Vislumbra, escudriña, comprende su maravilloso plan, por la fe.

Jeremías 29:10-12Traducción en lenguaje actual (TLA) “Ustedes van a vivir unos setenta años en Babilonia. Cuando se cumpla ese tiempo, les prometo que los haré volver a Jerusalén. 11 Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su mal, sino para su bien. Voy a darles un futuro lleno de bienestar. 12 Cuando ustedes me pidan algo en oración, yo los escucharé.”.

Salmos 139:15-17Nueva Traducción Viviente (NTV) “15 Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz. 16 Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara. 17 Qué preciosos son tus pensamientos acerca de mí, oh Dios. ¡No se pueden enumerar!”.

Salmos 138:8Nueva Traducción Viviente (NTV)

8 El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre.

Lo primero que tengo que decir es que decido creerle a Dios, yo creo estas palabras, porque Dios no miente, nunca miente, y que esta predicación es una oda a la predestinación de Dios, es decir a Dios mismo, por todo el bien que decidió hacerme antes de la fundación del mundo, yo no me avergüenzo de mi Dios, ni de mi Cristo, ni de su Santo Espíritu.

Números 23:19Nueva Traducción Viviente (NTV) 19 Dios no es un hombre, por lo tanto, no miente. Él no es humano, por lo tanto, no cambia de parecer. ¿Acaso alguna vez habló sin actuar? ¿Alguna vez prometió sin cumplir?

