¡PARA SER EXITOSO NECESITAS SU CARÁCTER!

Comenzamos con nuestro tema y un versículo principal que denota un carácter, es uno que hay que ponerse, por creer, por aprender, por hacer, y de nuevo diré ponerse como si fuera un yugo para jalar una carga, para empujar. Ya no vamos solos ahora somos una yunta, somos dos, como dos bueyes que tiran de la carga, con la salvedad que este su yugo es fácil y su carga que ahora jalaremos, siendo todo lo de Dios, es ligera, entre tanto el también lleva nuestro yugo y empuja nuestra carga.

“Llevad mi yugo sobre vosotros, y aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para vuestras almas; porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga” Mateo 11: 29 y 30.

Muchos queremos tener éxito en las empresas de Dios y en los sueños personales. Pero debemos saber que, sin un carácter bien formado frente a las experiencias y las circunstancias del presente, no nos dejarán lograrlo. Para que Dios pueda lograr su acometido en nosotros, su buena razón dice que quiere que tengamos éxito. Pues entonces Dios mismo en su plan soberano, nos introduce en pruebas que para nosotros son desventuras, es decir, situaciones o sucesos que nos producen gran dolor y sufrimiento. Pero estas pruebas y dificultades que tendremos que travesar, nos servirán muchísimo, porque nos formarán nada más y nada menos que: “el carácter de Dios”. Sí el que Dios ha querido heredarnos que es semejante al suyo, y al de Cristo.
Esto significa algo grande, enorme, hermoso, y es que tenemos a Cristo. Después de todo, sea como sea, aunque no lo merecíamos, aun siendo pecadores: ¡TENEMOS A CRISTO!
Esto es motivo de mucha alegría y celebración, esto es para llorar de alegría porque con certeza podemos decir: ¡tengo a Cristo reinando en mi corazón! ¡Él vive en mí! ¡Sí efectivamente él está allí, adentro de mí y está para mí, para ayudarme en cualquier necesidad, porque me ha salvado!
Somos salvos porque creímos verdaderamente que Jesús murió en nuestro lugar, todo gracias a que éramos ovejas del Padre y escuchamos su voz, entonces él nos mandó a oír y a seguir a su Hijo amado, a Jesucristo, quién nos dio la salvación soberanamente al darnos la fe y el arrepentimiento. Sucedió entonces que su Espíritu Santo nos regeneró en el evento de la salvación, fuimos aceptados por el Padre.
Hebreos 10:14Reina-Valera 1960 (RVR1960) 14 porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados. Hebreos 12:23 a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos.
Llama la atención que en este grupo de los “Justos hechos perfectos”, cuando revisas el original, no está hablando de los muertos, sino dice que nos hemos acercado no al monte Sinaí que daba miedo, sino a la congregación de la familia de Dios que es en confianza, en donde Dios es el Dios de todos los espíritus, de los primogénitos de Israel, de los que ya están en el cielo, y de los que aún están vivos, más no habla que son ángeles, sino espíritus de personas.
Esto de ser hijo de Dios es una realidad, es un estatus incambiable, le guste a quien le guste, le disguste a quien le disguste, lo crea quien lo crea, o lo niegue quien lo niegue, porque no es algo que hacemos los hombres, es algo que Dios ya hizo y dio por su soberana decisión. La Biblia habla de adopción, no de des adopción, Dios, siendo inmutable, que significa que él nunca cambia, nos ama incondicionalmente sus hijos, y la buena noticia es que: ¡no se volverá para atrás! La misma fe salvadora, el testimonio en nuestro corazón, no solo nos dice constantemente, sino que nos convence de que somos suyos, ya que: “por tu fe será hecho”. Entonces esta es nuestra fe, lo que creemos, a donde el Espíritu Santo nos ha llevado a creer, y es esto precisamente lo que será hecho por Dios, él hará conforme creímos.
He aquí el ejemplo.
Mateo 8:13 Entonces Jesús dijo al centurión: Vete; así como has creído, te sea hecho. Y el criado fue sanado en esa misma hora.
Leemos en el capítulo 15 de San Mateo, versos 21 al 28, el caso de la mujer cananea, la cual, por supuesto, era gentil:
“Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón. Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros. Él respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.”
