«¡LA FALACIA DEL LIBRE ALBEDRIO PARA SALVACION!»

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Confía en el Señor con todo tu corazón; no dependas de tu propio entendimiento. Busca su voluntad en todo lo que hagas, y él te mostrará cuál camino tomar. No te dejes impresionar por tu propia sabiduría. En cambio, teme al Señor y aléjate del mal. Proverbios 3:5-7. NTV. 

Antes que nada, quiero decir que estoy escribiendo este artículo con mi corazón muy enardecido, y esto es por la confusión generalizada que veo por el engaño del desconocimiento e ignorancia, y por la confusión religiosa de hoy en día. Nunca antes en la historia había habido tanto engaño, falacias, herejías, mentiras, que llevaran a tantos millones de personas a tener comportamientos errados, porque, así como crees te comportas. Nunca había existido tanta vanidad en la mente que lleva a millones de almas al infierno, que potencia la arrogancia los propios planes y voluntad pretenciosa del hombre, como el engaño moderno del “libre albedrío moral neutral”. Sí moderno porque al registrar la historia te percatas que es reciente, hablo de creer que la salvación proviene del libre albedrío del hombre. Conste que, en la antigüedad, ni antes, ni después de Cristo, no fue así.
Debo hacer recordarles que cuando los de la torre de babel desobedecieron el mandamiento que Dios les había dicho, que se extendieran, se multiplicaran en la tierra y la llenaran, es decir la poblaran, (Gen. 1:28; 9:1,7) estos decidieron hacer sus propios planes, haciendo una torre para atacar a Dios, esto último lo dice el libro de Jaser. Según la Biblia esa generación se unió con el propósito de glorificar el poder del hombre según Génesis 11:4: Y dijeron: Vamos, edifiquémonos una ciudad y una torre cuya cúspide llegue hasta los cielos, y hagámonos un nombre famoso, para que no seamos dispersados sobre la faz de toda la tierra.
Cuando Dios ve que son uno solo y que harán cuanto se hayan propuesto, debe bajar a confundirlos, porque eran una sociedad antropocéntrica (es decir, tenían al hombre en el centro), en lugar de teocéntrica (teniendo a Dios como el centro de sus vidas). Debo decir que a lo mismo hemos llegado hoy en día con la falsa creencia del libre albedrío, porque se cree que es extendido y exponencial. Pero porqué es tan malo presuponer ilusoriamente que somos dueños, que somos la clave, la llave, así como creer que somos originales en nuestros pensamientos y decisiones, siendo que somos producto de la sociedad conformista que según la Biblia todos andan, y algunos andábamos:
“Siguiendo la corriente de este mundo” Efesios 2:2. 17 Con la autoridad del Señor digo lo siguiente: ya no vivan como los que no conocen a Dios, porque ellos están irremediablemente confundidos. Efesios 4:17
La creencia del Libre Albedrío, primero hace esperar en el hombre, en su voluntad, y no en Dios y su gran poder. Cuando la Biblia manda a poner la confianza, absoluta y únicamente en el Dios todo poderoso. En la falsa creencia de ser “totalmente libres se llega a creer que es hasta para salvarnos.” Esto nos hace poner nuestra confianza en nuestras obras para la salvación, cuando la Biblia dice en Efesios 2:9 “no por obras, para que nadie se gloríe”.
Temo que los que creen y defienden la postura del “libre albedrío moral neutral”, asegurando que éste les da el poder de escoger la salvación, lo bueno de Dios y dejar todo lo malo a lo que están esclavizados por si solos: no son salvos, y otros al menos están sinceramente engañados, la verdad: son ciegos y podrían ir a condenación si siguen confiando en sí mismos, en su propia prudencia entendimiento, inteligencia, sabiduría, voluntad, y dejan de confiar en Jesucristo.
Quiero decir la verdad, sobre todas las cosas, comenzando con que en la Biblia no existe esta postura del “libre albedrío” que hoy se dice que es la clave que está en nosotros y produce la salvación. La Biblia ni aún registra la palabra “libre albedrío”, o “libre voluntad” del hombre. Lo que la Biblia asegura es que la naturaleza interna del hombre es la que lo gobierna, no su voluntad.
La presuposición que la voluntad humana decide sus acciones contradice la Biblia, además contradice la lógica. ¿Cómo podría la voluntad humana ser “libre” de la naturaleza de la persona en que se encuentra? Uno siempre escoge lo que le agrada. Lo que nos agrada refleja lo que somos en el corazón. Así, es el corazón, (es decir, la naturaleza interior de donde salen los malos pensamientos) que dirige al hombre, no su voluntad. La voluntad nunca puede ser “libre” de la naturaleza interna del ser en la que se encuentra.
