Monthly Archives: January 2017

Vislumbra, escudriña, comprende su maravilloso plan, por la fe.

Jeremías 29:10-12Traducción en lenguaje actual (TLA) “Ustedes van a vivir unos setenta años en Babilonia. Cuando se cumpla ese tiempo, les prometo que los haré volver a Jerusalén. 11 Mis planes para ustedes solamente yo los sé, y no son para su mal, sino para su bien. Voy a darles un futuro lleno de bienestar. 12 Cuando ustedes me pidan algo en oración, yo los escucharé.”.

Salmos 139:15-17Nueva Traducción Viviente (NTV) “15 Tú me observabas mientras iba cobrando forma en secreto, mientras se entretejían mis partes en la oscuridad de la matriz. 16 Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara. 17 Qué preciosos son tus pensamientos acerca de mí, oh Dios. ¡No se pueden enumerar!”.

Salmos 138:8Nueva Traducción Viviente (NTV)

8 El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre.

Lo primero que tengo que decir es que decido creerle a Dios, yo creo estas palabras, porque Dios no miente, nunca miente, y que esta predicación es una oda a la predestinación de Dios, es decir a Dios mismo, por todo el bien que decidió hacerme antes de la fundación del mundo, yo no me avergüenzo de mi Dios, ni de mi Cristo, ni de su Santo Espíritu.

Números 23:19Nueva Traducción Viviente (NTV) 19 Dios no es un hombre, por lo tanto, no miente. Él no es humano, por lo tanto, no cambia de parecer. ¿Acaso alguna vez habló sin actuar? ¿Alguna vez prometió sin cumplir?

