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«IDENTIFICA LA FE AUDAZ Y VIVE POR ELLA.»

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La Biblia dice: «Yo confié en Dios, y por eso hablé.» Pues nosotros también confiamos en Dios, y por eso anunciamos la buena noticia. 2 Corintios 4:13 TLA.

Esta prédica trata de: COMO SABER IDENTIFICAR LA FE AUDAZ, PARA SEGUIRLA Y VIVIR POR ELLA. Esta es la buena noticia y nuestro medio, el poder tener fe, el poder creer, el poder confiar, para siempre estar unidos a Jesucristo.
Cuando hablamos de fe, se nos abre un panorama muy grande de posibilidades, porque con ella seguramente podremos triunfar en esta vida, y sin lugar a dudas, será un hecho. Esto si es que la encontramos y seguimos de verdad. Pero lo primero que debemos saber es que la fe genuina tiene una cualidad única, y características. Por esta razón, en la Biblia, la fe es comparada con oro puro. El oro se comprueba que es oro puro, porque se pasa por el horno. El oro puro siempre es oro puro porque las impurezas quedan fuera, por esto cuando hablamos de oro, hablamos de calidad y pureza.
En el relato de Jeremías 32:6-9, vemos como él comprueba si la impresión que está recibiendo, es de Dios, o no lo es. Lo hace con el propósito de meter al crisol del fuego las impresiones que recibe en la cárcel y en todo momento, para así comprobar si son de Dios, o de este mundo. ¿Acaso no es esto es lo mismo que deberíamos hacer nosotros?
Y Jeremías dijo: «La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: “Hanameel, hijo de tu tío Salum, viene a ti, diciendo: ‘Cómprame mi heredad que está en Anatot, porque tú tienes derecho de compra sobre ellos’”. Y vino a mí Hanameel, hijo de mi tío, conforme a la palabra de Jehová, al patio de la cárcel, y me dijo: “Cómprame ahora la heredad que está en Anatot, en tierra de Benjamín, porque tuyo es el derecho de la herencia y a ti corresponde el rescate; cómprala para ti”. Entonces conocí que era palabra de Jehová. Compré la heredad de Hanameel, hijo de mi tío, la cual estaba en Anatot, y le pesé el dinero: diecisiete siclos de plata». (Jeremías 32:6-9)
Es muy importante saber que la fe tiene una calidad, y cuando se habla de poder vivir la vida de fe, debemos ser delicados al aceptar las calidades de lo que compramos o nos venden. Una cosa es ser novato en la fe, y la otra es ser experimentado en el conocimiento de Dios y de la fe que emana de él. Conocer bien esto último, podría tardar años en aprenderse y perfeccionarse, pero finalmente se puede con la ayuda del Espíritu Santo. Nunca es tarde para comenzar, y en buena hora, hoy veremos algunos principios claves de la fe.
Romanos 10:17Reina-Valera 1960 (RVR1960) 17 Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios.
El primer principio que debemos saber o recordar, es que la fe viene por el oír, y el oír la palabra de Dios. Jeremías escuchaba palabra de Dios. Aquí hablamos de intimidad con Dios, o de saber oír, de escuchar con discernimiento, ya que la fe es impartida por medio de servidores de Dios, o de quien sea. Muchas veces los no creyentes hablan de parte de Dios sin darse cuenta, ya que la fe de Dios viene escondida por medios inusuales, y debemos identificarla, si escuchas una palabra Rhema (la palabra de Dios dirigida a los creyentes por medio del Espíritu Santo, un tema específico, dicho en el presente) que es para ti en boca de alguien, seguramente te embarazarás de ese fruto de Dios que darás más adelante.
Vino palabra de Jehová a mí, esto se puede traducir como, oí en mis pensamientos, entre todos ellos, uno que no era mío, era palabra de Dios, lo identifiqué y supe que era de Dios. Aquí hay un punto crucial, y es el de saber discernir de entre las impresiones que recibimos de todos, a diario, otra, la que es de Dios.
Aquí es donde todos se confunden, o nos hemos confundido en más de una ocasión, porque, así como el oro es probado para saber que es oro, así un santo de Dios, experimentado en el discernimiento del bien y del mal, pone a prueba, todas y cada una de las impresiones que recibe de todos, diariamente. A esto podemos llamar rumiar. Rumiar sería algo así como lo que traemos a nuestra mente para meditar una y otra vez, sobre las impresiones con sus detalles que hemos recibido en el día o en el momento. Cuando las analizamos, las probamos y vemos que solo eran varias impresiones o una impresión más de la vida que dejaremos pasar, pero no eran algo de Dios para bendecirnos, también simplemente discernimos que Dios está en ello y lo atesoramos.
Acá Jeremías recibe la visita de su primo, este le pide que le compre el terreno, pero por la intimidad que Dios tenía con Jeremías, y éste con Dios, el Soberano ya le había dicho anticipadísimamente lo que iba a pasar. De acá sacamos el primer principio.
1. Dios te va a hablar, embarazar, empapar, con una palabra de fe, sobre un tema específico, dicho en el presente, sobre cosas que pasarán en el futuro.
Por esto el texto dice:
Y Jeremías dijo: «La palabra de Jehová vino a mí, diciendo: “Hanameel, hijo de tu tío Salum, viene a ti, diciendo: ‘Cómprame mi heredad que está en Anatot, porque tú tienes derecho de compra sobre ellos’.
Si Dios te habla, pero no has aprendido a saber identificar su palabra e impresión que produce en tu alma, de las del resto del mundo, no aprovecharás esa palabra de bendición para tu vida. En otras palabras, perderás el tiempo, porque Dios te seguirá visitando y hablando lo mismo hasta que sepas escucharlo, entonces no pasarás al siguiente escalón en la vida de fe, si no pasas el primero. Debes hacer un esfuerzo y hacer ejercicios espirituales que te mantengan activo en la fe, deberás guardar y atesorar la palabra de Dios cuando la escuches.
2. El segundo principio es que: se confirma lo que Dios ya te había dicho anticipadísimamente.
Y vino a mí Hanameel, hijo de mi tío, conforme a la palabra de Jehová, al patio de la cárcel, y me dijo: “Cómprame ahora la heredad que está en Anatot, en tierra de Benjamín, porque tuyo es el derecho de la herencia y a ti corresponde el rescate; cómprala para ti”.
Lo que debemos aprender es que, lo que Dios ya te había dicho que iba a hacer, llegará el tiempo en que sucede. Ahora está pasando la palabra que Jehová te había dicho. Ha venido Hanameel a ofrecerte que le compres el terreno, porque es tu derecho. ¿Estás atento a esa palabra? Es para tu bendición.
La fe es un Acto extraordinario.
