«¿SABES SI ERES MUY FAVORECIDO POR DIOS?»

 

¿EN QUE CONSISTE SER MUY FAVORECIDOS POR DIOS?VIDEO

Efesios 1:3: “Toda la alabanza sea para Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, quien nos ha bendecido con toda clase de bendiciones espirituales en los lugares celestiales, porque estamos unidos a Cristo”. Efesios 1:6Nueva Traducción Viviente (NTV) 6 De manera que alabamos a Dios por la abundante gracia que derramó sobre nosotros, los que pertenecemos a su Hijo amado.
De nuevo en el fascinante mundo de Dios y su eterna y santa palabra con sus profundos significados. Esta vez analizaremos e indagaremos:
¿Qué es el favor de Dios? Y ¿Quiénes y cómo es que somos sus favorecidos?
Para profundizar rápidamente, lo primero que vienen a mi mente es que la palabra favorecido tiene una connotación Bíblica muy atrayente y reveladora ya que favorecido refleja cómo será nuestra relación con Cristo.
Y es que nuestra primera connotación de favorecido tiene un significado directo y asociado, con “desvalido y dependiente”. Al estudiar la palabra favorecido, podemos verla relación que en la Biblia siempre tiene con personas “desvalidas y dependientes”, que pasan a ser los favorecidos de Dios.
Hay muchos favorecidos en la Biblia, podemos encontrar a varios desvalidos, dependientes y necesitados de alcanzar el favor y la Gracia de Dios, por ejemplo, veamos quienes son estas personas muy favorecidas por Dios:
1. Entre todos los hombres del mundo antiguo Noé junto con su familia encontraron gracia o favor ante los ojos del Señor, indudablemente fueron muy favorecidos por Dios entre todos los que fueron condenados a muerte en el diluvio universal.
2. La pobre y dependiente Rut halló favor ante Booz, reflejando que así sucede con nosotros y Cristo.
3. Jacob, e Israel hallará gracia ante Dios, también vemos que el rey David recibió la gracia de Dios.
4. Esteban fue un hombre tan lleno de la gracia y el poder de Dios que pudo hacer grandes maravillas y señales milagrosas entre el pueblo.
5. Job, cuando oró a Dios, halló favor ante Él y fue restaurado su estado de virtud.
6. María encontró el favor de Dios y los discípulos, todos ellos alcanzaron y vivieron con el favor de Dios.
7. La iglesia alanza el favor inmerecido de Dios.
Ves que el Señor te está diciendo:
¿Acaso no vez que vas a ser muy favorecido en este tiempo por el Todopoderoso?
Pero el más esperado fue Jesús, el Dios mismo creador del universo se humilló al máximo cuando vino a ser un bebé totalmente desvalido y dependiente, porque necesitaba del cuido y de la ayuda de sus padres terrenales.
De manera que la primera connotación de favorecido es: “desvalido y dependiente”. Debemos entender que Dios está determinado a soltar el favor sobre sus desvalidos y dependientes que son su Iglesia y afianzarla en el conocimiento, para que el mundo sea bendito también por medio de ella.
Antes de darnos la gracia: ¿Qué somos para nuestro hacedor y como nos mira?
Isaías 45:9 …8Destilad, oh cielos, desde lo alto, y derramen justicia las nubes; ábrase la tierra y dé fruto la salvación, y brote la justicia con ella. Yo, el SEÑOR, todo lo he creado. 9¡Ay del que contiende con su Hacedor, el tiesto entre los tiestos de tierra! ¿Dirá el barro al alfarero: “Qué haces? ¿O tu obra dirá: “El no tiene manos? 10¡ Ay de aquel que diga al padre: “¿Qué engendras? O a la mujer: “¿Qué das a luz?…
También debemos saber que Dios no nos mira del todo como nosotros nos miramos. Nosotros nos miramos a nosotros mismos desde un punto de vista, con un orgullo y dignidad falsa. Para nuestra propia vista, nosotros, somos muy importantes, pero para Dios solo somos unos tiestos, según como leímos en Isaías 45.
