« ¡BENDIGAMOS NUESTROS FRUTOS!»

 

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«Bendecid, pues habéis sido llamados a heredar la bendición» (1 Pe 3:9) Cada ladrón envidia el botín del otro, pero los justos están bien arraigados y dan su propio fruto. (Prov 12:12 NTV)

Un día de estos, clamé al Señor, sobre qué sería mi sermón del siguiente domingo. Le pedí que el que me diera, pudiese verdaderamente bendecir aún más a los hermanos de la congregación y producir cambios significativos en ellos.
¡Y baya sorpresa! Dios me contestó en el descubrimiento, acierto, convicción e iluminación de un tema que tenía que decir, y es que por definición debemos bendecirnos con su palabra, todo nuestro ser, especialmente para que demos fruto.
Sí parece sencillo pero esto tiene un gran efecto transformador.
Sé de los problemas que enfrentan los hermanos de hoy en día, sé lo que están atravesando algunos que sienten que están estancados, y pensaba ¿cómo la estarán pasando con esos sus mismos problemas de siempre?
Muchos de ellos tienen que ver con el no estar haciendo bien la guerra espiritual y con el área 25 del cerebro que ya explicaré más adelante. Entonces le dije a Dios ¡Señor, los seres humanos somos bien pobres! ¿Qué puedo hacer por ellos?
Su respuesta súbita fue: bendecir sus motores, todo su ser, su voluntad, sus potencias nucleares, sus frutos para Dios, sus fuerzas primarias, para que sean encaminadas para Dios. (Aquí hay mucha profundidad en todo esto de la que quiero dilucidar.)
De inmediato se me vino este versículo que debía pronunciar sobre todos los hermanos.
Números 6:24-27 Traducción en lenguaje actual (TLA) 24 “Que Dios te bendiga y siempre te cuide; 25 que Dios te mire con agrado y te muestre su bondad; 26 que Dios te mire con agrado y te llene de paz”. 27 »Cuando los sacerdotes pronuncien esta bendición, yo haré que se haga realidad».
Estudiando para indagar más sobre lo que sería esta mi predicación, me topé con un artículo muy interesante sobre lo que mueve al ser humano que discutían unos catedráticos de humanidades médicas de la Unam de México.
Concordé en muchas cosas sobre lo que ellos decían y que se habla en psicología, de las fuerzas primarias que analizan la conducta humana. Recordemos que estaba buscando más sobre ¿Qué es lo que mueve al ser humano? Encontré que de lo que se habla en el artículo me encanta, de verdad me encanta, pero tienen errores y fallas anti doctrina que ya explicaré.
Ellos dicen que las fuerzas primarias son dos: “El orgullo y el deseo son las dos fuerzas básicas determinantes de nuestras acciones”.
Es interesante al revisar todo el argumento asumen que el hombre natural no está atado a nada ni debe estarlo. En otras palabras dicen que no es conveniente que se sujete a nada ni a nadie, que debe quedar libre en su propio estado natural.
¿Y el pecado al que el hombre natural está esclavizado y que le hace hacer el mal, a donde lo dejan esta realidad? Además esto me sonó absurdo porque entre otras cosas, el ser humano practica el gregarismo, es decir que necesita de un grupo para poder sentirse bien y allí se desempeña mejor. Los grupos tienen normas y leyes por las que se rigen. Dios nos ha dejado sus normas y leyes a las que debemos someternos porque él es el creador a quien hay que honrar siempre.
Pero ellos añaden que nosotros los pastores, o empresas, manipulamos y atentamos contra el Yo Orgulloso y Deseante del ser humano para domesticarlo y convertirlo en un obediente y humilde cordero al servicio de los Buenos Pastores. Esto es totalmente falso.
Nosotros lo que hacemos es ayudar a las personas a obedecer las leyes y principios de Dios, que por cierto está totalmente comprobado que es beneficioso para las personas.
Otra cosa que olvidan es nuestra parte inmaterial espiritual como principio de vida. Dios nos hizo tripartitos, si tenemos alma cuerpo y espíritu, tenemos un alma y un espíritu que alimentar y salvar, y la forma de hacerlo no es alejándose de Dios, sino acercándose y sometiéndose.
También olvidan o desconocen la doctrina Bíblica de la depravación total del hombre, en la que dice que el hombre natural solo actúa, para su propia gloria, para su orgullo, para su propia conveniencia porque está condicionado por el pecado original. Esto es una completa realidad que el hombre está afectado por el pecado en todas las áreas de su vida, basta con comprobarlo en los noticieros de todos los días.