Habiendo dado por sentado esta base, de que Dios y su palabra nunca mienten, entonces pasamos a lo siguiente. Todo plan tiene pasos. Si yo hago un plan, este, si no tiene pasos no es ningún plan.
Recordemos que leímos en Jeremías 29 que sus planes para nosotros son para bien, no para mal, para desearnos un futuro mejor, para darnos una esperanza, en él, en su Hijo amado, para que esperemos sólo en él, en nadie, en nada más, este es el propósito del cautiverio, o del sufrimiento en nuestras vidas, en los pobres de espíritu, que creemos y esperamos en él. El propósito de Dios se va a cumplir en todos aquellos que creemos y esperamos en él, de manera que, para encausarnos, tenemos que ajustarnos a su plan y dejar que él vaya siguiendo sus propios pasos, porque según Antoine de Saint-Exupéry “una meta sin un plan, es solo un deseo”. Y lo que Dios tiene para nosotros no solo es un deseo sino también una meta, un propósito: Darnos un futuro de bienestar integral, mientras “nos lleva a la plena y completa medida de Cristo”. De esto se trata su plan, un plan que producirá el bien.
Debemos entender que su plan es maravilloso para cada uno de nosotros, y a la vez es diferente para cada uno de nosotros. Si tratamos de comparar el plan de Dios para nuestras vidas comparándolo con el plan de Dios para la vida de otras personas, nos vamos a frustrar, nos sentiremos mal, tienes que buscar realizar tu propio plan, el que Dios tiene para tu vida. Cada persona es única, y el plan de Dios es único para cada persona. Lo único que es común en ese aspecto es que todos los planes de Dios son para el bien de aquellos que le aman y que han sido llamados de acuerdo a su propósito según Romanos 8:28. Tienes que decirle a Dios: “Acepto tu plan, sea cual sea, porque tú me amas y sé que tu plan para mi vida es para bien”, aunque, de todas maneras, el plan de Dios se cumplirá.
De nuevo analicemos nuestro texto de Jeremías 29:11 en otra versión, en la NTV.
Pues yo sé los planes que tengo para ustedes —dice el Señor—. Son planes para lo bueno y no para lo malo, para darles un futuro y una esperanza.
Dios sabe los planes que tiene para tu vida. (v. 11a) Yo sé los planes…Muchas veces el mundo que nos rodea nos hace pensar que nadie está en control, que reina la anarquía en la tierra, que Dios realmente no sabe lo que está haciendo, que está desinteresado en nosotros, o al menos parece que no está haciendo nada en nuestras vidas porque muchas cosas suelen estar mal o como atascadas, sentimos como si no vamos a salir nunca de Babilonia. Pero la verdad es que Dios sabe los planes que él tiene para tu vida, plan que tú debes saber. ¿Sabes el plan de Dios para tu vida?
Yo solo sé que su plan era salvarme, nací de nuevo espiritualmente, por el poder de Jesucristo, por la renovación del Espíritu Santo, por la decisión soberana del Padre. Él es mi Padre, madre, y hermanos. A la vez le doy gracias por mis padres terrenales, y por mis hermanos, y hermanos en la fe.
De ahí en adelante tengo la certeza que soy suyo, de su salvación, no soy del Diablo, no soy de condenación, que Jesús es más poderoso, y que nadie, nunca, me podrá arrebatar de su mano. Cuando muera, iré al cielo.
En la tierra las pruebas, sufrimientos y tribulaciones que pasaré son temporales, y son para hacerme más a la semejanza de Cristo Jesús.
Para el futuro, después de vislumbrar, de escudriñar, y comprender su maravilloso plan, veo por sus promesas, que después de muchas pruebas, en la tierra me espera un futuro glorioso, maravilloso, lleno de satisfacciones, de cumplimientos de metas, de felicidad y alegría. Mi familia le servirá a Cristo, nunca se apartará de él porque también son suyos, me lo ha prometido. También seguirá la iglesia lluvia fresca símbolo de bendición y de germinación, fuente de dicha, e influencia, sirviéndole hasta el fin.
En lo que respecta a mí, primero veo que llego a viejito, habiendo vencido todo, estando saludable, lleno de dicha y felicidad, colmado de bendiciones, y que en muy poco tiempo, Dios hace un gran cambio en mi vida por las añadiduras que me traerá y he esperado toda mi vida, las veo ahí cerca, puedo entrever por el resquicio de fe, la visión secreta de Dios, que cada vez se me abre más, para que la vea bien, que voy a ser cada vez más bendecido y voy a estar siendo bendición para otros, seré muy prospero integralmente, pero la prosperidad material que me dará, no afecta mi corazón, es como si no la tuviera, está ahí, más no me posee, solo me sirve como un medio, como, como la gasolina que le echamos a nuestro carro para que nos lleve de un lugar a otro.
Veo también que siempre voy a amar al Señor, siempre lo voy a amar con todo mi corazón, siempre lo voy a adorar, y servir, y también me llevará a influenciar a multitudes. También veo que llego a tenerle una confianza como no la he tenido antes, las conversaciones son más intensas y precisas, de autoridad, sin mucho, él y yo vamos al grano, y somos más unidos de lo que hemos sido desde que entró a vivir en mi corazón. No me dan miedo las cosas que una vez me dieron miedo, no me asustan las cosas de esta tierra que alguna vez me asustaron, cada vez le amo más, vencí el temor, porque su amor en mí cada vez es mayor, y el amor todo lo puede, soporta y vence.
