« ¡NO PEQUES DEMASIADO CONTRA LA SABIDURIA Y EL AMOR!»

 

En La multitud de consejos está la victoria.
Proverbios 11:14Reina Valera Contemporánea (RVC)
14 Cuando no hay buen guía, la gente tropieza;
La seguridad depende de los muchos consejeros.
Al leer bien éste versículo en el original, rápidamente uno se percata de que no está hablando de consejeros como si fueran muchos, ni está hablando como si muchos tienen la sabiduría y de sus consejos depende la seguridad. De lo que está hablando que es impresionante es de como todo lo reduce a: UNO QUIÉN ES LA SABIDURÍA ANDANTE Y TIENE MUCHOS CONSEJOS: JESUCRISTO. Él es el único que es la sabiduría. Él, que tiene la sabiduría que puede dar muchos consejos como si fueran muchos hombres sabios PERO que habrían aprendido de él, porque sólo él es sabio y tiene el consejo verdadero y divinamente sabio. Está hablando de Jesucristo y su espíritu de Sabiduría como dice Isaías 11:2. Si lo amamos, él nos dará su sabiduría, si lo seguimos y atendemos sus consejos, si creemos a su palabra, si la ponemos por obra, entonces él nos hará sabios y podremos triunfar sobre esta vida. Pero también podríamos estar ignorándolo, a él, a Jesucristo y a todo lo que en sí, la Biblia dice que él es: y ya sabes que él es la sabiduría, porque la sabiduría es Dios y Jesucristo es Dios mismo encarnado en la persona de Jesucristo, su hijo amado. Si le creemos seremos sabios cada vez más.
Proverbios 2Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Excelencias de la sabiduría
2 Hijo mío, si recibieres mis palabras,
Y mis mandamientos guardares dentro de ti,
2 Haciendo estar atento tú oído a la sabiduría;
Si inclinares tu corazón a la prudencia,
3 Si clamares a la inteligencia,
Y a la prudencia dieres tu voz;
4 Si como a la plata la buscares,
Y la escudriñares como a tesoros,
5 Entonces entenderás el temor de Jehová,
Y hallarás el conocimiento de Dios.
6 Porque Jehová da la sabiduría,
Y de su boca viene el conocimiento y la inteligencia.
7 El provee de sana sabiduría a los rectos;
Es escudo a los que caminan rectamente.
8 Es el que guarda las veredas del juicio,
Y preserva el camino de sus santos.
9 Entonces entenderás justicia, juicio
Y equidad, y todo buen camino.
10 Cuando la sabiduría entrare en tu corazón,
Y la ciencia fuere grata a tu alma,
11 La discreción te guardará;
Te preservará la inteligencia,
12 Para librarte del mal camino,
De los hombres que hablan perversidades,
13 Que dejan los caminos derechos,
Para andar por sendas tenebrosas;
14 Que se alegran haciendo el mal,
Que se huelgan en las perversidades del vicio;
15 Cuyas veredas son torcidas,
Y torcidos sus caminos.
16 Serás librado de la mujer extraña,
De la ajena que halaga con sus palabras,
17 La cual abandona al compañero de su juventud,
Y se olvida del pacto de su Dios.
18 Por lo cual su casa está inclinada a la muerte,
Y sus veredas hacia los muertos;
19 Todos los que a ella se lleguen, no volverán,
Ni seguirán otra vez los senderos de la vida.
20 Así andarás por el camino de los buenos,
Y seguirás las veredas de los justos;
21 Porque los rectos habitarán la tierra,
Y los perfectos permanecerán en ella,
22 Mas los impíos serán cortados de la tierra,
Y los prevaricadores serán de ella desarraigados
Entonces, como cristianos tenemos la obligación de revisar si estamos haciendo atentados contra la sabiduría que es el amor de Dios, con un propósito, para que no nos vaya mal en la vida. Al desobedecerla, nunca le haríamos nada de daño a la sabiduría, porque nadie puede hacerle daño a la sabiduría, solo nosotros mismos nos haríamos daño, al abandonarla. Debemos entender que la sabiduría sin Amor es un elemento destructivo. El amor sin sabiduría puede conducirnos al error. Debemos revisar si hacemos actos temerarios y arbitrarios en contra de la sabiduría que es el amor de Dios, para que no nos vaya mal.