Dios en las sagradas escrituras, nunca presenta al hombre como totalmente libre, sino como totalmente esclavos del pecado, o esclavos de Cristo.
“Jesús contestó: —Les digo la verdad, todo el que comete pecado es esclavo del pecado.” Juan 8:34 NTV.
1 Corintios 7:21-22 se refiere a los que eran esclavos de los déspotas, es decir de sus amos, recuerden que antes había esclavitud. Déspota significa originalmente, “uno que controla y domina todo”. El Nuevo Testamento se refiere al nombre de Dios como déspota, Dios es uno que controla y domina todo, es decir es Soberano. Adonaí, significa lo mismo en el Antiguo Testamento, en otras palabras, Dios es soberano y controla y domina todo lo que pasa en los hombres y en la tierra, por esto no pueden estar siendo totalmente “libres”. En la actualidad la palabra déspota tiene una connotación negativa pero antes no fue así.
En el siguiente versículo Pablo les habla a los que eran esclavos de los déspotas, es decir de sus amos.
1 Corintios 7:21-22Nueva Traducción Viviente (NTV) 21 ¿Eres un esclavo? No dejes que eso te preocupe; sin embargo, si tienes la oportunidad de ser libre, aprovéchala. 22 Y recuerda: si eras un esclavo cuando el Señor te llamó, ahora eres libre en el Señor; y si eras libre cuando el Señor te llamó, ahora eres un esclavo de Cristo.
Pablo se identifica junto a Timoteo como esclavos de Cristo Jesús (Filipenses 1:1). Ahora, la mayoría de las versiones inglesas tienen “siervos” o “servidores” allí, pero la palabra griega es “doulos”, que originalmente está correctamente traducida como “esclavo.” Santiago 1:1; 2 Pedro 1:1; Judas 1:1; Juan en Apocalipsis 1:1 aseguran que son “doulos de Cristo”, además de eso, Pablo repite que él es “doulos de Cristo” a través de sus otras cartas: en Romanos, 1 Corintios, Gálatas, Efesios, Colosenses, Timoteo 2, y Tito. El término es usado por lo menos cuarenta veces en el Nuevo Testamento para referirse al creyente, y el equivalente en hebreo se usa más de 250 veces para referirse a los creyentes en el Antiguo Testamento.
Seguramente podemos concluir que el Señor quiere que todos nos veamos de esta manera, los inconversos como esclavos del pecado y su pueblo en su esencia de la vida cristiana que pueda ser descrita por nosotros como la esclavitud a Cristo. Por esto la Biblia habla en que la verdadera libertad consiste que: entre más fe salvadora en Jesucristo tengamos, entre más guía y control del Espíritu Santo, tendremos más libertad. Pero nunca dice que la libertad que tenemos es algo único, exclusivo del hombre que le hace ser total, sino que para que éste sea feliz, para que pueda vivir y sentir la verdadera libertad y vida eterna en el corazón, el hombre necesita de Dios para lograrlo.
La Biblia dice del hombre, que su principal detractor y depredador, es el pecado y su esclavitud a este que lleva a dentro, por haberlo heredado del pecado original, mientras que la salvación sólo le pertenece a Dios, quien la da, cabe recalcar, a quién él quiere.
Apocalipsis 7:10 Nueva Traducción Viviente (NTV) 10 Y gritaban con gran estruendo: «¡La salvación viene de nuestro Dios que está sentado en el trono y del Cordero!». Es un hecho que a Moisés le dice: «Tendré clemencia de quien yo quiera tenerla, y seré compasivo con quien yo quiera serlo.» ROMANOS 9:15 NVI.
¿QUE MÁS CLARO QUE ESTO? Pues Dios le dijo a Moisés: «Tendré misericordia de quien yo quiera y mostraré compasión con quien yo quiera». NTV
De manera que debemos comenzar a definir las cosas y a tomar posturas para que no seamos engañados por estas falacias modernas. Los expositores y defensores del libre albedrío sumidos en la ignorancia, ponen por inmunda la sangre y el sacrificio de Jesucristo, lo menosprecian cuando anteponen siempre que la última decisión para la salvación, la tiene el hombre y sus obras, más no Dios y su sacrificio, en la muerte de su Hijo amado. Lo hacen cuando aseguran que, por su libre albedrío y sus obras, se van a salvar y no por fe. Esto es totalmente falso, ¡no lo puedo creer! ¿y dónde queda el suficiente sacrificio de Cristo?, ¿en la nada? ¿ahora hay que hacer obras? ¿solo porque por esta creencia no es suficiente lo que Cristo ya hizo? Cuando él mismo dijo: CONSUMADO ES.