Siento mariposas en el estómago, cuando acoto su plan, entonces él me hace sentir afortunado, favorecido de Dios para siempre, no me lo puedo creer, no me esperaba tanto, soy influencia para el mundo entero, e iré a predicar a muchos lugares que jamás pensé. Cada vez para mí es más real, vivir bajo la sombra de sus alas, puedo sentirlo a cada momento, que me cubre, y que me abraza. Pareciera como si me jactara de algo, pero es la verdad, en esos momentos solo le hablo, y él me responde, entonces me quebranto, lloro por tanta felicidad, y mi corazón calla, entonces le doy gracias a mi creador por mi existencia.
Cuando las tribus de Israel iban a conocer a David que sería su rey, ocurrió un evento muy lindo, en los hijos de Dios, cuando todas las tribus se presentaron con sus ejércitos para ponerlos a la orden del rey según todo el capítulo 29 del primer libro de Crónicas. 1 Crónicas 12:32Nueva Versión Internacional (NVI). De Isacar: doscientos jefes y todos sus parientes bajo sus órdenes. Eran hombres expertos en el conocimiento de los tiempos, que sabían lo que Israel tenía que hacer.
El rey David era un experto en conocer los tiempos de Dios y su voluntad, por esto nunca mató al Saúl cuando tuvo la oportunidad, Mira lo que él dice en el Salmo 139:16: “Me viste antes de que naciera. Cada día de mi vida estaba registrado en tu libro. Cada momento fue diseñado antes de que un solo día pasara”. Dios sabe los planes desde el principio. No hay guerra, crisis financiera, hambruna mundial, pandemia o epidemia que pueda hacer que Dios pase por alto uno de nuestros días o el plan que tiene para nuestras vidas. Él es Dios, su capacidad es ilimitada. Él no tiene problemas de memoria, ni de estrés, ni tampoco cambia de opinión, recordemos lo que dice Números 23:19, nunca miente.
Como ya vimos el rey David entendió muy bien que Dios tenía planes para su vida por esto en uno de sus salmos escribió: “El Señor llevará a cabo los planes que tiene para mi vida, pues tu fiel amor, oh Señor, permanece para siempre” Salmos 138:8. Él vivía con esa certeza y lo mismo debemos hacer nosotros. La Biblia nos manda a que seamos entendidos en cuál es la voluntad de Dios para nosotros.
Efesios 5:16-18Reina-Valera 1960 (RVR1960)
16 aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.17 Por tanto, no seáis insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.18 No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu,
Puedo describir este sentimiento y verdad de Dios, del que hoy les predico, con la letra de la canción de Yaniv Ben Mashiach, traducida del hebreo.
Bore Olam. Creador del universo.
Vuelve a pasar el día. Llueven los sueños. A mi alrededor florece el mundo maravillosamente, enviando un inmenso amor. Y yo me sonrío y mi corazón se calla. No encuentro palabra que pueda explicar. Este sentimiento, sentimiento maravilloso. Puente. Tu eres mi Dios que reside siempre en la inmensidad de los cielos. Tu eres mi Dios que ilumina mi oscuridad. Por ti se lo que es la tranquilidad. Por ti cada momento, la felicidad es la que me guía. Coro. Creador del universo, te agradezco por la existencia. También cuando a veces es difícil el camino. Vuelve mi alma a agradecerte. Creador del universo, te agradezco por la existencia. Y si a veces es difícil el camino. Vuelve mi alma a agradecerte, Creador del universo.
Lo que hay en el corazón, también si es doloso. Solamente Dios mío, lo bueno conoces. Y a mí siempre me oyes. Soy un hombre verdaderamente no integro. Y mi alma está solitaria entre el bien y el mal. Y los senderos de la luz aprende. Puente. Tu eres mi Dios que reside siempre en la inmensidad de los cielos. Tu eres mi Dios quién me ilumina en el día y la noche. Por ti se lo que es la tranquilidad. Por ti cada momento, la felicidad es la que me guía. Coro. Creador del universo, te agradezco por la existencia. También cuando a veces es difícil el camino. Vuelve mi alma a agradecerte. Creador del universo, te agradezco por la existencia. Y si a veces es difícil el camino. Vuelve mi alma a agradecerte, Creador del universo. Creador del universo. Creador del universo.
Oremos. Dios mío dame tu visión por la fe, ayúdame a saber lo que tienes para mí, abre la ventana de mi corazón y dime tus planes, házmelos entender y que los pueda seguir, porque soy demasiado pobre, ciego, desnudo, desventurado sin ti, no puedo hacer nada sin ti, pero tú eres mi Dios, tu eres todo para mí, tu eres mí visión, crea tu visión en mí y haz que la siga incansablemente, aunque por tu decreto sé que se cumplirá, que tu plan se haga en mi vida, con tus pasos y no los míos, no a nosotros sea la gloria sino a ti Señor. Dame tu visión, dime tus planes porque son como una carta de amor para mi vida, en el nombre de Jesús.