Lo extraordinario es lo raro, es lo difícil de hallar, lo no común, lo que pocas veces sucede. Extraordinario, es lo que está fuera del orden de lo ordinario; lo singular, lo que es solo, único, peculiar, lo que trata de una materia sola; lo que pertenece, es propio y privativo de una cosa, lo insigne, sobresaliente, excelente en su línea o clase. La fe es algo extraordinario.
Comprar el terreno de Hanameel es un extraordinario acto de fe, porque se le pedía que hiciese algo no ordinario, cuando había guerra. Israel estaba perdiendo la guerra, y la iban a perder porque así había sido profetizado. La ciudad estaba sitiada, faltaban pocas horas para que la ciudad cayera, y todos fueran apresados y llevados a trabajar a otras tierras en el exilio. Pero aquí hay que comprar un terreno, simplemente Jeremías estaba loco y no tiene sentido lo que iba a hacer, pero sin duda, este acto pertenece junto a los actos de fe, que encontramos en la galería de la fe de hebreos 11. Si lo examinamos bien, aprenderemos lo que significa caminar por fe. Cada uno de nosotros es llamado a caminar por fe, y hay ciertas calidades de fe que vemos aquí.
La fe es inusual.
La fe es inusual, así como extraordinaria porque nos es una sabiduría de este mundo, a la que todos pueden comprender, es una sabiduría de lo alto, de Dios, y por esto es inusual, extraordinaria, y sobrenatural.
Podemos ver que Jeremías hace algo de esto que todos debemos hacer pero le añade algo más y es “la precaución de fe”. Dios le dijo a Jeremías, en la soledad de su prisión: “Tu primo Hanameel viene a ti, ofreciendo vender su campo”. Un poco más adelante en el relato dice: “Entonces Hanameel mi primo vino a mi… conforme a la palabra del Señor”. Esto es donde la mayoría de cristianos fallamos cuando somos inexpertos, en conocer lo que es de Dios y lo que no, pero Jeremías dice:
3. Acá viene el punto número tres, Jeremías conoce que era palabra de Jehová. Conoce cuando es palabra de Jehová y obedécelo de inmediato. ”.
Entonces conocí que era palabra de Jehová. Compré la heredad de Hanameel, hijo de mi tío, la cual estaba en Anatot, y le pesé el dinero: diecisiete siclos de plata».
La frase: “Entonces conocí que era palabra del Señor”, es la cosa importante que debemos saber ver cuando sea necesario, cuando es el momento de la verdad. Vemos cómo Jeremías puso a prueba la impresión que recibió por la visita de su primo. Debemos saber que todo en esta vida nos causa una impresión, y debemos saber si esa impresión es de Dios o no es de Dios.
Seguramente nos hemos preguntado, ¿a los profetas del Antiguo Testamento como le fueron dadas las “palabras” de Dios? En las Escrituras del Antiguo Testamento nos encontramos seguidamente con esta frase: “La palabra del Señor vino a mí…”. ¿Cómo vino? Este relato sugiere que la forma usual en que Dios habló a estos profetas, era la misma forma en la que nos habla a nosotros; eso es, por medio de una impresión vívida hecha sobre el alma, una voz interior informándonos de algo.
Aquí está el otro punto clave y decisivo, la gran lección es aprender de este relato es que esta voz interior no es siempre la voz de Dios. ¿Acaso no es cierto que muchas veces el dios de este mundo puede hablar por medio de esa voz interior, sonando muy parecido a la voz de Dios? Por escuchar mal esta voz interior muchos cristianos han sido profundamente heridos en su fe, a la vez, han dañado la fe de otros, al actuar impulsivamente sobre lo que su voz interior tiene que decir, sin probar si es la voz de Dios o no es.
La fe que actúa de forma extraordinaria e inusual, no actúa de forma fanática para hacer locuras que van en contra de lo que Dios mismo a establecido en su sagrada ley. La fe actúa con cautela, esperando que Dios confirme Su palabra. Llegas a esperar y a esperar, ya no te vas a la primera cosa que te dicen, ni a la segunda, sino hasta que percibes que Dios está inmerso en aquel asunto. Jeremías no era un novato en la vida activa de la fe. Sabía que Dios confirmaría Su palabra, él ya había aprendido a esperar en Dios. Dios confirmó Su palabra al cumplir la predicción que había hecho. Debes aprender a esperar en Dios, el tiempo o los años que sean necesarios. Mientras tanto Dios te está puliendo y promoviendo para cuando llegue el tiempo de actuar y lograr cosas más grandes.
La fe es audaz.
El término audaz es aquel que empleamos para indicar que algo o alguien se muestran y destacan por su valentía, osadía y arrojo en su accionar o manera de ser.
Notemos que aún con toda la precaución de la fe, fijémonos en otra calidad de la fe aquí, en lo que llamamos “la audacia de fe”. ¿Era audaz comprar una propiedad cuando una ciudad estaba a punto de caer en las manos del enemigo? Sí. ¡Esto era una cosa totalmente irracional de hacer! Este acto es siempre una calidad de fe.
La fe tiene una apariencia de ridiculez.
No estás actuando en fe si estás haciendo lo que todo el mundo a tu alrededor está haciendo. La fe siempre parece desafiar las circunstancias. La fe siempre constituye un riesgo y una aventura.
¿Acaso no era ridículo comprar una propiedad cuando una ciudad estaba a punto de caer en las manos del enemigo?
¿Acaso no era ridículo ante los demás Noé cuando construía un arca, cuando no había agua, y cuando nunca había habido lluvia? Seguramente las gentes de su tiempo se burlaban de él y hasta le llamaban: ¡El Loco de Noé, ja, ja ja, construyendo un arca en el bosque, en tierra seca!
Y que dices de Abraham quien hizo un viaje sin mapa. Si sus familiares o la gente le preguntaron: “¿A dónde vas?” Cuando él contestó: “No lo sabemos; simplemente estamos yendo por ahí, eso es todo, porque Dios nos está guiando”. De seguro que haciendo señas que estaba loco dijeron: “¡Pobrecito Abraham; ¡está desquiciado mental, está fuera de su mente, en otra realidad!”. ¡Es un irresponsable porque se lleva a su familia a la ventura y a la muerte segura!
Hebreos 11Reina-Valera 1960 (RVR1960) 11 Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.
Esta es la calidad de la fe: actúa de una forma que parece ridícula. Pero actúa de esta forma porque está basada en una sabiduría superior, y esta es la base en la que siempre descansa. La fe no demanda que vayamos y cometamos actos locos, impulsivos, sin ninguna razón, sino que la razón de la fe, es superior a lo que mucha gente puede ver, oír o entender, pero simplemente, la fe y su razón está ahí.