También dice la doctrina de la depravación total del hombre, que en lo más bueno que el hombre natural puede llegar a hacer, es hacer un servicio a la comunidad, pero todas sus acciones le son contadas como pecado delante de Dios porque el hombre natural no está redimido, no ha llegado a ser espiritual. Sin embargo es mejor para él que no peque más y que haga más el bien que el mal.
Pero lo que me gusta y puede rescatar de la postura de los catedráticos de humanidades médicas, es que aún en el hombre espiritual, se dan las cosas que ellos hablan, y son las que debemos de tratar de bendecir para que ya no se hagan por el simple orgullo, ni por el pecado sino para servirle a Dios para que podamos darle frutos.
Hermanos esta es mi intención profunda que los creyentes no estemos sin dar frutos. Frutos que nos puedan beneficiar primeramente a nosotros mismos y de esa manera glorifiquemos a Dios dándole sus frutos. Parece que siempre el hombre es primero, pero aquí hay algo muy bonito, siempre que glorificamos a Dios, nosotros somos los primeros beneficiados.
Por esto es la intención de la Biblia que él hombre se sujete a Dios. Hasta el ladrón colgado en la cruz a la par de nuestro Señor Jesucristo dio fruto para Dios en el último momento de su vida.
• Romanos 7:4 – Así también vosotros, hermanos míos, habéis muerto a la ley mediante el cuerpo de Cristo, para que seáis de otro, del que resucitó de los muertos, a fin de que llevemos fruto para Dios.
Ahora veamos más de lo que decía aquel artículo de su fórmula para que él hombre natural y en general se sienta bien en todo momento, y es según ellos haciendo incrementar el orgullo y el deseo humano.
Para ello dicen del orgullo, que los seres humanos siempre buscamos lo que nos refuerza, lo que gratifica nuestro yo y nos reafirma en lo que somos: eso, en un sentido genérico, es el orgullo.
Esto me parece una interesante media verdad y así he visto que actúan muchos cristianos. Sobre todo cuando ponen su vista en las cosas del hombre y no en las de Dios. Es precisamente lo que hacen, reforzar y gratificar su propio ego y voluntad egocéntrica. Pero recordemos que se trata de hacer la voluntad de Dios y no la nuestra.
Además en el buen sentido, si mucha gente hace esto y no molesta a nadie, ¿no les parece que sería el paraíso la tierra? Pero en la realidad, esto es precisamente lo que hacen los psicópatas, sociópatas, asesinos en serie, criminales de guerra como Hitler. Alimentaron y alimentaron lo que les gratificaba, reforzaban su orgullo para hacer sus propios planes únicamente.
Dicen del deseo que los seres humanos buscamos lo que nos atrae, lo que nos apetece conseguir y nos da placer al conseguirlo: eso es lo que, en un sentido amplio, denominan deseo.
¿No es lo que buscan las personas que solo piensan en ellas? Precisamente esto es lo mismo que buscaron esas personas asesinas como las que antes mencioné, porque eran sus propios deseos narcisistas los que buscaron hacer y no los deseos nobles de Dios. Por otro lado si esa es la bondad, el infierno está lleno de gentes buenas y de buenas intenciones.
En otras palabras los que se creen buenos y no buscan ser redimidos de sus pecados porque son tan buenos que no necesitan de un salvador, son las personas que han ido a parar al infierno. Recordemos que Jesús vino a llamar a los pecadores al arrepentimiento y fe.
El término “pecado” lo entienden como una referencia hostil a esas grandes tendencias básicas del ser humano el orgullo, el deseo que nosotros según ellos los pastores manipulamos.
¿Acaso no habla la Biblia que todo hombre da un fruto, ya sea bueno o malo? ¿Acaso Dios va a premiar al que da fruto malo? En ninguna manera sino que lo cortará y lo arrojará al fuego. ¿Acaso Dios va a despreciar el fruto bueno que él precisamente busca que demos?
• Mateo 12:33 – O haced el árbol bueno, y su fruto bueno, o haced el árbol malo, y su fruto malo; porque por el fruto se conoce el árbol.
• Mateo 7:17-19 – Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede el buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado en el fuego.
Mateo 3:10 – Y ya también el hacha está puesta a la raíz de los árboles; por tanto, todo árbol que no da buen fruto es cortado y echado en el fuego.
La advertencia está puesta, o eres libre e irás al castigo eterno, o te sujetas a al Señorío de Jesucristo y con dificultades irás al cielo.
Juan 3:18 El que cree en El no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.
