«A Grandes Faltas, Grandes Milagros»

 

El Señor dice, Aun en tus fallas más profundas yo seré tu Sanador, Libertador, y Sustentador
Texto: Isaías 54:7-8Nueva Traducción Viviente (NTV)
7 Por un breve instante te abandoné,
pero con gran compasión te recibiré de nuevo.
8 En un estallido de enojo aparté de ti mi rostro por un poco de tiempo.
Pero con amor eterno tendré compasión de ti
Somos muchos los hijos de Dios cautivos de esperanza que hemos estado esperando que el Dios Alto y Sublime, levante nuestras cabezas. Es decir, estamos esperando que nos sane de algún mal o defecto de falta de conocimiento que nos aqueja, que nos libere de alguna opresión, o pecado que nos trae males, que provea aquel milagro que nos hace falta y nos cambie de condición. La pobre condición nos hace sentir mal, nos golpea, humilla, maltrata, somete, empobrece, y menoscaba nuestro ser actualmente. Estamos cautivos a la esperanza que Dios nos lleve a una mejor condición en el futuro cercano. Nuestro hombre interno gime, por una mejor calidad de vida en todo momento. Anhelamos que Dios nos lleve a vivir más felizmente de lo que ahora somos porque, digamos que muchas veces somos infelices hasta no obtener las salidas y milagros que esperamos y necesitamos que Dios nos dé, por la fe. Entonces cabe recalcar que hay una realidad presente en cada uno de nosotros, la que según la Biblia es la segunda causa de todo lo que pasa en la tierra, se encuentra en todo el consejo de Dios, en toda la Biblia, se infiere fácilmente al ver las decisiones buenas y malas de los grandes hombres de Dios, y reza como un principio general, “nosotros mismos somos los autores de nuestro porvenir con todas las decisiones que tomamos.” En otras palabras repite conmigo: “Yo mismos soy el autores de mí propio porvenir por todas las decisiones que tomo ya sean buenas o malas.”
Esta es una realidad, pero viene de otra superior. Para salir de toda confusión, porque sería un mentiroso si solo dijera la mitad de la verdad, me es necesario aclarar que la primera causa de todo lo que pasa en la tierra es la soberanía de Dios. Ésta consiste en la permisión, el control, el gobierno y limitación de Dios sobre todas las cosas, grandes y pequeñas, importantes e insignificantes, usando indirectamente todos los medios posibles, a favor o en contra para gobernarnos llevando a cabo su voluntad de decreto sobre toda la tierra. El fin de todo esto es hacernos el bien, por supuesto a sus hijos amados, y glorificarse en nuestras vidas.
Salmos 37:23-24
…23Por el SEÑOR son ordenados los pasos del hombre, y el SEÑOR se deleita en su camino. 24Cuando caiga, no quedará derribado, porque el SEÑOR sostiene su mano. 25Yo fui joven, y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado, ni a su descendencia mendigando pan.…
Como podemos ver por Dios son ordenados los pasos del hombre, esta es la primera causa de todo lo que pasa en esta tierra. Es menester que Dios nos sostenga en su mano, dirija nuestros pasos, y si caemos, nos levante porque nosotros no somos, primero lo diré en Latín, absolutus, o absolutos.
Absoluto es Dios y la Biblia, que no está sujeto a nada, porque tiene carácter de independiente, ilimitado y que no da lugar a puntos medios. Algo absoluto existe por sí mismo y se caracteriza por ser entero, completo y total, ya que es incondicionado.
Como no somos así, sino todo lo contrario, es decir, incompletos, dependientes, y parciales, porque no estamos completos o acabados, es conocido que estamos expuestos a equivocarnos, y muchas de esas decisiones las hacemos desde nuestra limitada condición humana más que andando en el Espíritu. A decir verdad, aunque tengamos a Dios, y hagamos todo de buena fe, lo cual es magnífico, implica que vamos casi a ciegas, sin ver bien, solo por la certeza y la convicción del ejercicio de la fe, tal como Dios quiere, por fe y no por vista.
Sin embargo a la vez, lo anterior significa que no tenemos garantizado el 100% del éxito total hasta que venga del Dios absoluto a socorrernos, hasta que él nos desarrolle la fe plenamente. Lo que trato de decir es que podremos equivocarnos en el intermedio, como parte del proceso de aprendizaje, o por falla, error, debilidad, defecto, o falta humana, por mala instrucción en nuestra educación que recibimos en casita, y que Dios puede controlar las cosas para que suceda. En otras palabras Dios mandándonos la prueba desde el cielo para probarnos, dejaría que nos equivoquemos, así aprendemos lecciones y principios espirituales. En otras palabras nadie está exento de no caer. Sí, nadie está exento de no caer de donde estaba. Caer de qué?, de caer en alguna mala decisión y situación penosa, en una cosa difícil de afrontar, lo que traería mucha aflicción al alma.