Debemos saber que, solo buscando esta fe, pidiéndola en oración, identificándola, atesorándola, siguiéndola, podremos estar capacitados para lograr cosas grandes, porque “fuisteis llamados con el propósito de heredar bendición”. 1 PEDRO 3:9
Hemos sido llamados a hacer cosas grandes y a dar mucho fruto para Dios.
Cuando producen mucho fruto, demuestran que son mis verdaderos discípulos. Eso le da mucha gloria a mi Padre. Juan 15:8 NTV.
…11Creedme que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí; y si no, creed por las obras mismas. 12En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, las obras que yo hago, él las hará también; y aún mayores que éstas hará, porque yo voy al Padre. 13Y todo lo que pidáis en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.… Juan 14:11-13.
Vamos a orar en primera persona.
Gracias, Señor, que me has llamado a caminar por la fe, y a veces eso significa actuar en formas que no tienen sentido para el mundo a mi alrededor. Ayúdame a confiar que Tú establecerás Tu palabra y que Te mostrarás fiel a ella a su tiempo. Ayúdame a nuca olvidar y a hacer de esta predica una aplicación práctica para mí vida. Ayúdame a distinguir cuáles son los elementos distintivos del caminar por fe. Ayúdame a que yo pueda estar aprendiendo, a reconocer y a recibir la dirección de Dios para mis aventuras en la fe. Padre, te lo pido en el nombre de Jesús, amén.
P. D. Deja la cobardía y anímate a vivir por fe, con su audacia y así lograrás lo imposible.

«SOMOS COMO UNA FLECHA AFILADA EN LA MANO DE DIOS»

Hizo que mis palabras de juicio fueran tan filosas como una espada. Me ha escondido bajo la sombra de su mano. Soy como una flecha afilada en su aljaba. ISAÍAS 49:2 NTV
Hay varias preguntas a contestar del porqué Dios nos va a usar a sus hijos, los que creemos, para un tiempo especial en el futuro, es decir que está por venir. Yo soy de los que sé, porque lo sé, que estoy escondido en la aljaba de Dios, bajo la sombra de su mano para cuando él me saque y me lance como una flecha en el futuro cercano. Puedo ver que venceré sobre el mundo en aquellas cosas que aún no he logrado porque todavía no lo he recibido de Dios, pero sé que lo lograré, también influenciaré, conquistaré, golpearé a este mundo y me lo comeré, en el buen sentido de la palabra en un futuro cercano. Esto es lo que estaba viendo Isaías, porque él Espíritu Santo se lo había dicho y nos lo dice a nosotros los que creemos.
Juan 16: 13 Nueva Traducción Viviente (NTV) Cuando venga el Espíritu de verdad, él los guiará a toda la verdad. Él no hablará por su propia cuenta, sino que les dirá lo que ha oído y les contará lo que sucederá en el futuro.
Jesús vino a vencer, y aunque en Juan 16, habla que en este mundo tendremos muchas pruebas y aflicciones él termina diciendo que ha vencido a este mundo.
Juan 16: 33 Nueva Traducción Viviente (NTV) Les he dicho todo lo anterior para que en mí tengan paz. Aquí en el mundo tendrán muchas pruebas y tristezas; pero anímense, porque yo he vencido al mundo.
Pero antes de contestar: ¿qué es el mundo y que es vencer a este mundo?, debo contestar la razón del porqué somos la flechas en poder de Dios. A veces me pregunto ¿Cómo es que Dios nos ama? ¿Cómo Dios puede amar a una persona común como yo? ¿Cómo puede amarnos si somos pecadores y casi no hemos hecho nada por él?
Las respuestas son más que sencillas, aunque profundas y de mucha sabiduría y entendimiento de Dios.
Primero, Dios nos ama porque somos sus escogidos. Él nos ama con amor eterno, simplemente por su soberana decisión. Esto significa que aún sin que nosotros hagamos nada, él nos ama incondicionalmente, e inagotablemente. Veamos Jeremías 31:3.
NTV Hace tiempo el Señor le dijo a Israel: «Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno. Con amor inagotable te acerqué a mí. RVR1977 Jehová se manifestó a mí desde lejos, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te he atraído a mí con mi gracia.
Lo más impactante de todo esto es que Dios no va a cambiar de parecer, ni se echará atrás con el amor que ha decidido brindarnos, porque antes de nacer, cuando aún no habíamos hecho ni bien ni mal, él ya nos había escogido y amado.
Romanos 9:8-13 NTV. 8 Eso significa que no todos los descendientes naturales de Abraham son necesariamente hijos de Dios. Solo los hijos de la promesa son considerados hijos de Abraham;
9 pues Dios había prometido: «Volveré dentro de un año, y Sara tendrá un hijo»10 Ese hijo fue nuestro antepasado Isaac. Cuando se casó con Rebeca, ella dio a luz mellizos. 11 Sin embargo, antes de que nacieran, antes de que pudieran hacer algo bueno o malo, ella recibió un mensaje de Dios. (Este mensaje demuestra que Dios elige a la gente según sus propósitos; 12 él llama a las personas, pero no según las buenas o malas acciones que hayan hecho). Se le dijo: «Tu hijo mayor servirá a tu hijo menor». 13 Como dicen las Escrituras: «Amé a Jacob, pero rechacé a Esaú»
Ahora revisemos nuevamente el versículo 11 en la versión Reina Valera.
11 (pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), Romanos 8:29-31. …29Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo, para que El sea el primogénito entre muchos hermanos; 30y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos también justificó; y a los que justificó, a ésos también glorificó. 31Entonces, ¿qué diremos a esto? Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?…
Tampoco se volverá para atrás, con los decretos favorables que ya escribió para nosotros. Mucho menos se volverá a atrás con todo lo que nos ha prometido. Estoy más que seguro que esto es una realidad, Dios no cambia de parecer, es inmutable, por esto es confiable, no miente y no se arrepiente.
La base de su amor descansa en quién él es, en su carácter, en su soberanía. Pero muchos se preguntan algo debemos hacer para que Dios nos ame, y de qué otra manera lo podemos saber. Cuando hay el bien de Dios en nuestras acciones, cuando hay luz, cuando está su amor, sus obras, allí podemos ver que Dios y su amor, está con nosotros, porque Dios no mora en las tinieblas. No puede existir una persona que dice que está en Dios, no haga las obras buenas de Dios, de seguro solo hará el mal. Por esto Jesús dijo en Juan 16, que muchos matarán a sus hijos, creyendo que hacen un servicio a Dios, pero ni siquiera le conocen, pero con nosotros los que creemos podemos ver que aun siendo pecadores creemos en su hijo amado y hacemos sus obras.
