«EL AMOR VISTO A TRAVES DEL LENTE DE JESUS»

Juan 15:12-14Nueva Traducción Viviente (NTV) 12 Este es mi mandamiento: ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado. 13 No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos. 14 Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.
Tengo una pregunta para comenzar: ¿Qué ves cuando ves a tu prójimo?
Jesús estaba en la tierra, era verdadero hombre, había crecido en sabiduría y en conocimiento de Dios, y era verdadero Dios, entonces sabía que tenía el arma más poderosa del mundo, el amor. Sabía las profecías y todo lo que los profetas habían dicho sobre él, sabía que Dios controla toda la realidad en la tierra, por esto sabía cuándo aún no era su tiempo de partir de este mundo, sabía que su poder es sobre todas las cosas, lo anterior era necesario presentarlo porque lo que quiero recalcar a continuación es que, Jesús sabía que para transformar a cada uno de los que el Padre le daría, debe amarnos en verdad y con todo su corazón, por tanto, debía entregar su vida en sacrificio, por amor.
Entonces la pregunta ahora es ¿Qué era lo que miraba Jesús cuando miraba a las personas?
El punto principal aquí, indiscutiblemente, es el amor. Jesús nos mira con amor, a escogidos y a reprobados, aunque él sabe que los reprobados no le obedecerán nunca, pero los escogidos, sí. Esta es la razón por la que somos sus amigos, nadie tiene más amor, que el que da la vida por sus amigos. Y somos sus amigos si hacemos lo que él nos manda, de lo contrario no lo somos.
Marcos 10:17-22Traducción en lenguaje actual (TLA) El hombre rico 17 Mientras Jesús iba de camino, un hombre llegó corriendo, se arrodilló delante de él y le preguntó: —Maestro bueno, dime, ¿qué debo hacer para tener vida eterna? 18 Jesús le contestó: —¿Por qué dices que soy bueno? Sólo Dios es bueno. 19 Tú conoces bien los mandamientos: No mates, no seas infiel en tu matrimonio, no robes, no mientas para hacerle daño a otra persona, no hagas trampas, obedece y cuida a tu padre y a tu madre. 20 El hombre le dijo: —Maestro, todos esos mandamientos los he obedecido desde que era niño. 21 Jesús lo miró con amor y le dijo: —Sólo te falta hacer una cosa. Ve y vende todo lo que tienes, y reparte ese dinero entre los pobres. Así, Dios te dará un gran premio en el cielo. Después de eso, ven y conviértete en uno de mis seguidores. 22 Al oír esto, el hombre se puso muy triste y se fue desanimado, porque era muy rico.
Aquí vemos a un posible amigo de Jesús, cuando leemos detenidamente Marcos 10:17-22, la maravillosa historia del joven rico, que se arrodilla ante Jesús y le pregunta que es lo que debe hacer para ir al cielo, Jesús le dice que cumpla los mandamientos, él joven contesta que ya ha cumplido los mandamientos desde siempre, entonces inconforme, el contexto continúa en: ¿Qué más se puede hacer para heredar la vida eterna, o, tener vida eterna?
En la respuesta vemos dos cosas, primero el texto dice algo muy revelador de como Jesús miraba a las personas: “Y Jesús le amó, le miró con gran amor”.
En la NTV dice 21 Jesús miró al hombre y sintió profundo amor por él, en la Reina Valera dice: 21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo… En segundo lugar, le dice que si quiere ser perfecto vende todo lo que tienes y: “Sígueme”.
Es obvio que solo siguiendo a Jesús podremos ser perfectos en su amor. Puedo inferir que podemos estar obedeciendo los mandamientos, lo que es excelente, pero no ser perfectos, y lo que notamos en la respuesta de Jesús que tiene como meta es hacernos perfectos. Pero solo siguiendo a Jesús en todo tiempo y circunstancia lo podremos lograr. Pero antes debemos vender todo tesoro en la tierra porque no se puede servir a dos señores, a las riquezas y a Dios, ya que aborrecerá a uno y amará al otro.
Entonces encontramos que el amor debe ser perfeccionado y solo es en Jesús cuando le seguimos rendida e incondicionalmente. De manera que los que le seguimos entramos en pruebas para que su amor se perfeccione en nosotros.
Ya podemos ir haciéndonos un cuadro de cómo nos mira Jesús: con amor, y perfeccionados en el amor, recordemos el contexto, para poder heredar la vida eterna, es decir para tener vida eterna en la tierra y poder ganar el cielo, y mientras tanto, debemos estar unidos en amor, amándonos unos a otros. Cuando vemos esta realidad de Dios, y estamos conscientes en todo tiempo de ella, entonces comprendemos la razón y el porqué, son necesarias las pruebas que Dios nos pone, cuando le estamos siguiendo.
