lo que no te va a permitir hacer en tu vida, todo es un misterio oculto en él. La maldad que permitió que te sucediera, el nivel de daño y grado sufrido, no es algo que él ignora, o no sabe. El mal que permite en la actualidad, todo es parte de un plan mayor, de parte de Dios, aunque él no es el autor del mal, sino lo que hace es que controla todo lo que pasa en la realidad, para que pase o no pase, según por lo que había decretado al principio, antes de la fundación del mundo, y se auto limita a ello, por esto no es arbritrario. Cuando Herodes Antipas, Poncio Pilatos los religiosos de su tiempo, los judíos y romanos, mataron a Jesús, los apóstoles en hechos 4, reconocen que fue Dios quien controló las cosas soberanamente para que pasaran de acuerdo a lo que estaba determinado a hacer, para traernos la salvación en Cristo, pero condenó a los autores del mal, como Judas Iscariote, ya que Dios no hizo el mal, ni pecó, porque en el no hay pecado, sino el hombre y su maldad son los autores del mal, sin embargo sin saberlo, hicieron irresitiblemente la voluntad de Dios, pero siempre son responsables y cumpables.
Hechos 4:27-28. »De hecho, ¡eso ha ocurrido aquí en esta misma ciudad! Pues Herodes Antipas, el gobernador Poncio Pilato, los gentiles y el pueblo de Israel estaban todos unidos en contra de Jesús, tu santo siervo, a quien tú ungiste. 28 Sin embargo, todo lo que hicieron ya estaba determinado de antemano de acuerdo con tu voluntad. NTV
27 »Es verdad que en esta ciudad se unieron Herodes Antipas, Poncio Pilato, el pueblo romano y el pueblo de Israel, para matar a Jesús, a quien tú elegiste para que fuera nuestro rey. 28 Pero ellos sólo estaban haciendo lo que tú, desde el principio, habías decidido hacer. TLA
3 Recuerda sus promesas, evoca lo que Dios te ha prometido, lo que te ha dicho. Confiésalo, decláralo, dilo a los aires, porque cuando lo haces te amarras a la bendición. Recuerda que Dios cumplirá con cada una de las promesas que te ha dado, y no fallará.
Aferrémonos a esta fe, y resistirememos la prueba, porque ya pronto estamos por salir de ella, y recuerda que para entonces estarás acrisolado como Job, es decir, con la virtud, o cualidad, que has sido perfeccionado, depurado, por ser puesto a prueba, por sufrir padecimientos, entonces serás, honrado, íntegro, intachable. Recuerda en Cristo, ya entramos en el descanso de Dios.
Salmo 40:1-3. Con paciencia esperé que el Señor me ayudara, y él se fijó en mí y oyó mi clamor. 2 Me sacó del foso de desesperación, del lodo y del fango. Puso mis pies sobre suelo firme y a medida que yo caminaba, me estabilizó. 3 Me dio un canto nuevo para entonar, un himno de alabanza a nuestro Dios. Muchos verán lo que él hizo y quedarán asombrados; pondrán su confianza en el Señor.

nfrentar problemas, considérenlo como un tiempo para alegrarse mucho porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. Así que dejen que crezca, pues una vez que su constancia se haya desarrollado plenamente, serán perfectos y completos, y no les faltará nada.”
Santiago 1:2‭-‬4 NTV

 

 

 

 

 

 

 

 