Lo que se espera de ti, mientras cargas con la cruz a cuestas

 

“Pero ya Dios les ha dicho qué es lo mejor que pueden hacer y lo que espera de ustedes. Es muy sencillo: Dios quiere que ustedes sean justos los unos con los otros, que sean bondadosos con los más débiles, y que lo adoren como su único Dios”. Miqueas 6:8 TLA.

“9 No se mientan unos a otros, porque ustedes ya se han quitado la vieja naturaleza pecaminosa y todos sus actos perversos. 10 Vístanse con la nueva naturaleza y se renovarán a medida que aprendan a conocer a su Creador y se parezcan más a él”. Colosenses 3:9-10 NTV

Todos esperan algo de nosotros, y nosotros esperamos algo de todos. El jefe espera que su empleado sea buen, fiel, diligente, comprometido, que deje el 100% en su trabajo, y viceversa. De igual manera con el estudiante, con los futbolistas. ¿Acaso no es así? De nosotros otras personas esperan que nos comportemos a cierto nivel, a cierta altura, con cierta madurez y conocimiento, nadie quiere que procrastinemos porque eso hace daño, a los que esperan algo diferente de nosotros. Nuestras relaciones interpersonales más cercanas, esperan aún más, esperan verdadera madurez y más que amistad, compañerismo. De igual manera nosotros esperamos cosas de Dios, y Dios espera de nosotros, al igual que un Padre que va potenciando a un hijo que ve crecer, nuestro Señor espera que vayamos dando la medida, mientras crecemos y como ya dije maduramos.
En la vida hay grupos de personas que lograron grandes desafíos, pero no fue así nomás, sino que se movieron por la fe, y el compañerismo. Ejemplo, los deportistas sobrevivientes de los andes, y muchos más logros que se han logrado, como llegar a la luna, construir grandes edificios, puentes etc.
La iglesia universal de Cristo, que se compone de todos los escogidos nacidos de nuevo de todos los tiempos, en cada época ha logrado conquistar sus desafíos y ha prevalecido, por la promesa del Señor Jesús, que él estaría con nosotros hasta el fin, y que las puertas del Hades no prevalecerán contra nosotros.
Pero como segunda causa en la tierra de conquistar lo imposible en la tierra, que es todo lo que nosotros hacemos con la ayuda de Dios, dando por sentado que la primera causa de todo éxito es Dios, no ha sido, y no sería posible sin un verdadero compañerismo, Koninonía, unidad. Si vemos bien, 12 hombres compañeros de lucha en la fe, conquistaron el mundo para Dios, y ahora la fe cristiana esta por todos lados de la tierra.
Este es el punto a donde quiero llegar, ninguna desunión da frutos, ninguna división da frutos, en la Biblia la división es permitida por Dios solo para que se sepa quiénes son los que cuentan con la aprobación de Dios y quienes no, en otras palabras, para que se sepa quién es el mejor.
Hasta en Reality Shows se ha puesto a prueba el comportamiento del ser humano a propósito, ¿recuerdan el programa Survive? En cada programa se vio que los grupos que ganaron, fueron los que lograron conectarse y cuidarse, los que tuvieron mejor empatía y no se partieron. Lo mismo ocurrió en la primera y segunda guerra mundial, la unión en contra del gigante opresor, hizo lo imposible, lo impensable.