Se subió después a una barca, y le siguieron sus discípulos. De repente se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. Se le acercaron para despertarle diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! Jesús les respondió: ¿Por qué os asustáis, hombres de poca fe? Entonces, puesto en pie, increpó a los vientos y al mar y sobrevino una gran calma. Los hombres se asombraron y dijeron: ¿Quién es este, que hasta los vientos y el mar le obedecen? (Marcos 4: 35-41)
Entonces es fácil entender porque tuvo que darles estas lecciones espirituales de amor a sus discípulos. Vemos el ejemplo cuando iban en la barca, la tormenta los golpeaba, ellos pensaban que iban a morir, las olas de 30 centímetros de altura, golpeaban una tras otra cada segundo sobre la barca como si fueran martillazos, la madera tronaba por tanto golpe, el viento, la lluvia, la oscuridad, ellos tuvieron mucho miedo. Lo más sorprendente es que Jesús iba dormido. Lo tienen que despertar, ellos le preguntan que, si no les importa sus vidas, porque no hacía nada por ellos frente a la tormenta, pero la realidad es que, si iba Jesús en la barca, esta no se iba a hundir nunca. El Señor, les reprocha su poca fe y su miedo.
Cuando hablamos de miedo, hablamos que es la antítesis del amor, es lo opuesto, lo contrario al amor. Jesús iba a morir, iba sufrir en sádicamente en manos de los romanos y judíos, y no tenía miedo, sino que se estresó mucho y hasta sudó sangre, pero se fortaleció en oración y por amor venció todo posible miedo a lo que iba a sufrir.
Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos al reino de los cielos dijo Pablo, cuando casi los mataban los judíos en el libro de Hechos 14:22. Dios debe probar de qué estamos hechos, nuestra carne ha sido creada para el sufrimiento dice la biblia. Es más importante ser perfeccionados en el amor que quedemos imperfectos como cuando iniciamos en el cristianismo.
Él nos amó primero, por esto amamos, el amor, hecha fuera el temor, el temor trae consigo castigo, de donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor, en el amor no hay temor, sino certeza, confianza en un ser superior que está sobre todas las cosas.
Dios es amor 1 Juan 4:7-21. Reina-Valera 1960 (RVR1960) (7) Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. (8) El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. (9) En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. (10) En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. (11) Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. (12) Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. (13) En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. (14) Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. (15) Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. (16) Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. (17) En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. (18) En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. (19) Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. (20) Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? (21) Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.
Solo siguiendo a Jesús en verdad y de corazón, seremos perfectos. Al cielo no entrará nada imperfecto, por esto el reclamo de Jesús en Mateo 25 a los que no hicieron nada por Jesús:
Me viste preso, y no me visitaste, desnudo y no me vestiste, hambriento, y no me diste de comer, huérfano y no me asististe, ellos le responden, Señor, en tu nombre expulsamos demonios, sanamos enfermos, ¿cuándo te vimos, así como dices? La respuesta de Jesús es definitiva: Cuando no hicieron nada por ellos, no hicieron nada por mí, cuando no hicieron nada siguiéndome, siendo probados y resistiendo conmigo, cuando no fueron guiados por mi Espíritu para hacer aquellas cosas, no fueron perfectos, ustedes ganaron el mundo, la gente los admiraba por su talento, fueron famosos y reconocidos por sus capacidades, fueron muy ovacionados por sus trabajos, de actores, actrices, cantantes, cineastas, modistas, presentadores, ingenieros, licenciados, deportistas, estilistas, y más, pero por mí no hicieron nada. ¿Qué hicieron por mí? ¿Creen ustedes que merecen entrar al reino de los cielos cuando absolutamente dedicaron sus vidas a ustedes mismos y no hicieron nada por mí? ¿Sufrieron por mí? ¿Lloraron por mí? ¿Aguantaron ofensas insultos por mí? ¿Padecieron por mi causa? ¿Lograron cosas para mí? ¡NO! ¿VERDAD? ¿ACASO NO ES ASÍ? Ganaron el mundo, pero perdieron sus almas, fueron ricos para con ustedes mismos pero pobres para con Dios. USTEDES NO HAN HECHO NADA POR MI, FUERA DE MI PRESENCIA MALDITOS DE MI PADRE, AL FUEGO ETERNO PREPARADO PARA SATANAS Y SUS ANGELES. USTEDES NO FUERON PERFECCIONADOS Y NADA INMUNDO ENTRARÁ AL REINO DE LOS CIELOS.
El juicio final Mateo 25:40-42. …40Respondiendo el Rey, les dirá: “En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis. 41Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles. 42“Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber; …
El amor, en el lente de Jesús, es que nos ama, y quiere vernos perfeccionados para que podamos entrar al reino de los cielos. El joven rico, tenía mucho dinero, y su corazón estaba en su tesoro, el dinero, por tanto, aunque Jesús lo amo y le dio la oportunidad, el joven lo despreció.