El amor del Padre te sanará

Juan 3:14-17Traducción en lenguaje actual (TLA) 14 »Moisés levantó la serpiente de bronce en el desierto, y del mismo modo yo, el Hijo del hombre, tengo que ser levantado en alto, 15 para que todo el que crea en mí tenga vida eterna. 16 »Dios amó tanto a la gente de este mundo, que me entregó a mí, que soy su único Hijo, para que todo el que crea en mí no muera, sino que tenga vida eterna. 17 Porque Dios no me envió a este mundo para condenar a la gente, sino para salvarla.
Creo que expresar con palabras el amor de Dios, se queda corto porque Dios es amor, pero lo intentaré. Para que realmente podamos comprender un poco las profundidades de: ¿cómo es el amor de Dios? debemos pensar en Juan 3:16 dice, que amó tanto, tanto, a la humanidad, es decir, su amor fue tan puro, verdadero noble, grande, profundo, inmenso, gigantesco, real, que le dio a la humanidad, su mejor regalo, le entregó todo lo que tenía, lo mejor que tenía es la vida de su Hijo amado. Pero como Dios es tres personas, entonces Dios se dio a sí mismo, entregó su propia vida por la humanidad.
Esto no solo habla de amor, sino también de un inmenso respeto inmedible y admiración, por cada ser humano. Entonces podemos comprender un poco mejor acerca de cómo es el Padre. Jesús tenía que ser levantado en la cruz, al igual que Moisés levantó a la serpiente de bronce en lo alto, para curar en veneno de las picaduras de muerte que las serpientes ardientes hacían a al pueblo de Israel en el desierto. Quien no ha visto esta realidad de que en el desierto hay serpientes, no sabe que las hay no por cientos, sino por miles, o más bien dicho por decenas de miles. Para muestra un botón, hay un video de National Geografic, de una Iguana que escapa a varias serpientes, y cuando ya parece que está a salvo, le salen más y más y más, parecía que la pobre iguana, tendría unas 100 vidas, por el escape del siglo que hizo, todas las serpientes la atacaron y pudo escapar de milagro. Allí te das cuenta de la magnitud del problema, y similitud de las serpientes ardientes y su veneno, con el pecado en nosotros, es decir, los pecados que todos los días cometemos y nos acechan, no son cientos, sino miles y decenas de miles, el pecado lleva a la muerte, así como la picadura de una serpiente, pero así como Israel, cuando era mordido y envenenado, cuando volvía a ver a aquella serpiente levantada, milagrosamente al instante quedaban sanos, de igual manera, al ver a Cristo levantado en la cruz, al creer en él, que murió para darnos vidas, al instante y milagrosamente nos quita ese veneno de muerte del pecado, nos sana, y nos da vida. Todo por el gran amor del Padre y su maravilloso plan para nosotros.
Muchas veces ignoramos que Dios ama a cada ser humano. En una ocasión Jesús dijo: TLA Juan 15:13 “Nadie muestra más amor que quien da la vida por sus amigos”. En otra oportunidad señaló: TLA Juan 15:15 “Ya no los llamo sirvientes, porque un sirviente no sabe lo que hace su jefe. Los llamo amigos, porque les he contado todo lo que me enseñó mi Padre”.
Cuando yo comprendí más profundamente esta parte, del amor de Dios a toda la humanidad, aumentó mi respeto por el ser humano, ahora le tengo un enorme amor y más respeto como nunca a todo humano, porque estoy viendo al objeto del amor de Dios, y lo admiro más que antes, ya que, al ver al hombre, me veo a mí mismo y mis debilidades, mi raza, mi género, es por quién Cristo entregó su vida, me duele lo que le pasa y me percato que es la imagen y semejanza de su creador, y recuerdo como Dios ama a cada persona y la respeta, respeta sus decisiones hasta las que son malas. Esto no significa que Dios no va a intervenir soberanamente cuando ya diga basta con lo que él hombre hace mal, tampoco significa que no lo esté controlando, ni que él no le haya dado su mala naturaleza al dejarlo ser así como es, al haber dejado que el pecado creciera en cada persona, por el decreto de condenación que dio en la cabeza federal de Adán cuando este pecó y pasó el pecado a todas las generaciones posteriores, y así a la humanidad. Pero Dios ha designado que, si creemos en su hijo, seremos libres de esa condenación del pecado y del castigo eterno, porque en la otra cabeza federal que es Jesucristo, todos tenemos salvación y vida eterna por su sacrificio que afecta para bien a todos los que creemos. Así como Dios condenó a todos en Adán, así Dios salvará a todos los que creen y están en Cristo.