Es hora que como grupo que Dios ha unido, demos lo que Dios y los demás esperan de nosotros, y todo mientras cargamos la cruz que nos lleva hacia la muerte, mientras, llevamos la cruz en nuestros hombros, que es el camino que Dios eligió para su Hijo amado y para nosotros. Dios y la familia cristiana, no esperan que nos fraccionemos, ni que nos escandalicemos, que le hagamos problemas innecesarios al grupo, que actuemos inmaduramente, o con falta de conocimiento como si nunca entendimos el verdadero mensaje del amor de Dios. Él espera que para que triunfemos, nos soportemos, amemos, perdonemos, ayudemos, por la causa de Cristo, ya que, al hacerlo por uno de nosotros, lo estamos haciendo por Dios. Si un hermano ofende al otro, si pide perdón, o si no se ha dado cuenta de su pecado y lo confrontamos y se arrepiente, lo habremos ganado de nuevo. Dios espera que seamos más comprensivos y tolerantes entre nosotros, porque solamente a nosotros nos tenemos, después de Dios. Desde que nos unió como iglesia, se vio que la unión fue para bien, puedo ver como ustedes han prosperado, así como su alma ha prosperado.
Ahora diré lo que se espera de ti, pero antes quiero solamente explicar, que es mientras llevas la cruz. ¿Por qué para Dios es necesaria la Cruz?
Comenzó a enseñarles que le era necesario al Hijo del hombre padecer mucho, ser desechado por los ancianos, por los principales sacerdotes y por los escribas, ser muerto y resucitar después de tres días. (Marcos 8:31)
El cristianismo sin la cruz, no es cristianismo, sino un sustituto gastado y baboso. La palabra de la cruz es la que la hace cristiana. ¿Qué significa? Tres elementos, que la cruz hace en nosotros.
Primero, significa el final de lo natural, el final de lo que llamamos “auto suficiencia”. ¡Esta es la filosofía de nuestro tiempo, el ser autosuficientes, el no necesitar de Dios, por esto se defiende tanto, como nunca antes se hizo, el argumento del “Libre Albedrío”! ¡La auto suficiencia es la manera que el mundo desprecia el mensaje de la cruz, con la intención de eliminarlo! ¡No es solo que el mundo no lo entiende, sino que literalmente lo aborrece! Ante los ojos del mundo, todo aquel que lo predica está considerado como si estuviese predicando tonterías, por la frialdad en que vive. Como cristianos hemos sido llamados a bien creer en nuestro Señor, no a escuchar a las voces del mundo que susurran en nuestros oídos. Muchos aún tienen una lucha interna, si lo uno o lo otro. ¿Cuál de los caminos es verdad, el ancho o el angosto? La palabra de la cruz significa el fin de nuestra confianza en nosotros mismos, y eso es algo que no nos gusta porque significa destruir nuestra vida natural. Nada de lo que tenemos por el hecho de haber nacido vale jamás la pena o es aceptable a los ojos de Dios. La verdad es que la cruz destruye a las personas. No las mejora, no hace que sean mejor en ninguna manera; las destruye.
Es más, el segundo elemento incluye el dolor y el sufrimiento. Siempre es así, porque no nos gusta ser eliminados. ¿Quién de nosotros, si se le permitiese escoger el programa mediante el cual servir a Dios, incluiría alguna vez la derrota, el desastre, la desesperación, la decepción, la desilusión y la muerte? Pero estos son los elementos que Dios encuentra totalmente esenciales para llevar a cabo Su plan para nosotros. ¿Dificultad y peligro? Desafían a la carne y dan la impresión que eran algo, cuando vencemos. ¿Pero la derrota? ¡Nunca! ¿El deshonor? ¡Nunca! ¿El desastre? ¿La decepción? ¡No! ¿La muerte? ¡Inconcebible! Pero son las cosas que Dios escoge.