Juan 16Nueva Traducción Viviente (NTV) (1)» Les he dicho estas cosas para que no abandonen su fe. (2) Los expulsarán de las sinagogas, y llegará el tiempo en que quienes los maten pensarán que están haciendo un servicio santo para Dios. (3) Eso se debe a que nunca han conocido ni al Padre ni a mí.
Como la causa que amemos a Jesús es Dios, y el efecto se da en nosotros, ya que Dios nos ha llamado, porque nos había escogido de antemano, podemos ver que el poder de Dios obró en nosotros ya que él nos amó primero, y ahora nosotros amamos a Jesucristo. Esta es la razón práctica ya en nuestra carne y tiempo del porque Dios nos ama en este tiempo y en esta realidad, pero él nos había amado desde la eternidad para que en nuestro tiempo nosotros le amemos. Esta es la razón por la que Dios nos ama.
Juan 16: 27 Nueva Traducción Viviente (NTV) ya que el Padre mismo los ama profundamente, porque ustedes me aman a mí y han creído que vine de Dios. 28 Es cierto, vine del Padre al mundo y ahora dejaré el mundo y volveré al Padre.
Esta es la razón por la que Dios nos soporta, porque nos ama, aunque nosotros no lo merezcamos, porque su decisión es soberana, esto no quita responsabilidad, sin embargo, debemos obedecerlo siempre.
JBS El SEÑOR se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te soporté con misericordia.
Podemos ver la razón por la que Dios nos ama. Ahora que es el mundo ¿acaso no son las personas? Si lo son, y también los poderes ocultos que gobiernan a este mundo, pero esta autoridad se las ha permitido Dios, no obstante Dios está arriba de ellos y siempre hacen su voluntad. Jesús dijo que ya había sido juzgado el que gobierna a este mundo. Esto no es ninguna broma, ni juego, es una realidad, ha juzgado a Satanás y ahora Dios gobierna a través de su soberanía, con todas las cosas creadas, y Satanás está herido de muerte en la cabeza, e irá al lago de fuego. Este es el trabajo del Espíritu Santo, convencer, pero ¿de qué?
Juan 16:8-11 Traducción en lenguaje actual (TLA)» Cuando el Espíritu venga, hará que los de este mundo se den cuenta de que no creer en mí es pecado. También les hará ver que yo no he hecho nada malo, y que soy inocente. Finalmente, el Espíritu mostrará que Dios ya ha juzgado al que gobierna este mundo, y que lo castigará. Yo, por mi parte, regreso a mi Padre, y ustedes ya no me verán.
Satanás y los demonios ya han sido juzgados y los castigará. Esta es una realidad, y nosotros venceremos sobre este mundo.
1 Juan 5:4Reina-Valera 1960 (RVR1960) 4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.
¿Quién es el Señor de la mies? Dios, la Biblia dice Rogad al Señor de la mies que envía obreros a recoger la cosecha porque la mies es mucha y los obreros pocos.
Mateo 9:38 La Biblia de las Américas. …37Entonces dijo a sus discípulos: La mies es mucha, pero los obreros pocos. 38Por tanto, rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su mies.
Dios tiene muchas maneras de recoger la mies, una es dando testimonio de nuestra luz y talentos al mundo. Otra es aportando ideas talentos, inventos y más, que hacen que otros nos admiren y crean nuestras palabras cuando les hablamos, por esto creo que todo mi corazón que soy una saeta, una flecha en la aljaba de Dios, esperando bajo su sombra que él me lance. Y así con cada uno de nosotros los que creemos, porque tenemos la fe que vence al mundo, la palabra más fina, verdadera, y segura en nuestra boca, es de dos filos. Es la palabra de Dios, que, con nuestro testimonio, talentos, aporte, evangelismo, inclinaremos la balanza, marcaremos tendencia, influenciaremos, convenceremos, arrebataremos arrancaremos, derribaremos, cosecharemos y ganaremos a muchos, y lograremos muchas cosas para Dios. Debes saber que, en los días futuros, Dios levantará nuestras cabezas.
Después de la gran prueba que Jeremías pasó con el pueblo de Israel, pobrezas, atáques, y más, al final, prosperó, porque le compró el terreno a su primo Hanameel como muestra de Dios que levanta a sus hijos y que, en el futuro, volvería a restaurar a Israel, que iba a el exilio por mano de Nabucodonosor, pero después volverían a vivir con normalidad. Israel pasaba por sus hijos por el fuego, y por esto Dios los castigó, así que Dios es amor, pero también fuego consumidor.
Debes tener en mente que Dios promete que venceremos, porque tenemos la fe que ha vencido al mundo, y mayor es el que está en nosotros que el que está en el mundo. Pidamos al Señor de la mies que no perdamos el tiempo, que seamos diligentes y no indolentes, nuestros tiempos están en sus manos. Dios cambiará nuestros tiempos para mejor, el levantará nuestras cabezas, porque
Hizo que mis palabras de juicio fueran tan filosas como una espada. Me ha escondido bajo la sombra de su mano. Soy como una flecha afilada en su aljaba. ISAÍAS 49:2 NTV
Vamos a orar. Padre cambia nuestros tiempos, levántanos, levanta nuestras cabezas, ayudamos a vencer y a triunfar sobre este mundo, tal como lo prometiste. Padre por tu gran amor, ayúdanos a triunfar, a vencer, a influenciar, porque para este tiempo nos has estas preparando, gracias por lo que has hecho en nosotros, flechas afiladas en tu mano poderosa. En el nombre de Jesús. Amén.

«DIOS QUEBRARÁ TU MOLDE. ¿CUÁNDO Y PORQUÉ?»

Jeremías 18Nueva Traducción Viviente (NTV) El alfarero y el barro 18 El Señor le dio otro mensaje a Jeremías: 2 «Baja al taller del alfarero y allí te hablaré». 3 Así que hice lo que me dijo y encontré al alfarero trabajando en el torno; 4 pero la vasija que estaba formando no resultó como él esperaba, así que la aplastó y comenzó de nuevo.5 Después el Señor me dio este mensaje: 6 «¡Oh, Israel! ¿No puedo hacer contigo lo mismo que hizo el alfarero con el barro? De la misma manera que el barro está en manos del alfarero, así estás en mis manos.
¿Cuándo Dios quebrará nuestra vasija? Cuando no hemos llegado a ser, o a estar conformados a la imagen de Jesucristo que es la meta de Dios, y que en primer lugar es amor. Por supuesto hablamos en el proceso que estamos de parte de Dios y que él nos lleva, más que por nuestras propias fuerzas. En otras palabras ¿Por qué Dios tiene que quebrar nuestra vasija? Porque ha iniciado un proceso en el torno.