HEBREOS 10:29 NTV Piensen, pues, cuánto mayor será el castigo para quienes han pisoteado al Hijo de Dios y han considerado la sangre del pacto —la cual nos hizo santos— como si fuera algo vulgar e inmundo, y han insultado y despreciado al Espíritu Santo que nos trae la misericordia de Dios.
Menosprecian a Jesús, porque dicen que primero murió como una mera posibilidad para que nosotros por nuestro libre albedrío hagamos el resto. Dicen que Jesús no murió literalmente por millones de personas con nombre y apellido, sino que muerte, tan solo es una posibilidad para salvación, y que yo por mi libre albedrío debo escogerla o despreciarla, esto pone al hombre por encima de Dios, esto esta incorrecto, Dios es quien decide tener misericordia, y ser compasivo con quién él quiera serlo, no el hombre, la salvación que es conocer la verdad es concedida por Dios y no por el hombre. El nuevo nacimiento es un don de Dios y no del hombre, para esto Dios nos concede que nos arrepintamos por su poder.
2 TIMOTEO 2:25 RVR1995 Debe corregir con mansedumbre a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad. Ellos nacen de nuevo, no mediante un nacimiento físico como resultado de la pasión o de la iniciativa humana, sino por medio de un nacimiento que proviene de Dios. Juan 1:13 NTV 10 y clamaban a gran voz, diciendo: La salvación pertenece a nuestro Dios que está sentado en el trono, y al Cordero. Apocalipsis 7:10Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Quiero advertir a los cristianos que creen de ésta manera moderna, diciendo que su “libre albedrío “les dará la capacidad de ir al cielo por sí solos: ¡Dios los va a hacer fracasar! Controlará que caigan en trampas, pecados, problemas, circunstancias adversas, en donde tendrán que clamarle de corazón, esto si son suyos. Dios no va a hacer esto por maldad, porque ninguna maldad hay en él, sino para humillar la soberbia humana y llevarlos a toda verdad a los que ha escogido salvar.
11Castigaré al mundo por su maldad y a los impíos por su iniquidad; también pondré fin a la arrogancia de los soberbios, y abatiré la altivez de los despiadados. Isaías 13:11 LBDA
Según el hombre moderno, contamos con el libre albedrío moral neutral, confunden esta falacia con la naturaleza predeterminada por Dios para tomar decisiones de cosas normales como las que todos hacemos todos los días. El hecho que tengamos el poder de hacer decisiones sobre qué comeremos, vestiremos, a donde iremos a pasear, que es el libre albedrío real, no nos hace tener el poder de decisión de ir al cielo o al infierno por si solos, esto es arrogancia. Esto es totalmente ridículo, es estar engañado e ir engañando a los demás. La fe salvadora es un obsequio Divino, no fruto del “Libre Albedrío” humano. Nacer de nuevo es un acto soberano de Dios. El pecador no se convierte a sí mismo, su incapacidad es total. Pero Proverbios 1:5 dice: “El entendido adquirirá consejo”.
El engaño del libre albedrío les hace esperar en ellos mismos, y cuando se trate de obedecer a Dios, será cuando ellos quieran, es tan serio para ellos, que desde esa premisa y lente se ve todo el panorama hacia afuera, es decir, como el supuesto libre albedrío es moralmente neutro, en otras palabras, como no estoy afectado por nada de nada, ni de lo bueno, ni de lo malo, tal como estaban Adán y Eva antes de pecar, entonces puedo decidir si escojo hacer lo bueno o hacer lo malo, entonces también puedo escoger la salvación cuando yo quiera, tengo ese derecho y privilegio intacto para cuando yo decida hacerlo. Esto es totalmente falso, porque las personas tomamos las decisiones por nuestra naturaleza pecaminosa, y en los límites ésta, es que verdaderamente tenemos libre albedrío, entonces no es tan libre.
Santiago 4:13-16Nueva Traducción Viviente (NTV) 13 Presten atención, ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad y nos quedaremos un año. Haremos negocios allí y ganaremos dinero». 14 ¿Cómo saben qué será de su vida el día de mañana? La vida de ustedes es como la neblina del amanecer: aparece un rato y luego se esfuma. 15 Lo que deberían decir es: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello». 16 De lo contrario, están haciendo alarde de sus propios planes pretenciosos, y semejante jactancia es maligna.