El tercer elemento del camino de la cruz es que lleva a la resurrección. ¿No es extraño que parece que los discípulos no escucharon a Jesús cada vez que habló acerca de la cruz? Dijo que después de tres días resucitaría de nuevo. Parece que ellos se sintieron paralizados por la cruz sin poder pasar jamás de ella. La rechazaron, se negaron a escuchar acerca de ella y nunca entendieron lo que significaría el glorioso y feliz acontecimiento de la resurrección, hasta el momento en que sucedió. Pero gracias a Dios, todo lo que él hace es bueno, el camino de la cruz siempre lleva a una resurrección, a un nuevo principio, en términos diferentes, en cada situación que tengamos que morir. El camino de la cruz es que lleva a la resurrección, nos lleva a la libertad, a ser libres de la catástrofe natural y del desastre, a que nuestro espíritu esté en paz y descansado, a pesar de lo que esté sucediendo a nuestro cuerpo, a nuestra persona. Esto es lo que realmente queremos las personas. ¡Cómo anhelamos y soñamos con ser libres, adecuados, capaces de enfrentarnos con la vida, pudiendo manejar la vida, sin sentirnos angustiados en nuestros corazones!
Es por esto que nuestra oración al Padre, debe ser pidiéndole que nos ayude a entender que Jesús está en los sufrimientos, en las decepciones, en los desastres, que Él nos está guiando, que nos está haciendo libre de todo aquello que nos está encadenando. En otras palabras, de toda mi “auto suficiencia”, de todo mi deseo de ser exaltado, de creerme ser alguien.
Teniendo en cuenta que la cruz y la resurrección del Señor Jesús son los pilares que son el fundamento del cristianismo, ¿logras comprender y valorar su profundo efecto sobre tu vida diaria? ¿Te das cuenta que la cruz te está matando con todo lo que te pasa, y que es para tu bien, para que la vida de Dios sea en ti? Como cristiano debes entender que todo, todo, todo, lo que te pasa, sea bueno o malo, Dios lo ha permitido, controlado, limitado y gobernado en tu vida, para que des la medida que él espera de ti, que seas más como su Hijo amado, Jesús.
Ahora sí, ¿Qué se espera de ti? Dios y los que tenemos comunión cristiana, esperamos:
Que creas cada palabra que Dios dice de él y de ti. Que seas maduro, que demuestres madurez con tus compañeros de comunión. Que seamos amorosos, comprensivos tolerantes y perdonadores, con nuestros compañeros de comunión. Que los apoyemos y llevemos sus cargas, una milla más. Que honremos la autoridad espiritual de Dios puesta en la tierra, que ha sido dada a cada hermano en Cristo, no importando sus defectos, sino que cambiemos al mundo con amor, con verdad, con misericordia. Nadie es perfecto solo Dios, y todos fallamos en algo, en vez de juzgar, sustentémonos, así como Cristo sustenta a la iglesia y se entregó por ella. Primero son los compañeros de comunión, y después es el mundo. No sobreprotejamos a los que no debemos, porque si lo hacemos aun pasando por encima de la palabra de Dios, no honraremos a Dios, significa que somos ciegos guías de otros ciegos y la Biblia dice que ambos caerán en el hoyo. Por más amor que le tengamos a un compañero, si lo sobreprotegemos de actuar con la verdad, no honrando la palabra de dios, le estaremos haciendo un gran daño, y no prosperarán, ni ellos ni nosotros. La Biblia dice que soy bendición, que hasta un vaso de agua no quedará sin recompensa, que soy tierra fértil, que todo lo que hagas por mí, Dios te lo devolverá. La Biblia dice que dando es como se recibe. Esto no puede fallar, aquel profeta, le pidió primero de comer a aquella viuda que solo iban a preparar su última comida por la gran sequía y escases que había en aquella región, y se iban a echar a morir, pero al darle primero a Dios, la harían y el aceite no escasearon, siempre salían del depósito donde estaban. Se espera que seas maduro honrando a tu maestro que es Jesucristo y a tu maestro que te ha puesto para enseñarte su palabra.