En Cristo tenemos la capacidad de tomar decisiones para nuestros caminos en la vida. Sin embargo cabe recalcar que “en Cristo” no es siempre cuando queremos, sino solo es cuando andamos en su Espíritu, allí Dios nos ilumina con la sabiduría y el amor de su hijo, cuando nos acercamos a Dios, cuando tenemos fe, cuando pagamos el precio y esperamos en Dios por largo tiempo entonces se muestra el poder de Cristo en nosotros. Es allí cuando verdaderamente podemos cambiar, al renovar nuestro entendimiento con su sabiduría y amor.
Debemos revisar si estamos sembrando mal para el futuro, por haber abandonado mucha de su sabiduría y amor, por nuestra propia opinión mal sana de hombre pecador. Debemos revisar nuestras asociaciones, y los métodos que usamos para la vida, si están en sintonía con la sabiduría y amor de Jesucristo, o en contra. Debemos revisar si hemos abandonado los buenos consejos sabios que nos dieron para nuestro bien, hasta el día de hoy. Todo lo que es en contra de Su sabiduría es ignorancia, que es tinieblas y oscuridad. En la oscuridad de las tinieblas no mora Dios, solo el diablo y sus ángeles. Dios no va a apoyar por mucho tiempo, cualquier ignorancia que sea tinieblas, al fin pagaremos las consecuencias de nuestro mal proceder, si pecamos demasiado contra la sabiduría y el amor de Dios.
Hay buenos consejeros y hay malos consejeros. Una sabiduría es del mundo y la otra Sabiduría es de Dios. Veamos lo que sucedió a Este rey por haber seguido a los malos consejeros con sabiduría del mundo, que fueron en contra de la sabiduría divina.
2 Crónicas 22:4
E hizo lo malo ante los ojos del SEÑOR, como había hecho la casa de Acab, porque después de la muerte de su padre ellos fueron sus consejeros para perdición suya.
Aunque seamos salvos, aunque no perdamos la salvación, porque Dios no puede negarse a sí mismo, no puede negar a ninguno de los que él mismo ha engendrado para salvación, sin embargo, un día aquí en la tierra nuestra falta de criterio divino, sino mundano, nos pasara la factura. Aunque mantengamos la salvación y la cuidemos, si no nos amamos lo suficiente y nos descuidamos de que la sabiduría es el amor de Dios para nosotros, para que nos amemos, si vemos con desdén a la sabiduría, si hacemos las cosas mal, pagaremos un precio de nuestro mal camino y personas que antes nos apoyaban nos darán la espalda porque pecamos demasiado contra la sabiduría y el amor de Dios. Es como si le digas a tu hijo pequeño, no vayas por ese camino porque tropezarás y caerás, esta de aquí, es mejor, ve por él. Si nuestro hijo desobedece tropezará y caerá. Aunque oremos y estemos con Dios, si ignoramos los consejos médicos divinos, sin embargo nuestra desobediencia hará que estemos pecando contra nuestro cuerpo, y nuestro cuerpo se irá desgastando y enfermando cada vez más, hasta que ya no pueda más. Al final, muchos cristianos enferman y mueren. Con pecado, o con necedad, Dios puede procesarnos, o si quiere nos puede perdonar y quitar de nosotros, las consecuencias si hemos pecado por ignorancia, por haberle pedido que quite las consecuencias por tu fe, ya que la Biblia dice “por tu fe será hecho”. Pero si faltamos y pecamos demasiado contra la sabiduría, o como los fariseos en las cosas más importantes para Dios como, el ser bueno con los demás, el tratarlos con amor, y obedecer a Dios en todo, pues al no hacerlo, llegará un día en que nos dejará aprender la lección de lo que hemos estado sembrando, eso será precisamente lo que cosecharemos.