Lo vemos también en la curación de dos ciegos y un mudo. Mateo 9:28-30. …28Y después de haber entrado en la casa, se acercaron a Él los ciegos, y Jesús les dijo: ¿Creéis que puedo hacer esto? Ellos le respondieron: Sí, Señor. 29Entonces les tocó los ojos, diciendo: Hágase en vosotros según vuestra fe. 30Y se les abrieron los ojos…
Un ladrón condenado a la muerte retaba a Jesús, decía que, si era lo que decía ser, que se librara de aquel castigo, mientras que el otro ladrón creía en verdad que Cristo era el rey eterno, soberano y salvador que decía ser, que resucitaría, y que volvería de nuevo con poder. Jesús le contesta según como este ladrón creyó, lo incluye en su reino y le dice que se lo llevará a su reino que es un paraíso. Veamos.
Lucas 23:42-44Nueva Traducción Viviente (NTV) 42 Luego dijo: —Jesús, acuérdate de mí cuando vengas en tu reino. 43 Jesús respondió: —Te aseguro que hoy estarás conmigo en el paraíso.
Podemos concluir que, en la medida de tu fe, así será tu bendición y así como creísteis te será hecho, porque la fe es infalible porque Dios lo es, de manera que no quedaremos defraudados. Ciertamente la está orientada hacia el futuro a lo que va a acontecer ya que estamos convencidos de lo que esperamos, ya que la fe, es la certeza de lo que se espera, según hebreos 11:1. La fe viene por el oír y el oír la palabra de Dios. (Romanos 10:17) de manera que la fe sin obras es muerta. (Accionar) (Santiago 2:14) La fe es un accionar, esto lo vemos en el actuar de DANIEL 11:32b “MAS EL PUEBLO QUE CONOCE A SU DIOS SE ESFORZARA Y ACTUARA”. Es la razón por la que actuamos para Dios, porque la fe nos mueve, ella es activa y no pasiva, y nos mueve, en efecto, nos hace actuar para nuestro Dios.
Somos salvos por Gracia y además seguimos a Dios esforzándonos para agradarle. La fe en Dios nunca es pasiva sino activa y esforzada.
Yo digo también que la fe es como cuando dormimos, aunque pensamos que estamos inactivos, no es del todo cierto. Veo la similitud que la fe es como cuando estamos dormidos, y mejor con exceso de cansancio.
¿Sabías que cuando dormimos, hay varios procesos que se activan, únicamente cuando estamos dormidos? por ejemplo, la hormona del crecimiento se activa regenerando todos los músculos, huesos, ligamentos, nervios, en general, carnes. Los músculos oculares descansan y se preparan para el día siguiente, los músculos del cuerpo descansan, se regeneran y sanan, el cerebro hila y resuelve procesos que, solo estando dormidos, lo puede hacer. Por esto es que cuando dormimos bien y despertamos, somos más eficientes, hacemos todo más rápido por el proceso de resolver las cosas que el cerebro hizo mientras dormíamos. Además, nos recargamos de energía. La hormona del estrés, es reducida significativamente, y si dormimos súper bien se reduce hasta el mínimo, El cuerpo baja de peso cuando dormimos y esto solo para mencionar una parte, ya que el sueño el cuerpo hace, porque hay mucho más que decir, pero por ahora me quedo con esto.
Pues así es la fe, ella hace lo que nuestro cuerpo no puede hacer, lo que la ley de Moisés no pudo hacer, ella trabaja, y aumenta. Fue impartida pequeña, así como un granito de mostaza, pero después crece, y se hace como un arbusto, es decir muy grande, tan grande que las aves anidan y buscan cobertura. Las aves son las naciones según la misma Biblia.
Hago esta comparación porque es igual a la fe, esta hace lo que la ley de Moisés no pudo hacer.
ROMANOS 8:3 NTV La ley de Moisés no podía salvarnos, porque nuestra naturaleza pecaminosa es débil. Así que Dios hizo lo que la ley no podía hacer. Él envió a su propio Hijo en un cuerpo como el que nosotros los pecadores tenemos; y en ese cuerpo, mediante la entrega de su Hijo como sacrificio por nuestros pecados, Dios declaró el fin del dominio que el pecado tenía sobre nosotros.