Los tiestos, o barro, no pueden renegar, no pueden decirle al alfarero ¿Qué haces? Cuando entendemos que somos tiestos, vasijas de barro, que Dios no nos debe nada, y que no podemos exigirle o demandarle nada, entonces la gracia cobra sentido. Allí entonces entendemos por qué él lo hace, y porqué su regalo es inmerecido. Allí podemos ver su corazón, y la razón de porqué Él quiso vernos bien, él quiso, amarnos a pesar que somos tiestos, él quiso bendecirnos simplemente porque así lo decidió y, hará. Ciertamente siendo siempre vasijas de barro que cargamos pecado, ahora somos sus hijos y cargamos su santo Espíritu.
Y entrando el ángel, le dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor está contigo; bendita eres tú entre las mujeres. LUCAS 1:28 LBLA. ¿Qué es muy favorecido?
Si te sacas la lotería, eres favorecido, si te pasa de nuevo, también eres favorecido, pero si te sacas la lotería una tercera, cuarta, y hasta quinta vez, entonces eres muy favorecido. Este ejemplo se queda corto, porque el favor de Dios es siempre, es todo el tiempo, y cuantas veces sea necesario o lo necesitemos, porque la gracia o favor de Dios sobreabunda a nuestro favor, entre más abunda el pecado, y todo por su decisión soberana.
Ahora bien, si lo decidió entonces somos benditos, bienaventurados, dichosos, tres veces felices, afortunados, aunque indignas vasijas de barro, ya en su bendición ahora dignos de sus regalos y beneficios, simplemente porque esto fue lo que decidió que va a hacer con nosotros, con estos tiestos o vasijas de barro, otorgarnos su favor.
Esto es visto como injusto por muchos, pero Dios no le debe alguna explicación a nadie, tampoco peca por no mostrar su favor a otros, porque él está en un estado de santidad, de ninguna manera está afectado e infectado por el pecado como nosotros, nunca, ni antes ni después de tomar sus decisiones buenas o no tan buenas para nosotros, y es que recordemos que él Santo, es el dueño, y Señor de todas las cosas que él ha creado.
La definición de favorecer es: 1 Proporcionar un beneficio o provecho a alguien o algo. 2 Ayudar o apoyar a alguien, especialmente una autoridad o una persona con influencia. 3 Tratar a una persona mejor que a otra sin valorar sus méritos o lo que es justo. 4 Hacer que una persona tenga buen aspecto o resulte atractiva.
Así los sinónimos y antónimos de favorecido son: favorecido: mejorado, agraciado, embellecido, hermoseado, rejuvenecido. Mientras que los antónimos de favorecido son: aviejado, empeorado.
Los sinónimos de favorecer son: ayudar, beneficiar, amparar, asistir, auxiliar, cooperar, patrocinar, fomentar, proteger, servir, socorrer. Los antónimos: desamparar, perjudicar.
En conclusión, favorecido en dos palabras es: Ayudar, apoyar: Dios nos va a ayudar, y apoyar siempre.
Increíblemente el bebé Jesús no podría sobrevivir a menos que fuera alimentado y nutrido por su madre y su padre, que curioso José y María cuidando, protegiendo, alimentando a Dios. Esto nos enseña como todos los hijos de Dios deben ser alimentados por sus madres y padres espirituales. Sucede como si hubiera un cordón umbilical que ata el cielo a la tierra con el que el Señor dice: Alimenta a Mis ovejas.
Increíblemente María llevó en su vientre al Mesías, al Maestro, al Sanador, al Obrador de Milagros y al Libertador, al rey de reyes y Señor de Señores. Nosotros llevamos en nuestro vientre espiritual a Dios en la persona de Jesús, esta vez ya resucitado y con poder, para ayudarnos a sobrevivir espiritualmente, para nutrirnos porque es nuestro Padre Eterno.