Pero Dios permite estas cosas también para que le conozcamos más, y seamos testigos de su existencia, que es un ayudador, sustentador, sanador, libertador, proveedor.
Isaías 43:10 Nueva Traducción Viviente (NTV)
«Pero tú eres mi testigo, oh Israel —dice el Señor—,
tú eres mi siervo.
Tú has sido escogido para conocerme, para creer en mí
y comprender que solo yo soy Dios.
Isaías 54:15 Si alguno conspirare contra ti, lo hará sin mí; el que contra ti conspirare, delante de ti caerá.
Para una mejor ilustración, escribiré una historia, para que nos hagamos el cuadro de una vida y podamos vernos reflejados y compararnos nosotros en ella, por la razón que de cierta forma, todos somos iguales. Creo no equivocarme pero en la cultura latina que yo he visto, nos crían para ser perfectos en todo. Mis padres, a mí me castigaban mucho cuando fallaba en algunas cosas, de ahí que en mi vida, aparte de llegar a ser perfecta, debía ser súper perfecta y si no, pues me dolía mucho, y sentía mucha culpabilidad. Pero prosigamos con nuestra historia hipotética:
Había una vez un ser humano muy noble que quería ser perfecto. Su mayor deseo, su mayor sueño era llegar a ser una persona perfecta, “en verdad.” Quería tener todos los componentes y atributos para lograrlo. Continuamente observaba que no le faltara nada. Desde temprano comenzó su misión, que había sido transmitida, o era heredada de sus padres. Debía luchar para llegar a ser un buen hombre, hasta llegar a ser perfecto, o al menos “casi perfecto,” por tanto debía hacer bien todos los roles que le ayudarían a conseguirlo, veamos solo algunos:
Educado, amable, estudioso, trabajador, buen amigo, proveedor, audaz, fuerte, buen esposo, buen sirviente, buen jefe, buen rey, buen negociante, buen generador de utilidades para vivir una vida plena, buen músico, buen padre, buen cocinero, buen cambiador de pampers, etc., etc., etc. Se lo imaginan?
Tan pronto como amanecía cada día él o ella, se arremangaba, se ponía esa vestimenta mental, y por favor, que no le faltara nada, de ahí en adelante ya estaba listo para luchar usando todas sus herramientas. odiaba ser lo contrario al estereotipo formado en su mente.
Pero no todo le salía bien, porque a veces fallaba a sus principios. Y cada vez que fallaba se sentía sumamente mal, y culpable, era como su peor humillación que le calaba hondo hasta los huesos. Se levantaba rápidamente y volvía a ser alegre, feliz, porque su sueño lo aguardaba, pero a la vez, volvía a fallar, le avergonzaba mucho, de manera que trataba de esconder sus faltas.
Todo lo que hacía en su labor diaria, en su inconsciente, era por tratar de honrar la educación de sus padres y aunque estuviesen lejos, inconscientemente trataba de agradarlos. Ellos eran quienes lo habían instruido con muchos cuadros de visiones perfectas utópicas a priori. Para cuando fuese grande, el y sus padres pensaban que sería el orgullo de todos. Así que desde su niñez fue regañado castigado y a veces hasta golpeado con la vara de la corrección, cuando fallaba. Además, ellos le escondían “el mundo malo” y muchas cosas, digamos sanas de este, para que no lo conociera, ni las hiciera, y así dirigir su camino egoístamente, desde luego, hacía todo pensando que le hacían un bien al muchacho. Para cuando creció, ya estaba atado y programado. En unas cosas le iba bien, pero en otras, no, en otras más o menos, y en otras, de la patada. Sin embargo había unas en que no fallaba, pero más adelante fallaría, es más ni conocía lo que se le avecinaba, ya que no lo habían preparado para afrontarlas, eran fallas inconcebibles, inauditas, “impermitidas”. Y todo porque? Porque era un ignorante de sus fallas estructurales mentales que más adelante se accionarían al no saber enfrentar ésta vida, así que él hoyo en que caería solo se iba haciendo cada vez más grande, hasta llegar a ser enorme y más gigantesco que su preparación y su Dios. Sin lugar a dudas, estas debilidades, errores, incapacidades le harían caer más adelante. Hasta que llegó el día y cayó muy bajo.
