« ¡EL CORAZON QUE DIOS NO BENDICE!»

soberbia

«El cielo es mi trono y la tierra es el estrado de mis pies. ¿Podrían acaso construirme un templo tan bueno como ese? ¿Podrían construirme un lugar de descanso así? 2 Con mis manos hice tanto el cielo como la tierra; son míos, con todo lo que hay en ellos. ¡Yo, el Señor, he hablado! »Bendeciré a los que tienen un corazón humilde y arrepentido, a los que tiemblan ante mi palabra. 3 Pero a los que escojan sus propios caminos y se deleiten en sus pecados detestables, no les aceptaré sus ofrendas. Cuando tales personas sacrifiquen un toro, será tan inaceptable como un sacrificio humano. Cuando sacrifiquen un cordero, será como si hubieran sacrificado un perro. Cuando traigan una ofrenda de grano, igual sería que ofrecieran sangre de cerdo. Cuando quemen incienso, será como si hubieran bendecido a un ídolo. Isaías 66:1-3Nueva Traducción Viviente (NTV)
RVR1960 Porque Jehová es excelso, y atiende al humilde, Mas al altivo mira de lejos.
NTV, Aunque el Señor es grande, se ocupa de los humildes, pero se mantiene distante de los orgullosos. SALMOS 138:6
En el caminar de Cristo, en el ministerio que llevamos sus ministros, vemos muchas cosas de las que a veces nos confundimos un poco. Pensamos que Dios va a bendecir a todos los sonrientes, y con los brabucones que creemos que no tienen cambio.
Con ellos hasta concluimos: Alea iacta est que significa “se echó el dado”, “el dado fue echado” o “la suerte está lanzada” o, mejor dicho “la suerte está echada” y con esa persona ya no hay nada que hacer, pero no es así, si hay algo que hacer. Hay que decirles que ellos son los culpables de su estado de estancamiento e improsperidad espiritual y hasta físico y económico, de las demandas que le hacen a Dios.
Lo primero que veo es la incultura cristiana y la mala reacción de un corazón soberbio. Esto es muy parecido a uno de los 7 pecados capitales, al más grabe de ellos, al de la pereza, porque entran en un estado de enojo por su mal corazón. Por su maldad se cierran en una auto conmiseración, y no pueden permitirse sufrir más nada a nadie. En otras palabras, esas personas agarran llave, paralizando el amor y la buena voluntad que Dios manda que se tengamos como deudores tanto al Espíritu Santo como a los hermanos.
Ya la persona en ese estado busca vengarse de su prójimo con al menos con retirarle el habla porque le ofendieron y no lo perdonan. !Cuidado no te metas con ellos porque de todas maneras saldrás perdiendo! Esto es pereza porque luego no quieren hacer nada de lo que Dios manda. He querido practicar el bien con muchos de ellos y al final yo vine a ser el malo de la película.
Diferencia de pecados, los de debilidad contra los de soberbia.
Entre varios pecados que he visto puedo comparar el de la maldad de la soberbia con otro, el de debilidad de la carne, hablo de algunos vicios de la carne. Hay personas que luchan con pecados que son producto de sus debilidades de la carne, pero sorprendentemente veo que estos hermanos van prosperando mucho más que los soberbios. También veo que estos pecados de estos hermanos, aunque también son muy feos y grabes, pero a la vez los humillan mucho, de manera que le piden llorando a Dios que les ayude a superarlos y Dios lo hace paulatinamente.
Y es que la verdad, Dios va prosperando a los humildes poco a poco, a los que se humillan ante su santa palabra. Pero me quedo pasmado ante las prácticas de los soberbios, ellos no prosperan ni espiritualmente y tampoco en muchas otras áreas que deberían ser tan evidentes, como la económica o la de la felicidad. El resentido solo exige “DEMANDA” que le den, pero nunca da nada.
A otros soberbios he visto que Dios los levanta solo para hacerlos caer de más arriba. Pero lo que más me sorprende es que ellos creen que son infalibles. Dicen que son completamente “inmunes a cualquier falla”. No saben el mal que hacen y viven engañados y engañando durante años, pero sin prosperar en todo.
Muchos estudian la Biblia, van a reuniones cristianas pero su corazón sigue siendo el mismo y no prosperan en el amor que es de verdad. Esto es alarmante porque solo veo que 1 de cada 5 personas muestran signos de permanentes de humildad, en los demás reina una soberbia imperante y permanente.