Entonces Dios nos dio la fe a cada uno de los que andamos por fe: Romanos 12:3 RVR1960 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
Si somos hijos de Dios, Dios distribuyó una medida de fe a cada uno, por esto creemos en Jesucristo, es esa fe la que nos hace actuar, la fe salvadora, siendo el medio de Dios, para alcanzar a Cristo, la fe, hace lo que nuestro cuerpo débil y dormido no puede hacer, porque la fe es fruto de que el Espíritu de Dios que mora en nuestro corazón, por tanto, mientras somos estas vasijas de barro débil, Dios siendo fuerte y que habita en nosotros, nos pone lo que deberemos hacer por la operación de su poder y su plan perfecto, lo que la Biblia dice: el querer como el hacer por su buena voluntad como dice en Filipenses 2:13:
RVR1960 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
NTV Pues Dios trabaja en ustedes y les da el deseo y el poder para que hagan lo que a él le agrada.
TLA Porque es Dios quien los motiva a hacer el bien, y quien los ayuda a practicarlo, y lo hace porque así lo quiere.
De la misma manera Dios hace cosas para darnos carácter.
Pero avancemos, veamos lo que es el carácter en dos palabras: personalidad y temperamento.
El Carácter no es algo que se traiga desde el seno materno, sino que se ve afectado rotundamente por el medio ambiente, la cultura y el entorno social donde cada persona se forma.
El carácter es lo que nos diferencia de nuestros semejantes, y es el resultado del aprendizaje social, el cual está relacionado con los hábitos de cada individuo y la forma en la que reacciona frente a las experiencias. Se dice que el carácter no termina de formarse sino hasta el final de nuestra adolescencia, pero en el contexto espiritual, Dios determina cuando termina de formarlo.
Cuando hablamos de carácter, hablemos de un conjunto de aspectos psicológicos que se moldean con la educación, el trabajo de la voluntad y los hábitos, son los que nos permiten una reacción frente a las experiencias.
Para resumir carácter son el conjunto de rasgos, cualidades o circunstancias que indican la naturaleza propia de una persona o colectividad, su manera de pensar y actuar, por lo que se distingue de las demás.
Pero este que recién describí es el carácter humano, no es el carácter de Cristo, el carácter de Cristo es el carácter perfecto, es uno que debe ser aprendido nuevamente, con la nueva naturaleza que nos ha dado el Espíritu de Cristo, y es enseñado por el Espíritu Santo, ya lo veremos más adelante.
Cuando hablamos de temperamento hablamos del carácter o manera de ser de una persona, es cuando el carácter es fuerte, enérgico, firme y vivo. El temperamento la manera de ser y a la forma de reaccionar de los seres humanos. El temperamento es el carácter de las personas. El término proviene del latín temperamentum y está vinculado a la manera de ser y a la forma de reaccionar de los seres humanos; por lo tanto, el temperamento está directamente relacionado con la interacción con el entorno.
Se dice que un individuo tiene mucho temperamento cuando sus reacciones son vehementes e intensas. Por ejemplo: “Sean Sebastian necesita más temperamento para triunfar en el mundo de los negocios”, “A María la traicionó su temperamento y arrojó el ordenador al suelo”.
La habilidad de un ser humano para adaptarse a su entorno depende en gran medida de su temperamento.
Como es habitual que una persona deba enfrentar diversas dificultades y adversidades en su vida cotidiana, entonces se necesita un determinado temperamento, según cada contexto, para superarlas.
El manejo de las emociones y de los estados de ánimo también está vinculado al temperamento. El sistema nervioso y los genes determinan el tipo de temperamento, y por eso se dice que se trata de algo natural, más allá de las influencias que puedan tener en él la educación y el entorno social.
Muchos de nosotros buscamos tener éxito, obtener logros, tener más conquistas de superación y metas personales, queremos ganarle a “esta vida”, queremos vencer, avanzar, triunfar y más, pero si no tenemos un buen carácter no lo lograremos.