Conocí a hombres de Dios, que al final enfermaron de leucemia, cáncer, y de enfermedades producto de su pecado de desobediencia, los cuales al final los llevaron a la muerte. Nosotros los reformados ya sabemos que todo lo que pasa es por los decretos de Dios, (aunque nos sintamos como el Apóstol Pablo se sintió, que parecía que era el último, como si Dios se hubiese olvidado de él) y todo lo que nos pase para bien o mal, será por los decretos de Dios, porque él gobierna todas las cosas, y tiene misericordia de quién él la quiere tener. Recordemos que la Biblia dice que los últimos serán los primeros.
Ya nuestro Señor, no los dio entendimiento para entender que a los que lo tientan, los deja perecer o si quiere los levanta, pero todo es en base a su plan para poner a Cristo como cabeza, es por su Eudoqueo, o su bien parecer. Sin embargo Dios siempre tiene buenas intenciones, y si atendemos su palabra, no moriremos porque la ley nos haya matado, sino que el amor, que es una ley supra de Dios, actuará en beneficio y librará nuestras vidas, de los que lo obedecemos y creemos que puede dar más, que es un Dios de miles de oportunidades y misericordias y nos hará vivir largos días por habernos hecho obedecerle.
Entonces sabremos que Dios tenía el decreto que nos llevó a vivir mucho más tiempo de vida, porque así lo había dispuesto. Sin embargo con el pueblo de Israel en el desierto, después de mucho tiempo de rebeldía, murmuraciones y quejas, Dios se hartó y decretó que morirían en el desierto, y así fue. Pero a los dos hombres que le creyeron por más, Josué y Caleb, murieron ya siendo viejos.
Proverbios 15:22
Sin consulta, los planes se frustran, pero con muchos consejeros, triunfan.
Proverbios 20:18
Los proyectos con consejo se preparan, y con dirección sabia se hace la guerra.
Proverbios 24:6
Porque con dirección sabia harás la guerra, y en la abundancia de consejeros está la victoria.
Es bueno pedir a Dios que nos aumente la fe constantemente.
He visto morir a hombres de Dios jóvenes que tenían una característica, no tenían la fe necesaria frente a los problemas que enfrentaban, sin embargo abrieron brecha y sembraron para que otros cosecháramos, ellos dudaban, se quejaban de Dios y por años preferían la muerte frente a la adversidad. He visto a otro tipo de hombres de Dios, ellos también no tenían suficiente fe, pero todo el tiempo la pedían, dudaban pero oraban para que Dios les afirmara su deidad para creer más en su poder, y aunque tal vez casi llegaron a rendirse y desearon morir, se arrepintieron de su mal y siguieron hacia adelante luchando y declarando que Dios les ayudaría, como resultado final esos hombres lograron todo de Dios y aún viven en victoria, otros murieron ya siendo muy ancianos, llenos de días y de gozos cumplidos.
No dudo que algunos de nuestros actos de hoy en día, no son los mejores, pero debemos estar haciendo los mejores. Esta es la razón porque somos deudores al Espíritu, porque buscándolo renovaremos nuestras fuerzas vitales, para mejorar en gran manera nuestros procedimientos, entonces veremos si atentan contra nuestro cuerpo o no. Y si atentan contra nuestro cuerpo, estamos a tiempo para reaccionar.