1 Corintios 14:20 TLA. “Hermanos en Cristo, sean inocentes como niños, pero no piensen como niños. Piensen como personas maduras”.

Oremos, Padre en el nombre de Jesús, permite que pueda crecer en conocimiento, en madurez, que eche fuera todo temor, que de la medida que tú quieres que dé, Padre, permíteme que cultive tu fe, y se sea fecunda, que mi vida sea como la luz de la aurora que va en aumento hasta que el día es perfecto, Padre, que tu palabra me trasforme, que tu cruz me destruya, quiero morir para vivir, y por último, Padre, que comprenda que lo que parece ser la peor opción suele ser la mejor, porque es la tuya, gracias, por todos mis dramas, sufrimientos, y tristezas, en el nombre de Jesús.

Él me ha dicho….(Para 2017)

Malaquías 3:13-18Nueva Traducción Viviente (NTV) 13 «Ustedes han dicho cosas terribles acerca de mí», dice el Señor. «Sin embargo, ustedes preguntan: “¿Qué quieres decir? ¿Qué hemos dicho contra ti?”. 14 »Ustedes han dicho: “¿De qué vale servir a Dios? ¿Qué hemos ganado con obedecer sus mandamientos o demostrarle al Señor de los Ejércitos Celestiales que nos sentimos apenados por nuestros pecados? 15 De ahora en adelante llamaremos bendito al arrogante. Pues los que hacen maldad se enriquecen y los que desafían a Dios a que los castigue no sufren ningún daño”».
Promesa de la misericordia de Dios
16 Entonces los que temían al Señor hablaron entre sí y el Señor escuchó lo que dijeron. En la presencia de él, escribieron un rollo de memorias para registrar los nombres de los que temían al Señor y siempre pensaban en el honor de su nombre. 17 «Ellos serán mi pueblo —dice el Señor de los Ejércitos Celestiales—. El día en que yo venga para juzgar, serán mi tesoro especial. Les tendré compasión así como un padre le muestra compasión a un hijo obediente. 18 Entonces de nuevo podrán ver la diferencia entre los justos y los perversos, entre los que sirven a Dios y los que no lo hacen».
Él me ha dicho tantas cosas, Jesús me ha dicho que me ama, que soy su oveja, que él cuida de mí, que me ha dado su salvación, que soy suyo, que soy su especial tesoro, que soy un hijo obediente que le sirve, que veré la diferencia entre los que le sirven y los que no lo hacen.
Cuando tenemos un hijo que depende de nosotros, que nos agrada, que su amor, sus cariños son para nosotros, nos llega al corazón, es tiempo de hacer esto con Dios.
Por esta razón para este nuevo tiempo y oportunidad, utilizaré para él la filosofía del escritorio vacío. ¿En qué consiste la filosofía del escritorio vacío? Bueno es una estrategia para ser diligente y prosperar en ésta vida, para darle fruto a Dios. “Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos”. Juan 15:8. Consiste en que todo lo que tengo que hacer para Dios, lo debo hacer primero, ágil y rápidamente, debo ir sacando los trabajos, encomiendas, servicios, planes, metas, proyectos, que Dios ha puesto en mi corazón para este año, debo ir depurándolos. Si son 20, o 200, debo hacerlos rápido y bien hecho, para que Dios me ponga en lo más, pero para que suceda esto antes, debo ser fiel en lo poco. Debo poner metas altas para que Dios me ponga condiciones, circunstancias, situaciones, cadenas de eventos y el tiempo, en el escritorio de mi corazón y vida, que como un trampolín me impulsarán hacia esa medida.
Nunca debemos decir que de nada sirve sentirnos apenados delante de Dios por nuestros pecados, ni que, aunque sirvamos, prosperan más los impíos que nosotros, tal como dice los salmos, 37 y 73, sino que Dios nos toma en cuenta nuestro sacrificio, y nos lo va a pagar, así como el caso de Simón Cirineo, que obligaron a cargar la cruz, Dios nos va a pagar bien, por ayudarlo a cargar su cruz, la de sus ovejas.
Marcos 15:21. Y obligaron a uno que pasaba y que venía del campo, Simón de Cirene, el padre de Alejandro y Rufo, a que llevara la cruz de Jesús.
Me ha dicho que tendrá compasión de mí: “Tan compasivo es el Señor con los que le temen como lo es un padre con sus hijos”. Salmos 103:13
Me ha dicho que soy su hijo: ¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él. 1 Juan 3:1.
