« ¡NO SIGAS LA TONTA FORMULA PARA EL FRACASO!»

 

2 Corintios 8:9. Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos.
Para desarrollar mejor esta prédica haré una comparación del mal proceder de los humanos y el buen proceder de Dios para que veamos la diferencia de qué hacemos mal, y como Dios hace el bien.
Dios me dio esta prédica debido a que constantemente observo las razones de porqué muchos de nosotros los latinos, aún no hemos triunfado como debe ser. Para mí son evidentes las causas en los hombres y mujeres de malas costumbres y su mal proceder. Veo claramente cómo las personas que se suponen deberían apoyarnos incondicionalmente en vez de seguir la corriente del éxito, siguen la corriente del mal, la que ha llevado a muchos de nuestros seres queridos al fracaso. Los más débiles, vulnerables y desprotegidos, son hoy son a la vista de esos jueces, unos inútiles, pero no a la vista de Dios. Con desventajas, los pobres de espíritu siguen queriendo salir a flote del fracaso en el que sus padres los sumergieron. Si llevas a un enfermo al hospital, verás que de inmediato le dan los primeros auxilios, no lo rematan para terminar de matarlo, sino que lo atienden, pero a mí Dios me reveló, que las familias que conforman la sociedad, por su dureza de corazón, destruyen a sus hijos con la tonta fórmula para el fracaso, en vez de auxiliarlos como Dios manda que se haga.
Las duras circunstancias en las que sus familias los metieron, al no obtener la respuesta que esperaban, fue más negativa que positiva, fue de mal en peor, de castigo, condena, y maldición. Todo eso vino a ser lazo al cuello de sus hijos a los que fueron desprotegiendo por el desamor. El lazo se apretaba más y más sobre sus cuellos, cada vez que las circunstancias, condiciones, situaciones, cadena de eventos y el tiempo empeoraban para estas personas. No me cabe duda que Dios tiene todo controlado, y debe intervenir con aquellos que él ama, y que hace que todo les suceda para bien.
¡Esas autoridades, en vez de actuar inteligentemente y apoyar incondicionalmente como lo hace Dios! ¡En vez de amar incondicionalmente como lo hace Dios! ¡En vez de sustentar incondicionalmente como lo hace Dios! ¡En vez de luchar por ellos, dar la vida al igual que JESÚS, que lo hizo incondicionalmente, en vez de darlo todo, como lo hace Dios! ¡En vez de interceder por ellos incondicionalmente como lo hace Dios en la persona de Jesús, nuestro abogado y sumo sacerdote que intercede ante el Padre! ¡En vez de bendecir incondicionalmente a los suyos como lo hace Dios! ¡Totalmente al revés, les quitaron: “todo”, con sus acciones tontas y perversas primeramente injustas de hombre tonto pecador!
Quiero decir que ya estamos suficientemente amolados, maltrechos, golpeados “por el pecado original”, su castigo consecuente, y de la maldición de la ley. Por esa razón la tierra fue puesta en maldición por Dios, por ese pecado, porque él tuvo que corregir la desobediencia de Adán y Eva. Pero él también nos dio la solución; nos envió un salvador, a Jesucristo el justo, para librarnos, salvarnos de toda maldición.
Y frente a todo este gran dilema, Dios es certero, comienza diciéndonos hoy.
EL SENOR TE BENDIGA Y TE GUARDE. Números 6Dios Habla Hoy (DHH)
24»“Que el Señor te bendiga y te proteja;
25 que el Señor te mire con agrado
y te muestre su bondad;
26 que el Señor te mire con amor
y te conceda la paz.”
27 »Así ellos pronunciarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré.»
He visto como la crítica, el desamor, la falta de apoyo, el desprecio, el abandono, el maltrato en casa, el bullying en la escuela, la maldición y atadura en las palabras primero de autoridades familiares contra sus seres queridos, los hundieron más, los hicieron los más débiles y pobres de los pobres y susceptibles a cualquier daño en la sociedad. Ese mismo desamor ha llevado a los políticos a rematar a la sociedad, salvándose de ellos al enriquecerse ilícitamente todos juntos en combinación y desprotegiendo al pueblo. He visto como imperan las malas costumbres destructoras, como el ponernos mal entre nosotros mismos, como quien dice con el pretexto, “para cuidarnos”. He visto como personas se dan a la tarea de poner mal a sus seres queridos injustamente, y los otros fariseos dieron las cosas por sentado, al escuchar dichos informes malévolos, encasillaron, condenaron, juzgaron injustamente a estos débiles y los aborrecieron quitándoles todo apoyo que pudiesen brindarles.
Sépase que la tonta fórmula para el fracaso es no apoyarnos, esto implica mucho, no bendecirnos, no cuidarnos, no mirarnos con agrado, no mostrarnos bondad, no mirarnos con amor, no concedernos la paz, en fin, decir bien de nosotros para que nos vaya bien. Muchos no cristianos como Mahatma Gandhi, se preguntaron, del porqué los cristianos no nos apoyamos y sustentamos lo suficiente. El nunca creyó en Jesús como salvador, sino que el verdadero interés de Gandhi en el cristianismo fue político, él esperaba conseguir apoyo en ello para el pacifismo y la resolución de la crítica de Gandhi es por medio del ortopraxis, o acción correcta.