Sin embargo, el éxito que ofrece el mundo es en un estereotipo y carácter ya fijado por el mundo, para impresionar al mundo, lo podemos ver fácilmente en la publicidad en general, en los temas de las películas, los libros, las series de televisión, con títulos alusivos a lo que el mundo encuadra, por ejemplo: ¿Quiere ser de los nuevos millonarios?; La vida de los ricos y famosos; Como llegar a ser millonario; Futuros millonarios; Salta a la fama; La Fama te espera; Fama y fortuna; Como llegar a ser gloriosamente famoso; “Solteros, millonarios y famosos”; Como llegar a ser alguien importante en la vida; Sabio y poderosamente influyente…
1 Juan 2:16. NTV Pues el mundo solo ofrece un intenso deseo por el placer físico, un deseo insaciable por todo lo que vemos, y el orgullo de nuestros logros y posesiones. Nada de eso proviene del Padre, sino que viene del mundo;
Vemos que el estereotipo del mundo está basado en tres cosas que al final de cuentas son las tres tentaciones que nuestro señor pasó en el desierto y lo que JUAN describe como: los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, estos estereotipos que la gente respeta, creen que son de uno que posee un carácter perfecto y son:
1-El Adinerado; 2-El Famoso; 3-El Gurú. “Si tienes estas tres cosas ya lo tienes todo”.
Venimos los jóvenes emergentes y ante tal bombardeo por todos los medios sociales, adquirimos sus enseñanzas que forman nuestro carácter, y optamos por seguir este camino, de ahí en adelante, sólo buscamos como hacernos ricos, famosos, y sabios con conocimientos de este siglo para ser importantes e influyentes, pero esto es según este mundo.
Pero este no es el éxito de Dios, ni tampoco el camino que Dios nos traza a sus hijos. El éxito de Dios consiste en que, “él aumente, y en que nosotros mengüemos”. El éxito de Dios en nosotros es que cada vez tengamos menos poder en nuestro muy defendido derecho del disque “libre albedrío moral neutral” para que cada vez sepamos que no somos nada sin Dios y que dependemos más de Jesús y su dirección, y menos de la influencia del mundo. El éxito de Dios consiste en morir para vivir. Cada vez, el enfoque es hacer la voluntad de Dios y allí, él nos saldrá al encuentro, recompensándonos por haberlo puesto como primero, y por lo tanto él nos da las añadiduras él sabe que debe darnos, y según lo que él sabe que no nos hará daño, más no lo que nosotros lo exijamos.
Nuestro éxito pasado, es que nosotros renunciamos a muchas cosas de este mundo para seguir a Jesucristo, de manera que ahora seguimos sus sueños y no los nuestros, deseamos hacer sus planes y no los nuestros, estamos esperando que Dios complete su obra en nosotros, para realizar, para llevar a cabo su tarea y no la nuestra. El éxito de Dios es que tengamos éxito para con él, el mundo queda de último lugar, porque es pasajero, y para lo que nos está preparando es para la gloria venidera.
Juan 16:33 NTV Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.
Sin embargo, aquí en la tierra, todos sus hijos vamos a triunfar y vencer sobre todas las cosas, es necesario que demos testimonio que conquistaremos las cosas que antes no podíamos por nuestra debilidad. De manera que, así como el rey David con su carácter, fe, honda y sus piedras, con las que iba a matar a Goliat, necesitamos estar bien armados para estar preparados para dar la batalla, frente a los retos, metas, experiencias, adversidades, condiciones, situaciones, y circunstancias de “esta vida”.
Hay una enorme cantidad de bien que Dios nos hace hacer, cosas grandes y poderosas, como la alabanza, la adoración, y muchas más que son nuestras armas, pero he descubierto que una de todas es la que más le interesa a Dios, y es su arma secreta de formar su carácter en nosotros, es lo que más fruto le dará.
¿Por qué lo hace?
Por amor a su hijo, por hacernos semejantes a él, por amor a que hagamos en la tierra las cosas siendo más parecidos a su hijo, entonces, Dios vuelve a dar una cosa por otra. Si estábamos en grandes momentos de adoración si traíamos su presencia con nuestro canto, llega el momento en que Dios, ha de llevarnos a la siguiente gloria para hacernos transcender, entonces nos mete en pruebas muy difíciles de superar, ya en ellas, dejamos de alabarlo como antes cuando era fácil, para que ahora, aunque difícil, siempre lo buscamos alabar, adorar sumidos en las pruebas y tristezas.