Es momento que vayas aceptando esta verdad y realidad que ocurre en tu vida, cuando eres favorecido de Dios, la que dice que: ante nuestras pobrezas y debilidades, su favor nos fortalece, ante nuestro pecado, porque la carne está pecando constantemente, de una o de otra manera, pero su favor hace que sobreabunde la gracia de Dios. Como dice Romanos 5:20. En lo que atañe a la ley, ésta intervino para que aumentara la transgresión. Pero allí donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia, ROMANOS 5:20. CST.
Ahora diré algo escandaloso para los religiosos de este tiempo. La gracia de Dios es para siempre, no tiene tiempo de duración limitado porque Dios no limita el Espíritu Santo Como dice Juan 3:34. NTV Pues él es enviado por Dios y habla las palabras de Dios, porque Dios le da el Espíritu sin límites. JUAN 3:34.
También debo decir que el llamado de Dios es efectivo, eficaz, irresistible e irrevocable. En otras palabras, cuando Dios llama a uno que será su hijo, pues simplemente lo será, todo lo de Dios dice será irresistible para esa persona, de manera que ante el decreto de la palabra de Dios, la persona queda irremediable e inmediatamente conscripto a su causa, pero siempre con la libertad que da el Espíritu Santo.
NTV Pues los dones de Dios y su llamado son irrevocables. ROMANOS 11:29 TLA Dios no da regalos para luego quitarlos, ni se olvida de las personas que ha elegido.
En este texto podemos ver que Dios tiene secretos que nadie conoce y que no dice a nadie, únicamente son suyos. Deuteronomio 29:29. 29 NTV. »El Señor nuestro Dios tiene secretos que nadie conoce. No se nos pedirá cuenta de ellos. Sin embargo, nosotros y nuestros hijos somos responsables por siempre de todo lo que se nos ha revelado, a fin de que obedezcamos todas las condiciones de estas instrucciones.
El hecho que Dios le otorgue o niegue su favor inmerecido a una persona es un misterio escondido en Dios, y nadie puede ni debe decir nada al respecto. Dios es soberano y puede hacer lo que quiera con la masa de barro. Podemos ver que María reconoce su necesidad espiritual ante el anuncio del ángel.
Otra peculiaridad de los favorecidos de Dios es que reconocen la necesidad que tienen de Dios, y hasta lloran como bebitos recién nacidos porque tienen hambre y sed de Dios lo podemos ver en Mateo 5:3.
NTV «Dios bendice a los que son pobres en espíritu y se dan cuenta de la necesidad que tienen de él, porque el reino del cielo les pertenece. MATEO 5:3
Cuando un creyente entiende que el favor de Dios es para siempre, en la buenas y en las malas, entonces vive confiado, aunque siempre tanga la responsabilidad moral con Dios, sabe que el mejorar de verdad que tanto quiere y hace, no depende de su esfuerzo, sino que depende del favor de Dios en primer lugar, de la fe, de la transformación de la palabra de Dios, de la sabiduría que reciba, entonces podrá atesorar el consejo de Dios, quién es su orgullo, de ahí en adelante la persona sabe que su orgullo es Dios y no su humanismo.
Dios es nuestro orgullo. Isaías 45:24-25Dios Habla Hoy (DHH) 24 y dirán: “Solamente en el Señor están la victoria y el poder.” Todos los que me odian quedarán en ridículo. 25 Gracias a mí, todo el pueblo de Israel saldrá triunfante y estará orgulloso de mí.»
La única condición para ser favorecido de Dios, es contar con su decisión de hacerlo hecha en la eternidad, que hizo que Cristo muriera en la cruz por esa persona con nombre y apellido, y también es tener al Espíritu Santo, por haber nacido de nuevo en el evento instantáneo de la salvación, cuando la recibió que es haber nacido de nuevo, porque el Espíritu produce la fe salvadora tal como se requiere para perseverar hasta el fin y el arrepentimiento es su don.