Romanos 5: 12 Cuando Adán pecó, el pecado entró en el mundo. El pecado de Adán introdujo la muerte, de modo que la muerte se extendió a todos, porque todos pecaron. 13 Es cierto, la gente ya pecaba aun antes de que se entregara la ley; pero no se le tomaba en cuenta como pecado, porque todavía no existía ninguna ley para violar. 14 Sin embargo, desde los tiempos de Adán hasta los de Moisés, todos murieron, incluso los que no desobedecieron un mandamiento explícito de Dios como lo hizo Adán. Ahora bien, Adán es un símbolo, una representación de Cristo, quien aún tenía que venir; 15 pero hay una gran diferencia entre el pecado de Adán y el regalo del favor inmerecido de Dios. Pues el pecado de un solo hombre, Adán, trajo muerte a muchos; pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su perdón para muchos por medio de otro hombre, Jesucristo; 16 y el resultado del regalo del favor inmerecido de Dios es muy diferente de la consecuencia del pecado de ese primer hombre. Pues el pecado de Adán llevó a la condenación, pero el regalo de Dios nos lleva a ser declarados justos a los ojos de Dios, a pesar de que somos culpables de muchos pecados. 17 Pues el pecado de un solo hombre, Adán, hizo que la muerte reinara sobre muchos; pero aún más grande es la gracia maravillosa de Dios y el regalo de su justicia, porque todos los que lo reciben vivirán en victoria sobre el pecado y la muerte por medio de un solo hombre, Jesucristo. 18 Así es, un solo pecado de Adán trae condenación para todos, pero un solo acto de justicia de Cristo trae una relación correcta con Dios y vida nueva para todos. 19 Por uno solo que desobedeció a Dios, muchos pasaron a ser pecadores; pero por uno solo que obedeció a Dios, muchos serán declarados justos.
El amor del Padre es tan grande que no se puede medir, Dios ama al pecador, aunque aborrece el pecado. Dios ama al pecador, aunque lo mire de lejos cuando está haciendo el mal, aunque repudie lo que hace el hombre, ya que es el hombre el que hace el mal, Dios no hace el mal, ni tampoco lo manda a hacer, el mal es falta de bien, es ausencia de su luz, y procede de Satanás no de Dios, más en Cristo Jesús, aun cuando aún éramos pecadores, Dios hizo amistad con nosotros y nos mostró cuanto nos ama, al enviar a morir a Jesús en la cruz en nuestro lugar. Sin embargo, aunque Dios que no toca el mal con un dedo, da decretos que a nosotros nos parecen como si hiciera el mal porque no conocemos bien a Dios, él decreta los acontecimientos de la tierra sin cometer ningún mal. Génesis 9:5-6Traducción en lenguaje actual (TLA) 5-6 »Yo hice al hombre y a la mujer semejantes a mí mismo. Por eso, si algún animal los mata a ustedes, ese animal también tendrá que morir; y si alguno de ustedes mata a otra persona, también tendrá que morir.
Sin embargo, en esta oportunidad, yo no me quiero concentrar en los decretos de condenación, ni que Dios pone un alto a las vidas de los que matan a otros seres humanos, por la misma mano del hombre, sino que quiero concentrarme en su amor.
Que Dios ame a toda la humanidad con un gran amor, no significa que Dios ama más a los que se condenan, que a los que se salvan, toda la descripción Biblia narra que, aunque a Dios le duele profundamente la condenación de los que se pierden, aunque Jesús llore por ellos, la Biblia describe que Dios ama más a los que se salvan. Dios ama a los que condenará, pero los tiene que castigar, porque es justo y les debe pagar justa retribución, y aunque los ama no los va a perdonar, si no cuentan con la amnistía de Cristo. La Biblia jamás dice que Dios no ama a los que se pierden, de echo los ama, sin embargo, al hacer un estudio más profundo de la doctrina y del significado de esta, en ella se habla mucho más del amor de Dios por sus hijos, y del origen de ese su gran amor por cada uno de ellos. La doctrina habla de cómo nos ama y juró que nos amaría, lo decretó y se auto limitó a ello, todo esto acerca describe cómo es su gran amor que le tiene a los que se salvan. La Biblia dice que los amó desde el principio, y desde el principio nos amó con amor eterno, desde el principio nos conoció, nos entregó la gracia, la misericordia, nos predestinó para que le conociéramos, y puso nuestro nombre en el libro de la vida. Apocalipsis 13:8Traducción en lenguaje actual (TLA) 8 A ese monstruo lo adorarán todos los que no tienen sus nombres escritos en el libro del Cordero, que fue sacrificado. Ese libro fue escrito desde antes de que Dios creara el mundo, y en él están escritos los nombres de todos los que tienen vida eterna.