Llega el momento en que aun con más pruebas y dificultades llega el punto que nos golpean tanto que sentimos que no es suficiente lo que hacemos para agradar a Dios, pero Dios está haciéndonos una ganancia desconocida para nosotros, otra adoración y es su carácter en nosotros que será alabado por él.
Nosotros debemos estar contentos con todo esto y querer las ganancias de Dios, no es que hayamos perdido a Dios, ni la adoración, sino que es un proceso que nos llevará a darle más gloria. Cuando vengan los nuevos tiempos que Dios traerá a nuestras vidas, ya sean buenos o malos, lo glorificaremos con nuestro carácter, por lo tanto, debe moldear nuestro carácter, y debe hacer que tengamos un carácter cada vez más fuerte, de más opinión, de más personalidad, un temperamento, una personalidad más como la de Cristo. Cuando debamos ser suaves, serlo, y cuanto más fuerte sea necesaria nuestra decisión para empujar para el Padre, hacerla.
Jesús tenía un carácter resuelto, para ir a morir a la cruz, para ir a soportar semejante sufrimiento, Jesús con su carácter perfecto, no dudó en obedecer, en sufrir por la voluntad de Dios de esa manera.
Sin embargo, el carácter de Cristo era suave cuando debía serlo, veámoslo en MATEO 12:20, LBLA No quebrara la caña cascada, ni apagara la mecha que humea, hasta que lleve a la victoria la justicia. TLA No les causará más daño a los que estén heridos, ni acabará de matar a los que estén agonizando. Al contrario, fortalecerá a los débiles y hará triunfar la justicia.
Con el carácter de Cristo en nosotros, se irá lo tosco, como un diamante en bruto, brillaremos hermosamente. Cuando salgan nuestras palabras, de nosotros se irá el dolo, las malas intenciones, la alevosía, el cohecho, y en vez de eso saldrán palabras de amor, de edificación, de reprensión, palabras que redarguyen, palabras de inclusión, no de exclusión. Entonces atraeremos a las personas hacia nosotros para llevarlas a los pies de Cristo, no las alejaremos por causa de no haber sido perfeccionados en el carácter suyo, que es de amor para lo que con lazos de amor quiere atraer.
Cuando debamos enfrentar la vida saldrá ese su carácter vivo, cuando debamos enfrentar gigantes, saldrá de nosotros, fuerza, sabiduría, inteligencia, tenacidad, decisión, denuedo, gallardía, valentía, cuando antes fuimos miedosos y no sabíamos que hacer.
Cuando una persona se petrifica ante a una experiencia, y dice, no sé qué hacer y tiende a huir, es que le hace falta carácter, cuando una persona sabe lo que tiene que hacer en momentos difíciles y enfrenta las situaciones con resiliencia y resolución, entonces tiene carácter, opinión, decisión. Repito Cristo tuvo decisión a la hora de ir a morir, aunque sudó sangre, tuvo carácter y le sirvió a Dios de esa manera, los demás huyeron despavoridos, para que se cumpliera la escritura; hiere al pastor y las ovejas se dispersarán, pero les advierte que, aunque huyan por miedo, él ya venció a todos los poderes que gobiernan a este mundo, y si él venció, pues ellos y nosotros venceremos. TLA El Dios todopoderoso afirma: «¡Despiértate, espada, y mata a mi rey escogido! ¡Mata a mi mejor amigo! Así mi pueblo se dispersará… Zacarías 13:7.
Juan 16:32 Mirad, la hora viene, y ya ha llegado, en que seréis esparcidos, cada uno por su lado, y me dejaréis solo; y sin embargo no estoy solo, porque el Padre está conmigo. 33Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tenéis tribulación; pero confiad, yo he vencido al mundo.
Marcos 14:27 Y Jesús les dijo: Todos vosotros os apartaréis, porque escrito está: “HERIRE AL PASTOR, Y LAS OVEJAS SE DISPERSARÁN.
Se han visto a oficiales de varios ejércitos que para preparar psicológicamente a sus tropas para el combate, les gritaban que fueran valientes, gallardos, que tuviesen autocontrol, pero a la hora de combate, ellos fueron los primeros que perdieron los nervios, se pusieron a llorar a moco tendido como niños e posición fetal en estado de crisis nerviosa, dando gritos y pidiendo a su mamá, o diciendo “no quiero morir”, y cada vez se vio que otro inferior, uno insignificante y desconocido para los demás, tomó el mando con gran gallardía y carácter, combatiendo ferozmente, para proteger la vida de todos, incluso la de los oficiales que estaban en estado de shock.