Me causó gracia la tabla de los “pecados capitales” hecha para su conveniencia, que según ellos podrían reducirse a orgullo y deseo: ·
Soberbia: una de las denominaciones del orgullo exaltado. · Gula y lujuria: dos ejemplos paradigmáticos del deseo. · Avaricia: afán de acumular medios para gratificar el orgullo y satisfacer el deseo. · Pereza: estado transitorio de pasividad que se disfruta cuando se acaba de satisfacer el deseo y no está amenazado el orgullo. Ira: arrebato emocional provocado por una agresión al orgullo o por una frustración del deseo. · Envidia: sensación desagradable al observar que otros logran gratificar el orgullo y los deseos que nosotros tenemos insatisfechos.
¿Qué tal? ¿Acaso no se pretende poner al hombre como un dios? ¿El verdadero Dios altísimo y poderoso, va a bendecir estas tendencias sin que el hombre tenga responsabilidad para con él? ¡No, de ninguna manera! Esta es una utopía de ellos. Parece que buscan al genio de la lámpara maravillosa que les concedas sus deseos.
Dios solo va a bendecir lo que va con sus planes porque él es el soberano, el dueño de todas las cosas y sabe que es lo mejor para nuestro futuro y que siempre recibiremos beneficios. Por esto Jesús reprendió a Pedro cuando este quería oponerse a los planes sabios de Dios:
Mateo 16:21-24Nueva Traducción Viviente (NTV) 21 A partir de entonces, Jesús empezó a decir claramente a sus discípulos que era necesario que fuera a Jerusalén, y que sufriría muchas cosas terribles a manos de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los maestros de la ley religiosa. Lo matarían, pero al tercer día resucitaría. 22 Entonces Pedro lo llevó aparte y comenzó a reprenderlo por decir semejantes cosas. —¡Dios nos libre, Señor! —dijo—. Eso jamás te sucederá a ti. 23 Jesús se dirigió a Pedro y le dijo: —¡Aléjate de mí, Satanás! Representas una trampa peligrosa para mí. Ves las cosas solamente desde el punto de vista humano, no desde el punto de vista de Dios. 24 Luego Jesús dijo a sus discípulos: «Si alguno de ustedes quiere ser mi seguidor, tiene que abandonar su manera egoísta de vivir, tomar su cruz y seguirme.
¿Estaremos siendo como Pedro? ¿Estaremos poniendo la vista únicamente en las cosas de los hombres y no en las de Dios?
Ahora hablando de los problemas que mayormente veo que enfrenta la iglesia hoy en día, es de lo que en la antigüedad se llamaba pecado de la pereza. Hace 1500 años no sabían cómo tratarla, y no podían comprender que también era una enfermedad, hasta que un puritano pastor recién llegado, a estados unidos declaró que era una enfermedad, cuando vio que su esposa la padecía. No niego que su origen es espiritual, de hecho en muchos casos hay un demonio que la produce de nombre: Belfegor. Pero no niego que también es una condición médica.
Todo comienza con la postergación de las cosas, luego viene la melancolía y después la acedia que es un desinterés que molesta continuamente, luego la tristidia que es tristeza, luego la desesperación, que es un estado de pánico producto de la falta de fe, si hay un “Dios Sustentador” que da de comer a las aves de cielo que ni siembran ni cosechan y viste a la hierba del campo, seguramente hará mucho por nosotros, que somos más valiosos. Pero en la desesperación esto no existe, y luego la indolencia, que es la excesiva pereza y falta de voluntad para hacer las cosas. Ahora sabemos que todo esto se llama depresión.
¿Cómo inicia todo? La persona comienza con la postergación de las cosas y luego con el perfeccionismo, este le detiene por miedo a la crítica y trata una y otra vez de hacerlo mejor, pero nunca no termina de hacer las cosas que se suponía debía hacer para salir adelante. Pasan los años y la persona se abandona en un dolor que le provoca descuido y no hacer nada. Se pierden años y años de trabajo, de avance, de esfuerzos, cuando la persona se volvió cómoda. Por esto en el año 350 de nuestra era, la pereza era catalogada como doble pecado capital, porque sus consecuencias son tan grabes que hasta pone en peligro la supervivencia de la familia.
Hay pastores en Estados Unidos que reprenden directamente a Belfegor. Hacen conferencias donde asisten cientos de personas que tienen este problema, que parece ser una epidemia. Ellos someten, sujetan a Belfegor a la cruz de cristo, las personas reaccionan como endemoniadas y luego se van liberadas. Muchas de estas personas presentan un cambio, dejan de ser melancólicas. Su estado anímico permanente, vago y sosegado, de tristeza y desinterés, que surge por causas físicas o morales, va mejorando porque ahora tienen una visión, un propósito por el que tienen que luchar, y una sanidad de parte de Jesús.