Malaquías 1:2-3Nueva Traducción Viviente (NTV) Amor de Dios por Israel 2 «Yo siempre los he amado», dice el Señor. Sin embargo, ustedes replican: «¿De veras? ¿Cómo nos has amado?». Entonces el Señor contesta: «Yo les he demostrado mi amor de la siguiente manera: amé a su antepasado Jacob, 3 pero rechacé a su hermano, Esaú, y devasté su zona montañosa. Convertí la herencia de Esaú en un desierto para chacales».
Debemos entender que el hombre natural, está esclavizado por el pecado, pero, aunque su naturaleza está predeterminada hacia el mal, porque es un ciego, tonto, desnudo y desventurado, la Biblia enseña que Dios ha decretado no tan sólo los actos libres del hombre, sino que el hombre es a pesar de todo libre en sus actos y responsable. En respuesta a los actos libres y malos que hicieron los hermanos de José, este les contesta, cuando ellos pensaban que, al morir su padre, José los mataría. ” Pero José les respondió: –No temáis. ¿Estoy yo acaso en el lugar de Dios? Vosotros pensasteis hacerme mal, pero Dios lo encaminó para bien, para hacer lo que vemos hoy: mantener con vida a un pueblo numeroso.” Génesis:19-20.
En el caso de Jesús, a los actos libres y malos de los hombres que llevaron a la muerte de Jesús. ” A éste, que fue entregado por el predeterminado consejo y el previo conocimiento de Dios, vosotros matasteis clavándole en una cruz por manos de inicuos.” Hechos 2:23.
” Porque verdaderamente, tanto Herodes como Poncio Pilato con los gentiles y el pueblo de Israel se reunieron en esta ciudad contra tu santo Siervo Jesús, al cual ungiste, para llevar a cabo lo que tu mano y tu consejo habían determinado de antemano que había de ser hecho. Y ahora, Señor, mira sus amenazas y concede a tus siervos que hablen tu palabra con toda valentía.” Hechos 4:27-29.
Es difícil de entender esto, lo cierto es que, aunque nos cueste armonizar los dos extremos, es evidente en las Escrituras que el uno no revoca o invalida al otro. Dios gobierna en los hombres como primera causa y el hombre obra libremente aún en su maldad ciega, pero aun lo que hace está siendo controlado para que se dé aquellos que Dios ha decretado que tiene que suceder. Es decir, los actos libres de los hombres buenos y malos, no revocan la soberanía de Dios, no la dejan sin valor, como si no fue su efecto de su ley o decreto, su norma o disposición que él haría, de echo la confirman, ni tampoco los actos malos de los hombres buenos y malos, no invalidan que Dios está actuando controlando, dirigiendo los acontecimientos de los hombres, y que lo que hacemos los hombres, era porque Dios lo había decretado, sin nada más y nada menos, pero en todo esto Dios nunca peca porque en él no hay pecado, siendo el dueño y Señor de todas las cosas, no decreta nada por maldad sino porque hará su propósito para nuestro bien. Sin embargo, castigará a todo el que hace el mal.
” Yo anuncio lo porvenir desde el principio, y desde la antigüedad lo que aún no ha sido hecho. Digo: ‘Mi plan se realizará, y haré todo lo que quiero.'” Isaías 46:10.
” En él también recibimos herencia, habiendo sido predestinados según el propósito de aquel que realiza todas las cosas conforme al consejo de su voluntad.” Efesios 1:11.
” El consejo de Jehovah permanecerá para siempre, y los pensamientos de su corazón, por todas las generaciones.” Salmo 33:11.
” A la verdad, el Hijo del Hombre va según lo que está determinado, pero ¡ay de aquel hombre por quien es entregado!” Lucas 22:22.