Leímos en nuestro texto de hoy que Dios dice:
Yo si soy grande, he hecho el cielo como mi trono, y la tierra como el estrado de mis pies, todas las cosas son mías y me pertenecen porque soy el Soberano, mientras que ustedes no pueden hacer nada, ni un templo como este, para mi descanso, pero les preguntaré:
¿Son tan grandes como yo? ¿pueden ustedes hacer esto también? No, verdad, no pueden porque son pobres y finitos. Muy bien, pues yo miraré para mi descanso y bendeciré únicamente a los de ustedes que sean humildes de verdad, a los que muestren un corazón arrepentido, a los que tiemblan ante mi palabra.
¿Te estremece la palabra de Dios? ¿A menudo te cala profundo, te hace llorar cuando la escuchas, lees, o cantas? ¿Amas ir al templo a adorar? La prueba de fuego de todo esto se ve en el amor que se muestra ante los hermanos. No puede haber un cristiano que diga que ama a Dios y que aborrece a su hermano.
20Si alguno dice: Yo amo a Dios, y aborrece a su hermano, es un mentiroso; porque el que no ama a su hermano, a quien ha visto, no puede amar a Dios a quien no ha visto. 21Y este mandamiento tenemos de El: que el que ama a Dios, ame también a su hermano. 1 Juan 4:20
A los casados, a las personas que tienen a otros más débiles bajo su responsabilidad, para que no haya estorbo en tus oraciones Dios dice lo siguiente:
NTV De la misma manera, ustedes maridos, tienen que honrar a sus esposas. Cada uno viva con su esposa y trátela con entendimiento. Ella podrá ser más débil, pero participa por igual del regalo de la nueva vida que Dios les ha dado. Trátenla como es debido, para que nada estorbe las oraciones de ustedes. 1 Pedro 3:7
Tiene que haber un cambio de corazón para que Dios te bendiga, ese cambio no proviene de ti, sino de Dios, debes pedírselo, debes reconocer tus cegueras, errores, fallas, pecados, debes aborrecer todo eso, debes pedir a Dios un corazón humilde. He visto la bendición en muchos cristianos altivos se tarta años en llegar por este problema.
¡NUNCA TE PELEÉS CON LA COCINERA, O COCINERO!
Hay personas con las que no te puedes pelear, con la cocinera, porque es quien te da de comer. No entres en pleitos con Dios, ni con todo lo que pueda hacer estorbo tus oraciones, no cortes el árbol que da frutos, no cortes el árbol que te da sombra. Recuerda que al altivo, soberbio, orgulloso Dios lo ve muy de lejos. Según nuestro texto a los que se deleiten en sus propios pecados que los hagan ser y sentir orgullosos y sabios dice Dios lo siguiente.
3Pero a los que escojan sus propios caminos y se deleiten en sus pecados detestables, no les aceptaré sus ofrendas.
Esta es una grabe realidad porque cuando estas personas busquen a Dios trayéndole ofrendas de paz, él no los aceptará ni a ellos ni a sus ofrendas. Serán tan abominables como esto:
Cuando tales personas sacrifiquen un toro, será tan inaceptable como un sacrificio humano. Cuando sacrifiquen un cordero, será como si hubieran sacrificado un perro. Cuando traigan una ofrenda de grano, igual sería que ofrecieran sangre de cerdo. Cuando quemen incienso, será como si hubieran bendecido a un ídolo.
¿Pero cómo es posible todo esto y por qué? Porque Dios ve de lejos a los orgullosos. Más ve con agrado a los humildes de corazón. Es el caso de Caín, que por que Dios no aceptaba sus ofrendas y las de su hermano Abel si, le mató por envidia.
Isaías 57:14-16Nueva Traducción Viviente (NTV)
Dios perdona a los que se arrepienten 14 Dios dice: «¡Reconstruyan el camino! Quiten las rocas y las piedras del camino para que mi pueblo pueda volver del cautiverio». 15 El Alto y Majestuoso que vive en la eternidad, el Santo, dice: «Yo vivo en el lugar alto y santo con los de espíritu arrepentido y humilde. Restauro el espíritu destrozado del humilde y reavivo el valor de los que tienen un corazón arrepentido. 16 Pues no pelearé contra ustedes para siempre; no estaré siempre enojado. Si lo estuviera, moriría toda la gente, sí, todas las almas que he creado.
Vamos a orar:
Señor, humildes de corazón queremos ser, no viniste por justos sino por pecadores, lo somos, y te hemos ofendido, no queremos que nuestras ofrendas y oraciones no sean como lo que dices de los altivos, sino que lleguen a ti como olor de aroma agradable a tus pies, y que las recibas. Padre permítenos tener un corazón humilde y arrepentido, permíteme quitar los estorbos del camino para que pueda salir del cautiverio, permíteme que no ponga piedras de tropiezo a tu pueblo que quiere salir del cautiverio, permíteme honrarte en Espíritu y en verdad. Cámbianos el corazón, circuncídalo, que practiquemos todo lo que es espiritual. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén y Amén.