Hay personas que pasan años, sumidos en la depresión y no se dan cuenta, pero nuevos descubrimientos en universidades de estados unidos revelan que la abandonada y poco conocida área 25 del cerebro tiene que ver mucho con la depresión, de hecho creen que allí es donde se da. Ahora dicen: Allí es donde se dan las cosas.
A pacientes que no les hace nada el Prozac, les han dado pequeñas descargas eléctricas a esta área. Son pacientes que están sedados solo en la zona donde introdujeron una pequeña sonda pero que están conscientes. A la pequeña descarga eléctrica los estudios revelan un resultado asombroso, el dolor disminuye, la tristeza tiende a irse, las personas parecen coger nuevos ánimos.
Este es el problema que veo en este siglo, las personas deseamos de todo porque se nos tienta con todo, la publicidad subliminal pretende hacer creer que la felicidad está en la obtención de las cosas, en la gratificación de orgullo y del deseo, pero existen muchos impedimentos y ante el problema de no poder conseguir hasta las cosas básicas, entonces viene la tristeza, y muchos caen en ese hoyo de la desesperación cuando tienden a deprimirse.
Automáticamente dejan de luchar, pierden el interés en sus cosas y en las de Dios. Pero con Dios no tiene que ser así, sino que la felicidad consiste en estar cerca de él, en tener fe, en ser sanado, en conformarnos con lo que nos da, en luchar tomado de su mano, en no darse por vencidos, en saber esperar en él, pero sobre todo, en hacer su voluntad.
Cada vez que trabajamos para Dios, hay mayor gozo, cada vez que hacemos proyectos en los que Dios tiene que ver, si hay felicidad, y lo que llamamos depresión se va. Por esto es bueno estar cerca de Dios, trabajando para él.
ESTO ES LO QUE QUIERO BENDECIR POR MEDIO DE SU MISMA PALABRA DE PODER. ¡SOLO TIENES QUE CREER Y SABER ESPERAR! Génesis 1:28 Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos;
¿Que siempre tiene que ver el orgullo y el deseo humano con los cristianos? Creo que un poco, y está bien que lo tengas en poca medida ya que eres humano, pero debes trabajar para Dios primero antes que para ti, porque a Dios lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar. Dios es él es el que llena tus necesidades, el que te da las añadiduras, siempre y cuando le busques primeramente. Sé que si bendecimos nuestros motores, lo que nos impulsa, siempre y cuando sea lo que Dios quiera impulsar en nosotros, estaremos bien, seremos apoyados por Dios, y daremos frutos. Estoy seguro que no estaremos tristes.
ESTO ES LO QUE DIOS ME DIJO QUE HICIERA, QUE LOS BENDIGA EN SU NOMBRE. CUANDO LO HAGA, EL SE ENCARGARÁ QUE SUCEDA, SEGÚN LEÍMOS EN NÚMEROS 24:27.
27 »Cuando los sacerdotes pronuncien esta bendición, yo haré que se haga realidad».
La palabra de Dios dice que los justos como estamos como árboles bien arraigados a Dios, daremos nuestro propio fruto. Esta es la gracia, es Jesucristo, es lo mejor que nos puede pasar.
No me aguanto por pronunciar para ustedes las palabras de bendición que Dios ponga en mi boca. Y ya sea Belfegor, o la condición médica del área 25 del cerebro, creamos que Jesucristo echará fuera o que dará su toque eléctrico sanador, para que dejemos de ser infructíferos, más bien en que todo lo que hagamos, y toquemos, sea próspero y podamos darle sus frutos.
Oro al Señor para que esto sea definitivo en nuestras vidas.
¿Y con la maldición? La bendición tiene también su contrario: Dios puede declarar la desgracia a los que le rechazan (Dt 30,15-20), así que no te conviene rechazarle. Pero a nosotros los que hemos nacido de nuevo, Cristo nos ha liberado de esta maldición tomándola sobre sí mismo (Gál 3,13). Necesitamos confiar más en Dios para dar fruto.
• Jeremías 7:7-8 – Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.
Ahora para terminar. La bendición es personal y la daré en la casa de Dios todos los domingos empezando desde hoy.
2 Samuel 7:28-29Traducción en lenguaje actual (TLA) 28-29 Te ruego que los bendigas para que siempre te sirvan. Tú eres Dios, y lo que dices es verdad. Por eso estoy seguro de que cumplirás lo que has prometido. También sé que si tú los bendices, ellos te servirán para siempre».
Gracias Dios por el entendimiento que nos das de quién tú eres y de lo que podemos hacer en Cristo, bendícenos cuando nosotros nos bendigamos. Así daremos tremendos saltos en esta vida. Gracias Padre en el nombre de Jesús. . Amén y amén.
RECUERDA QUE DE ACUERDO A TU FE SERA HECHO. A CREER PUES.