¡ay de aquel hombre por quien es entregado! Dios no les hace mal a los impíos, el no provoca intencionalmente su condenación, son ellos mismos los que se condenan, ellos y sus maldades, Dios los respeta y no interviene con mala intención porque Dios no es malo es bueno, interviene auto limitándose a su decreto dejándolos pasar, pero al final los juzga y condena por la maldad de ellos, ya que son responsables de sus actos. ¿Pero en los escogidos por él mismo para salvación? Con ellos interviene dándoles gracia sobre gracia, presentándoles la fe en su hijo, para que crean, y hace un milagro, en un instante les cambia la naturaleza, la que estaba predeterminada de mala, a buena, entonces nos gusta lo bueno, su hijo, su luz, ya no la oscuridad. Con esto no hace ningún mal con aquellos a quienes no lo hizo, porque es su decisión, y porque no nos debe nada. Que Dios haya decidido hacernos bien, no es democracia, nadie tiene que protestar como se hace hoy en día con las decisiones de los presidentes de naciones, sino que Dios está actuando libremente, sin mala intención y sin pecado.
1 Juan 4:19Reina-Valera 1960 (RVR1960) 19 Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.
Pero hay una realidad, las personas caen en el infierno como lluvia de bolas de fuego, a millares, todos los días. Esto es una realidad, y para los que preguntan, ¿por qué? la respuesta es: porque no creyeron en Jesús, en el amor del Padre, blasfemaron contra el Espíritu Santo. Este punto, nunca debemos perderlo de vista, debemos estar conscientes de esto en todo momento. Conocí personas que eran muy malas, en las guerras de Nicaragua y El Salvador, mi papá las evangelizaba más el evangelio para ellos era ominoso, ellos se burlaban y maldecían a Dios, a mis 9 años de edad, cuando supe que habían muerto, primero me alegré porque me tenían amenazado que me iban a violar mientras me destazaban, y torturaban, me alegré no por su muerte, sino porque la amenaza desaparecía, lo que quiero recalcar es que a esa edad supe que esas personas no pudieron entrar al cielo, supe que estaban en el infierno, habían hecho tanto daño, habían matado hasta mujeres y niños, hicieron tanto mal a sus semejantes, que Dios por ello jamás les dará el cielo como premio, o recompensa, sería injusto e iría contra su naturaleza, pero como no lo es, sin duda alguna, por su maldad, les dio el infierno como castigo.
Este punto no hay que perderlo nunca de vista, si no crees en verdad y de corazón en Jesús como Señor y salvador personal, no vas a salvarte, jamás entrarás al reino de los cielos, pero si crees, pides perdón, y te arrepientes de tus pecados, si andas caminando con el Señor, entonces si te salvarás.
Romanos 10:9-13. 9 Si declaras abiertamente que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo levantó de los muertos, serás salvo. 10 Pues es por creer en tu corazón que eres declarado justo a los ojos de Dios y es por declarar abiertamente tu fe que eres salvo. 11 Como nos dicen las Escrituras: «Todo el que confíe en él jamás será avergonzado». 12 No hay diferencia entre los judíos y los gentiles en ese sentido. Ambos tienen al mismo Señor, quien da con generosidad a todos los que lo invocan. 13 Pues «todo el que invoque el nombre del Señor será salvo».
El amor de Dios con los que le aman y siguen fielmente.
Deuteronomio 33:3,26. En verdad, El ama al pueblo; todos tus santos están en tu mano, y siguen en tus pasos; todos reciben de tus palabras.… Oseas 11:1.
Romanos 12:9Traducción en lenguaje actual (TLA) (Cómo vivir la vida cristiana) 9 Amen a los demás con sinceridad. Rechacen todo lo que sea malo, y no se aparten de lo que sea bueno.
Isaías 49:15-16Traducción en lenguaje actual (TLA) 15 Pero Dios respondió: «Jerusalén, ¿acaso puede una madre olvidar o dejar de amar a su hijo? Y aunque ella lo olvidara, yo no me olvidaré de ti. 16 Yo te llevo grabada como un tatuaje en mis manos, siempre tengo presentes tus murallas.
1 Juan 4:16Nueva Versión Internacional (NVI)
16 Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.
Dios nos ama, contemos con su amor para todo, si podemos confesar a Jesús, y creemos de todo corazón somos de Dios, si creemos en verdad, amaremos a Dios que no vemos y a nuestro prójimo que si vemos. Aunque estés muy enfermo de tu alma, corazón, sentimientos, pecados, debes saber que cuando ya no puedas más, recuerda el amor de Dios, porque el amor de Dios te sanará, en Cristo Jesús. Dale las gracias por su gran amor. Dios te bendiga.