Me ha dicho que me corrige, aunque no me guste, aunque me duela, como me ama tanto, que me corrige por mi bien, de manera que la prueba, y aquellas cosas que no me gustan que me pasan, son su santa corrección, debo darle las gracias porque no soy bastardo. Hijo mío, no desprecies la disciplina del Señor, ni te ofendas por sus reprensiones. Porque el Señor disciplina a los que ama, como corrige un padre a su hijo querido. Proverbios 3:11-12. El necio desdeña la corrección de su padre; el que la acepta demuestra prudencia. Proverbios 15:5
Él me ha dicho grandes cosas, muchas cosas, es mi amigo, lo veo como mi gran salvador, quién me puede ayudar, quién me salva de mí mismo, de mis pecados, de mi propia concupiscencia.
Él me ha dicho como quiere que lo trate, es una relación de intimidad, es una suprema cercanía, ya que vive en mí. Le contestó Jesús: —El que me ama, obedecerá mi palabra, y mi Padre lo amará, y haremos nuestra vivienda en él. Juan 14:23.
Nosotros lo amamos, pero no como él nos amó primero, nos ama de verdad, su amor es eterno, inmensurable, incondicional, irresistible. La única comparación que puedo hacer es como la de un Padre con sus pequeños hijitos, a quienes ama, cuida y protege constantemente. “No tengan miedo, mi rebaño pequeño, porque es la buena voluntad del Padre darles el reino”. Lucas 12:32. El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas? Romanos 8:32
Él me ha dicho que es Dios fuerte, invencible, que no hay otro como él, Jesús es Dios y es Dios fuerte, admirable, el Todo poderoso, soberano y yo lo sé bien, además le creo, sí, le creo todo lo que me ha dicho. Isaías 9:6Traducción en lenguaje actual (TLA)
6 »Nos ha nacido un niño, Dios nos ha dado un hijo: a ese niño se le ha dado el poder de gobernar; y se le darán estos nombres: Consejero admirable, Dios invencible, Padre eterno, Príncipe de paz.
Yo les doy vida eterna, y nunca perecerán, ni nadie podrá arrebatármelas de la mano. Mi Padre, que me las ha dado, es más grande que todos; y de la mano del Padre nadie las puede arrebatar. El Padre y yo somos uno. Juan 10:28-30.
Él me ha dicho que me hará prosperar, pero que nadie de los de mi casa se vuelva atrás. Este año 2017 es esa tierra, Dios me dará su lluvia temprana y tardía, y así podré cosechar todo el año y tendré abundancia. Deuteronomio 11:10-17Nueva Traducción Viviente (NTV) 10 Pues la tierra donde estás a punto de entrar y que vas a poseer no es como la de Egipto, de la cual saliste, donde tenías que plantar tus semillas y hacer zanjas de riego con los pies como si fuera un huerto. 11 En cambio, la tierra que pronto tomarás para ti es una región de colinas y valles, con lluvias abundantes; 12 una tierra que el Señor tu Dios cuida. ¡Él se ocupa de cuidarla en cada época del año!13 »Si obedeces cuidadosamente los mandatos que te entrego hoy y si amas al Señor tu Dios y lo sirves con todo tu corazón y con toda tu alma, 14 él mandará las lluvias propias de cada estación —las tempranas y las tardías—, para que puedas juntar las cosechas de granos, el vino nuevo y el aceite de oliva. 15 Te dará buenos pastizales para que se alimenten tus animales, y tendrás todo lo que quieras comer.16 »Pero ten cuidado. No dejes que tu corazón sea engañado y entonces te alejes del Señor y sirvas y rindas culto a otros dioses. 17 Si haces eso, el enojo del Señor arderá contra ti. Entonces cerrará el cielo y detendrá la lluvia, y la tierra dejará de producir sus cosechas, así que pronto morirás en esa buena tierra que el Señor te da.
Vamos a orar:
Señor Dios poderoso oraremos como dice 1 Reyes 8:57, “Que el Señor nuestro Dios esté con nosotros, como estuvo con nuestros antepasados; que nunca nos deje ni nos abandone”. Oramos como dice 1 Corintios 8:6 “Para nosotros no hay más que un solo Dios, el Padre, de quien todo procede y para el cual vivimos; y no hay más que un solo Señor, es decir, Jesucristo, por quien todo existe y por medio del cual vivimos”. Dios nuestro, concédenos que vivamos en cercanía tuya todo el tiempo, en cada día del ano, que tus ojos nos miren, como a aquella tierra, fértil, que mandes tu lluvia todo el año, como la tierra que tú mismo cuidas. Gracias por amarme y hacer que de fruto para ti. En el nombre de Jesús. Amén y amén.