Hasta ahora podemos ver que la tonta fórmula para el fracaso, no es sustentar a alguien, ni a nadie en específico, sino hacer cosas para terminar de hundir a los que deberíamos proteger a toda costa.
Pero veamos la astuta fórmula para el éxito.
En números 6:24-27, Dios dice lo contrario, Dios hace que digas palabras que harán que te vaya bien. Con ellas Dios te ata a la bendición, con sus palabras creerás lo que Dios dice que eres, y lo que no eres, sino lo que quiere que seas. Su bendición es que Dios, hable bien de ti, diga bien de ti, pues también los demás. Con sus palabras puedes ver que Dios te cuida y hace que te cuides en todo aspecto, en todo sentido. Que Dios te cuide todo el tiempo, de tus palabras, en tu entrada y tu salida, que Dios te cuide dándote sabiduría, que Dios te cuide enseñándote a cuidarte, pero que te cuide de ti, tus sueño, tu visión, tu caminos, tu comida. Que Dios te guarde de tus amistades, de tu trabajo, en el bus o en tu coche, que Dios te cuide integralmente desde el cielo con sus decretos de bendición.
En un naufragio, todos se quieren salvar y se ayudan, nadie quiere que el barco se hunda, para quedar por sí solos en el mar, porque ocurriría que ninguno se salvaría, pero con la tonta fórmula del fracaso, es como que todos por quererse salvar, se hundan unos a otros, destruyéndose a sí mismos en el acto. La tonta fórmula para el fracaso es la desunión, mientras que la unión hace la fuerza, la desunión nos hace más débiles. Jesús murió para que fuésemos unidos, su poderoso amor y brazo fuerte nos sustenta a cada momento de flaquezas, para que podamos triunfar. Está en el corazón de Dios que sus hijos sufridos triunfen, que con la fuerza del Espíritu Santo, ya no carezcan de deficiencias, flaquezas, y de pobrezas. Mientras unos nos quitan mezquinamente hasta su amistad, el respeto, el amor, el apoyo, el decir bien de nuestro nombre honorable, el bendecir, Dios lo dio todo por nosotros.
Por esta razón Jesús se hizo pobre, para hacernos ricos en la fe y en Dios.
2 Corintios 8:9Porque conocéis la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que siendo rico, sin embargo por amor a vosotros se hizo pobre, para que vosotros por medio de su pobreza llegarais a ser ricos.
Tanto fue su amor que lo dio todo, si vida, lo mejor que tenía por nosotros.
Juan 3:16Nueva Traducción Viviente (NTV)
16 »Pues Dios amó tanto al mundo que dio a su único Hijo, para que todo el que crea en él no se pierda, sino que tenga vida eterna.
Mientras que Dios lo dio todo y nos bendice, la tonta fórmula para el fracaso es seguir todo lo que procede del pecado original, ES SEGUIR EL ORGULLO, es seguir la falta de estima. Estamos demasiado amolados por el pecado original como para seguir destruyéndonos con la tonta fórmula del poco cerebro, y mente tonta no inteligente. Debemos tener la empatía y misericordia que Dios tuvo con nosotros, con nuestros hermanos y familiares cercanos, para unidos levantarnos. Si usted pregunta a los políticos que es lo que deben hacer para ganar, todos le contestarán lo mismo, unirnos para triunfar. ¿Si ellos lo hacen nosotros como no lo haremos?
La tonta fórmula para el fracaso es fijarse en los defectos de las personas quedarse en la murmuración y no en el consejo de amor. Pase lo que pase, debemos apoyarnos, tengamos lo que tengamos, debemos de apoyarnos.
Los hijos abandonados por sus parientes, no tienen posibilidades de triunfar, ellos se hacen mareros, el fenómeno de las maras es porque sus prospectos a miembros, al verse sin familias, abandonados, buscaron una familia: “la mara”, que supuestamente sería con ellos, pero a un precio bien alto porque tienen que delinquir, robar, estafar, matar, sobornar, hacer pacto con satanás, y todos los males que te puedas imaginar. Al final terminan en el infierno. Pero ellos lo dan todo por tener familia, y una familia que los apoyó, sustente, cuide “incondicionalmente”. Sabemos que esto es un error y camino de muerte pero ellos así piensan y satanás se los gana.
Pero ya Dios para bendecirnos no se guardó ni siquiera a su propio hijo, sino que lo entregó por rescate de sus escogidos, si hizo esto, nos garantiza que todas las cosas que nos hagan falta, nos las dará. Palabra de Dios.
EL QUE NO ESCATIMÓ Y DIO A SU HIJO,
Romanos 8:32Reina-Valera 1960 (RVR1960)
32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Pero Dios ya lo dio todo por nosotros.