Habiendo dado por sentado esta base, de que Dios y su palabra nunca mienten, entonces pasamos a lo siguiente. Todo plan tiene pasos. Si yo hago un plan, este, si no tiene pasos no es ningún plan.
Recordemos que leímos en Jeremías 29 que sus planes para nosotros son para bien, no para mal, para desearnos un futuro mejor, para darnos una esperanza, en él, en su Hijo amado, para que esperemos sólo en él, en nadie, en nada más, este es el propósito del cautiverio, o del sufrimiento en nuestras vidas, en los pobres de espíritu, que creemos y esperamos en él. El propósito de Dios se va a cumplir en todos aquellos que creemos y esperamos en él, de manera que, para encausarnos, tenemos que ajustarnos a su plan y dejar que él vaya siguiendo sus propios pasos, porque según Antoine de Saint-Exupéry “una meta sin un plan, es solo un deseo”. Y lo que Dios tiene para nosotros no solo es un deseo sino también una meta, un propósito: Darnos un futuro de bienestar integral, mientras “nos lleva a la plena y completa medida de Cristo”. De esto se trata su plan, un plan que producirá el bien.
Debemos entender que su plan es maravilloso para cada uno de nosotros, y a la vez es diferente para cada uno de nosotros. Si tratamos de comparar el plan de Dios para nuestras vidas comparándolo con el plan de Dios para la vida de otras personas, nos vamos a frustrar, nos sentiremos mal, tienes que buscar realizar tu propio plan, el que Dios tiene para tu vida. Cada persona es única, y el plan de Dios es único para cada persona. Lo único que es común en ese aspecto es que todos los planes de Dios son para el bien de aquellos que le aman y que han sido llamados de acuerdo a su propósito según Romanos 8:28. Tienes que decirle a Dios: “Acepto tu plan, sea cual sea, porque tú me amas y sé que tu plan para mi vida es para bien”, aunque, de todas maneras, el plan de Dios se cumplirá.
De nuevo analicemos nuestro texto de Jeremías 29:11 en otra versión, en la NTV.
Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.
Dios sabe los planes que tiene para tu vida. (v. 11a) Yo sé los planes…Muchas veces el mundo que nos rodea nos hace pensar que nadie está en control, que reina la anarquía en la tierra, que Dios realmente no sabe lo que está haciendo, que está desinteresado en nosotros, o al menos parece que no está haciendo nada en nuestras vidas porque muchas cosas suelen estar mal o como atascadas, sentimos como si no vamos a salir nunca de Babilonia. Pero la verdad es que Dios sabe los planes que él tiene para tu vida, plan que tú debes saber. ¿Sabes el plan de Dios para tu vida?
Yo solo sé que su plan era salvarme, nací de nuevo espiritualmente, por el poder de Jesucristo, por la renovación del Espíritu Santo, por la decisión soberana del Padre. Él es mi Padre, madre, y hermanos. A la vez le doy gracias por mis padres terrenales, y por mis hermanos, y hermanos en la fe.
De ahí en adelante tengo la certeza que soy suyo, de su salvación, no soy del Diablo, no soy de condenación, que Jesús es más poderoso, y que nadie, nunca, me podrá arrebatar de su mano. Cuando muera, iré al cielo.
En la tierra las pruebas, sufrimientos y tribulaciones que pasaré son temporales, y son para hacerme más a la semejanza de Cristo Jesús.
Para el futuro, después de vislumbrar, de escudriñar, y comprender su maravilloso plan, veo por sus promesas, que después de muchas pruebas, en la tierra me espera un futuro glorioso, maravilloso, lleno de satisfacciones, de cumplimientos de metas, de felicidad y alegría. Mi familia le servirá a Cristo, nunca se apartará de él porque también son suyos, me lo ha prometido. También seguirá la iglesia lluvia fresca símbolo de bendición y de germinación, fuente de dicha, e influencia, sirviéndole hasta el fin.
En lo que respecta a mí, primero veo que llego a viejito, habiendo vencido todo, estando saludable, lleno de dicha y felicidad, colmado de bendiciones, y que en muy poco tiempo, Dios hace un gran cambio en mi vida por las añadiduras que me traerá y he esperado toda mi vida, las veo ahí cerca, puedo entrever por el resquicio de fe, la visión secreta de Dios, que cada vez se me abre más, para que la vea bien, que voy a ser cada vez más bendecido y voy a estar siendo bendición para otros, seré muy prospero integralmente, pero la prosperidad material que me dará, no afecta mi corazón, es como si no la tuviera, está ahí, más no me posee, solo me sirve como un medio, como, como la gasolina que le echamos a nuestro carro para que nos lleve de un lugar a otro.
Veo también que siempre voy a amar al Señor, siempre lo voy a amar con todo mi corazón, siempre lo voy a adorar, y servir, y también me llevará a influenciar a multitudes. También veo que llego a tenerle una confianza como no la he tenido antes, las conversaciones son más intensas y precisas, de autoridad, sin mucho, él y yo vamos al grano, y somos más unidos de lo que hemos sido desde que entró a vivir en mi corazón. No me dan miedo las cosas que una vez me dieron miedo, no me asustan las cosas de esta tierra que alguna vez me asustaron, cada vez le amo más, vencí el temor, porque su amor en mí cada vez es mayor, y el amor todo lo puede, soporta y vence.
Siento mariposas en el estómago, cuando acoto su plan, entonces él me hace sentir afortunado, favorecido de Dios para siempre, no me lo puedo creer, no me esperaba tanto, soy influencia para el mundo entero, e iré a predicar a muchos lugares que jamás pensé. Cada vez para mí es más real, vivir bajo la sombra de sus alas, puedo sentirlo a cada momento, que me cubre, y que me abraza. Pareciera como si me jactara de algo, pero es la verdad, en esos momentos solo le hablo, y él me responde, entonces me quebranto, lloro por tanta felicidad, y mi corazón calla, entonces le doy gracias a mi creador por mi existencia.
Cuando las tribus de Israel iban a conocer a David que sería su rey, ocurrió un evento muy lindo, en los hijos de Dios, cuando todas las tribus se presentaron con sus ejércitos para ponerlos a la orden del rey según todo el capítulo 29 del primer libro de Crónicas. 1 Crónicas 12:32Nueva Versión Internacional (NVI). De Isacar: doscientos jefes y todos sus parientes bajo sus órdenes. Eran hombres expertos en el conocimiento de los tiempos, que sabían lo que Israel tenía que hacer.
El rey David era un experto en conocer los tiempos de Dios y su voluntad, por esto nunca mató al Saúl cuando tuvo la oportunidad, Mira lo que él dice en el Salmo 139:16: “Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara”. Dios sabe los planes desde el principio. No hay guerra, crisis financiera, hambruna mundial, pandemia o epidemia que pueda hacer que Dios pase por alto uno de nuestros días o el plan que tiene para nuestras vidas. Él es Dios, su capacidad es ilimitada. Él no tiene problemas de memoria, ni de estrés, ni tampoco cambia de opinión, recordemos lo que dice Números 23:19, nunca miente.
Como ya vimos el rey David entendió muy bien que Dios tenía planes para su vida por esto en uno de sus salmos escribió: “El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre” Salmos 138:8. Él vivía con esa certeza y lo mismo debemos hacer nosotros. La Biblia nos manda a que seamos entendidos en cuál es la voluntad de Dios para nosotros.
Efesios 5:16-18Reina-Valera 1960 (RVR1960)
16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
Puedo describir este sentimiento y verdad de Dios, del que hoy les predico, con la letra de la canción de Yaniv Ben Mashiach, traducida del hebreo.
Bore Olam. Creador del universo.
Vuelve a pasar el día. Llueven los sueños. A mi alrededor florece el mundo maravillosamente, enviando un inmenso amor. Y yo me sonrío y mi corazón se calla. No encuentro palabra que pueda explicar. Este sentimiento, sentimiento maravilloso. Puente. Tu eres mi Dios que reside siempre en la inmensidad de los cielos. Tu eres mi Dios que ilumina mi oscuridad. Por ti se lo que es la tranquilidad. Por ti cada momento, la felicidad es la que me guía. Coro. Creador del universo, te agradezco por la existencia. También cuando a veces es difícil el camino. Vuelve mi alma a agradecerte. Creador del universo, te agradezco por la existencia. Y si a veces es difícil el camino. Vuelve mi alma a agradecerte, Creador del universo.
Lo que hay en el corazón, también si es doloso. Solamente Dios mío, lo bueno conoces. Y a mí siempre me oyes. Soy un hombre verdaderamente no integro. Y mi alma está solitaria entre el bien y el mal. Y los senderos de la luz aprende. Puente. Tu eres mi Dios que reside siempre en la inmensidad de los cielos. Tu eres mi Dios quién me ilumina en el día y la noche. Por ti se lo que es la tranquilidad. Por ti cada momento, la felicidad es la que me guía. Coro. Creador del universo, te agradezco por la existencia. También cuando a veces es difícil el camino. Vuelve mi alma a agradecerte. Creador del universo, te agradezco por la existencia. Y si a veces es difícil el camino. Vuelve mi alma a agradecerte, Creador del universo. Creador del universo. Creador del universo.
Oremos. Dios mío dame tu visión por la fe, ayúdame a saber lo que tienes para mí, abre la ventana de mi corazón y dime tus planes, házmelos entender y que los pueda seguir, porque soy demasiado pobre, ciego, desnudo, desventurado sin ti, no puedo hacer nada sin ti, pero tú eres mi Dios, tu eres todo para mí, tu eres mí visión, crea tu visión en mí y haz que la siga incansablemente, aunque por tu decreto sé que se cumplirá, que tu plan se haga en mi vida, con tus pasos y no los míos, no a nosotros sea la gloria sino a ti Señor. Dame tu visión, dime tus planes porque son como una carta de amor para mi vida, en el nombre de Jesús.