«Toma tu escoba, y barre toda tu casa hasta encontrar el Dracma».

 

1 Lucas 3:17 (JBS)
17 su aventador está en su mano, y limpiará su era, y juntará el trigo en su alfolí, y la paja quemará en fuego que nunca se apagará.
Dios habla en el consejo de su palabra de barrer, limpiar, lavar, y es emocionante cuando nos percatamos que lo obedecimos, después de haber hecho un alto para observar, si hemos venido barriendo el mal, durante al menos el último mes, por la razón de poder avanzar, entonces es cuando nos nos damos cuenta y alegramos porque vamos por buen camino.
La evaluación es necesaria porque Dios nos muestra que en vez de echarnos culpas por la exigencia que nos hemos impuesto, Dios nos dice, fallas como todos mis hijos, pero mira que has tratado, has luchado, has barrido el camino, la casa, las afueras de la casa, la basura, la contaminación, el mal, lo que te da consuelo por saber que lo estás haciendo bien, y para Dios. A veces quisiéramos avanzar más pero Dios nos lleva a su tiempo.
Vemos en Lucas 3 17: su aventador está en su mano, la tarea de Jesús. Su bieldo, rastrillo o pala está en su mano, con él se lanza el trigo hacia los aires, el viento separa la paja, y el trigo cae separado de la paja. Jesús va a cortar la cosecha de almas, y a separar con su aventador el trigo de la paja, es decir las almas suyas, de las que no.
Lucas 3 17 y limpiará su era, ¿Limpiará su era? Es decir cortará toda la cosecha de trigo de su era. Una era es una medida de tierra de 3×3 metros, es decir va a cosechar y limpiar su parte de tierra de la paja, es decir del planeta y de los tiempos desde que vino hace más de 2000 anios. La era es suya, es la tierra, donde tiene sus cultivos.
Lucas 3 17 y juntará el trigo en su alfolí, Para meter el trigo en el alfolí o granero antes se debe hacer un proceso, y es el siguiente: zarandear el trigo. ¿En qué consiste? Zarandear el trigo es el proceso de separar el grano, de la paja; y esto era hecho poniendo el grano encima de una zaranda, un colador con el cual se sacude fuertemente de un lado a otro, al hacer esto, la paja queda en el colador y solo el grano limpio cae en el recipiente para luego ser guardado en el granero. El trigo son las almas llamadas específicamente, y escogidas por Dios y el granero es el cielo.
Lucas 3 17 y la paja quemará en fuego que nunca se apagará.
La paja son los incrédulos, lo que serán condenados que no dieron fruto, es lo que no sirve. El fuego que nunca se apagará es el infierno, allí sufrirán por siempre con una llama que saldrá dentro de ellos, que los quemará pero sin destruirlos. Para entender mejor diré como ilustración: es como tener todo el tiempo, una molesta fiebre de unos 38,39 o 40 grados centígrados. Aparte de estar en un lugar de otros tormentos y del peor castigo separados de Dios, en un lugar donde no está Dios ni su cálido amor como lo está en la tierra, pero que de alguna forma por un lugar chico, se puede ver el hermoso cielo o paraíso, con todos sus desfrutes, que se perdió.
Si él va a barrer, nosotros también tenemos la tarea de hacerlo. Tenemos el mandamiento de ser santos porque él es santo, por tanto debemos también barrer y separarnos de la paja, y del mal fruto, para dar buen fruto para Dios.
La palabra de Dios en el profeta Isaías dice a los ciudadanos de Jerusalén, que creían que eran fuertes en la maldad, por estar llenos de mentiras, por adorar ídolos exranios, que por ser ese su pacto con ellos, tendrían en ello su refugio o escondite, y que por eso no les pasaría nada, los amonesta con todo lo que vendría a hacer el mesías prometido.