No me creo el cuento que muchos dicen que, si a última hora las personas se arrepienten, entrarán al reino de los cielos, la verdad es que, si no tuvo una vida perfeccionada en el amor, aunque sea en la enfermedad años antes de morir, si no hablaron de la boda, antes de la boda como los novios, es decir, si no hablaron del cielo donde irían, a última hora es casi imposible que les acontezca todo lo que no hicieron en toda una vida.
En mi experiencia personal, he asistido en la muerte a personas pecadoras cristianas que fueron perfeccionadas en esta vida, algunas en el sufrimiento, otras en su vida y ministerio cristiano, pero con las personas buenas pero necias, que no dieron su vida ni frutos para Dios, he visto que ni yo, ni otros siervos, estuvimos presentes a la hora de sus muertes. Con los que murieron en Cristo, alguno se nos reveló en sueños que estaban en paz, con Dios, que no lloraran por ellos, aseguraban que están en un lugar mejor, pero con los segundos, estaban en un lugar de tormento.
Esta es mi experiencia, si alguno está pensando que a última hora se va a arrepentir, está jugando a la ruleta rusa y el arma se va a disparar, e irá inevitablemente a condenación. No esperes tontamente de esta manera, cuando puedes pedirle a Dios que tenga misericordia de ti, desde ya, para que dejes tu tesoro, que lo des a los pobre y sigas a Cristo. Si el joven rico no se deshacía de su tesoro no podría seguir a Cristo.
En ningún lugar de la Biblia encuentro que ni los profetas, ni Jesucristo, ni los apóstoles hablaron de arrepentirse a la hora de la muerte, aunque esto no sea tampoco imposible para Dios, sino que dijeron, arrepiéntanse ahora, antes que sea demasiado tarde. Arrepiéntete ahora, antes que sea demasiado tarde, vende tus tesoros y sigue a Cristo, y debes estar consiente que van a venir a tu vida, muchas tormentas, pero Jesús irá en la barca, y seréis perfectos.
Romanos 10:9 Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para alcanzar justicia; y con la boca se hace confesión para salud.
Cuando salgo de mi casa y veo el mundo, asombrado constantemente me pregunto, ¿y que hacen todas esas personas exitosas en la tierra, para ganarse tesoros en los cielos? Y de inmediato, estupefacto me percato que no hacen NADA. La biblia enseña que cuando hicimos algo para Dios debemos decir que siervos inútiles somos porque solo estábamos haciendo lo que Dios nos mandó, por ende, pues porque le seguimos. ¿Cómo podrán decir esto los que no hacen nada para Dios, si ni siquiera le siguen?
¿Merece un gran actor entrar al reino de los cielos solo por ser un gran actor admirado por multitudes? NO.
¿Merece entrar en el cielo una mujer talentosa en un deporte, por cierto, reconocidamente famosa por haber ganado muchos campeonatos y muchos millones? NO.
¿Merecen el cielo los padres buenos y trabajadores, responsables con sus hijos y la sociedad, solo por haber hecho aquel mínimo? NO.
¿Merece el cielo cualquier pecador que obedezca lo que Jesús manda, y haga todo y casa cosas que Dios le pida que haga por él, por cierto, obras de amor? SI.
Indudablemente, hay personas que son pobres para con Dios, y hay otras que son ricas para con Dios, y pobres para con los hombres.
Cuando me percato de esta realidad, por nada del mundo cambiaría mi vida con la de un rico, por nada del mundo vendo mi verdad, mi ministerio, mis pruebas y dificultades, pobrezas que pueda sufrir por continuar siguiendo a Jesús que ganar el mundo. Si quiero éxito en la tierra, pero estoy consciente que, si él quiere, me lo puede dar y si no quiere, lo acepto. Soy peregrino y extranjero y mi patria celestial que está más allá del sol, me espera, la nueva Jerusalén me espera, debo seguir en la barca, en la tormenta, hasta que mi Cristo calme al viento, las aguas y la tempestad.
Por esto, él nos amó primero, para que tengamos confianza en el día del juicio, no iremos a condenación, así como él fue en la tierra, así somos nosotros, transparentes con él.
¿Qué es la impresión que te deja Jesús cuando vas a estar con él en tu hora quieta? ¿Cómo sales viéndolo a él? ¿Cómo sales viendo a tu prójimo? Debemos ver con ver como Jesús mira, con el lente del amor. Debemos amar a incondicionalmente a los demás, así como Jesús nos ama. Debemos sustentar, porque el amor sustenta, debemos perseverar en el amor de Cristo, debemos amar de corazón.
Vamos a orar en primera persona:
Padre gracias por tu amor incomparable, inagotable e irresistible, para conmigo. Gracias por haber decidido amarme hasta y estar conmigo hasta el fin. Gracias por enseñarme a ser como tú, y que debo amar sobre todas las cosas, gracias por hacerme cada día más como tú eres. En el nombre de Jesús. Amén y amén.