Estos son los paradigmas con los que tendría que enfrentarse algún día. Pero llegó el día de su salvación y todo aquello casi desaparece por completo, era una nueva criatura, y pasó a ser muy feliz. Cabe recalcar que de ahí en adelante se equivocaba muy poco, en comparación con antes de recibir al Espíritu Santo, estaba feliz viendo su sueño realidad, pero con los años se dio cuenta que volvió a fallar, pero ésta vez, calló en un hoyo aún más grande que el anterior/ Como siendo cristiano? Así es. Luchó por mucho tiempo para salir, pero después de muchos años de lucha, finalmente llegó a una conclusión. Lo que le acontecía de su prueba era producto de sus fallas genéticas, de la pobre educación familiar, de la sociedad, de la religión, de su pobreza mental, de sus pobres principios cristianos mal aprendidos, etc. Que pasó? decía, no he faltado en nada, pero falle a una cosa, y me falló todo. Hasta que se percató de dónde provenía su falla en particular. Allí se dio cuenta que no estaba consiente de todo, que se conocía poco, por tanto no estaba en sus manos evitar haber caído en aquel hoyo, eran sus padres y su mala formación que le dieron, le habían fallado en algo vital, no lo enseñaron, no lo instruyyeron como otros padres (que fallan en otras cosas) en esto que le afectaba a él en particular,como consecuencia había caído en el hoyo, podría decirse que inocentonamente, buscando una solución a sus problemas.
Llegó a convencerse que su problema era imposible de resolver en las manos del hombre, más no en la de Dios. Ahora solo esperaba en Dios. También se percató que Dios había hecho todo de esa manera en su vida, para llegar a encontrarse con él, para que lo conociese y darle una verdadera salida. Ahora su pregunta era, tendría Dios misericordia de él, para ayudarle? De qué manera lo sacaría del hoyo? Y logró ver que su salida del hoy era un milagro de Dios, y Dios le dejó saber que le haría el milagro en tiempo cercano. Vio por la fe, que Dios se glorificaría en su vida, y que lo conocería de una manera en que nunca antes le había conocido. Ahora ya creía que saldría no solamente del hoyo sino de su defecto para siempre, y que al final resultaría siendo un ganador, un triunfador, un vencedor. De allí en adelante ya esperaba su milagro y sabía por la fe. que le vendrá pronto. Ahora su Dios es más grande que su problema, el cual se queda chico en comparación con su fe y su Dios.
Oseas 2:18-20Nueva Traducción Viviente (NTV)
18 En ese día haré un pacto
con todos los animales salvajes, las aves de los cielos
y los animales que corren sobre la tierra,
para que no te hagan daño.
Quitaré de la tierra todas las armas de guerra,
todas las espadas y todos los arcos,
para que puedas vivir sin temor,
en paz y seguridad.
19 Te haré mi esposa para siempre,
mostrándote rectitud y justicia,
amor inagotable y compasión.
20 Te seré fiel y te haré mía
y por fin me conocerás como el Señor.
Jeremías 31:2-4Nueva Traducción Viviente (NTV)
2 Esto dice el Señor:
»Los que sobrevivan de la destrucción venidera
encontrarán bendiciones aun en las tierras áridas,
porque al pueblo de Israel le daré descanso».
3 Hace tiempo el Señor le dijo a Israel:
«Yo te he amado, pueblo mío, con un amor eterno.
Con amor inagotable te acerqué a mí.
4 Yo te reedificaré, mi virgen Israel.
Volverás a ser feliz
y con alegría danzarás con las panderetas.
Somos la expresión de nuestros ancestros y sus debilidades, con sus genes defectuosos, con sus muchas faltas y debilidades. Venimos a ésta vida con todo eso. Somos producto de la sociedad pero Dios dice.
Salmos 34:19,20
Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas lo libra el SEÑOR.…
El mundo premia a los que buscan triunfar, es lo que anhelamos, pero las fallas internas que no conocemos con seguridad nos harán fracasar, pero Dios dice.
Salmos 94:18
Si digo: Mi pie ha resbalado, tu misericordia, oh SEÑOR, me sostendrá.
Hay personas que todo lo hacemos bien, luchamos con todo nuestro poder limitado para salir adelante, pero tenemos paradigmas que no nos dejan prosperar, sin embargo Dios dice.
Salmos 145:14
El SEÑOR sostiene a todos los que caen, y levanta a todos los oprimidos.
Hay una estructura mental defectuosa, que forma parte de nuestras debilidades y debilita nuestro carácter, esta es como un viejo enemigo interno, que no nos ayuda en nada, la Biblia le llama el hombre viejo. El punto es que aun siendo justos caemos 7 veces y 7 veces nos volvemos a levantar, pero Dios dice.