Romanos 8:32Nueva Traducción Viviente (NTV)
32 Si Dios no se guardó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿no nos dará también todo lo demás?
Todo para que triunfemos. La tonta fórmula para el fracaso es aburrirnos de apoyarnos en todo. Es dejar de darlo todo, es dejar da amarnos, es dejar de estar unidos, es no ser uno. Jesús dijo unas palabras que a mí me traspasan, yo no estoy solo, mi padre está conmigo, mi padre y yo somos uno,
Juan 8:29Y El que me envió está conmigo; no me ha dejado solo, porque yo siempre hago lo que le agrada. RV60.
Juan 10:30Traducción en lenguaje actual (TLA)
30 Mi Padre y yo somos uno solo.
Yo tengo un compromiso, sé que cada vez tengo que darlo todo, así como Dios, tengo que sembrar, dar, y dar más y más. La inteligente fórmula para el éxito es apoyarnos incondicionalmente sin cesar, es cubrir más a los más necesitados. La iglesia, cuerpo de Cristo.
1 Corintios 12 …22Por el contrario, la verdad es que los miembros del cuerpo que parecen ser los más débiles, son los más necesarios; 23y las partes del cuerpo que estimamos menos honrosas, a éstas las vestimos con más honra; de manera que las partes que consideramos más íntimas, reciben un trato más honroso, 24ya que nuestras partes presentables no lo necesitan. Mas así formó Dios el cuerpo, dando mayor honra a la parte que carecía de ella,…
La inteligente fórmula para el éxito es decir lo mejor de nosotros los que estamos unidos en el grupo de protección. Dios da el sol a buenos y malos, la comida a buenos y malos, garantiza la reproducción de la especie de los buenos y malos, da la lluvia a buenos y malos, porque sustenta todas las cosas, pues más con los suyos, porque los ama.
Efesios 5:29
29Porque nadie aborreció jamás su propio cuerpo, sino que lo sustenta y lo cuida, así como también Cristo a la iglesia; 30porque somos miembros de su cuerpo.…
La verdadera e inteligente fórmula para el éxito es sustentarnos y cuidarnos, así como Cristo lo hace con la iglesia, porque se ama y no se puede negar así mismo y nadie quiere arrancarse un brazo, un dedo, un pie, sino que lo cuida. Así igual, triunfaremos si nos unimos, es la voluntad de mandamiento de Dios, que nos amemos todos como él nos amó. ESTOY CONVENCIDO QUE NO HAY OTRO CAMINO, SOLO EL DE CRSITO, EL DE DIOS Y SU CONSEJO.
El que es por nosotros, no es contra nosotros. Debemos de hacer un frente común para triunfar en ésta vida y nunca cansarnos de hacer el bien y de ayudar a las otras partes de nuestro cuerpo.
Iasías 43 Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob, y Formador tuyo, oh Israel: No temas, porque yo te redimí; te puse nombre, mío eres tú.
2 Cuando pases por las aguas, yo estaré contigo; y si por los ríos, no te anegarán. Cuando pases por el fuego, no te quemarás, ni la llama arderá en ti.
3 Porque yo Jehová, Dios tuyo, el Santo de Israel, soy tu Salvador; a Egipto he dado por tu rescate, a Etiopía y a Seba por ti.
4 Porque a mis ojos fuiste de gran estima, fuiste honorable, y yo te amé; daré, pues, hombres por ti, y naciones por tu vida.
OREMOS. Padre Dios, perdóname por no haber sido un sabio sustentador hasta este momento, me arrepiento en polvo y ceniza de mi torpe proceder, debe apoyar siempre a tus hijos, tal como tú lo haces, por esa razón dijiste, en que en esto conocerían que somos tus discípulos, en que nos amemos. Quiero abandonar la crítica, el desamor, la murmuración, por apoyar incondicionalmente, y si debo corregir a mis hijos con la vara de la corrección lo haré, pero después los amaré y sustentaré. Si debo abandonar el mal camino, te pido tu ayuda, quiero apoyar a los míos, mis talentos, mis hijos, hermanos, familia, padre, madre, que son el cuerpo de Cristo, tu iglesia. Gracias, en el nombre de Jesús, ya no sigo más la tonta fórmula para el fracaso, sino seguiré la inteligente fórmula para el éxito que es amar, apoyar, sustentar, decir bien que es bendecir, desear el bien a mi grupo de gente que me has prestado. Padre, ayúdame a serte fie, en el nombre de Jesús, amén. De ahora en adelante les diré:
»“Que el Señor te bendiga y te proteja;
que el Señor te mire con agrado
y te muestre su bondad;
que el Señor te mire con amor
y te conceda la paz.”
»Así ellos pronunciarán mi nombre sobre los israelitas, y yo los bendeciré.»
Jesús es nuestra riqueza y hace que nos mantengamos o permanezcamos en el mismo estado o condición santa ante el Padre. Amén y amén.