¿Cuando? Cuando no hemos dado la medida que Dios quiere que demos, Dios al igual que el alfarero como lo ha anunciado, y nosotros como el barro, debe de quebrarnos, deshacernos aplastarnos, para volvernos a ser como él quiere.
¿Porqué? Este es en sí, el ejemplo del alfarero, que es sinónimo de soberano y porque Dios es soberano, y hace todas las cosas a discreción, es decir: Al juicio o a la voluntad de su persona; sin límites establecidos. Así como a merced y discreción el alfarero hace lo que quiere con el barro, así Dios de igual manera, a sus hijos debe moldearnos, por esto nuestro versículo en Jeremías concluye sorprendentemente: ¡ESTAS EN MIS MANOS!
¿Porqué? Porque debemos cumplir la medida espiritual de Dios:
Ese proceso continuará hasta que todos alcancemos tal unidad en nuestra fe y conocimiento del Hijo de Dios que seamos maduros en el Señor, es decir, hasta que lleguemos a la plena y completa medida de Cristo. EFESIOS 4:13 NTV.
Me sorprende lo que vio Jeremías en el taller del alfarero, vio al alfarero haciendo un trabajo sobre la rueda: 4 pero la vasija que estaba formando no resultó como él esperaba, así que la aplastó y comenzó de nuevo. Y la vasija de barro que estaba haciendo se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla.
¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? Romanos 9:21Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Me percato de pecados al estilo farisaico que cometemos que son muestra que todavía no hemos llegado a ser como el varón perfecto, como Jesucristo. Son pecadillos para nosotros insignificantes, porque pensamos que no son tan importantes, pensamos y nos comportamos igual que los fariseos, pero para Dios son pecados muy grabes. Jesús les advirtió a los fariseos que irían al infierno por estas cosas. Falta de amor y falta de buen trato a las personas, y cumplir con todo lo bueno de Dios, es decir con la justicia o rectitud de Dios.
» ¡Qué mal les va a ir a ustedes, maestros de la Ley y fariseos! ¡Hipócritas! Se preocupan por dar como ofrenda la décima parte de la menta, del anís y del comino que cosechan en sus terrenos. Pero no obedecen las enseñanzas más importantes de la ley: ser justos con los demás, tratarlos con amor, y obedecer a Dios en todo. Hay que hacer esas tres cosas, sin dejar de obedecer los demás mandamientos. MATEO 23:23 TLA.
1. Ser justos con los demás. Ser ecuánime, equitativo, imparcial, razonable, exacto, equilibrado.
2. Tratarlos con amor.
3. Obedecer a Dios en todo.
Hace poco el Espíritu me redarguyó un pecado de estos que encontró en mí, el de la falta de amor y buen trato hacia los demás, esto implica que también no cumplí con obedecer a Dios en todo.
La pequeña historia comenzó cuando me encontré en una reunión familiar con un extranjero. Al principio todo iba bien, pero conforme transcurrió el tiempo, para mí y para algunos del entorno no les fue simpatizando mucho, se hablaba cosas como: el tipo a veces es un engreído porque se jacta de su bienestar frente a todos. En fin, al poco conocido, lo miraban como soberbio y arrogante.
La otra vez estábamos contando chistes con él, y en sus chistes a nosotros nos parecía que todos los representantes de los países que no fueran los suyos eran los que perdían, salían mal, burlados, perdiendo, humillados y esquilmados. Ya no se diga de los salvadoreños, dijo que se reía en su propia cara de sus necedades y ellos ni se daban cuenta que él de lo que reía era de sus tonteras. Además del aquél: “mi grupo es el mejor”, parecía que invitaba a unirse a su grupo de “campeones que eran como él”.
A mí me molestó mucho, no sé, pero me lo tomé personal, entonces le conté un chiste en el cual yo le ganaba al de su país, (es decir a él) pero de una manera maliciosa y de dominación muy tirado a lo vulgar y picaresco, con el propósito según yo en defensa propio y para bajarlo de la silla alta en la que se ponía, pero después sentí que pequé.
Él se quedó callado y se justificó, que era más inteligente que los demás y que la mayoría ni le entendían sus chistes: “inteligentes, aunque fuesen sencillos”. Pues pasó esto, y vino la otra oportunidad, el volvió para mí a “auto exaltarse”, y así con la siguiente.
En el próximo encuentro, cuando le pregunté como estaba, me contestó con cara de felicidad: “Aquí cansado de tener tanto éxito y de triunfar tanto”. Mi mal juicio fue creciendo, mi pecadito a mi vista no era grande. En la próxima reunión fue peor para varios del grupo, por sus actitudes y decisiones que nos perjudicaban “según nosotros”, pero me percaté que no era un mal tipo y que no le sentaba bien, verse serio, quizá ya le habían dicho algo, o había trabajado mucho quizá estaba cansado. Yo quise hacer las paces para acallar mi conciencia, y “según yo”, lo conseguí.
Días después, viendo en vivo por la internet, una competencia en donde los de su país apoyaban a su deportista, logré ver que todos se comportaban de igual manera que la suya. Me asusté, porque me di cuenta que yo lo había juzgado mal, no había sido un choque cultural, era que yo lo había juzgado mal, en verdad.
Me percaté que todos ellos hacían estas cosas sin mala intención sino, o para alegrar la fiesta, para alegrar el ambiente para que hubiese más júbilo, de esa manera le hacían barra al deportista y a la fiesta. Allí me quebró Dios, y el Espíritu Santo redarguyó mi pecado diciéndome:
Al juzgarlo mal a él, juzgaste a toda una nación de 41 millones de personas que son como él. ¿Ya viste que juzgaste superficialmente?, todos son alegres, y lo que hacen es para alegrar el ambiente, para apoyarse unos a otros, no lo hacen por mala intención, simplemente así se alegran ellos y yo lo hice así, en el fondo no hay maldad, solo quería alegrar la fiesta a su modo, y te estaba haciendo barra, te equivocaste, te anticipaste y erraste, porque juzgaste superficialmente. Lloré varios minutos pidiéndole que me llenara de amor y que quitara mi maldad.
De inmediato vieron a mi mente aquellas palabras de Dios:
RVR1960 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio. Juan 7:24
Entonces entendí el contexto de lo que me había sucedió horas antes, las cosas habían salido en mi contra, me sentía molesto, triste, perturbado, pero Dios continuó diciéndome. ¿Ves cómo debo quebrar a mis hijos? Todo lo que te ha pasado últimamente es porque yo estoy trabajando tu vida para que no te quedes, así como estás ahora. Cuando mis hijos no dan la medida que quiero que tengan, cuando no he concluido el trabajo que estoy haciendo en sus vidas, cuando ves que te pasa todo esto, es cuando te estoy moldeando en mis manos, pero esto para ti no tiene sentido y es puro sufrimiento, así es como los demás, pero es necesario. No me gusta que juzguen mal, ya te lo había dicho, ya has predicado de esto en muchas ocasiones, el amor debe reinar sobre todas las cosas, el hacer el bien y cumplir toda mí justicia.
