Lo que se espera de ti, mientras cargas con la cruz a cuestas

 

“Pero ya Dios les ha dicho qué es lo mejor que pueden hacer y lo que espera de ustedes. Es muy sencillo: Dios quiere que ustedes sean justos los unos con los otros, que sean bondadosos con los más débiles, y que lo adoren como su único Dios”. Miqueas 6:8 TLA.

“9 No se mientan unos a otros, porque ustedes ya se han quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos. 10 Vístanse con la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su Creador y se parezcan más a él”. Colosenses 3:9-10 NTV

Todos esperan algo de nosotros, y nosotros esperamos algo de todos. El jefe espera que su empleado sea buen, fiel, diligente, comprometido, que deje el 100% en su trabajo, y viceversa. De igual manera con el estudiante, con los futbolistas. ¿Acaso no es así? De nosotros otras personas esperan que nos comportemos a cierto nivel, a cierta altura, con cierta madurez y conocimiento, nadie quiere que procrastinemos porque eso hace daño, a los que esperan algo diferente de nosotros. Nuestras relaciones interpersonales más cercanas, esperan aún más, esperan verdadera madurez y más que amistad, compañerismo. De igual manera nosotros esperamos cosas de Dios, y Dios espera de nosotros, al igual que un Padre que va potenciando a un hijo que ve crecer, nuestro Señor espera que vayamos dando la medida, mientras crecemos y como ya dije maduramos.
En la vida hay grupos de personas que lograron grandes desafíos, pero no fue así nomás, sino que se movieron por la fe, y el compañerismo. Ejemplo, los deportistas sobrevivientes de los andes, y muchos más logros que se han logrado, como llegar a la luna, construir grandes edificios, puentes etc.
La iglesia universal de Cristo, que se compone de todos los escogidos nacidos de nuevo de todos los tiempos, en cada época ha logrado conquistar sus desafíos y ha prevalecido, por la promesa del Señor Jesús, que él estaría con nosotros hasta el fin, y que las puertas del Hades no prevalecerán contra nosotros.
Pero como segunda causa en la tierra de conquistar lo imposible en la tierra, que es todo lo que nosotros hacemos con la ayuda de Dios, dando por sentado que la primera causa de todo éxito es Dios, no ha sido, y no sería posible sin un verdadero compañerismo, Koninonía, unidad. Si vemos bien, 12 hombres compañeros de lucha en la fe, conquistaron el mundo para Dios, y ahora la fe cristiana esta por todos lados de la tierra.
Este es el punto a donde quiero llegar, ninguna desunión da frutos, ninguna división da frutos, en la Biblia la división es permitida por Dios solo para que se sepa quiénes son los que cuentan con la aprobación de Dios y quienes no, en otras palabras, para que se sepa quién es el mejor.
Hasta en Reality Shows se ha puesto a prueba el comportamiento del ser humano a propósito, ¿recuerdan el programa Survive? En cada programa se vio que los grupos que ganaron, fueron los que lograron conectarse y cuidarse, los que tuvieron mejor empatía y no se partieron. Lo mismo ocurrió en la primera y segunda guerra mundial, la unión en contra del gigante opresor, hizo lo imposible, lo impensable.
Es hora que como grupo que Dios ha unido, demos lo que Dios y los demás esperan de nosotros, y todo mientras cargamos la cruz que nos lleva hacia la muerte, mientras, llevamos la cruz en nuestros hombros, que es el camino que Dios eligió para su Hijo amado y para nosotros. Dios y la familia cristiana, no esperan que nos fraccionemos, ni que nos escandalicemos, que le hagamos problemas innecesarios al grupo, que actuemos inmaduramente, o con falta de conocimiento como si nunca entendimos el verdadero mensaje del amor de Dios. Él espera que para que triunfemos, nos soportemos, amemos, perdonemos, ayudemos, por la causa de Cristo, ya que, al hacerlo por uno de nosotros, lo estamos haciendo por Dios. Si un hermano ofende al otro, si pide perdón, o si no se ha dado cuenta de su pecado y lo confrontamos y se arrepiente, lo habremos ganado de nuevo. Dios espera que seamos más comprensivos y tolerantes entre nosotros, porque solamente a nosotros nos tenemos, después de Dios. Desde que nos unió como iglesia, se vio que la unión fue para bien, puedo ver como ustedes han prosperado, así como su alma ha prosperado.