Isaías 14: 16-18. Por tanto, así dice el Señor DIOS: He aquí, pongo por fundamento en Sion una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que crea en ella no será perturbado. 17Pondré el juicio por medida, y la justicia por nivel; el granizo barrerá el refugio de la mentira, y las aguas cubrirán el escondite. 18Y será abolido vuestro pacto con la muerte, vuestro convenio con el Seol no quedará en pie; cuando pase el azote abrumador, seréis su holladero.…
El mesías prometido vino y está para barrer, limpiar, la maldad, la mentira, y sus aguas cubrirán el escondite, es decir sus enseñanzas llegarán como las aguas cubren el mar, a todos lados. Allí quedará descubierto quién hizo pacto con satanás para que lo protegiera o diera riquezas y serán holladero, serán pisoteados los enemigos de Cristo, serán puestos por el estrado de sus pies.
Es por esta razón que necesitamos escrutar si venimos barriendo bien. De esto se trata la parábola de la moneda perdida.
Lucas 15:8-10 Jubilee Bible 2000 (Spanish) (JBS)
8 ¿O qué mujer que tiene diez dracmas, si perdiere una dracma, no enciende la lámpara, y barre la casa, y busca con diligencia hasta hallarla?
9 Y cuando la hubiere hallado, junta las amigas y las vecinas, diciendo: Regocijad conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.
10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se enmienda.
Muchas de las enseñanzas de Jesús son poemas sobre cosas halladas y perdidas, declaraciones de ausencias y deseos de presencia. Primero veamos el valor de un Dracma. Se refiere a un Dracma griego antiguo que para los judíos tenía más valor que el Denario Romano moneda oficial romana hecha de plata que equivalía a un antiguo dracma griego. Este lo había substituido, pero se había devaluado de 1 Dracma que equivalía 10 Denarius Argenteus a 16 ases. De ahí la palabra denario es decir 10, pero en los tiempos de Jesús equivalía 16 ases. El dracma todavía se usaba muy poco en los tiempos de Jesús pero los judíos reconocían su valor y medida sobre el Denario, por esto Jesús no dice Denario sino Dracma.
La paga en tiempos de Jesús era de la siguiente manera.
Secretario: 15 denarios/mes.
Profesor: 12 denarios/mes.
Mensajero: 9 denarios/mes.
Adivino: 10 denarios/mes.
Legionario raso: 10 ases al día (225 denarios/año). Un denario cada día y medio, o dos denarios cada tres días (equivalente a un sueldo actual de 326,03 dólares americanos mensuales).
Guardia pretoriana: 375 denarios/año.
Centurión: 3750 – 15000 denarios/año.
Un pescador en el mar de Galilea, al igual que muchos artesanos, podía pensar en ganar un denario cada dos días, o 8 ases al día (equivalente a un sueldo actual de 260,83 dólares americanos mensuales).
La mujer tiene diez Dracmas y pierde una; es el espacio de la carencia, de la falta. A partir de la conciencia de esa falta, la mujer se organiza para encontrar lo que ha perdido. Había perdido algo de mucho valor, algo que costaba mucho ganar, sería el salario de unos 3, 4 y hasta 5 días de trabajo de aquellos tiempos para una mujer, prácticamente una semana de trabajo no suave sino duro para aquellos tiempos. Entonces diligentemente, y de inmediato, la mujer enciende una lámpara, barre la casa y busca con cuidado. En su búsqueda de la moneda, la mujer advierte los rincones de la casa, los huecos antes no advertidos, el polvo acumulado al pie de los muebles que nunca se mueven. ¡Son tantos los lugares donde se ocultan las cosas que faltan! Y es que duele cuando se pierde algo de valor, más si es parte de tu presupuesto para poder vivir. En una ocasión extravié un dinero y me dolió mucho, pero lo busqué por todos lados hasta que lo encontré, me alegré mucho. Así me sucedió en unas dos o tres ocasiones, pero en otra ocasión, perdí en la calle un billete de 10 dolares, lo busqué y nunca lo encontré, me dolió porque no lo pude encontrar.
Pero vemos una cosa, barre, limpia la suciedad para encontrar la moneda de plata, saca y tira la basura y: ¡sorpresa! Encuentra la moneda valiosa. Es una alegría, es hora de celebrar, ha avanzado mucho en el camino.
V9 Y cuando la hubiere hallado, junta las amigas y las vecinas, diciendo: Regocijad conmigo, porque he hallado la dracma que había perdido.