De manera que recibiremos todo lo que nos ha prometido Dios, si es que contamos con esto, si es que somos fieles hasta el fin, es decir, si es que confiamos en él con la misma firmeza que creímos al principio. Si es así, Dios siempre nos dará su favor, entonces somos sus escogidos, sus elegidos, que se refiere a ellos como “venid benditos de mi Padre”. Significa también que tenemos a Cristo en nuestros corazones.
Hebreos 3:14 NTV. Pues, si somos fieles hasta el fin, confiando en Dios con la misma firmeza que teníamos al principio, cuando creímos en él, entonces tendremos parte en todo lo que le pertenece a Cristo.
Insisto el que tiene el favor de Dios tendrá el apoyo y la ayuda de Dios que necesita. Veamos la definición del diccionario de desvalido, desvalida, adjetivo/nombre masculino y femenino 1.[persona] Que no tiene el amparo, la ayuda ni la protección que necesita.
Cuando se tiene el favor de Dios, entonces se tiene el amparo de Dios, la ayuda y la protección que necesita.
El concepto de dependiente indica a algo o alguien que está subordinado, “que depende” de otra cosa o persona. Para que exista lo dependiente debe haber algo principal, de lo que es dependiente, necesita y sin lo cual no puede ser, desarrollarse o cumplir con su finalidad. Por ejemplo, “el niño pequeño es dependiente de su madre”, indicando que, sin ella, no puede alimentarse o cuidarse a sí mismo, o “la mujer es muy dependiente emocionalmente de su esposo”, o “la economía de un país que es dependiente de las remesas, o es dependiente del turismo”.
Nosotros los hijos de Dios, somos dependientes de Dios, del Espíritu Santo, de Jesucristo. Como Dios es lo principal, nosotros dependemos de él, sin su favor no inmerecido nosotros no podríamos ser, no podríamos desarrollarnos para cumplir con nuestra finalidad espiritual.
Así como “el niño pequeño es dependiente de su madre”, indicando que, sin ella, no puede alimentarse o cuidarse a sí mismo, nosotros lo somos de Dios. No podemos alimentarnos ni cuidarnos a sí mismos, sino no lo hace Dios por nosotros con su favor, a la vez, no podríamos ser, ni espirituales, ni santos, sin salvos, ni bendecidos, ni podríamos llegar al cielo, ni siquiera perseverar, ni preservarnos para el cielo. Si Dios mostrara su favor, su amparo hacia nosotros, sin su ayuda y la protección que necesitamos, somos reos de muerte y dignos de condenación, simplemente estaríamos perdidos.
Los favorecidos de Dios, somos todos los que él ha escogidos para sí, todos los necesitados, desvalidos y dependientes que recibimos diaria y constantemente su favor inmerecido por su beneplácito, para su gloria.
Vamos a orar en primera persona:
Señor, yo no tengo nada de que me pueda orgullecer de mí, porque en mí no hay nada de bien, no hay nada bueno excepto tú. Todo el bien y lo bueno que hay es tuyo. Estoy consciente de tu favor, y que soy muy favorecido, sé que esto nunca cambiará, porque tu no cambias, venciste la resistencia de mi carne pecaminosa y me has hecho santo en cristo, apartado para tu gloria. No merezco ser llamado tu hijo, no me atrevo a alzar mis ojos al cielo porque soy pobre, bajo y pecador, yo no te puedo exigir nada, ni merezco nada, sin embargo, cuando me humillo ante ti, tú me hablas, me respondes, me dices que me amas y que todo estará bien, y me has dado tu favor, lo veo todos los días. Gracias Padre por tu gran amor porque tu gracia y misericordia me acompañan todos los días de mi vida. En el santo nombre de Jesús.