Entonces yo me vi en el futuro en muchas reuniones, callado, manso, paciente, tolerante, humilde y lleno de amor. Así es como debo estar y debo llegar, creo que lo voy a alcanzar. Jesús dijo estas palabras.
Mateo 6:21-23Nueva Traducción Viviente (NTV) 21 Donde esté tu tesoro, allí estarán también los deseos de tu corazón. 22» Tu ojo es una lámpara que da luz a tu cuerpo. Cuando tu ojo es bueno, todo tu cuerpo está lleno de luz; 23 pero cuando tu ojo es malo, todo tu cuerpo está lleno de oscuridad.
Y si la luz que crees tener en realidad es oscuridad, ¡qué densa es esa oscuridad!
Si no queremos entrar en condenación no juzguemos la ley, es decir, no juzguemos mal, porque está escrito, tu que juzgas, te condenas a ti mismo. Cuando juzgamos caemos en la condenación de lo que hemos juzgado. Debemos tener mucho cuidado con las cosas nuevas que deberemos enfrentar, porque si no damos la medida porque nuestro ojo está mal, percibe mal, juzga mal, entonces Dios el alfarero, tendrá que quebrar nuestra vasija de barro para volverla a hacer. Después no nos quejemos de los inconvenientes que nos afligen el cuerpo. La aflicción del cuerpo es la fuerza de la mano del alfarero cuando nos moldea.
Esta es la razón porque nos pasan muchos problemas, porque Dios nos está moldeando con sus manos, y esto para nosotros es angustioso y de mucho sufrimiento. A veces ya no hayamos que hacer, hasta llegamos a preguntarnos “que mal he hecho para que en esto último me haya ido mal. Quise hacer todo bien, compré regalos, quise hacer lo mejor, pero las cosas me salieron al revés, el tiro me salió por la culata. ¿qué pensará Dios de todo esto, que hice tan mal”? La respuesta es últimamente nada, pero meses antes si hicimos algo, que Dios vio y simplemente el alfarero está trabajando tu vida para hacerte una mejor persona, ya que no has dado la medida, y la medida es a la estatura del varón perfecto, a la edad cumplida de Cristo, es decir, a la perfección de Cristo cuando murió, a la edad que tenía cuando murió ya era perfecto en la tierra y perfecto para el Padre.
Mateo 7Reina-Valera Antigua (RVA) 7 NO juzguéis, para que no seáis juzgados. 2 Porque con el juicio con que juzgáis, seréis juzgados; y con la medida con que medís, os volverán a medir.
La verdad es que para no ser mal juzgados no debemos juzgar mal, porque si juzgamos mal, con ese mismo juicio seremos juzgados, con la medida que medimos, Dios nos volverá a medir. Esto último también es para bien porque si juzgamos bien a Dios, si esperamos bien y lo mejor de Dios, esto recibiremos, si le ponemos a Dios una medida grande porque deseamos tener en grande muchas cosas tanto espirituales como materiales, con esta nos volverá a medir y lo recibiremos.
Un amigo mío predicador cristiano, ganaba muchos proyectos, le iba bien en su negocio propio, y ganaba mucho dinero. Entonces dijo para sí, bueno ya tengo algo muy bueno, entonces para ser más eficiente reduciré mis gastos, y comenzó a recortar de su presupuesto muchas cosas, lo escribió, cuando terminó dijo, voy a eliminar aún más mi lista, voy a recortar estos gastos superfluos para ahorrar aún más.
Según él iba a ahorrar más, pero para su sorpresa lo que comenzó a recibir en los meses siguientes fue solamente lo que él había escrito. Llamaba a las compañías que le daban trabajos y todas las puertas se le iban cerrando. Se dio cuenta que había hecho mal, que tenía avaricia, era un mezquino y que innecesariamente le había puesto una medida pequeña a Dios, había juzgado mal a Dios de esa manera, y eso fue lo que Dios le había dado. Entonces de inmediato corrigió su presupuesto, lo escribió y después de un tiempo, Dios le dio la medida que él le había puesto y aún mucho más. Parece increíble, pero es verdad, yo soy testigo de todo ello, ahora su iglesia vales varios millones de dólares, Dios se lo dio todo conforma a la nueva medida.
Si para ti lo más importante después de la salvación es tener éxito en las promesas de Dios, pues lo es para Dios también, únicamente que debes estar lleno de amor, delicadeza en tus palabras y hacer todo el bien que Dios requiere de ti.
Vamos a orar: Señor y padre, solo te pedimos que nos vuelvas sabios, humildes, compresivos, justos, amorosos, así como tú eres. Padre, te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.

«EL AMOR VISTO A TRAVES DEL LENTE DE JESUS»

Juan 15:12-14Nueva Traducción Viviente (NTV) 12 Este es mi mandamiento: ámense unos a otros de la misma manera en que yo los he amado. 13 No hay un amor más grande que el dar la vida por los amigos. 14 Ustedes son mis amigos si hacen lo que yo les mando.
Tengo una pregunta para comenzar: ¿Qué ves cuando ves a tu prójimo?
Jesús estaba en la tierra, era verdadero hombre, había crecido en sabiduría y en conocimiento de Dios, y era verdadero Dios, entonces sabía que tenía el arma más poderosa del mundo, el amor. Sabía las profecías y todo lo que los profetas habían dicho sobre él, sabía que Dios controla toda la realidad en la tierra, por esto sabía cuándo aún no era su tiempo de partir de este mundo, sabía que su poder es sobre todas las cosas, lo anterior era necesario presentarlo porque lo que quiero recalcar a continuación es que, Jesús sabía que para transformar a cada uno de los que el Padre le daría, debe amarnos en verdad y con todo su corazón, por tanto, debía entregar su vida en sacrificio, por amor.
Entonces la pregunta ahora es ¿Qué era lo que miraba Jesús cuando miraba a las personas?
El punto principal aquí, indiscutiblemente, es el amor. Jesús nos mira con amor, a escogidos y a reprobados, aunque él sabe que los reprobados no le obedecerán nunca, pero los escogidos, sí. Esta es la razón por la que somos sus amigos, nadie tiene más amor, que el que da la vida por sus amigos. Y somos sus amigos si hacemos lo que él nos manda, de lo contrario no lo somos.
