«Mis debilidades versus Su vida de fe y poder».

 

2 Corintios 12:9 RVR1960. Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.
TLA. pero Dios me ha contestado: «Mi amor es todo lo que necesitas. Mi poder se muestra en la debilidad.» Por eso, prefiero sentirme orgulloso de mi debilidad, para que el poder de Cristo se muestre en mí.
La vida de Dios es un intercambio: mi fortaleza, mi fuerza, en vez de la suya. Yo lloro por mis debilidades, ¿Tú no? Lo hago cada vez que me veo enfrentado a ellas con el sufrimiento que traen.
Dios me da lo que predicaré en la Iglesia de maneras diferentes. La última vez que me pasó lo descrito al principio, Dios comenzó a enseñarme sobre como es la vida de sus hijos, es decir de Israel, como es el empoderamiento de Dios en nosotros para mejorar nuestra situación, entonces vino a mí un pensamiento de otro hombre de Dios que está en la Biblia, que también tenía debilidad.
No está de más decirlo.
Vi que no solo yo tengo debilidades sino todos los hombres y mujeres de Dios somos semejantes en este punto vulnerable que a la vez nos caracteriza.
Al igual que todos los débiles, Jacob huyó por debilidad con toda su familia, con hijos pequeños a espaldas de su suegro Labán. Recalco que como primera causa por al que pasan todas las cosas en la tierra fue por la condición en la que Dios le había puesto, esto le haría hacer la segunda causa de porque pasan todas las cosas en la tierra, al Jacob tomar decisiones, pero también le haría depender sólo de él frente al mundo de sus adversarios.
Debilidad: Cualidad de débil. Falta de fuerza o energía moral. Debilidad de carácter.
Consideremos en verdad que esa debilidad nos trae sufrimiento, impotencia, angustia, perturbación de la paz, lo que podría ser la burla y el menosprecio de otros más fuertes. Pero esa debilidad es necesaria para Dios, por eso en su programa soberano está meternos en condiciones adversas para hacernos menguar y que dependamos de su fuerza y poder.
Esta es la razón por la que Pablo dice: Por eso, prefiero sentirme orgulloso de mi debilidad, para que el poder de Cristo se muestre en mí.
Este es el medio que Dios usa para que Cristo la gracia y el poder de Dios se muestre en nosotros, ¿Entonces porque es mejor que los hijos de Dios seamos débiles? PORQUE «Mi amor es todo lo que necesitas. Mi poder se muestra en la debilidad.»
Cada vez que me veo enfrentado a mis debilidades, al ver “sus resultados”, que me golpean en la cara, sobre cosas que para otros son fáciles y sencillas, pero no para mí, también me sucede algo glorioso. Es allí cuando el Espíritu Santo gime en mi corazón con gran lloro con gemidos de llanto indecibles para que Dios traiga Su fuerza, y poder sobre la debilidad que hay en mi vida.
¡Impresionante! El resultado es que se fortalece mi vida de fe. La diferencia es que de allí en adelante, “actúo en vez de en temor o debilidad como antes:”, procedo solo en la fe del hijo de Dios que murió por mí, venció este mundo y la muerte.
Entonces comprendo que soy otro Jacob, soy Israel, quiero ir a casa, quiero ir a mi ciudad de paz, pero como no es de la tierra, será en el cielo, la nueva Jerusalén, aunque aquí consiga mi tierra que mana leche y miel mientras ande en mi peregrinaje en éste valle de lágrimas.
Ahora quiero que tú al igual que yo, te pongas en el mismo lugar, en el lugar de Jacob. ERES ISRAEL, EL QUE VENCE CON EL PODER DE DIOS.
Dios dice Israel, hijo mío: ¿Que ves?
Veo que ante el mundo soy un hombre vil, pero ante Dios soy barro en sus manos.
Veo que ante el mundo soy débil, ante Dios soy perfecto para que en mí se perfeccione el poder y fortaleza de Dios.