Ahora diré lo que se espera de ti, pero antes quiero solamente explicar, que es mientras llevas la cruz. ¿Por qué para Dios es necesaria la Cruz?
Comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del hombre padecer mucho, ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, ser muerto y resucitar después de tres días. (Marcos 8:31)
El cristianismo sin la cruz, no es cristianismo, sino un sustituto gastado y baboso. La palabra de la cruz es la que la hace cristiana. ¿Qué significa? Tres elementos, que la cruz hace en nosotros.
Primero, significa el final de lo natural, el final de lo que llamamos “auto suficiencia”. ¡Esta es la filosofía de nuestro tiempo, el ser autosuficientes, el no necesitar de Dios, por esto se defiende tanto, como nunca antes se hizo, el argumento del “Libre Albedrío”! ¡La auto suficiencia es la manera que el mundo desprecia el mensaje de la cruz, con la intención de eliminarlo! ¡No es solo que el mundo no lo entiende, sino que literalmente lo aborrece! Ante los ojos del mundo, todo aquel que lo predica está considerado como si estuviese predicando tonterías, por la frialdad en que vive. Como cristianos hemos sido llamados a bien creer en nuestro Señor, no a escuchar a las voces del mundo que susurran en nuestros oídos. Muchos aún tienen una lucha interna, si lo uno o lo otro. ¿Cuál de los caminos es verdad, el ancho o el angosto? La palabra de la cruz significa el fin de nuestra confianza en nosotros mismos, y eso es algo que no nos gusta porque significa destruir nuestra vida natural. Nada de lo que tenemos por el hecho de haber nacido vale jamás la pena o es aceptable a los ojos de Dios. La verdad es que la cruz destruye a las personas. No las mejora, no hace que sean mejor en ninguna manera; las destruye.
Es más, el segundo elemento incluye el dolor y el sufrimiento. Siempre es así, porque no nos gusta ser eliminados. ¿Quién de nosotros, si se le permitiese escoger el programa mediante el cual servir a Dios, incluiría alguna vez la derrota, el desastre, la desesperación, la decepción, la desilusión y la muerte? Pero estos son los elementos que Dios encuentra totalmente esenciales para llevar a cabo Su plan para nosotros. ¿Dificultad y peligro? Desafían a la carne y dan la impresión que eran algo, cuando vencemos. ¿Pero la derrota? ¡Nunca! ¿El deshonor? ¡Nunca! ¿El desastre? ¿La decepción? ¡No! ¿La muerte? ¡Inconcebible! Pero son las cosas que Dios escoge.
El tercer elemento del camino de la cruz es que lleva a la resurrección. ¿No es extraño que parece que los discípulos no escucharon a Jesús cada vez que habló acerca de la cruz? Dijo que después de tres días resucitaría de nuevo. Parece que ellos se sintieron paralizados por la cruz sin poder pasar jamás de ella. La rechazaron, se negaron a escuchar acerca de ella y nunca entendieron lo que significaría el glorioso y feliz acontecimiento de la resurrección, hasta el momento en que sucedió. Pero gracias a Dios, todo lo que él hace es bueno, el camino de la cruz siempre lleva a una resurrección, a un nuevo principio, en términos diferentes, en cada situación que tengamos que morir. El camino de la cruz es que lleva a la resurrección, nos lleva a la libertad, a ser libres de la catástrofe natural y del desastre, a que nuestro espíritu esté en paz y descansado, a pesar de lo que esté sucediendo a nuestro cuerpo, a nuestra persona. Esto es lo que realmente queremos las personas. ¡Cómo anhelamos y soñamos con ser libres, adecuados, capaces de enfrentarnos con la vida, pudiendo manejar la vida, sin sentirnos angustiados en nuestros corazones!