Marcos 10:17-22Traducción en lenguaje actual (TLA) El hombre rico 17 Mientras Jesús iba de camino, un hombre llegó corriendo, se arrodilló delante de él y le preguntó: —Maestro bueno, dime, ¿qué debo hacer para tener vida eterna? 18 Jesús le contestó: —¿Por qué dices que soy bueno? Sólo Dios es bueno. 19 Tú conoces bien los mandamientos: No mates, no seas infiel en tu matrimonio, no robes, no mientas para hacerle daño a otra persona, no hagas trampas, obedece y cuida a tu padre y a tu madre. 20 El hombre le dijo: —Maestro, todos esos mandamientos los he obedecido desde que era niño. 21 Jesús lo miró con amor y le dijo: —Sólo te falta hacer una cosa. Ve y vende todo lo que tienes, y reparte ese dinero entre los pobres. Así, Dios te dará un gran premio en el cielo. Después de eso, ven y conviértete en uno de mis seguidores. 22 Al oír esto, el hombre se puso muy triste y se fue desanimado, porque era muy rico.
Aquí vemos a un posible amigo de Jesús, cuando leemos detenidamente Marcos 10:17-22, la maravillosa historia del joven rico, que se arrodilla ante Jesús y le pregunta que es lo que debe hacer para ir al cielo, Jesús le dice que cumpla los mandamientos, él joven contesta que ya ha cumplido los mandamientos desde siempre, entonces inconforme, el contexto continúa en: ¿Qué más se puede hacer para heredar la vida eterna, o, tener vida eterna?
En la respuesta vemos dos cosas, primero el texto dice algo muy revelador de como Jesús miraba a las personas: “Y Jesús le amó, le miró con gran amor”.
En la NTV dice 21 Jesús miró al hombre y sintió profundo amor por él, en la Reina Valera dice: 21 Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo… En segundo lugar, le dice que si quiere ser perfecto vende todo lo que tienes y: “Sígueme”.
Es obvio que solo siguiendo a Jesús podremos ser perfectos en su amor. Puedo inferir que podemos estar obedeciendo los mandamientos, lo que es excelente, pero no ser perfectos, y lo que notamos en la respuesta de Jesús que tiene como meta es hacernos perfectos. Pero solo siguiendo a Jesús en todo tiempo y circunstancia lo podremos lograr. Pero antes debemos vender todo tesoro en la tierra porque no se puede servir a dos señores, a las riquezas y a Dios, ya que aborrecerá a uno y amará al otro.
Entonces encontramos que el amor debe ser perfeccionado y solo es en Jesús cuando le seguimos rendida e incondicionalmente. De manera que los que le seguimos entramos en pruebas para que su amor se perfeccione en nosotros.
Ya podemos ir haciéndonos un cuadro de cómo nos mira Jesús: con amor, y perfeccionados en el amor, recordemos el contexto, para poder heredar la vida eterna, es decir para tener vida eterna en la tierra y poder ganar el cielo, y mientras tanto, debemos estar unidos en amor, amándonos unos a otros. Cuando vemos esta realidad de Dios, y estamos conscientes en todo tiempo de ella, entonces comprendemos la razón y el porqué, son necesarias las pruebas que Dios nos pone, cuando le estamos siguiendo.
Se subió después a una barca, y le siguieron sus discípulos. De repente se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. Se le acercaron para despertarle diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos! Jesús les respondió: ¿Por qué os asustáis, hombres de poca fe? Entonces, puesto en pie, increpó a los vientos y al mar y sobrevino una gran calma. Los hombres se asombraron y dijeron: ¿Quién es este, que hasta los vientos y el mar le obedecen? (Marcos 4: 35-41)
Entonces es fácil entender porque tuvo que darles estas lecciones espirituales de amor a sus discípulos. Vemos el ejemplo cuando iban en la barca, la tormenta los golpeaba, ellos pensaban que iban a morir, las olas de 30 centímetros de altura, golpeaban una tras otra cada segundo sobre la barca como si fueran martillazos, la madera tronaba por tanto golpe, el viento, la lluvia, la oscuridad, ellos tuvieron mucho miedo. Lo más sorprendente es que Jesús iba dormido. Lo tienen que despertar, ellos le preguntan que, si no les importa sus vidas, porque no hacía nada por ellos frente a la tormenta, pero la realidad es que, si iba Jesús en la barca, esta no se iba a hundir nunca. El Señor, les reprocha su poca fe y su miedo.
Cuando hablamos de miedo, hablamos que es la antítesis del amor, es lo opuesto, lo contrario al amor. Jesús iba a morir, iba sufrir en sádicamente en manos de los romanos y judíos, y no tenía miedo, sino que se estresó mucho y hasta sudó sangre, pero se fortaleció en oración y por amor venció todo posible miedo a lo que iba a sufrir.
Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos al reino de los cielos dijo Pablo, cuando casi los mataban los judíos en el libro de Hechos 14:22. Dios debe probar de qué estamos hechos, nuestra carne ha sido creada para el sufrimiento dice la biblia. Es más importante ser perfeccionados en el amor que quedemos imperfectos como cuando iniciamos en el cristianismo.
Él nos amó primero, por esto amamos, el amor, hecha fuera el temor, el temor trae consigo castigo, de donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor, en el amor no hay temor, sino certeza, confianza en un ser superior que está sobre todas las cosas.
Dios es amor 1 Juan 4:7-21. Reina-Valera 1960 (RVR1960) (7) Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. (8) El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. (9) En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. (10) En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. (11) Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. (12) Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. (13) En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. (14) Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. (15) Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. (16) Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. (17) En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. (18) En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. (19) Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero. (20) Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es mentiroso. Pues el que no ama a su hermano a quien ha visto, ¿cómo puede amar a Dios a quien no ha visto? (21) Y nosotros tenemos este mandamiento de él: El que ama a Dios, ame también a su hermano.