Para un mejor entendimiento de lo que es el carácter Cristiano lo esteremos definiendo bajo tres puntos:
La palabra Carácter viene del vocablo griego “Charakter” o “Charassa”, que significa Grabador. Y literalmente significa “la marca grabada en una cosa que la distingue de las demás. Carácter Significa: Señal o marca que se imprime, plasma o esculpe. En el sentido de cualidad moral se refiere al modo de ser peculiar y privativo de cada persona. Nuestro ser refleja ese conjunto de rasgos y costumbres adquirido por herencia, salud, educación, relaciones (amigos), el medio ambiente y otras influencias.
Cristiano: el término “cristiano” viene del vocablo griego “Cristianos” que significa perteneciente a la vida de Cristo.
Resumiendo, las dos palabras: Carácter Cristiano es grabar o esculpir la vida de Cristo en el Creyente, a fin de que refleje a Cristo en cada área de su vida.
He visto a cristianos de oración, cristianos que son de cantar horas y horas, lo cual es muy bueno, pero a la hora de la hora de la prueba, con su carácter a un no terminado de imprimirse como el de Cristo, dejaron muy mal parado a Dios, a Cristo, a la cristiandad, a la fe, a la sabiduría que es de Dios, a su mejor camino, porque ante las experiencias difíciles no sacaron a relucir lo de Dios, sino su propio carácter antiguo del hombre natural. Esto es una lástima, a mí me da mucho pesar, porque se dicen “soy cristiano”, “soy pastor”, pero a la hora de dar una opinión de carácter, no surge lo que se espera, que sean como Cristo, que actúen como el maestro, como Cristo hubiese actuado.
Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.” Lucas 9: 62.
Colosenses 3:1-4Traducción en lenguaje actual (TLA) 3 1-2 Dios les dio nueva vida, pues los resucitó juntamente con Cristo. Por eso, dediquen toda su vida a hacer lo que a Dios le agrada. Piensen en las cosas del cielo, donde Cristo gobierna a la derecha de Dios. No piensen en las cosas de este mundo. 3-4 Pues ustedes ya han muerto para el mundo, y ahora, por medio de Cristo, Dios les ha dado la vida verdadera. Cuando Cristo venga, también ustedes estarán con él y compartirán su gloriosa presencia.
Creo que es bueno que Dios nos forme el carácter.
¿Cómo reaccionas frente a las experiencias de dificultades y adversidades?
¿Te traicionan los nervios frente a una situación de contingencia que no enfrentaste bien?
¿Son tus reacciones frente a una posible pérdida de arruinar o destruir las cosas sin que te enteres?
¿Con que actitud enfrentas la vida todos los días?
¿impones tu opinión en situaciones donde debías ser únicamente, un buen compañero?
¿A la hora de la tentación, repudias el pecado o te hace falta carácter para hacerlo?
¿Puedes tomar decisiones para tu alma que sostienes, a pesar de… porque tienes carácter o te falta?
¿Vendes a Dios,. sus verdades y tu fe, por cualquier cosa o por miedo a perder algo?
¿Eres arrastrado por todo viendo de doctrina de hombres o te mantienes firme de Jesucristo?
Nuestro problema es nuestro carácter, es la falta de carácter.
Debes pedir a Dios que te forme el carácter de Cristo, aunque será lo mejor para ti porque vas a trascender, amárrate los pantalones porque vas a sufrir.
A los hijos de Dios nos pasa que, sin pedirlo, solo por ser hijos de Dios, él ya está dándonos carácter al meternos en variadas tribulaciones y pruebas, o al menos, nos pone a que enfrentemos distintas experiencias difíciles y de adversidad.
Debes alegrarte, porque Dios te ama. Dios corrige a quién él ama, no eres un bastardo, aun así, debes alabarlo, en la crisis.
EFESIOS 4:13; NTV Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo.
TLA Así seremos un grupo muy unido y llegaremos a tener todo lo que nos falta; seremos perfectos, como lo es Cristo, por conocer al Hijo de Dios y por confiar en él.