Es por esto que nuestra oración al Padre, debe ser pidiéndole que nos ayude a entender que Jesús está en los sufrimientos, en las decepciones, en los desastres, que Él nos está guiando, que nos está haciendo libre de todo aquello que nos está encadenando. En otras palabras, de toda mi “auto suficiencia”, de todo mi deseo de ser exaltado, de creerme ser alguien.
Teniendo en cuenta que la cruz y la resurrección del Señor Jesús son los pilares que son el fundamento del cristianismo, ¿logras comprender y valorar su profundo efecto sobre tu vida diaria? ¿Te das cuenta que la cruz te está matando con todo lo que te pasa, y que es para tu bien, para que la vida de Dios sea en ti? Como cristiano debes entender que todo, todo, todo, lo que te pasa, sea bueno o malo, Dios lo ha permitido, controlado, limitado y gobernado en tu vida, para que des la medida que él espera de ti, que seas más como su Hijo amado, Jesús.
Ahora sí, ¿Qué se espera de ti? Dios y los que tenemos comunión cristiana, esperamos:
Que creas cada palabra que Dios dice de él y de ti. Que seas maduro, que demuestres madurez con tus compañeros de comunión. Que seamos amorosos, comprensivos tolerantes y perdonadores, con nuestros compañeros de comunión. Que los apoyemos y llevemos sus cargas, una milla más. Que honremos la autoridad espiritual de Dios puesta en la tierra, que ha sido dada a cada hermano en Cristo, no importando sus defectos, sino que cambiemos al mundo con amor, con verdad, con misericordia. Nadie es perfecto solo Dios, y todos fallamos en algo, en vez de juzgar, sustentémonos, así como Cristo sustenta a la iglesia y se entregó por ella. Primero son los compañeros de comunión, y después es el mundo. No sobreprotejamos a los que no debemos, porque si lo hacemos aun pasando por encima de la palabra de Dios, no honraremos a Dios, significa que somos ciegos guías de otros ciegos y la Biblia dice que ambos caerán en el hoyo. Por más amor que le tengamos a un compañero, si lo sobreprotegemos de actuar con la verdad, no honrando la palabra de dios, le estaremos haciendo un gran daño, y no prosperarán, ni ellos ni nosotros. La Biblia dice que soy bendición, que hasta un vaso de agua no quedará sin recompensa, que soy tierra fértil, que todo lo que hagas por mí, Dios te lo devolverá. La Biblia dice que dando es como se recibe. Esto no puede fallar, aquel profeta, le pidió primero de comer a aquella viuda que solo iban a preparar su última comida por la gran sequía y escases que había en aquella región, y se iban a echar a morir, pero al darle primero a Dios, la harían y el aceite no escasearon, siempre salían del depósito donde estaban. Se espera que seas maduro honrando a tu maestro que es Jesucristo y a tu maestro que te ha puesto para enseñarte su palabra.

1 Corintios 14:20 TLA. “Hermanos en Cristo, sean inocentes como niños, pero no piensen como niños. Piensen como personas maduras”.

Oremos, Padre en el nombre de Jesús, permite que pueda crecer en conocimiento, en madurez, que eche fuera todo temor, que de la medida que tú quieres que dé, Padre, permíteme que cultive tu fe, y se sea fecunda, que mi vida sea como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto, Padre, que tu palabra me trasforme, que tu cruz me destruya, quiero morir para vivir, y por último, Padre, que comprenda que lo que parece ser la peor opción suele ser la mejor, porque es la tuya, gracias, por todos mis dramas, sufrimientos, y tristezas, en el nombre de Jesús.