Solo siguiendo a Jesús en verdad y de corazón, seremos perfectos. Al cielo no entrará nada imperfecto, por esto el reclamo de Jesús en Mateo 25 a los que no hicieron nada por Jesús:
Me viste preso, y no me visitaste, desnudo y no me vestiste, hambriento, y no me diste de comer, huérfano y no me asististe, ellos le responden, Señor, en tu nombre expulsamos demonios, sanamos enfermos, ¿cuándo te vimos, así como dices? La respuesta de Jesús es definitiva: Cuando no hicieron nada por ellos, no hicieron nada por mí, cuando no hicieron nada siguiéndome, siendo probados y resistiendo conmigo, cuando no fueron guiados por mi Espíritu para hacer aquellas cosas, no fueron perfectos, ustedes ganaron el mundo, la gente los admiraba por su talento, fueron famosos y reconocidos por sus capacidades, fueron muy ovacionados por sus trabajos, de actores, actrices, cantantes, cineastas, modistas, presentadores, ingenieros, licenciados, deportistas, estilistas, y más, pero por mí no hicieron nada. ¿Qué hicieron por mí? ¿Creen ustedes que merecen entrar al reino de los cielos cuando absolutamente dedicaron sus vidas a ustedes mismos y no hicieron nada por mí? ¿Sufrieron por mí? ¿Lloraron por mí? ¿Aguantaron ofensas insultos por mí? ¿Padecieron por mi causa? ¿Lograron cosas para mí? ¡NO! ¿VERDAD? ¿ACASO NO ES ASÍ? Ganaron el mundo, pero perdieron sus almas, fueron ricos para con ustedes mismos pero pobres para con Dios. USTEDES NO HAN HECHO NADA POR MI, FUERA DE MI PRESENCIA MALDITOS DE MI PADRE, AL FUEGO ETERNO PREPARADO PARA SATANAS Y SUS ANGELES. USTEDES NO FUERON PERFECCIONADOS Y NADA INMUNDO ENTRARÁ AL REINO DE LOS CIELOS.
El juicio final Mateo 25:40-42. …40Respondiendo el Rey, les dirá: “En verdad os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos hermanos míos, aun a los más pequeños, a mí lo hicisteis. 41Entonces dirá también a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, al fuego eterno que ha sido preparado para el diablo y sus ángeles. 42“Porque tuve hambre, y no me disteis de comer, tuve sed, y no me disteis de beber; …
El amor, en el lente de Jesús, es que nos ama, y quiere vernos perfeccionados para que podamos entrar al reino de los cielos. El joven rico, tenía mucho dinero, y su corazón estaba en su tesoro, el dinero, por tanto, aunque Jesús lo amo y le dio la oportunidad, el joven lo despreció.
No me creo el cuento que muchos dicen que, si a última hora las personas se arrepienten, entrarán al reino de los cielos, la verdad es que, si no tuvo una vida perfeccionada en el amor, aunque sea en la enfermedad años antes de morir, si no hablaron de la boda, antes de la boda como los novios, es decir, si no hablaron del cielo donde irían, a última hora es casi imposible que les acontezca todo lo que no hicieron en toda una vida.
En mi experiencia personal, he asistido en la muerte a personas pecadoras cristianas que fueron perfeccionadas en esta vida, algunas en el sufrimiento, otras en su vida y ministerio cristiano, pero con las personas buenas pero necias, que no dieron su vida ni frutos para Dios, he visto que ni yo, ni otros siervos, estuvimos presentes a la hora de sus muertes. Con los que murieron en Cristo, alguno se nos reveló en sueños que estaban en paz, con Dios, que no lloraran por ellos, aseguraban que están en un lugar mejor, pero con los segundos, estaban en un lugar de tormento.
Esta es mi experiencia, si alguno está pensando que a última hora se va a arrepentir, está jugando a la ruleta rusa y el arma se va a disparar, e irá inevitablemente a condenación. No esperes tontamente de esta manera, cuando puedes pedirle a Dios que tenga misericordia de ti, desde ya, para que dejes tu tesoro, que lo des a los pobre y sigas a Cristo. Si el joven rico no se deshacía de su tesoro no podría seguir a Cristo.
En ningún lugar de la Biblia encuentro que ni los profetas, ni Jesucristo, ni los apóstoles hablaron de arrepentirse a la hora de la muerte, aunque esto no sea tampoco imposible para Dios, sino que dijeron, arrepiéntanse ahora, antes que sea demasiado tarde. Arrepiéntete ahora, antes que sea demasiado tarde, vende tus tesoros y sigue a Cristo, y debes estar consiente que van a venir a tu vida, muchas tormentas, pero Jesús irá en la barca, y seréis perfectos.
Romanos 10:9 Que si confesares con tu boca al Señor Jesús, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. 10 Porque con el corazón se cree para alcanzar justicia; y con la boca se hace confesión para salud.
Cuando salgo de mi casa y veo el mundo, asombrado constantemente me pregunto, ¿y que hacen todas esas personas exitosas en la tierra, para ganarse tesoros en los cielos? Y de inmediato, estupefacto me percato que no hacen NADA. La biblia enseña que cuando hicimos algo para Dios debemos decir que siervos inútiles somos porque solo estábamos haciendo lo que Dios nos mandó, por ende, pues porque le seguimos. ¿Cómo podrán decir esto los que no hacen nada para Dios, si ni siquiera le siguen?
¿Merece un gran actor entrar al reino de los cielos solo por ser un gran actor admirado por multitudes? NO.
¿Merece entrar en el cielo una mujer talentosa en un deporte, por cierto, reconocidamente famosa por haber ganado muchos campeonatos y muchos millones? NO.
¿Merecen el cielo los padres buenos y trabajadores, responsables con sus hijos y la sociedad, solo por haber hecho aquel mínimo? NO.
¿Merece el cielo cualquier pecador que obedezca lo que Jesús manda, y haga todo y casa cosas que Dios le pida que haga por él, por cierto, obras de amor? SI.
Indudablemente, hay personas que son pobres para con Dios, y hay otras que son ricas para con Dios, y pobres para con los hombres.
Cuando me percato de esta realidad, por nada del mundo cambiaría mi vida con la de un rico, por nada del mundo vendo mi verdad, mi ministerio, mis pruebas y dificultades, pobrezas que pueda sufrir por continuar siguiendo a Jesús que ganar el mundo. Si quiero éxito en la tierra, pero estoy consciente que, si él quiere, me lo puede dar y si no quiere, lo acepto. Soy peregrino y extranjero y mi patria celestial que está más allá del sol, me espera, la nueva Jerusalén me espera, debo seguir en la barca, en la tormenta, hasta que mi Cristo calme al viento, las aguas y la tempestad.
Por esto, él nos amó primero, para que tengamos confianza en el día del juicio, no iremos a condenación, así como él fue en la tierra, así somos nosotros, transparentes con él.
¿Qué es la impresión que te deja Jesús cuando vas a estar con él en tu hora quieta? ¿Cómo sales viéndolo a él? ¿Cómo sales viendo a tu prójimo? Debemos ver con ver como Jesús mira, con el lente del amor. Debemos amar a incondicionalmente a los demás, así como Jesús nos ama. Debemos sustentar, porque el amor sustenta, debemos perseverar en el amor de Cristo, debemos amar de corazón.
Vamos a orar en primera persona:
Padre gracias por tu amor incomparable, inagotable e irresistible, para conmigo. Gracias por haber decidido amarme hasta y estar conmigo hasta el fin. Gracias por enseñarme a ser como tú, y que debo amar sobre todas las cosas, gracias por hacerme cada día más como tú eres. En el nombre de Jesús. Amén y amén.