Veo que ante el mundo “no soy”, pero para Dios “sí soy. Él es en mí, yo soy en El, Él ha sido, es y será en mí. Somos uno, soy de él, no me pertenezco, le pertenezco. No me puede negar, es demasiado grande para hacerlo. Su promesa de que soy su hijo, que él me ha engendrado es para siempre y en base a quién es él, no en quién soy yo.
Por tanto, los elegidos de Dios somos débiles por nosotros mismos. Y Por eso Dios ha dicho, «EL MAYOR SERVIRA AL MENOR.»
El mayor, servirá al menor, en la Biblia se refiere a que el fuerte de Esaú iba a servirle al débil de Jacob. Se refiere a un hombre fuerte, no importa si el que nació primero sea débil, y el menor el fuerte, es decir se refiere a que el fuerte es mayor, o más importante en la tierra sobre el menor, que es el último casi en todo.
¿Qué significa esto?
El mayor o más importante que puede valerse por sí mismo para todo, como es fuerte no obedece, no depende de Dios, no necesita de Dios, porque como dije, tiene astucia, conocimiento, se puede valer de sí mismo, y por sus propios medios consigue lo que quiere.
¿Y el menor?
Dios te dice.
Pero el menor es todo lo contrario, eres débil y no consigues nada, te engañan constantemente. ¿Necesitas de Dios para obtener tus logros por medio de la fe, o no es así? Pero se te ha dicho, mi poder se perfecciona en tú debilidad, ya no te llamarás Jacob sino Israel, porque has luchado con Dios y has vencido. Y porque eres el que vence con Dios, ahora el mayor o más importante, YO DIGO, que te servirá. Aquel que es fuerte, te servirá a ti porque tú me tienes a mí, dependes y esperas en mí. A ti te ha matado la ley, y te matará siempre para hacerte débil, para que pidas un salvador, porque eres elegido de Dios, ciertamente en base a quién YO SOY. No te sorprendas si la ley hace bien su trabajo y coarta tu fuerza, eso significa que has muerto a la ley para vivir con Jesucristo el Santo Dios, fuerte inmortal, todo por su gracia, y decisión soberana.
Llora, llora, llora todo lo que debas llorar, que aquí vienen tu salvador montado en un pollino de asna, a salvarte.
NO TEMAS, HIJA DE SION; HE AQUI, TU REY VIENE, MONTADO EN UN POLLINO DE ASNA. Juan 12:15
Arrepiéntete de tus fallas y desaciertos provocados por el temor. Que te duelan, porque entonces vendrá el consolador a ser tu fuerza, ya que entiendes que Dios es contigo no porque eres bueno, tampoco por cumplir sino por su elección soberana él se ha empoderado en ti, para que salgas adelante con él, entonces con su fuerza harás conforme a su corazón, todo lo que él quiera, esto le agrada que hagas.
Ya comprendes que no es por el hacer, sino que porque Dios es en ti, es que haces, él ha puesto el querer como el hacer por su buena voluntad. Ya que has muerto a la ley y vives para el Espíritu, lo que eres es lo que él es en ti en la tierra, y será más conforme vaya haciendo menguar tu carne y aumentando su gran poder en ti.
Reconoces tu insignificancia, pobreza, poca sabiduría, insensatez, frente a ésta vida, entonces reconoces que solo en Dios que ya te justificó esta tu victoria.
1 Corintios 1:27-28. NTV.
27 En cambio, Dios eligió lo que el mundo considera ridículo para avergonzar a los que se creen sabios. Y escogió cosas que no tienen poder para avergonzar a los poderosos. 28 Dios escogió lo despreciado por el mundo —lo que se considera como nada— y lo usó para convertir en nada lo que el mundo considera importante. 29 Como resultado, nadie puede jamás jactarse en presencia de Dios.
Cristo, sabiduría de Dios
…27sino que Dios ha escogido lo necio del mundo, para avergonzar a los sabios; y Dios ha escogido lo débil del mundo, para avergonzar a lo que es fuerte; 28y lo vil y despreciado del mundo ha escogido Dios; lo que no es, para anular lo que es; 29para que nadie se jacte delante de Dios.…
Dios ha escogido a Israel, el débil para mostrar su sabiduría, su poder y se encargará que hagamos cosas grandes para avergonzar la sabiduría de este mundo, en esta vida o en la otra, cuando nos vean en el cielo que perdieron.