Las personas, según es su naturaleza así toman las decisiones. Si la naturaleza está afectada por el pecado y Dios no los ha liberado, la persona está total y absolutamente predeterminada para hacer el mal. Pero si Cristo ha tomado el control de nuestra vieja naturaleza, entonces ya no vivo yo, sino Cristo vive en mí, y lo que ahora vivo, lo vivo por el poder de Dios, es decir, con una nueva naturaleza, una predeterminada por Dios, una transformada, renovada para ahora hacer lo que Dios quiere. Esto implica un nuevo poder de decisión, desde una perspectiva ya no solamente humana sino con la guía visión, y querer como hacer, de Dios.
Juan 8:36Reina-Valera 1960 (RVR1960) 36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Para que esto haya ocurrido, Dios tuvo que haber hecho algo antes, y no era nada humano, sino todo divino. Por esto Jesucristo dijo, “ustedes sin mí nada pueden hacer”.
Dios nos cambia la vieja naturaleza que nos tenía maltrechos, desventurados, ciegos, sordos, desnudos por el pecado, para darnos el poder de creer, por el don de la fe que deposita en nosotros, y luego nos arrepentimos y nos hace creer, y creer más en él. De esta manera nos transforma. Primero nos hizo regenerar, luego nos seduce con su voluntad irresistible, nos llama y de esta manera tomamos la decisión de aceptarlo porque él nos atrajo, él lo hizo todo, en todo el proceso fuimos libres, pero también capacitados por él, y tomamos la decisión porque es imposible decirle no a Dios porque él había cambiado ya nuestra naturaleza predeterminada hacia el mal, ahora él nos da una nueva naturaleza por su poder para que nos guste Dios.
“No estoy diciendo que el hombre no tiene voluntad. Sí tiene; pero que su voluntad está esclavizada”. Y, “El hombre es responsable por sus acciones, aunque le falte fuerza para cumplir con su responsabilidad a causa del poder del pecado”. Y, “Dios nos manda a hacer lo justo porque Él es Santo, no porque somos capases de obedecerle.” Y, “No estamos diciendo que el pecador no tiene PERMISO de escoger la salvación; solo que no puede hacerlo sin la gracia de Dios.” Si Dios no hubiese cambiado la naturaleza de los que creemos, si no la hubiese hecho morir con su poder, no nos gustaría Dios, sino solo la mentira y el engaño como antes. Por esto Dios dijo, tendré misericordia del que quiera y me compadeceré del que yo quiera. Porque no depende del hombre sino de Dios.
Efesios 2:8-9Reina-Valera 1960 (RVR1960) 8 Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; 9 no por obras, para que nadie se gloríe.
Es hora de creer correctamente que solo Dios salva, no el hombre, solo Dios produce lo que es santo, nosotros producimos lo que es tinieblas y maldad por el pecado que es la ponzoña, el veneno de áspid que tenemos en nuestra carne. Nuestro principio no fue la santidad, sino el pecado, fuimos engendrados en el pecado, y nuestro corazón es engañoso más que cualquier cosa, entonces, dejemos de creer que somos todo poderosos empoderados y facultados, que podemos hacer todas las cosas por nosotros mismos. Dios es santo, y produce lo que es santo, él tiene que hacer su trabajo en aquellos que se propuso salvar, entonces él es el principio de la santidad y de la salvación, por consiguiente, a él le toca y debe otorgar su favor inmerecido a aquellos que se ha propuesto salvar, para que puedan entonces alcanzar la salvación, de otra manera es imposible, las llamas del infierno esperan a los que creen erradamente. Jesús reprende a Pedro cuando no quería que a Jesús le aconteciese todo o que habían dicho los profetas de él.
Mateo 16:22-24Nueva Traducción Viviente (NTV) 22 Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo por decir semejantes cosas. —¡Dios nos libre, Señor! —dijo—. Eso jamás te sucederá a ti. 23 Jesús se dirigió a Pedro y le dijo: —¡Aléjate de mí, Satanás! Representas una trampa peligrosa para mí. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no desde el punto de vista de Dios. 24 Luego Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar su cruz y seguirme.
Veamos el pensamiento de Martín Lutero acerca del libre albedrío:
Del Consuelo De Saber Que La Salvación No Depende Del ‘Libre Albedrío’
“Yo confieso francamente que, de mi parte, incluso si fuera posible, no querría que me sea dado el “Libre Albedrío” ni cosa cualquiera dejada a mis propias manos para capacitarme para trabajar para la salvación; no solamente porque frente a tantos peligros, y adversarios, y asaltos de demonios, no podría aguantar y sostener mi “Libre Albedrío” (porque un sólo demonio es más fuerte que todos los hombres, y bajo tales condiciones ningún hombre podría salvarse); pero a causa de que, incluso si no fueran peligros, sean adversarios o diablos, estaría todavía esforzado a trabajar sin ninguna garantía de éxito, sería como golpear el aire en vano.