Juan 10:27-30 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen;…
A donde quiero ir es que vamos a fallar, estamos programados para fallar, hay un conteo invisible y final en nuestras debilidades para fallar de una u otra manera, y aunque amamos a Dios y a nuestras familias, hay cosas que no las podemos hacer ni para nosotros mismos, ni para ellos, podría ser que nos cuesta proveer, o dejar atrás lo incorrecto, pero porqué no lo hacemos?,porque estamos aún enfermos de pobreza de Dios sin saberlo, pero al seguirlo a él, se vuelve nuestra riqueza y nos libertará.
Lucas 2:34Traducción en lenguaje actual (TLA)
34 Simeón los bendijo, y le dijo a María: «Dios envió a este niño para que muchos en Israel se salven, y para que otros sean castigados. Él será una señal de advertencia, y muchos estarán en su contra.
Yo he investigado durante años al ser humano, me he investigado a mí mismo, quiero conocer el porqué de mis fallas. Me he puesto metas que no he logrado, a mi edad esperaba haber alcanzado varias cosas, y me da mucha tristeza que no pasen aquellas cosas que pueden ser básicas para otras personas. Hice de todo, y considero que todo lo he hecho bien y como para Dios, habiéndole obedecido, y aun así considero que he fallado en mucho. Pero he llegado a una conclusión, para mí y para los demás y es la siguiente:
Venimos programados para fallar. Nacimos de nuevo y todo pasó de estar mal, a estar bien, y a excelente. Dimos el gran salto que esperábamos, pero de pronto volvimos a fallar en cosas que no fueron arregladas por Dios, cosas que quedaron pendientes y que pensamos que ya estaban resueltas, pensamos que solo es nuestra culpa, y que probablemente hacemos lo que no nos conviene por consecuencia directa de nuestros errores, porque nos perdimos en algún lugar del camino. Nos recriminamos, en tanto tiempo no pudimos lograr crear aquella vida perfecta que un día creímos que Dios nos daría? Definitivamente nadie, ni nada de la tierra, va a cambiar nuestras fallas internas, porque no es posible para los mortales poder arreglar esas enormes faltas. Entonces solo queda Dios, aquí es donde quería llegar, de esto estoy hablando, de desde hoy creer que Dios nos dará la solución.
Él nos va a criar alimentar, nutrir, es nuestro salvador, libertador, proveedor, sanador.
Vamos a decidir que vamos a creer que Dios nos dará las añadiduras que esperamos, porque también Dios arregla las fallas cuando las trae. Ahora decide que creerás por aquellas cosas grandes que esperas, que al no obtenerlas te han generado errores, fallas, debilidades. Ya lo hiciste? muy bien, prosigamos.
1 Corintios 10:13Reina-Valera 1995 (RVR1995)
13 No os ha sobrevenido ninguna prueba que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser probados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la prueba la salida, para que podáis soportarla.
Job 19:24-26
Yo sé que mi Redentor vive,
y al final se levantará sobre el polvo.
26 Y después de deshecha mi piel,
aun en mi carne veré a Dios;
Isaías 43: 1-3.Nueva Traducción Viviente (NTV)
Pero ahora, oh Jacob, escucha al Señor, quien te creó.
Oh Israel, el que te formó dice:
«No tengas miedo, porque he pagado tu rescate;
te he llamado por tu nombre; eres mío.
2 Cuando pases por aguas profundas,
yo estaré contigo.
Cuando pases por ríos de dificultad,
no te ahogarás.
Cuando pases por el fuego de la opresión,
no te quemarás;
las llamas no te consumirán.
3 Pues yo soy el Señor, tu Dios,
el Santo de Israel, tu Salvador.
Yo di a Egipto como rescate por tu libertad;
en tu lugar di a Etiopía y a Seba.
4 Entregué a otros a cambio de ti.
Cambié la vida de ellos por la tuya,
porque eres muy precioso para mí.
Recibes honra, y yo te amo.
5 »No tengas miedo, porque yo estoy contigo.
Cree en el poderoso de Israel, a él y solo a él le toca arreglar las fallas de su esposa, de su amada, de sus hijos, él lo hará. A Dios le toca hacernos el milagro para arreglar nuestras grandes fallas, Dios nos arreglará lo que solo él puede arreglar y nos los hombres. Dios lo hará, no lo dudes, no queda nadie más, solo Dios, y con seguridad nos sacará del hoyo de la desesperación. Deja de echarte culpas por cosas que son soluciones únicas de Dios. A él Sea la honra, la alabanza, la adoración, porque es Grande, Bondadoso, Misericordioso. Gloria a Dios.
Salmos 40:1-3.
Al SEÑOR esperé pacientemente, y El se inclinó a mí y oyó mi clamor. 2Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso; asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos. 3Puso en mi boca un cántico nuevo, un canto de alabanza a nuestro Dios; muchos verán esto, y temerán, y confiarán en el SEÑOR.…