Pero tengo una, “no tan buena noticia” para los cristianos que viven en pecado, tengo entendido que hay un punto de no retorno, hay una línea que no hay que cruzar porque entonces vendrán las consecuencias, aunque no las sintamos en el momento, las sentiremos a continuación. Adán y Eva pensaron que podía cruzar la línea sin consecuencias, y la cruzaron, más no se dieron cuenta que comenzaron a envejecer. No cruces la línea, no peques demasiado contra la sabiduría y el amor de Dios, no atentes contra tu cuerpo, antes que sea demasiado tarde, porque en él sufrirás las consecuencias. Tu no seas como Adán y Eva, ellos pensaron “ah puedo tomar de fruto prohibido por mucho tiempo y no va a pasar nada,” “salvo siempre salvo”. La verdad es que, si has nacido de nuevo, siempre serás salvo y no irás a condenación, pero estando esclavo nuevamente del pecado aunque por un tiempo no te pasará nada, un día comenzarás a darte cuenta que pecaste contra la sabiduría, la desechaste y ahora enfermarás, sufrirás hasta el cansancio por no haber sido sabio, sino necio, y como resultado final, morirás, y lo harás “antes de tiempo,” porque si hubieses escuchado a la sabiduría tal mal no te acontecería. Si pides fe no te acontecerá este mal, pero si no pides fe y solo te quejas de Dios como Israel en el desierto, entonces te acontecerá el mal en tu cuerpo. Entonces se dirá como decimos los reformados sobre esos casos: “Hasta allí le dio, Dios” “Dios no le concedió más sabiduría para vivir más” “Dios había decretado que hasta este día viviera.” “Dios le pagó bien, pero al final le dio a que se comiera y se hartara, todo lo que su boca declaró toda su vida”. Cuando Job cayó en desgracia dijo: Job 3:25-26Nueva Versión Internacional (NVI)
25 Lo que más temía, me sobrevino;
lo que más me asustaba, me sucedió.
26 No encuentro paz ni sosiego;
no hallo reposo, sino sólo agitación.»
Observemos como los apóstoles hacían para resolver los asuntos.
Hechos 15:6
Entonces los apóstoles y los ancianos se reunieron para considerar este asunto.
Proverbios 24:14Nueva Traducción Viviente (NTV)
14 Así también, la sabiduría es dulce a tu alma.
Si la encuentras, tendrás un futuro brillante,
y tus esperanzas no se truncarán..
Para el que tiene fe se dice esto.
Por eso se dice que cuando alguien entra al cielo, aunque haya hecho un gran esfuerzo, y a la entrada del cielo diga: “Bienvenido hijo de Dios, Gracias a Cristo hiciste un gran esfuerzo y te salvaste, tu fe te ha salvado”. Al solo pasar la puerta del cielo atrás hay un rótulo atrás de la entrada que dice: Sólo por el decreto de Dios te has salvado, las coronas la gloria y la honra le pertenecen y a su hijo, que murió por ti para justificarte y salvarte. Sin sus decretos hubiese sido imposible que te salvaras”
Lo mismo con el infierno. A la entrada, “Bienvenido al infierno. Tú mismo te trajiste al infierno por tu mal camino y necedad, siempre le desobedeciste a Dios, siempre quisiste estar separado de él, entonces para siempre ahora él estará separado de ti y nunca saldrás de aquí”. Después de pasar la puerta del infierno hay otra que dice: Desobedeciste en todo a Dios, hasta el último día de tu vida porque aunque Dios te dio oportunidades y te predicaron, al final no te concedió la fe salvadora, no eras elegido ni suficientemente amado, ahora obtienes también de Dios, el pago de lo que tanto amaste: tu maldad”.
Hay consejos de Dios y del enemigo, para bendición y para perdición.
Oseas 4:5-7Nueva Traducción Viviente (NTV)
5 Así que tropezarán en plena luz del día
y sus falsos profetas caerán con ustedes durante la noche.
Y destruiré a su madre Israel.
6 Mi pueblo está siendo destruido
porque no me conoce.
Así como ustedes, sacerdotes, se niegan a conocerme,
yo me niego a reconocerlos como mis sacerdotes.
Ya que olvidaron las leyes de su Dios,
me olvidaré de bendecir a sus hijos.
7 Mientras más sacerdotes hay,
más pecan contra mí.
Han cambiado la gloria de Dios
por la vergüenza de los ídolos.
Observemos que la sabiduría siempre anda buscando quien la busque para dejarse encontrar. Dios no le va a negar el acceso a ella, ni la entrada al cielo a toda persona que se lo pida. Pero aquí dice una leyenda verdadera y bien clara, sus consecuencias a aquellos que no les importa la sabiduría ni el amor de Dios. ¿Puedes pecar contra la sabiduría? Sí, como todo hombre pecador, pero no peques demasiado contra la sabiduría ni el amor de Dios porque al final sufrirás las consecuencias.