“Si yo viviera y trabajara hasta toda la eternidad, mi conciencia nunca alcanzaría una certeza cómoda sobre la cuestión de cuanta falta para satisfacerle a Dios. En cualquier obra que haya cumplido, quedaría todavía una duda persistente si Dios estaba complacido, o si requería otra cosa. La experiencia de todos los que buscan justicia por obras comprueba esto; y yo mismo lo aprendí suficientemente bien por un período de muchos años, a mi propia gran desgracia. Pero ya que Dios ha quitado mi salvación de control de mi propia voluntad, y la ha puesto bajo el control de la Suya, y prometió salvarme, no según mis esfuerzos, ni correr, pero según Su propia gracia y misericordia, yo tengo la certeza cómoda que Él es fiel y no me mentirá, y que Él es también grande poderoso de manera que ningún demonio ni oposición puede derrotarle a Él o quitarme de Él. “Nadie,” Él dice, “Nadie, las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio es mayor que todos.” Juan.10:28-29. Así es que, si no todos, sin embargo, algunos, en realidad muchos, son salvos; pero en cambio, por el poder del “Libre Albedrío” ninguno podría ser salvo, pues todos pereceríamos.
“Además, tengo la certeza cómoda que yo agrado a Dios, no por causa del mérito de mis obras, sino por razón de Su favor misericordioso que me prometió; a fin de que, si trabajo demasiado poco, o malo, no me lo atribuye a mí, sino con compasión paternal me perdona y me hace mejor. Para todos los santos eso es gloriarse en su Dios.”
“Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia. ” Romanos 9:16Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Romanos 9:19-21Nueva Traducción Viviente (NTV) 19 Ahora bien, ustedes podrían decir: «¿Por qué Dios culpa a las personas por no responder? ¿Acaso no hicieron sencillamente lo que él les exige que hagan?». 20 No, no digan eso. ¿Quién eres tú, simple ser humano, para discutir con Dios? ¿Acaso el objeto creado puede preguntarle a su creador: «¿Por qué me has hecho así?»? 21 Cuando un alfarero hace vasijas de barro, ¿no tiene derecho a usar del mismo trozo de barro para hacer una vasija de adorno y otra para arrojar basura?
“Mira, pues, la bondad y la severidad de Dios” (Romanos. 11:22).
“La fe y la obediencia de los elegidos provienen de la Cruz, no del libre albedrío de ellos.” Es bíblicamente válido afirmar “Libre Albedrío” en los siguientes sentidos: 1. El “derecho” para escoger lo bueno. (Aunque el “derecho” para hacer una cosa no comprueba la capacidad para hacerlo) 2. El poder para decidir entre las cosas moralmente neutrales, como, por ejemplo, lo que uno come en el almuerzo o no; o decidir leer la Biblia en lugar de una revista pornográfica. 4. La capacidad para cumplir con ciertas actividades o devociones religiosas; asistir a los cultos, aprender coritos, orar, etc.
Pero es anti-bíblico afirmar el Libre Albedrío en los sentidos de: 1. Un poder inherente en el hombre para arrepentirse y aceptar a Cristo. 2. Una capacidad para contribuir, por obra o pensamiento, cualquier cosa que podría atraer la gracia de Dios. 3. Neutralidad moral. 4. La facultad que gobierna al hombre.
En el momento que el Cristiano se da cuenta de que su libre albedrío no es la base de su salvación, se aclara la definición correcta de la palabra “Gracia”. Se da cuenta que no se convirtió a sí mismo, y que la salvación no es una obra mutua entre el hombre y Dios. “La Salvación es del Señor”. Un entendimiento de la Incapacidad Total Humana ayuda para abatir el orgullo en el Cristiano. ¿Cómo puede uno estar orgulloso respecto a lo que no pudo hacer? A la vez, le da una nueva seguridad en su relación con Dios. Después de todo, si Dios pudo superar la resistencia de nuestra naturaleza pecaminosa para cambiar nuestros corazones obstinados, seguramente puede preservarnos para Su reino eterno, a pesar de la corrupción de nuestra carne.
Bendiciones en cristo.
Esperar en Dios, aunque sea difícil vale la pena, porque cuando hace su obra es grandiosa y muy beneficiosa.