Dios te dice hoy.
Oh hijos de Abraham el padre de la fe, hijos de la promesa,
Oh Jacob, Israel, tu vida es mía, está escondida entre mis manos, estás tatuado en mis manos, estás en mi corazón, mira, observa los medios que uso para engrandecerte, mira cómo te quito cosas para darte las mejores, para que te muevas por fe, para que triunfes, para que me creas y vayas por lo más grande, porque ya le quite la vida a mi hijo para dartela en regalo para siempre.
Entre más disminuyas, mengues en tu carne, Dios que es poder más se aumentará y perfeccionará en tu vida, para llegues a ser, así como fue Jesucristo cuando anduvo en la tierra.
Alégrate de ser vil, débil, menospreciado, porque Dios está trabajando en tu vida.
Ahora repite conmigo:
“Mis debilidades darán como resultado una vida de fe y poder, así conseguiremos nuestros logros”.
Así le darás la gloria a Dios.
Esto produce en ti un acercamiento de corazón a Cristo con gran clamor. Así como dependencia y buena comunión con Dios. Que Dios lo continúe haciendo en tu vida.
Créele a Dios en todo momento, al solo comenzar tu día, créele a la hora de los problemas, cree que Dios te va a levantar, prosperar, engrandecer. No pienses que se ha olvidado de ti por los problemas que tienes, sino que son sus medios para llevarte al siguiente nivel, para hacerte fuerte, para darte sabiduría, ya que los justos heredarán la tierra. En vez de quejarte por la adversidad, mira que Dios ha puesto las condiciones, circunstancias, situaciones, cadenas de eventos y el tiempo para bendecirte porque te ama. Son trampolines que finalmente te llevarán como José a las alturas que Dios ha planeado desde antes de la fundación del mundo para tu vida. Es su gracia soberana, es su amor inagotable, es su elección soberana, es su inamovible decisión, son sus inescrutables caminos, es su inmutable consejo, son sus decretos, es lo que él se ha propuesto hacer con el barro que eres tú y yo, que estamos en sus manos.
Bendiciones en Cristo Jesús, nuestro sabiduría y poder de Dios.
Ora para que Dios te haga más débil, “porque cuando soy más débil, entonces soy más fuerte”.
Amen.
A La Oración Responsorial Todos Contestaremos:
Señor, en mi debilidad has que se muestre tú poder.
#1 Orador: Señor Dios Padre: gracias por tener memoria de mí. ¿Quién soy yo frente a ti? Sin embargo me amas con amor eterno.
Todos: Señor, en mi debilidad has que se muestre tú poder.
#2 Orador: Jesús me amas tanto, tanto que moriste por mí, y sin fijarte en mis defectos vives adentro de mí.
Todos: Señor, en mi debilidad has que se muestre tú poder.
#3 Orador: Señor Espíritu Santo, llévame a toda verdad, convénceme de pecado y de hacer toda justicia de Dios.
Todos: Señor, en mi debilidad has que se muestre tú poder.
#4 Orador. Trinidad Dios Santo, Santo, Santo, san mi corazón, llévame a tus alturas, progrésame, prospérame.
Todos: Señor, en mi debilidad has que se muestre tú poder.
#5 Orador Rey de Reyes y Señor de Señores: ejerce tu autoridad sobre todas las cosas para mí bien y líbrame del mal.
Todos: Señor, en mi debilidad has que se muestre tú poder.
#6 Orador: Dios, cumple tu visión, propósitos, decretos consejo y sentencias en mí vida porque sé que será lo mejor
Todos: Señor, en mi debilidad has que se muestre tú poder.
#7 Orador Eterno, y soberano Rey, llévame a disfrutar un refrigerio de delicados pastos y aguas de reposo.
Todos: Señor, en mi debilidad has que se muestre tú poder.