La moneda representa a Cristo, y esta es la enseñanza. Cuando evaluamos que hemos perdido su espiritualidad, u obediencia a Dios, y vemos que a la hora de la hora afecta nuestra carne,o nuestra vida esa carencia, también nos percatamos que nos afecta en todo sentido, no solo espiritual sino material, moral, emocional, porque necesitamos desesperadamente su vida en nuestro interior, para poder vivir bien, en paz, en felicidad, en dicha, alegría, vida plena o abundante. Cuando sentimos que hemos perdido el rumbo como dijo Lutero, en momentos de duda ya cuando estaba casado, después que había logrado tanto después de la reforma, “he perdido mis antiguas certezas”, entonces es el momento de tomar la escoba y de volver a barrer la casa, la suciedad el polvo para encontrar la comunión con Cristo que tanta falta nos hace.
La alegría de haber encontrado el dracma es, como dije al principio, al examinarnos si hemos tomado el reto de barrer el mal en el último mes, si lo hemos hecho o no, pero si lo hemos hecho es motivo de fiesta de celebración, porque ya tenemos la escoba en la mano, como Cristo su aventador, la felicidad es ver que vamos caminando en obediencia a Dios, aunque por momentos pensemos que hemos perdido un poco el rumbo. Al examinar un mes o más que han pasado, nos percatamos que barrimos la casa en un 90, 95, 0 99 por ciento. Esto es motivo de mucha alegría, porque significa que ya hemos encontrado el dracma, el camino, la espiritualidad, la certeza, la convicción de que algo muy valioso ya está en control de nuestras manos como Dios quiere, y no está dejado al azar.
Frente a la lavada de cerebro que da satanás y el mundo controlado satánicamente, que todo está a un clic de diferencia entre meter la suciedad a nuestra casa, contra barrer el mal de que contamina nuestro cuerpo, es necesario nunca soltar la escoba.
V10 Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se enmienda.
Toma el control con el poder que el Espíritu Santo te da, toma la escoba y decide barrer las tinieblas, la oscuridad, la maldad, el mal, el pecado que te acecha.
Cabe recalcar que si no barres no puedes avanzar. Si no estás barriendo eres un flojo, indolente, y serás castigado en el juicio final. Si estás barriendo es que no irás al juicio final sino al tribunal de Cristo para recibir coronas según lo que hayas hecho para Dios.
Si estás barriendo eres inteligente, sino eres un tonto, y cuando venga el río y la fuerza de las aguas empujen tu casa con toda su fuerza y la derribe, es que no la tenías puesta tu casa sobre la roca firme que es Cristo Jesús. Sobre esa roca si se puede construir edificar con confianza.
Isaías 14: 16. Por tanto, así dice el Señor DIOS: He aquí, pongo por fundamento en Sion una piedra, una piedra probada, angular, preciosa, fundamental, bien colocada. El que crea en ella no será perturbado.
Ánimo y ponte a barrer, no sueltes la escoba, porque Dios te dice.
Isaías 48:17Nueva Traducción Viviente (NTV)
17 Esto dice el Señor,
tu Redentor, el Santo de Israel:
«Yo soy el Señor tu Dios,
que te enseña lo que te conviene
y te guía por las sendas que debes seguir.
De lo contrario lo que te toca es una gran expectación de juicio, el Senor Dios barrerá la paja y la tirará en el horno que nunca se apagará.
Isaías 14:22-23Nueva Traducción Viviente (NTV)
22 Esto dice el Señor de los Ejércitos Celestiales:
«¡Yo, yo mismo me he levantado contra Babilonia!
Destruiré a sus hijos, y a los hijos de sus hijos
—dice el Señor—.
23 Convertiré a Babilonia en un lugar desolado, tierra de búhos,
lleno de pantanos y de ciénagas;
barreré la tierra con la escoba de la destrucción.
¡Yo, el Señor de los Ejércitos Celestiales, he hablado!».
Por tu bien: «Toma tu escoba, y barre toda tu casa hasta encontrar el Dracma perdido». Barre de tu vida todo lo que te aleja de Dios.