Proverbios 1 Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Motivo de los proverbios
1 Los proverbios de Salomón, hijo de David, rey de Israel.
2 Para entender sabiduría y doctrina,
Para conocer razones prudentes,
3 Para recibir el consejo de prudencia,
Justicia, juicio y equidad;
4 Para dar sagacidad a los simples,
Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
5 Oirá el sabio, y aumentará el saber,
Y el entendido adquirirá consejo,
6 Para entender proverbio y declaración,
Palabras de sabios, y sus dichos profundos.
7 El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
Amonestaciones de la Sabiduría
8 Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre,
Y no desprecies la dirección de tu madre;
9 Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
Y collares a tu cuello.
10 Hijo mío, si los pecadores te quisieren engañar,
No consientas.
11 Si dijeren: Ven con nosotros;
Pongamos asechanzas para derramar sangre,
Acechemos sin motivo al inocente;
12 Los tragaremos vivos como el Seol,
Y enteros, como los que caen en un abismo;
13 Hallaremos riquezas de toda clase,
Llenaremos nuestras casas de despojos;
14 Echa tu suerte entre nosotros;
Tengamos todos una bolsa.
15 Hijo mío, no andes en camino con ellos.
Aparta tu pie de sus veredas,
16 Porque sus pies corren hacia el mal,
Y van presurosos a derramar sangre.
17 Porque en vano se tenderá la red
Ante los ojos de toda ave;
18 Pero ellos a su propia sangre ponen asechanzas,
Y a sus almas tienden lazo.
19 Tales son las sendas de todo el que es dado a la codicia,
La cual quita la vida de sus poseedores.
20 La sabiduría clama en las calles,
Alza su voz en las plazas;
21 Clama en los principales lugares de reunión;
En las entradas de las puertas de la ciudad dice sus razones.
22 ¿Hasta cuándo, oh simples, amaréis la simpleza,
Y los burladores desearán el burlar,
Y los insensatos aborrecerán la ciencia?
23 Volveos a mi reprensión;
He aquí yo derramaré mi espíritu sobre vosotros,
Y os haré saber mis palabras.
24 Por cuanto llamé, y no quisisteis oír,
Extendí mi mano, y no hubo quien atendiese,
25 Sino que desechasteis todo consejo mío
Y mi reprensión no quisisteis,
26 También yo me reiré en vuestra calamidad,
Y me burlaré cuando os viniere lo que teméis;
27 Cuando viniere como una destrucción lo que teméis,
Y vuestra calamidad llegare como un torbellino;
Cuando sobre vosotros viniere tribulación y angustia.
28 Entonces me llamarán, y no responderé;
Me buscarán de mañana, y no me hallarán.
29 Por cuanto aborrecieron la sabiduría,
Y no escogieron el temor de Jehová,
30 Ni quisieron mi consejo,
Y menospreciaron toda reprensión mía,
31 Comerán del fruto de su camino,
Y serán hastiados de sus propios consejos.
32 Porque el desvío de los ignorantes los matará,
Y la prosperidad de los necios los echará a perder;
33 Mas el que me oyere, habitará confiadamente
Y vivirá tranquilo, sin temor del mal.
Reina-Valera 1960 (RVR1960)
Como hijos de Dios, podemos tener una vida llena del consejo de la sabiduría de Dios, y aun siendo hijos, podemos tener una vida alejada y no acertada a los consejos de la sabiduría de Dios. Él nos va a perdonar, todo pecado será perdonado excepto la blasfemia contra el espíritu Santo. Sin embargo la sabiduría tiene sus reproches. Y solo los siguientes. No deberíamos creer que somos invencibles, y que como Dios me perdona no sufriremos las consecuencias de haber abandonado la sabiduría, porque más delante de nuestras vidas ella se burlará de nuestro mal camino.
Oremos.
Gracias Dios por tu advertencia, gracias porque con tus reprimendas haces que me acerque más a ti, y no quiera alejarme de ti. Gracias, te pido, fe, y que me des más sabiduría, en el nombre de Jesús: Amén.